No suelo publicar en mi blog las notas que escribo para la edición papel de La Nación. Sin embargo, en esta ocasión me parece que está bueno contarles brevemente cómo elegí los 10 desafíos ambientales de la Argentina y de qué forma también fue este espacio el que realmente genera esa discusión.
Minería, biodiversidad, pesca, uso de agroquímicos, la contaminación del Riachuelo, en otras cuencas hídricas, desertificación y desmonte, residuos, energías renovables y glaciares son los temas que, después de consultar con expertos y especialistas quedaron en la lista.
Obviamente que también se pensó en otros: eficiencia energética, hidrocarburos, desarrollo de la energía nuclear y seguramente muchos más que deben ocurrírsele a ustedes. Mi propuesta, si tienen ganas, es que sugieran temas para que podamos ir escribiendo sobre eso y abordándolo, cada uno, como lo hacen desde sus comentarios.



Yo me pregunto: ¿cuándo harán un proyecto de ribera único en el que no se necesite el análisis de cada plan en particular? ¿Por qué se actúa por espasmos? ¿Son necesarios estos nuevos espacios? Resulta que la ciudad tiene un grave problema con el destino de los residuos (nada nuevo si se lo analiza desde la gestión pública); entonces la nueva idea es separar los áridos de la basura para disminuir la cantidad que se entierra en los rellenos del conurbano. ¿Qué se hace con esos áridos? Sí, adivinaron: van a los rellenos.
En el año en que celebramos el Bicentenario me llegó por mail un dato por demás interesante: ya hubo un fallo que obligó a liberar las riberas del Riachuelo y que intimó a las empresas por contaminación en tiempos de la denominada generación del 80.





