Tan bonito y buen muchacho, éste David Beckham.
A mí me cae bien porque además de openmaind es un buen marido. Como otros de su especie, y en este caso, soporta estoicamente a esa mujer que eligió, una botinera de lujo que vive a lechuga y a Prada y que le ha contagiado su adicción a la moda, cosa que a él lo ha vuelto un poquito “tilingo”. En fin. Hay hombres que se dejan llevar, una lástima…
Por suerte sigue siendo un tipo sensible. Esa faceta femenina tan suya le ha llevado millones a sus arcas, pero también le ha permitido participar sin prejuicios en este sketch grabado por la BBC de Londres, y donde protagoniza a un chico sentimentalón que se pinta las uñas, (no se pierdan el patito vibrador que flota en la bañera) y llora de emoción frente a la tele, metido en la cama y arropado en brazos de su compañero, el cómico James Corden.










