¿Hay atraso cambiario importador?

 

Seguimos comentando la idea de que la industria argentina que compite con importaciones no está sufriendo algo que pueda llamarse “atraso cambiario” en un sentido tradicional, porque las importaciones están valuadas, en los hechos, a un dólar más alto que el oficial.

En la Hipótesis Neumeyer, todos los productos comerciables tienen implícito un dólar más parecido al blue; yo tiendo a pensar que es más bien un tema de restricciones al comercio de importación; al contrario, los exportadores padecen de lleno el atraso cambiario, en algunos casos reloaded por las restricciones para exportar. Para los importadores, dólar de $9,50 y obstáculos (DJAI, pedidos de dólares al BCRA que no se consiguen) puede ser equivalente a un dólar más alto sin obstáculos. El que logra importar, pone un precio local que refleja esos obstáculos: ¿por qué habría de poner, incluso si varios importadores están compitiendo, el precio internacional? Los que se pueda importar se coloca internamente al máximo precio posible, mientras no los deje fuera de mercado frente a los productores locales.

Una medida algo brutal de atraso cambario es simplemente mirar la evolución de las importaciones. En los dos procesos icónicos de atraso cambiario (Martínez de Hoz y Cavallo) hubo un boom de importaciones. Desde el cepo, en cambio, las importaciones muestran esta trayectoria:

Se dirá: parte de la caída de importaciones desde su pico en 2010 es por el estancamiento económico. Cierto. Pero incluso con estancamiento económico, si las importaciones estuvieran cada vez más baratas en comparación a los productos locales, sus cantidades deberían haber aumentado. No lo hicieron. Bajaron. Por lo tanto, mucho no deben haberse abaratado en comparación con el nivel de precios de la Argentina.

Por supuesto que se abarató el turismo exterior; por supuesto que se abarató comprarte tu ropa en Miami. Y, justamente, eso se ve en las cantidades. Pero las importaciones de bienes hacia la Argentina no aumentaron, y el mecanismo principal tiene que ser que, por las restricciones (y, quizás, la expectativa de devaluación), aumentaron los precios.

Esta discusión es importante para el futuro de la Argentina. Si los precios de los productos importados tienen un componente de obstáculos además de un componente dólar, el combo de un tipo de cambio más alto (como espera el mercado) combinado con un desmantelamiento simultáneo de las trabas a la importación no tendría efecto inflacionario en los productos importados, aunque sí lo tendría en los productos de exportación. ¿Cuánto? Depende; en parte, de si hay mecanismos compensatorios para lo que se venda en el mercado interno.

En cambio, una devaluación lisa y llana, sin quitar obstáculos, sería más inflacionaria: el efecto de aumento del dólar no se compensaría con mayor libertad para importar.

Más pasan los días, más claro me queda que una unificación cambiaria es posible y es deseable.