UNEN y el dilema de la Gran Coalición

Grosse Frau, Grosse Koalitzion

La encuesta de Poliarquía puede ser leída de dos maneras por el gorilaje espacio no peronista. Una de ellas es que, con 16%, Macri es el único candidato no peronista competitivo; otra es que el “conglomerado de centro izquierda progresista radical-socialista-solanista-you-name-it” suma probablemente más que los 25% de Massa (la versión online le da 9% a Binner, 8% a Cobos, 6% a Carrió, para un total de 23%; pero hay un “Otros” de 15%, y seguramente allí están Alfonsín, Sanz o Solanas, que aparecen con algunos votos en una eventual primaria).

En todo caso: está instalado el debate sobre si el –llamémoslo así– UNEN debería o no juntarse con Macri. Concretamente: si debería haber una primaria con Macri como uno de los contendientes. El motivo es bastante sencillo: tratar de ganar una elección.

Ya que formo parte del gorilaje espacio no peronista, quería dejar constancia de que estoy de acuerdo con lo que parece ser la posición actual de varios líderes de UNEN, incluido Binner: esperar que se aclare el panorma, sin descartar por completo, de momento, esa posibilidad. Uno de mis argumentos para no oponerme a una eventual primaria PRO-UNEN es: pasa en las mejores familias.

Por ejemplo: la Gran Coalición de Alemania, que ya tuvo lugar tres veces durante la presidencia de Merkel y que es aproximadamente lo de acá pero con otro nombre. Demócrata-cristianos y social-demócratas. El macrismo y el UNENismo son más o menos eso, respectivamente (Claro que los unos tendrán un ala estrictamente conservadora y los otros un ala socialista-auténtica, pero eso también pasa en las mejores familias). Es cierto que en Alemania hay un sistema parlamentario, pero no estoy seguro de que nuestro presidencialismo sea un obstáculo insuperable.

Seguramente la pata izquierda (no muy izquierda, okey) de esa coalición, el UNEN, tendrá algún conflicto con su dedo meñique izquierdo, que impugnaría la posibilidad de una coalición con Macri. También eso pasa en Alemania: el Partido de la Izquierda quedó afuera de la coalición. Esa (auto)exclusión se llama (porque está todo inventado) cordon sanitaire.

A la tercera Grosse Koalitzion con Merkel como canciller, iniciada hace unos meses, se la apodó cariñosamente GroKo. Groko fue votada “palabra alemana del año” en 2013.

Maccarteando al Apuesto Camarada Costa

Dios me libre, pensé que estaba leyendo 1984 de Orwell pero no, era nuestro secretario de Comercio Costa en la entrevista de Gambito Financiero. Hace alarde de grandes mejoras en el sistema de permisos previos de importación. Me abstengo de comentar; sólo marcaré en rojo, a la manera del Senador McCarthy, las instancias de comunismo, creencia en la planificación central o similar. En caso de obscenidad comunista va en rojo y bold:

Augusto Costa: Entre la informatización y el mensaje que trasmitimos logramos evitar situaciones que afectaran procesos productivos y se llegó a que hoy tengamos unos 300 reclamos de las empresas de 2000 mails que teníamos antes, y de DJAI hoy estamos en 8.000 a 9.000 por día, cifra que es más razonable y manejable.

Periodista. ¿Considera que esta cifra de DJAI se puede reducir aún más?

A.C.: Todavía creemos que hay una duplicación, que debería bajar a unas 6.000 – una cifra razonable – y estimo que pronto llegaremos a ese nivel. Es que algunos todavía descreen que si no presentan varias, el pedido no les saldrá. Pero cada vez más están recibiendo señales de que el sistema es ágil y razonable. 

P. En medios de la importación se señala que las mayores quejas por las demoras son expresadas en su mayoría por pymes. ¿Esto es así? 

A.C.: La situación es totalmente a la inversaHoy por hoy, el mecanismo realmente mostró ser mucho más ágil para las PYMES respecto al promedio de autorizaciones. Si una PYME solicita una DJAI y, en base a su conducta importadora previa, su solicitud es razonable, se autoriza. Consideramos que, por el monto global que significa el universo de las empresas pequeñas, hay que darles un tratamiento ágil y especial. El promedio de aprobaciones es superior en las PYMES respecto de las grandes empresas.

P.: ¿Qué ocurre con las empresas medianas y grandes?

A.C.: Con las medianas y sobre todo con las grandes, la metodología que estamos aplicando no es un capricho ni una actitud arbitraria, sino que tiene que ver con la administración del comercio. Mediante las DJAI, lo que buscamos es darle consistencia al comercio exterior con la política económica – en el sentido del balance de divisas y balanza comercial -, con generar los incentivos para que se invierta en el país, para que se sustituyan importaciones, se genere empleo, producción, precios y abastecimiento. Son múltiples objetivos que me llevan a tener un balance, a decidir, por ejemplo, esto lo apruebo porque es el equilibrio que buscamos. 

P.: ¿Y cómo lo resuelve?

A.C.: Como el grueso de las importaciones están en las medianas y grandes empresas, con ellas tenemos políticas sectoriales orientadas a definir pautas y evaluar qué ocurre, la dinámica de cada uno de los sectores para ver la proyección esperada de necesidades de importación, porque no hay que ser un genio para saber que si un sector crece, va a importar tres veces lo que creció en promedio. 

Nos empezamos a juntar sector por sector con las cámaras, y empresa por empresa con directivos para que nos presenten sus planes de producción, de inversión, de requerimiento de divisas, de importaciones y exportaciones.

Con todos esos datos lo que hacemos es acordar, acordar (repite y enfatiza) una pauta con los importadores y con dicha pauta la empresa puede tener una determinada previsibilidad para tomar sus decisiones. 

Quizás querrían más, quizás no les gusta esto, pero la empresa busca previsibilidad y yo se la doy. Si está dentro de esos parámetros, no va a tener problemas con las DJAI. Lo que requiere el sistema de administración de comercio es previsibilidad, tanto para la empresa como para los objetivos de política económica.

Nosotros tenemos que tener previsibilidad respecto a todas las empresas demandantes de divisas, cuánto van a exportar para tener un flujo de entrada y salida, cuánto empleo van a generar, etcétera. 

P: ¿Cómo se la piden? 

A.C.: Presentando una planilla Excel con todas sus proyecciones. De esta manera, sumo todas las proyecciones de las empresas y tengo una perspectiva del año. A las empresas les contesto que, en función de sus expectativas, la Secretaría les pueda dar la previsibilidad que, si esta dentro de esa pauta, no va a tener ningún problema para importar

El vínculo que establecemos con las empresas es una relación profesionalizada, porque contamos con un equipo de analistas sectoriales y por empresas que permite ir analizando la dinámica de los sectores y las empresas. Y establecemos pautas que, en la medida de que se van cumpliendo, garantizan previsibilidad. Acá no hay arbitrariedades.

Claro, hay situaciones que se nos pueden escapar y es ahí que la empresa puede recurrir al formulario de reclamo y, si no obtiene respuesta, insistir a través de las cámaras sectoriales y/u organismos públicos.

No tan cuasi, fiscal

Leemos en el informe de Elypsisweb:

En línea con el deterioro fiscal, la dependencia del tesoro al Banco Central se acentuó en los tres primeros meses del año. Los primeros tres meses del año acumularon transferencias por ARS 15.7 mm, frente a los ARS 2.7 mm de igual periodo del año pasado.  Pese a la importante asistencia al tesoro, la base monetaria se expande a tasas moderadas gracias a una activa política monetaria del BCRA. En el mismo periodo, la base monetaria registra una expansión promedio de tan solo 20.5% anual. Esto es resultado de la esterilización mediante la colocación de títulos por ARS 53.9mm en los primeros tres meses vs ARS 19.4mm del mismo periodo del año pasado.

Leyeron eso, ¿no? El Banco Central se está endeudando en el mercado, en sólo tres meses, por un monto que aproximadamente iguala al déficit primario anual del gobierno nacional (incluyendo como ingresos los recursos de ANSES). A dólar oficial, el Central colocó casi 7 mil millones de dólares en tres meses.

Hace poco decíamos que el desendeudamiento es una de las pocas cosas buenas que dejará este gobierno al que lo suceda. Por como vienen las cosas, quizás tengamos que revisarlo. Igual estamos a favor: es mucho mejor para un país financiarse con deuda que con emisión. El caminito indirecto ahora es: emisión del BCRA para el tesoro; absorción de pesos emitiendo deuda. No es muy difícil darse cuenta de que esa es deuda pública con otro nombre.

Cómo tener un solo dólar

Hace un tiempo venimos pronunciándonos a favor de la unificación cambiaria. Un solo precio para nuestra moneda, como le pasa a todos los países del mundo que te gustan. Si bien es algo que puede hacerse de un día para el otro, rescatando pesos sobrantes hasta valorizar el peso (que baje el blue) hasta un precio adecuado, también puede hacerse a la inversa: dejar el blue donde está, y que el oficial se le vaya acercando con el tiempo. Intentemos ese ejercicio.

Seguir leyendo

¿Cuánto dura el dólar de $8? (cont.)

Un gráfico de una presentación del día de la fecha:

¿Es autoexplicativo? El mayor salario en dólares de la historia argentina fue por julio de 2013. Si tomáramos como salario base 500 dólares en la convertibilidad (no sé cuánto era el salario promedio, pero eso es lo que aproximadamente ganaba un obrero de la construcción) el máximo se alcanzo a mediados de 2013. Supuestamente fue eso lo que nos llevó a la crisis cambiaria del verano: éramos muy caros.

El último dato, USD613, es de enero de 2014. La cuentita en rojo simplemente dice: ¿cuánto serían los salarios en dólares si subieran nominalmente 30%, y el dólar se mantuviera en $8? Algo más que el máximo de 2013.

¿Alternativas? O suben menos de 30% (difícil) o estamos en el mismo problema que antes. Salvo que con una inflación ya un poco más alta. Watchaut.

¿Cuánto dura el dólar de $8?

Supongamos que con el dólar de 6 pesos previo a la devaluación teníamos atraso cambiario (y sí, lo teníamos). ¿Cuánto dura el dólar de $8? De $6 a $8 hay 33%, de modo que si se mantuviera en $8 el resto del año y tuviéramos una inflación del 33%, terminaríamos con el mismo atraso cambiario. Pero bueh, tirando un año más.

¿Es posible la inflación de 33% a lo largo del año? Según inflacionverdadera.com, los precios subieron 13,5% entre principios de año y el 15 de marzo. Para que llegue a 33% la inflación de 2014 necesitaríamos una suba de precios de 17% entre el 15 de marzo y el 31 de diciembre. Una tasa de 17% en ese período equivale a una tasa anual de 22%. La verdad, no me parece que con los salarios subiendo cerca del 30% anual podamos tener un ritmo inflacionario del 22%.

Es decir: con el dólar en $8 la ganancia cambiaria se acabaría antes de fin de año, quizá bastante antes. Lo cual nos lleva al mismo dilema del año pasado, pero un escalón más complicado: ¿devaluar más aún, y llevar la inflación ya claramente por arriba de 35%, o de nuevo luchar contra la marea del atraso cambiario?

Sí, estos son los dilemas a los que te lleva la alta inflación. Como la falopa. Pensás que se puede un poquito y todo bien. Y sí, un poquitito se puede. Pero siete años arriba de 20% no es un poquitito. Sos adicto. Hacé algo.

Messi juega a otra cosa

Qué hermosa foto, gentileza de @gus_noriega.

Hay dos cosas impresionantes. Una, obvia: Messi preocupado por sacar del medio. Falta mucho, es su primer gol, el partido está 2-2, pero “¡Vamos! No hay tiempo que perder. Tenemos que ponernos en Liga, y el empate no nos sirve”.

Segunda cosa: fíjense las piernas de Messi. Monstruosas. El increíble Hulk blanco. Es una gran noticia para la Argentina verlo a Messi fortalecido. En los últimos tiempos, como ocurre de tanto en tanto, volvieron los Messiscépticos. Incluso un messiánico de toda la vida, como el muy admirado periodista español Santiago Segurola, decía hace unos días:

Messi es el mejor futbolista que he visto en mi vida. Hace cuatro o cinco años, cuando en Argentina se le veía con sospechas, escribí que Messi era Maradona todos los días. Ahora, desde hace un año, no. No es Maradona todos los días. A veces ni todas las semanas. No sé las razones. Como aficionado al fútbol me encantaría que recuperará aquella energía. Sólo tiene 26 años.

¡Qué pena, Santiago! ¿”No sé las razones”? ¿”Me encantaría que recuperara aquella energía”? Whaddefuck? Messi tuvo tres lesiones en 2013, la última el 10 de noviembre. (Las tres lamentables, pero la de los cuartos de final de la copa europea tuvo al menos el consuelo de servir como un experimento controlado de la influencia de Messi: con él el Barca iba ganando frente al PSG; sin él, el PSG marcó más goles; con él, volvían a ganar; y luego sin él, 0-7 frente al Bayern).

A cualquier jugador le lleva un tiempo volver de una lesión, Santiago. Y Messi está volviendo. Ayer cometió la hazaña increíble de hacer tres goles y tres asistencias en un partido en el que su equipo sólo metió cuatro. (Las dos asistencias no-goles fueron a Neymar; una penal, otra rebote, pero Lionel se encargó de convertir en gol en ambos casos — acá está todo).

En-hora-buenísima. Se acerca el Mundial. Y no cualquier mundial. En Brasil. Con todas las selecciones grandes clasificadas. Y con el mejor jugador de la historia.

¿Es recesiva la suba de tasas?

Retomo una vieja discusión: ¿cuánto afectan las tasas decididas por el Banco Central a las tasas de interés de la economía? Acá hay dos visiones en pugna. Una, tomada de la experiencia de las economías grandes, es que la autoridad monetaria es la que define las tasas: si le presta más barato a los bancos, los bancos prestan más barato al público. Listo. Otra visión es que, en economías abiertas, las tasas de interés vienen de un arbitraje con el exterior. Si poner la plata afuera te da 3% en dólares, para ponerla acá vas a exigir como mínimo ese 3% más el riesgo que implica poner la plata en la Argentina; y si el préstamo es en pesos le vas a agregar además la expectativa de devaluación.

Seguir leyendo

¿Viene la recesión?

Entiendo que muchas consultoras pronostican para este año una recesión, esto es, una caída del PBI. ¿Por qué?

Por supuesto, todo el lío macroeconómico de principios de año generó en muchos sectores una caída en la actividad: el Oh-my-God-we-are-all-gonna-die moment tiene esas cosas. Pero supongamos que el nuevo modelo del ajuste funciona. ¿Qué es el ajuste? Una devaluación que no es compensada totalmente por aumentos salariales. Los precios suben algo más que los salarios (por eso caen los salarios reales) pero menos que el dólar: mejora el tipo de cambio real. Quizás esta caída en el salario real se acentúa con aumentos de tarifas, para mejorar las cuentas del Estado y no depender tanto de la maquinita que supo o quiso manejar Amado.

Seguir leyendo

¿Puede haber hiperinflación?

Aparentemente, lo dijo Macri: “es muy probable que volvamos a caer en hiperinflación“.

Disiento. Podemos discutir las causas de la inflación moderada, pero para la inflación galopante o la híper está claro que una condición necesaria es una emisión desbocada por un déficit fiscal no financiable. Ante un déficit muy grande, un gobierno puede intentar (a) bajarlo (b) financiarlo de una manera que no sea con emisión monetaria. La hiperinflación es políticamente muy dañina. Para que haya híper, la reducción del déficit -la opción (a)- tiene que ser extremadamente impopular o incluso políticamente imposible; y la opción (b) tiene que ser inaccesible.

Creo que este gobierno tiene todavía márgenes en (a) y (b). En primer lugar, es menos impopular bajar los subsidios que caer en una híper. Hasta ahora no se hizo mucho por reducir los subsidios, porque la inflación se mantuvo en niveles todavía no completamente intolerables, entre el 20% y el 30%. Pero ya con la soga al cuello el gobierno prepara aumentos de tarifas por el temor a que el déficit se vuelva y controlable. Claro que subir las tarifas repercute en los precios, pero –paradójicamente– te aleja de la dinámica de descontrol fiscal y monetario que es precondición para una hiperinflación.

En segundo lugar, queda algo de opción (b). La ANSES todavía tiene alguna plata, y gastar ahorros públicos (que sólo en un sentido nominal son de “los futuros jubilados”) tiene un costo político nulo. Además, in extremis el gobierno podía dejar caer uno de sus últimos complejos y volver al endeudamiento, aunque fuera a tasas superiores a aquellas del megacanje cavallista. Trago amargo, sí, pero casi no hay algo más amargo que la híper.

¿Puede haber una hiperinflación? Nunca digas nunca, pero lo considero extremadamente improbable.