Blue, oficial, salarios, precios: mixta completa

 

Excelente artículo de Andy Neumeyer en Focoeconomico. Muestra que, a medida que se acerca la posibilidad de una devaluación, los productos “de supermercado” de la Argentina van dependiendo más del dólar “blue” que del dólar comercial. Los productos de supermercado son “transables” (pueden comerciarse internacionalmente) y por lo tanto deberían depender del dólar del comercio. Sin embargo, dependen del “blue”.

¿Lógicas posibles? Quizás, que el importador valúa su producto a “costo potencial de reposición” y estima ese costo con el dólar blue. O, quizás: el creciente número de obstáculos a las importaciones hace que el dólar comercial sea cada vez menos representativo.

En todo caso, quería acercarme a un corolario de su artículo. El autor muestra un gráfico con precios, salarios, dólar blue, dólar comercial y la delgada línea roja, que es el tipo de cambio que parecen estar siguiendo los precios de los productos comerciables (calculado como el cociente entre el precio que tienen en la Argentina, en pesos, y el precio que tienen en Estados Unidos, en dólares):

Ocurre algo peculiar. El salario (verde) está subiendo más que el dólar comercial (negro). Pero los precios están subiendo más que ambos (naranja). Una combinación rara: el tipo de cambio real “bajando” porque los precios suben más que el dólar comercial (y el país cada vez menos competitivo); al mismo tiempo, el salario real también bajando levemente. Es una combinación exótica porque habitualmente el salario real sube cuando se atrasa el tipo de cambio, y baja con una devaluación. La lógica es que algunos precios dependen del salario, otros del dólar, otros de una combinación de ambos. Por lo tanto, si P es el nivel de precios, W los salarios y E el dólar, es posible una primera aproximación al cambio en los precios de este modo:

dP = a.dW + b.dE

Es decir: la inflación es algo parecido a un promedio ponderado entre suba de salarios y suba del dólar (dejo para otro día la cuestión de la ponderación). Si W le gana a E (los salarios suben más que el dólar), entonces W le tiene que ganar a P (que es un promedio entre W y E) y P le tiene que ganar a E. Que W le gane a P es que el salario real está subiendo; que P le gane a E es que el tipo de cambio real está bajando.

Una manera de entender la anomalía que presenta Andy Neumeyer es pensar que, en realidad, en la Argentina no hay un mismo tipo de cambio para exportaciones e importaciones. El de exportaciones es la línea negra, *menos* todos los obstáculos para exportar. El dólar importación, en cambio, es la línea negra *más* todos los obstáculos para importar. Lo que ocurrió en la Argentina de los últimos años podría describirse como un aumento del tipo de cambio de importación mayor que el tipo de cambio de exportación. Probablemente los salarios reales “en términos de exportaciones” hayan subido, pero al mismo tiempo puede haberse reducido el salario real medido como capacidad de comprar importaciones.

En fin, una de las muchas hipótesis que despierta el muy buen post de Foco Económico.