Verón tiene razón

Verón: “El Gobierno podría invertir lo que gasta en el FPT en colegios y hospitales“.

Siempre defendimos el fútbol gratis. Por “gratis” entiendo lo siguiente: no tenés que elegir entre (a) darle un monto de dinero a alguien para tenerlo y (b) no dárselo para no tenerlo. Por supuesto, si lo ven todos alguien lo paga. Si la AFA va a recibir algo, alguien va a pagar algo. Y si “gratis” quiere decir “alguien transfiere un dinero a otro alguien”, nunca es gratis. Pero no seamos medievales. Borges decía “todos somos nominalistas ahora”, pero creo que era optimista. La gente sigue teniendo discusiones por querer aferrarse a definiciones.

 ¿Por qué creo que eso es mejor algún tipo de “fútbol gratis”, en el sentido en que lo definí, que libertad de los empresarios para hacer lo que quieran? Porque, si hacen lo que quieren, quizás les conviene ejercer un poder monopólico: que el fútbol se pague por separado, sea muy caro y lo vean pocos. Un gran derroche social, como explicaba acá con curvitas y todo. Se deja a una enorme proporción de la población sin ver fútbol cuando el *costo adicional* de que lo vean es exactamente cero.
¿Cómo debe financiarse el fútbol? Mi visión es: publicidad + cargo obligado a los abonados de televisión paga. Hagamos una pequeña cuenta. Hay 11 millones de hogares abonados a algún tipo de TV paga. El Presupuesto 2015 planea un gasto de $1600 millones en Fútbol para Todos. De modo que, con aumentar el abono a TV paga (todos los abonos) $12 pesos mensuales alcanzaría para cubrirlo. La regulación es muy simple: se obliga a todos los servicios de TV paga a pasar el fútbol; como las tarifas de TV paga están reguladas, se admite un aumento de esos $12 pesos, además del ajuste que se negocie por inflación. Al mismo tiempo, la TV por aire pasa el fútbol, de modo que realmente es para todos.

Si se cede la publicidad de los entretiempos a los emisores, entonces estarán dispuestos a pagar más que esos $12 por abonado, porque además podrán vender publicidad. Más dinero para la AFA; o, alternativamente, con un aumento del abono menor a $10 por mes puede financiarse el fútbol.

Dirá el intelectual anti-fútbol, dirá la señora que prefiere mirar Utilísima: ¿pero por qué tengo que pagarle el fútbol a los demás, si no lo veo? Respondo: ¿y por qué yo tengo que pagarte Utilísima o ese canal habitualmente mudo llamado Europa-Europa?

Rescate griego y otras gilipolleces

Temprano para cantar una victoria tardía

Pobre Rajoy. Es patético. Qué difícil gobernar una depresión. Ahora ponete en su lugar. Venís luchando durante años, presionado por Europa que te pide ajuste y más ajuste, presionado por tus ciudadanos que piden un poco de respiro. Y, recientemente, molestado por un grupo de adolescentes tardíos (el partido Podemos) que te acusan de ladrón (que un poco quizás lo sos), de ajustar la economía (que lo hacés), de generar sufrimiento (ídem). Pero es lo mejor que podés hacer.

Ahora resulta que los amigos de los adolescentes, llamados Syriza, le hablan a Alemania con el corazón. Le piden a Europa que les perdone las deudas. Si a Syriza le va bien con ese pedido, ¿por qué no le iría bien a un eventual gobierno de Podemos? Sos Rajoy, te pasaste años pidiéndole a Alemania que no te obligue a ajustar tanto y ahora te preguntan si te parece bien que Europa a ayude a los amigos adolescentes de tus enemigos adolescentes. ¿Qué opinás? Como máximo, aceptarías una quita europea a Grecia si a España le dan ya mismo una quita similar. Portugal opinará igual. Italia intentará colar algún perdón. Los rubios dirán que no, que vamos, hombre, ya es suficiente.

Por eso creo que a Tsipras le van a dar migajas, si le dan algo. Tsipras quiere ser visto como un héroe renegociador de la dueda, como Néstor en 2005, sin el paso previo de ser un Rodríguez Saá / Duhalde, los que pagaron el costo de hace default. Y si a Tsipras le dan migajas, si sigue teniendo que generar algo parecido a un superávit primario de 5 puntos del PBI, con un PBI que ya debe estar bajando por las incertidumbres asociadas al propio Tsipras, danger. El peor de los mundos posibles: seguir con la austeridad, pero con una recesión más pronunciada por la incertidumbre que generan las propias vacilaciones respecto a las ventajas de la austeridad.

Salvo, claro, que…

Un fracaso llamado deflación

Este es el escenario deflacionista que quiere evitar Draghi

Rotunda derrota de nuestra profesión. Hace al menos 90 años que aprendimos que la deflación es mala (Keynes: “The Economic Consequences of Mr Churchill”) y ahí está Europa luchando con la deflación.

Por supuesto, es facilísimo salir de la deflación. Opciones:

(1) Llevar a Mercedes Marcó del Pont al BCE.

(2) Hacer “bombardeos de la paz“, dedicando todos los aviones europeos de NATO a tirar bombas llenas de euros.

(3) Como proponemos hace mucho, que el BCE se comprometa a comprar todos los bonos europeos que tengan más de 50 puntos de riesgo país frente a Alemania. Es decir: que ponga un piso a los bonos.

Oh, cierto, el presidente del BCE Mario Draghi está haciendo algo parecido. En el octavo año de la crisis.

Imaginando el presente griego

Syriza party supporters

¿Quién irá al infierno?

Hace un mes estamos obsesionados con Grecia. Ahora, lo impensable ocurrió: ganó en un país europeo un partido que rechaza los ajustes fiscales que impone la UE a cambio de financiamiento. El resultado de Syriza, el partido ganador, fue mejor al esperado, y conseguirá diputados suficientes para tener gobierno propio, o casi propio (en la última proyección, estaba a un diputado de la mayoría absoluta).

Últimamente su joven líder Tsipras se fue moderando, y escribió artículos en el Financial Times diciendo algo como: “bajarle la deuda a Grecia sería una decisión pro-europea, y que defendería a la democracia de peligros como la derecha de Le Pen”. Lindo, pero no veo cómo Europa va a aceptar relajar las condciones a Grecia considerando el efecto que puede tener sobre la política de otros países. Concretamente, por ejemplo: ¿votaría España a favor de una quita a Grecia, cuando el principal partido de oposición en España (Podemos) quiere eso mismo para España, enviando a los electores españoles el mensaje: “Si gana Podemos también nos bajarán la deuda”? ¿Conseguirá Grecia, como plan alternativo, que haya una quita general a países europeos muy endeudados? Lo dudo muchísimo.

En esas condiciones, sin quita de deuda, el euro no puede sobrevivir en Grecia. Si Europa no le da nada a Tsipras, Tsipras no puede darle nada a su electorado más que un hermoso presente griego: el default. Pero si hay default de Grecia a Europa, el Banco Central Europeo no puede seguir financiando a los bancos griegos. Sin financiamiento a los bancos hay una crisis bancaria. Y una crisis bancaria en Grecia es el fin del euro en Grecia.

¿Estaré siendo muy argentino? ¿Estaré razonando demasiado influido por la experiencia nuestra de 2001? Es posible. Siguiendo con ese vicio: será mejor que Tsipras vaya elaborando un plan B para una salida ordenada del euro. Económicamente salir del euro puede ser negocio para Grecia, salvo que pierden plata sus depositantes y eso puede devenir en una crisis política. Un plan con la triple D: default, devaluación, dracmización, le devuelve solvencia al Estado griego, a los bancos griegos y a la economía griega en su conjunto. Pero pierden, y mucho, los que depositaron euros y reciben dracmas. ¿Lo soportarían sin que empiece el ruido de las ξαξερολασ (cacerolas)?

Salir del euro no es el mandato que recibe Tsirpas. Pero el mandato que recibe (“terminar con la austeridad sin irnos del euro”) es casi imposible de cumplir. Sus dos opciones consisten en escapar de ese mandato: seguir con la austeridad (y pagando una recesión mayor que con el gobierno anterior, por su falta de credibilidad) o salir del euro. Veremos qué elige.

Suiza = Churchill + Cavallo

No sé qué decir de Nisman. Paso a Suiza.

Depués de estar tres años con su moneda pegada al euro, Suiza decidió soltarse. El “peg” (estar pegado al euro) había sido en su momento para evitar que los problemas europeos, en caso de conducir a una depreciación excesiva del euro, colocaran a Suiza en un problema de competitividad. No era exactamente un cambio fijo: había un límite a cuánto podía apreciarse el franco (CHF) vs el euro (concretamente: 1,20CHF por euro) pero el CHF sí podía depreciarse. La mayoría del tiempo estuvo cerca de la línea de 1,20:

Hasta el jueves pasado. Un comunicado del banco central suizo dio por terminada la paridad con el euro. Explícitamente dicen que fue en respuesta a la depreciación del euro frente al dólar, a la que ya ocurrió y a la que se espera. La consecuencia fue una apreciación fuerte del CHF frente al euro y frente al dólar. Antes se necesitaban 1,20 CHF para comprar un euro; ahora se necesita apenas 1.

La medida fue criticada por casi todo el mundo. Los krugmanitas dicen: error, es deflacionario. Si comerciás con Europa, que tiene deflación, y encima apreciás tu moneda, tendrás más deflación que Europa, lo cual es recesivo. Hasta cierto punto, es cierto, y por eso parece rara la decisión. Suiza revaluó estando en deflación (-0.3% anual en diciembre).

Sin embargo, para el resto de Europa es *inflacionario* que Suiza revalúe: los relojes y chocolates van a ser más caros, medidos en euros. ¿En el neto hay más o menos inflación? En el neto mundial, lo que hay que ver es que está pasando con las políticas monetarias. Y lo que hizo Suiza simultáneamente fue bajar sus tasas de interés: es decir, se soltó del euro pero dando indicios que no necesariamente se comprometerá con un franco fuerte.

Pero además, hay que tener en cuenta la estructura -llamémosle así- “productiva” de Suiza. Suiza vive mucho de sus finanzas. ¿Puede tener su moneda atada a un euro que no está lejos de perder un miembro (Grecia)? Claro que puede. Podés hacer lo que quieras con tu moneda: Paraguay en una época tuvo su moneda atada al peso argentino (lo juro). ¿Le conviene a Suiza tener su moneda permanentemente atada al euro? No lo creo.

Una buena característica del signo monetario de un centro financiero mundial es que no se deprecie sistemáticamente. Quizás Suiza quiso volver a tener una moneda respetable por sí misma. En ese sentido es comparable con Inglaterra tras la Primera Guerra Mundial, cuando apreció la libra para volver al patrón oro. Aquella movida decidida por Churchill en 1925 es vista retrospectivamente como un error, en parte gracias al opúsculo de Keynes “Las consecuencias económicas del Señor Churchill“. Pero si hubo error entonces fue por volver a un régimen (el oro) que hoy consideramos, como decía Keynes, una “reliquia bárbara”. En el mundo actual “moneda respetable” no quiere decir estar atado al oro. Al contrario: respetable es no estar atado a nada, flotar, pero no perder sistemáticamente valor contra las divisas fuertes.

Quizás, después de esta apreciación tan fuerte, el franco suizo vuelva a algún lugar entre 1 y 1,15 (CHF por euro). Es decir, como el euro está a 1,15 dólares por euro, el franco valdría más que el dólar pero menos que el euro; quizás, en algún momento, pasa a ser una moneda más estable que cualquiera de ellas. Siempre creí que la canasta de monedas de Cavallo (un peso=medio dólar más medio euro) era un gran signo monetario. No para la Argentina, claro, pero sí quizás para un Suiza.

Entonces: puede ser algo deflacionario en el corto plazo, y eso no es bueno para Suiza; pero (1) Suiza tiene un desempleo bajo, no está al borde de una crisis laboral por apreciación cambiaria; (2) tener una moneda que promedie un poco entre el dólar y el euro puede ser, a la larga, beneficioso para Suiza. Pasando en limpio mi opinión: estoy a favor del cambio de régimen en Suiza hacia un tipo de cambio flexible; sería un error dejar apreciar mucho su moneda. Una cosa es el régimen, otra el nivel.

¿Le erraron los suizos? ¡Oh, bajó la Bolsa! Sí, pero bajó medida en francos suizos. Obvio. Pero cualquier que tuviera invertidos sus dólares o euros en la bolsa suiza, ganó plata en los últimos tres días: es más lo que se apreció el franco que lo que bajó la bolsa medida en euros.

Es la primera opinión que leo a favor de la movida suiza. Debo estar equivocado.

Primera estación, Randazzo

Gran dato tira Florencio al inaugurar la estación Ciudad Universtiaria: ”desde hacía 30 años que no se construía una estación de ferrocarril nueva en el Área Metropolitana de Buenos Aires“. Hermoso récord de nuestra ineficiente democracia.

Nuestro Estado es tan malo gestionando cualquier cosa que esfuerzos mínimos llevan a mejoras enormes. Como decía Santiago Dittborn, organizador del mundial de Chile 62: “porque nada tenemos, lo haremos todo”. En lenguaje econo-nerd: en lo que a inversiones públicas se refiere, estamos tan mal que viajamos por la parte más alta de la curva de rendimientos marginales. Nadie lo dijo mejor que un remisero de una agencia en zona Estación Carranza, por el túnel de Cabildo que une Belgrano con Palermo: “Este túnel empezó a construirse antes del Eurotunnel que conecta Francia con Inglaterra y terminó después. Las calles Concepción Arenal y Emilio Ravignani son nuestros Dover y Calais”.

Tiro otro par de ideas mínimas para mejorar la interacción del sistema de trenes suburbanos con la ciudad, repitiendo en un 50% ideas ya expuestas:

(1) Urgente, @RandazzoF, una estación entre Lisandro de la Torre y Retiro. “Salguero”, “Facultad de Derecho”, “Villa 31″. Elegí la que más te guste. O todas.

(2) Querido @mauriciomacri: está muy bien que hagas “sapitos”, esos tunelcitos por debajo de la vía. ¿Quién puede discutirlo? Pero, mientras los vas haciendo (como repetimos desde hace mil años):

  • ¿no podés abrir todos los pasos a nivel donde no los haya y poner barreras, que son bartísimas, en calles que sean de una sola mano (y, por lo tanto, menos peligrosas)? Recordá que si ponés más barreras no aumenta el nivel de peligro, porque la gente tiene que cruzar alguna barrera de todos modos. No es que si ponés más barreras la gente cruza más barreras: cruza igual, pero por un lugar más cómodo.
  • ¿no podés empezar a hacer los túneles en las zonas más cercanas a las estaciones? Explico: los tiempos de espera son mayores allí porque el tren frena en la estación, y las barreras están bajas según la distancia entre el tren y la barrera (y no según el tiempo que falta para que pase el tren). Pienso, por ejemplo, en la catastrófica zona de Belgrano C. Tenés 5 barreras casi consecutivas: Monroe, Blanco Encalada, Olazábal, Mendoza, Juramento, Sucre. ¿Algún tunelcito, puede ser?

(3) Ya que estamos, vuelvo a ti, estimado @RandazzoF: ¿no podrías reducir el tiempo entre la bajada de barrera y el paso del tren? ¿Por qué tiene que ser un minuto y medio y no medio minuto? Es más: argumentaría que un minuto y medio es *más peligroso* que medio minuto. Las barreras se pasan tanto tiempo bajas que los automovilistas se preguntan: “che, ¿funcionará?” y se tiran a explorar. Medio minuto. Listo. Se avisa con anticipación. Si muere algún energúmeno que cruza con la barrera baja porque “bajó recién, hace 28 segundos”, qué sé yo,  Darwin estaría satisfecho.

Con esto estoy, pero si me hacen caso tengo más.

Año nuevo, con mucho hielo

No soy un escéptico del cambio climático, pero sí soy un observardor imparcial. Una cosa que claramente no está pasando es que esté cayendo la cantidad de hielo. Lo que sí pasa es un cambio de lugar. Cae el hielo en el Polo Norte, aumenta en la Antártida. Resultado neto (línea roja en el tercer gráfico): tendencia constante, aunque en este instante un poco más de hielo que lo normal. Los datos no son de climascépticos, sino de un sitio que sigue el hielo ártico, más bien simpatizante de la idea del derretimiento global.

 

Alexis Kicillofis, peligro mundial

El parlamento griego dominado por los partidos del ajuste no logró, sin embargo, elegir presidente. La constitución obliga a un llamado electoral. Conclusión: el Kicillof heleno, Alexis Tsipras, más cerca de ser Primer Ministro. El partido de Tsipras, Syriza, rechaza los acuerdos de Grecia con “la troika” (Europa, FMI, Banco Central Europeo) y el 25 de enero podría ganar las elecciones.

Sabemos cómo cae un sistema monetario sin prestamista de última instancia: los depositantes corren, los bancos no pueden devolver el dinero, no hay Banco Central que preste. ¿Lo hay, en Grecia? Está el Banco Central europeo, pero es difícil creer que el BCE pondría dinero con un gobierno que rechaza el acuerdo con Europa. (“Acuerdo” quiere decir: ajuste hoy y te presto dinero por lo que te falte). De modo que, llegado un eventual triunfo electoral, ¿qué pasa? Si yo fuera griego retiraría mi depósito del banco.

¿No puede, incluso, anticiparse ese final, si todo el mundo cree que habrá una crisis bancaria? Es posible. Pero, de todos modos, mientras no asuma el nuevo gobierno, el BCE seguramente siga apoyando a Grecia. De otro modo (permitiendo una crisis bancaria preelectoral) ayudaría al desempeño electoral del partido anti-ajuste.

Es decir: deberíamos esperar tormenta seria una vez que ocurra la elección, si hay triunfo de Tsipras o -quizás peor- si hay un resultado inconcluso, que deje a Grecia con dificultades para formar gobierno. Si no recuerdo mal, el partido que sale primero en la elección tiene un plus de diputados que lo acercan a la mayoría propia, pero no necesariamente se alcanza. Cuanto más disperso el poder, más chances de explosión: nadie tiene suficiente legitimidad ni suficiente interés en arriesgarse a apagar la mecha.

¿Impactaría un Grexit (Grecia abandonando al euro) a otros países de Europa? No inmediatamente, creo. Pero el favorito para las elecciones españolas acaba de tuitear:

K.O. griego en 3, 2…

Mientras el mundo declara que el boom del petróleo era, en realidad, una burbuja; mientras Estados Unidos ve cercano un desempleo de 5%, en la cuna de la democracia pasan cosas peligrosas. El primer ministro griego, Samaras, decidió adelantar la designación del presidente. El presidente es una figura decorativa salvo por el momento de su designación por parte del Parlamento. Si el Parlamento no logra ponerse de acuerdo con un candidato, hay que llamar a elecciones parlamentarias. Esas elecciones las ganaría, con las encuestas de hoy, Syriza, una especie de “Podemos” griego (aunque, cronológicamente, “Podemos” es posterior a Syriza). Syriza dice que quiere mantenerse en el euro pero que no acepta presiones externas en cuestiones como la deuda. Es decir, quiere mantenerse en el euro pero quiere hacer cosas que implican no mantenerse en el euro.

¿Lográ Samaras, apoyado por su partido de centro derecha y por el principal partido de centroizquierda, que el Parlamento logre nominar al presidente? Tiene tres intentos. En el primero, ayer miércoles 17 de diciembre, falló: el candidato necesitaba 200 votos de 300, pero consiguió apenas 160. De acá a fin de año serán los próximos dos intentos. En el segundo todavía necesita 200 votos, cosa que parece extremadamente difícil; en el tecero le alcanzaría con 180. El tema es que, por ejemplo según este cómputo, ni siquiera convenciendo a los “maybe” se llegaría a la mayoría necesaria. Al menos, con el candidato que se propuso ayer; otro quizás podría llegar a la fumata blanca.

De no lograr esa mayoría, habría elecciones en los primeros meses de 2015. Un triunfo de la izquierda en esa elección podría llevar a una crisis bancaria terminal. Son varios condicionales, pero no es cómodo estar a dos o tres condicionales del fin del euro en un país.

Cuanto peor, mejor

Dos datos de la semana anterior, que tardamos en comentar. Los dos con la misma tónica: mala noticia disfrazada de buena.

1. “Según el INDEC  el empleo en negro bajó a 33,6%“. La comparación es con el mismo trimestre del año anterior, y el número anterior 34,6%. Esto fue celebrado como una buena noticia, como si lo que hubiese ocurrido es que gente que estaba en negro pasara a trabajar en blanco. No: el empleo total cayó bastante en el último año; la tasa de empleo pasó (con datos no sé si comparables por un cambio de metodología) de 43,1% a 41,4% de la población. Se deduce de este combo de números que, de cada 15 argentinos que tenían un trabajo informal hace un año, uno de ellos lo perdió. Mala noticia por donde se la mire: caída en el empleo que es más brusca entre los informales que los formales.

2. “Ofrecimos dólares frescos y prefirieron quedarse con los bonos“. Una tontería. El plan era canjear BODEN 2015 por efectivo o por otros bonos. Pero claro: en economía todo tiene un precio. El plan canje por efectivo era a un precio que no representaba ninguna ganancia para los bonistas. No era esperar para cobrar 100 versus cobrar 100 ahora. Era esperar para cobrar 100 versus cobrar 93. Y, por lo que me cuentan, tampoco el precio para el canje por el bono largo era muy atractivo. ¿Quiere esto decir que la Argentina no puede endeudarse? No: quiere decir que para endeudarse, tiene que pagarlo caro. Caro sí, pero vale más de lo que cuesta.