epaaa… qué revuelo se armó en casa mientras yo paseaba por Areco en unas merecedÃsimas minivacaciones pues, sépanlo, aún no me fuà a ninguna parte (razón por la que ando pateándome las ojeras).
En fin que, cuatro dÃas, no son nada. En todo caso, solo alcanzan para comprobar cuánto cuesta recuperarse del cansancio acumulado, o mejor dicho, lo grande que uno se va poniendo. SÃ, señores. Uno se da cuenta de que ha entrado en la adultez cuando sale de viaje y debe trasladarse con la farmacopea básica para seguir siendo un individuo civilizado: relajante muscular, antiácido, gotitas pa’ los ojos, antiflatulencias, antihistamÃnico, ansiolÃtico… ah, y la pilule para dormir. A los 15 ibas de campamento desnudo de bayaspirinas y genioles, pero llegando a los 40… ¿cuántos pueden prescindir del kit quÃmico? Por suerte no estoy tan rota y, salvo la pastita para el sueño (en ciertas ocasiones) todavÃa puedo circular por la vida libre de laboratorios.

ay, me olvidé el estabilizante del humor…ana giselle rodriguez via ponyxpress
Hace muy poco, como les dije, investigando para mi libro (en breve estará en los estantes de las librerÃas) supe que existe el sexomonio. ¿Qué es? al principio pensé que se trataba de avivados que haciéndose los sonámbulos tenÃan sexo sin preguntarle al otro. Pero parece que no, que es un desorden fisiológico de lo más frecuente. …
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