K.O. griego en 3, 2…

Mientras el mundo declara que el boom del petróleo era, en realidad, una burbuja; mientras Estados Unidos ve cercano un desempleo de 5%, en la cuna de la democracia pasan cosas peligrosas. El primer ministro griego, Samaras, decidió adelantar la designación del presidente. El presidente es una figura decorativa salvo por el momento de su designación por parte del Parlamento. Si el Parlamento no logra ponerse de acuerdo con un candidato, hay que llamar a elecciones parlamentarias. Esas elecciones las ganaría, con las encuestas de hoy, Syriza, una especie de “Podemos” griego (aunque, cronológicamente, “Podemos” es posterior a Syriza). Syriza dice que quiere mantenerse en el euro pero que no acepta presiones externas en cuestiones como la deuda. Es decir, quiere mantenerse en el euro pero quiere hacer cosas que implican no mantenerse en el euro.

¿Lográ Samaras, apoyado por su partido de centro derecha y por el principal partido de centroizquierda, que el Parlamento logre nominar al presidente? Tiene tres intentos. En el primero, ayer miércoles 17 de diciembre, falló: el candidato necesitaba 200 votos de 300, pero consiguió apenas 160. De acá a fin de año serán los próximos dos intentos. En el segundo todavía necesita 200 votos, cosa que parece extremadamente difícil; en el tecero le alcanzaría con 180. El tema es que, por ejemplo según este cómputo, ni siquiera convenciendo a los “maybe” se llegaría a la mayoría necesaria. Al menos, con el candidato que se propuso ayer; otro quizás podría llegar a la fumata blanca.

De no lograr esa mayoría, habría elecciones en los primeros meses de 2015. Un triunfo de la izquierda en esa elección podría llevar a una crisis bancaria terminal. Son varios condicionales, pero no es cómodo estar a dos o tres condicionales del fin del euro en un país.

Cuanto peor, mejor

Dos datos de la semana anterior, que tardamos en comentar. Los dos con la misma tónica: mala noticia disfrazada de buena.

1. “Según el INDEC  el empleo en negro bajó a 33,6%“. La comparación es con el mismo trimestre del año anterior, y el número anterior 34,6%. Esto fue celebrado como una buena noticia, como si lo que hubiese ocurrido es que gente que estaba en negro pasara a trabajar en blanco. No: el empleo total cayó bastante en el último año; la tasa de empleo pasó (con datos no sé si comparables por un cambio de metodología) de 43,1% a 41,4% de la población. Se deduce de este combo de números que, de cada 15 argentinos que tenían un trabajo informal hace un año, uno de ellos lo perdió. Mala noticia por donde se la mire: caída en el empleo que es más brusca entre los informales que los formales.

2. “Ofrecimos dólares frescos y prefirieron quedarse con los bonos“. Una tontería. El plan era canjear BODEN 2015 por efectivo o por otros bonos. Pero claro: en economía todo tiene un precio. El plan canje por efectivo era a un precio que no representaba ninguna ganancia para los bonistas. No era esperar para cobrar 100 versus cobrar 100 ahora. Era esperar para cobrar 100 versus cobrar 93. Y, por lo que me cuentan, tampoco el precio para el canje por el bono largo era muy atractivo. ¿Quiere esto decir que la Argentina no puede endeudarse? No: quiere decir que para endeudarse, tiene que pagarlo caro. Caro sí, pero vale más de lo que cuesta.

¿Queremos un Banco Central independiente?

Es un poco rara toda esta idea de “Banco Central independiente”, ¿o no? ¿No es lógico que en una democracia, en la que la gente elige al Poder Ejecutivo para gobernar, ese Poder Ejecutivo tenga la libertad para manejar a piacere algo tan pedestre como la política monetaria?

No.

La Argentina kirchnerista muestra con nitidez los dos motivos por los cuales el banco central dependiente del Ejecutivo es un peligro. El más obvio es el que denunciaba Martín Redrado en su libro “Sin Reservas”. A veces el gobierno necesita plata, y el Banco Central tiene dos maravillas: la maquinita para fabricarla y el cofre con las reservas. Redrado le dijo que sí a Néstor varias veces (por ejemplo, le dio los ¿15? mil millones para pagarle al FMI) pero la última vez, cuando pensaba que el kirchnerismo caía tras el tropezón de 2009, le dijo que no. Hoy vemos cómo el Banco Central es una de las grandes cajas del gobierno. Y casi todos creemos, de este lado de la Cortina de Hierro, que la emisión monetaria al ritmo que lo pide el gobierno, cuando no está aumentando la demanda de pesos, es inflacionaria.

Pero el segundo motivo, el menos obvio, también es parte de la historia kirchnerista. El Poder Ejecutivo puede estar tentado a usar políticas monetarias expansivas del Banco Central (dólar “competitivo”, tasas bajas, que es más o menos lo mismo) para una ganancia (real o imaginada) en el nivel de actividad, siempre transitoria, con un costo permanente que es la inflación más alta.

Este conflicto se vio con claridad en la presidencia de Néstor Kirchner. Pasado el primer par de años de la reactivación 2002-2004, con los salarios cada vez menos limitados por el desempleo, hubo un dilema: seguir con la política de “tipo de cambio real alto y estable”, con el riesgo de la inflación; o bien valorizar nominalmente la moneda. Que baje el dólar, bah. (De paso: “tipo de cambio real alto y estable” es probablemente una contradicción de términos: si “alto” es respecto a alguna noción de equilibrio, es decir, respecto a una situación en la que no se movería -y no se me ocurre, si no, “alto” respecto a qué- no es, por definición de “equilibrio”, estable).

¿Era costosa la apreciación nominal hacia 2004-2006? No lo creo. Pero Néstor Kirchner y Roberto Lavagna creían que sí, que convenía el tipo de cambio real alto y estable. Prat-Gay difería y apreció suavamente el peso, siempre manteniendo la inflación bien por debajo de los dos dígitos anuales. ¿Resultado? Chau, Prat Gay, adentro Redrado, en lo que para mí fue la primera gran divisoria de aguas de la política económica kirchnerista.

El supuesto beneficio fue un crecimiento más rápido del empleo. Discutible: toda América Latina llegó, con apreciación nominal y baja inflación, al pleno empleo o algo similar. En todo caso: incluso si ese dólar “recontraalto” de 3 pesos hubiese sido fundamental para que el empleo creciera un poco más rápido (cosa en la que no creo): ¿valió la pena? Hace ya 7 años que padecemos una alta inflación, con toda la cadena de problemas a la que nos llevó: pérdida de competitividad, temor a devaluar, controles de importaciones, devaluaciones a pesar del temor a devaluar, más inflación…

Creo que hay, en este segundo punto, una lección para el futuro. El primer banquero central del post-kirchnerismo tiene que ser creíble, tiene que ser independiente del Poder Ejecutivo y tiene que estar comprometido con un sistema de metas de inflación. Si no lo está, si todos creen que acomodará el dólar según le convenga al Ejecutivo de entonces, va a ser más difícil bajar la inflación. La partiaria 2016 sería como la de 2015 o parecida; el Presidente de la Nación se vería presionado a decirle al BCRA que acopañe la inflación slaarial con devaluación, para no “perder competitividad”, y así seguiremos, penando en esta macroeconomía de inflaciones, escaseces de dólares y controles de cambios que en otros países es el ingrato recuerdo de un siglo anterior.

¿Algún candidato? Si no es Prat Gay, no estaría mal comprarle el pase a alguno de esos banqueros centrales alemanes que los tanos y gallegos critican por ser demasiado anti-inflacionarios. “Jurgen, ¿me tirás unos mangos para pagar el aguinaldo?”: no me lo imagino. Como presidente me daría miedo que me denuncie.

Unificá antes que Macri, Axel

¿Por qué el gobierno no unifica el mercado cambiario? Hoy el cepo es casi el principal obstáculo para que un tsunami de inversiones inunde la Argentina. Para empezar, dólares que tienen guardados los propios argentinos. Estimo que la unificación cambiaria daría lugar a una baja del riesgo país a unos 400 puntos.

¿Es difícil unificar el mercado cambiario? ¿Implicaría una gran devaluación? No. Basta con hacer un poco más de lo que ya está haciendo el gobierno: aspirar pesos con endeudamiento que se pagará en el futuro, para reducir el contado con liqui. Ejemplo: la base monetaria ronda los 440 mil millones de pesos. Bajarla 10% cuesta poco más de 3 mil millones de dólares (los bonos pueden venderse a valor “contado con liqui”), una cifra equivalente a la emisión de BONAR 2024 anunciada ayer. Esa aspiradora de pesos funcionando en turbo podría llevar fácilmente el dólar a un nivel de $10.

Probablemente se necesita mucho menos absorción monetaria para bajar el dólar si se anuncia el objetivo de desmontar el cepo. Como decía George Harrison, “It’s all in your mind”. Con el solo hecho de anunciar que se unificará el mercado alrededor de los 10 pesos, el dólar bajaría sin demasiada necesidad de absorción monetaria. (En idioma económico: si baja la expectativa de dólar futuro, sube la demanda de pesos).

Con el dólar en ese vecindario, sería mucho más fácil ocultar un poquito de devaluación del oficial como “unificación cambiaria”. Por ejemplo: arrancar febrero con un dólar único algo por debajo de los 10 pesos y, sin decirlo en voz alta, con una banda de flotación de 2 pesos hacia ambos lados y un aumento gradual del punto central de esa banda del 10% anual.

No entiendo cómo eso no generaría un crecimiento económico de aproximadamente el 4% en el año 2015, mejorando las perspectivas electorales de -si existe tal cosa para entonces- el kirchnerismo.

Bravo por el Megacanjito

Lo repetimos una y otra vez: hay que endeudarse. Al menos, para refinanciar deudas. Idealmente, también para reducir la emisión monetaria.

Kicillof le acaba de decir al tenedor de BODEN 2015 que si no quiere esperar a 2015 para cobrar los 107 dólares que Argentina pactó entregarle en octubre próximo, puede venderle ya mismo el bono al Estado, a 97 dólares.

Es una excusa para los otros anuncios. El tenedor también puede canjear el bono por otro de más largo plazo, el BONAR 2024. Como decía don Carlos Pellegrini: las deudas se pagan con deudas. Dijo Axel que habrá, además, una emisión de BONAR 2024 por tres mil millones de dólares. Según explica GambitoWeb, esa opción está disponible para cualquier hijo de vecino, con una inversión mínima de 1000 dólares.

En otras palabras: lo que ya asomaba con la deuda del Banco Central, y luego con los bonos dollar-linked, ahora se vuelve, felizmente, política de Estado: si tenemos déficit, si tenemos que repagar deudas, más vale endeudarse que emitir dinero. Endeudamiento sí, empapelamiento no.

Dejemos para otro día, o para otro gobierno, el asuntito de qué hacer con el déficit fiscal. Pero esto es un avance.

Futbol Para Todos Los Días

Fútbol de dioses

Discurrimos largamente con el colega Dr Pangloss sobre los motivos últimos del ridículo Torneo de 30 Equipos. Que, además, acaba de acentuar su ridiculez. Ahora habrá, aparentemente: un año (2015) con 30 equipos, torneo anual, con dos descensos y dos ascensos; un semestre con 30 equipos, con tres descensos y un ascenso, en el otoño 2016; de allí en más, por varios años un torneo anual de 30 equipos y calendario europeo con cuatro descensos y dos ascensos. El número de equipos irá bajando gradualmente: 28 en la 2015-16, 26 en la 2014-2015… esa es la situación hasta ahora, pero quizás se arrepienten.

¿Era, realmente, una idea de Grondona? ¿No habrá sido una idea de los financiadores de la AFA, es decir, el gobierno nacional? En las últimas decisiones, el gobierno parece haber influido y mucho. ¿No será que el gobierno en realidad es, fue y será el principal promotor del Torneo de 30? Hay dos beneficios claros para el gobierno.

En primer lugar, más publicidad “gratis” de alto impacto. ¿Cómo se reparten 15 partidos en un fin de semana? Un formato posible: arrancar el jueves a la noche, como vermucito, con un equipo mediano, un Vélez o Estudiantes; viernes temprano, tipo 19, un partido flojo, un Rafaela-Temperley, para pocos. Mucho niño enfermito de fútbol con el cerebro listo para una sesión de lavado. Después, a las 21hs, un plato más fuerte.

Ya estás cansado de ver fútbol y todavía faltan 12 partidos. Que podrían ser, por ejemplo: 5 el sábado, en los horarios de 15, 17, 19 y 21, con alguno simultáneo; y lo mismo el domingo. Todavía quedará lugar para más fútbol (y propaganda) como postre del día lunes. (Que a veces te da sorpresas agradables, como el 4-2 de Arsenal a Ñuls). Cinco días consecutivos taladrando con mensajes de todo tipo; prepárense, por ejemplo, para ver muchos Trenes de Randazzo.

Otro beneficio: espacio publicitario para gobernadores e intendentes de regiones con equipos que ascienden, o bien del Nacional a la Primera o bien del Torneo Argentino al Nacional. Por ejemplo: con la tabla de hoy se sumarían a la primera división las provincias de Jujuy (672 mil habitantes), Tucumán (1,4 millones), San Juan (681 mil), Misiones (1,1 millones). Además, las ciudades de Santa Fe (368 mil), Mar del Plata (593 mil) y Junín (82 mil).

En otras palabras, el Futbol Para Todos (Los Días) y Todas (Las Provincias) gana tiempo de pantalla y probablemente penetración geográfica. ¿Pierden los hinchas de River o Boca? El torneo es un poco más aburrido, pero nos acostumbramos a todo. La gente ve con el mismo entusiasmo el River de Sánchez, Mora y Teo que el de Orteguita, Gallardo y Crespo. Ve tantos minutos al Boca de la mejor defensa de la historia (Ibarra, Bermúdez, Samuel, Arruabarrena) como al más discreto de la actualidad.

Yo puedo imaginarme a mí mismo, tanquilamente, mirando una pantalla con un videograph de “Magnetto tiene empresas sin declarar en la IGJ”, unos jugadores celestes contra unos amarillos, todos revoleándola de un lado a otro, y un cartelito con el resultado: TEM 0 CRU 0.

Hay mentiras pequeñas, mentiras medianas y el INDEC

Ya a nadie le importa demasido el INDEC. Mentían la inflación, se pasaron años preparando el “nuevo indice”, el nuevo índice fue trucho. Sobreestimaban el crecimiento, pagábamos de más el cupón PBI, de repente y de un saque cortaron un par de puntitos de crecimiento para no pagar.

Y ahora, las aguas bajan turbias en las estadísticas de empleo. Seguir leyendo

“Podemos” ser como Argentina 2001

Estuve viendo la interviú de la bella y picante Ana Pastor a Pablo Iglesias, líder del partido neo-político Podemos, que ahora encabeza las encuestas en España. Pablo Iglesias, como Cristina Kirchner o el ministro Kicillof, “habla bien” pero lo que dice está casi todo mal. Con lo cual, en realidad, me pregunto si habla bien.

En particular, desde una mirada argentina la propuesta central de Podemos es de una peligrosidad monstruosa: revisar la legitimidad de la deuda (con una “auditoría ciudadana“) y decidir cuál se paga y cuál no, copiando (lo dice explícitamente) lo que hizo Rafael Correa en Ecuador. Los españoles deberían mirar la experiencia argentina para ver si eso es realmente lo que quieren. ¿Qué pasaría si España decide “revisar” unilateralmente su deuda?

En primer lugar: la mayoría de la deuda española está en bonos. No se puede diferenciar, en esos bonos, la legítima de la ilegítima (whatever that means). Otra parte son créditos de Europa, especialmente del Banco Central Europeo. En el centro de todo está el sistema financiero español, que está mantenido hace años por el respirador artificial del Banco Central Europeo. Si España “revisa” su deuda en bonos, los bancos (que tienen bonos) quedarán más cerca de la insolvencia. Si España “revisa” su deuda a Europa, los alemanes y sus aliados le cortarán el chorro. En ambos casos, la cosa termina igual: los depositantes corren a los bancos a sacar su dinero. Crisis financiera. Corralito. Cacerolazos. Parálisis.

¿Podría el Estado español financiar a los depositantes? No. El stock de depósitos de España en relación al PBI es mucho mayor al de la Argentina en 2001. ¿Línea de menor resistencia? Repartirle a los depositantes papelitos de colores: “Certificados de depósito” de bancos quebrados (aquí le llamábamos CEDROS) cotizando muy por debajo de la PAR; o emisión monetaria de parte del Estado español de algo que se viera y oliera como dinero. En el caso argentino primero fueron LECOPs; luego, una vez salidos de la convertibilidad, pesos.

Es decir: la revisión de la deuda, salvo que contara (como en el caso griego) con el aval de las autoridades europeas, llevaría a una crisis bancaria y monetaria en España, y a una pérdida nominal de la riqueza de los depositantes.

Si Podemos quiere hacer algo “revolucionario” pero en serio, debe intentar liderar una movida europea para políticas fiscales y monetarias mucho más expansivas. Por ejemplo: para que el Banco Central Europeo tenga entre sus obliigaciones igualar las primas de riesgo de todos los miembros del euro. Eso requeriría una inyección monetaria incluso mayor a la de ahora; cuanto más inflacionaria fuera, mucho mejor. (Estamos hablando de Europa, claro; hiperinflacionario sería, digamos, el 6% anual).

Como también sabemos los argentinos, licuar una deuda con inflación podrá ser menos ético, pero sin dudas es menos conflictivo y costoso que revisarla.

Que Lilita juegue de referí

Cada semana aparece una entrevista de Lucrecia Bullrich acá en La Platea de Doctrina con un candidato de UNEN. Cada vez (Lousteau, Pino, Lilita) el candidato habla sobre las debilidades de UNEN. No se entiende si lo hacen a propósito o sin querer.

Lila insiste hoy con la PASO conjunta de UNEN y PRO. Creo que es un error. Creo que Lilita está ignorando el efecto crucial que tiene el resultado en las PASO para el voto en primera vuelta. Las PASO conjuntas de UNEN y Macri son imposibles o casi imposibles sin romper UNEN; es decir, son imposibles o casi imposibles. Las PASO separadas, en cambio, permiten a UNEN preservar su identidad -si existe tal cosa- y elegir a un candidato presidencial. Será bastante obvio, después de las PASO, si ese candidato es o no competitivo. Si en las PASO Macri le ganara a la suma de UNEN, naturalmente el electorado no-peronista iría hacia Macri para colocarlo en segunda vuelta. Si, al contrario, UNEN le ganara a Macri en conjunto (cosa que hoy parece menos probable) el candidato ganador de UNEN podría aunar a quienes, tras 24 años peronistas sobre los anteriores 26, quisieran un cambio.

¿Y si fuera parejo, si Macri y UNEN sacaran, por ejemplo, 23% cada uno en la PASO? Para eso quizás podría servir Lilita si retirara su candidatura presidencial. Tiene la credibilidad para decirnos a los no-peronistas, con los resultados de la PASO en la mano, a quién tenemos que votar para derrotar al narcoestado (sic).

El capitalismo es persistente

En el post anterior me quejaba de los descuentos, especialmente aquellos del tipo: “Hasta X% de descuento”. Google es omnipotente. Los robots se vuelven en nuestra contra, cuidado. Miren cómo se veía ese post hace un rato (prestar atención al ángulo inferior derecho):