Bum bum

Son las cuatro y media de la tarde en Tel Aviv y voy a The Photo House, la tienda más antigua de fotografía de la ciudad, de 1940. La conocí porque está en el mismo barrio donde estoy parando y por un documental que se llama Life in Stills, que narra la historia de cómo Miriam Weissenstein, de 96 años, y su nieto Ben, los de las fotos de arriba, trabajan juntos para salvar la mayor colección de fotos que hay de la ciudad. Un rato antes había pasado por la antigua municipalidad, donde se declaró la independencia de Israel, en el 48, donde hay otra buena colección de fotos de la época y una impactante, que muestra lo que era Tel Aviv a principios del siglo XX: un desierto.

Seguir leyendo

Diálogos internos

En diez minutos Argentina y Alemania se enfrentan por el título mundial en Río de Janeiro, donde está mi casa. Y hace algunas horas vi por televisión los tanques de guerra que anoche eran trasladados en camiones desde el Norte de Israel hacia Gaza, y que tuve a dos metros del parabrisas del auto en que viajaba, y que por la baja velocidad con la que avanzaban y el ancho que ocupaban, provocaron un embotellamiento infernal en la ruta y en mi mente. Argentina finalista en Río y yo en el conflicto de Medio Oriente. Quise escaparme de la Copa y me metí en un lío mucho mayor. Seguir leyendo

Pasaporte al día

Estuve años sin obra social, estuve diez días sin hablar, y sin cenar; estuve siete años sin televisor, pero nunca estuve sin pasaporte. El pasaporte siempre listo. El último lo renové por 70 reales en el Consulado de Argentina en Río de Janeiro, en el 2012. Válido por cinco años, con algunas hojas en blanco, una visa que acabo de sacar para Estados Unidos y la única foto de documento en la que salgo tan bien que algunos dicen que me parezco a Jennifer Aniston. Seguir leyendo

Sangre Latina

Melodramáticos, desordenados, genios en improvisación, calientes, contradictorios, proclives a la parranda, soñadores, impuntuales, coloridos y buenos para el fútbol. Cuanto más viajo más latina me reconozco. Y cuando escucho esta canción de Secos e Molhados, de 1973, le vuelvo a dar play una y otra vez.

Jurei mentiras                       Juré mentiras
E sigo sozinho                       Y sigo solo
Assumo os pecados             Asumo los pecados

Os ventos do norte               Los vientos del norte
Não movem moinhos           No mueven molinos
E o que me resta                  Y lo que me resta
É só um gemido                   Es sólo un gemido

Minha vida, meus mortos     Mi vida, mis muertos
Meus caminhos tortos          Mis caminos torcidos
Meu Sangue Latino              Mi Sangre Latina
Minh’alma cativa                  Mi alma cautiva

Rompi tratados                     Rompí tratados
Traí os ritos                          Traicioné los ritos
Quebrei a lança                    Quebré la lanza
Lancei no espaço                 Lancé al espacio
Um grito, um desabafo         Un grito, un desahogo

E o que me importa              Y lo que me importa
É não estar vencido              Es no estar vencido
Minha vida, meus mortos      Mi vida, mis muertos
Meus caminhos tortos           Mis caminos torcidos
Meu Sangue Latino               Mi Sangre Latina
Minh’alma cativa                   Mi alma cautiva

Déjà vu

¿Se acuerdan del 2001? cómo olvidarlo. Fue casi una violación. Casi no, fue una verdadera violación. Justo había renunciado a mi trabajo en una agencia de publicidad, había vuelto de un viaje por Sudamérica y me preparaba para vivir un año sabático, hasta que supiera qué era lo que quería hacer, total tenía mis ahorros en el banco… Seguir leyendo

Solsticio de junio

La noche más larga del año en Río, el día más largo del año en Tel Aviv. Domingo es día de descanso en Brasil y el primer día laboral de la semana en Israel. En los dos lugares se va a la playa el sábado, hay chicas lindas en bikini y hombres musculosos; se juega altinha y frescobol -a la paleta-, se escucha mucho Trans, un estilo de música electrónica; hay surfistas y la gente deja todo tirado en la arena. Tapitas, botellas, paquetes de semillas de girasol -un snack común en Israel-, ojotas rotas, servilletas usadas, y bolsas, las medusas de nuestra época. El tibio Mediterráneo se traga todo, igual que el Atlántico.  Seguir leyendo

El domingo desnudo

El jueves 12 de junio voy a un bar de Gràcia, en Barcelona, a ver la apertura del Mundial y el partido. Son las diez de la noche y en el barcito hay tres brasileños, cinco ingleses, el barman y yo. Al primer gol de Croacia los brasileños pagan y se van. Los ingleses piden un vaso tras otro de agua porque ya no tienen plata. La escena es más triste que la ceremonia de inauguración.

Mientras como una tapa con una caña me pregunto qué hago acá ¡la fiesta es en casa y yo me voy! Facebook y twitter tomados por amigos, bebés, abuelos, familias enteras con camisetas de fútbol y frases de ánimo y celebración. Y yo en un país indiferente al que aniquilarán al día siguiente. ¡Qué saudade por dios! Me deprimo, pago y antes del segundo gol de Brasil, con el bar vacío, me voy.

Seguir leyendo

Amor y Odio

#nãovaitercopa, #vaitercopa y #jáquevaitercopa (una guía que Rioetc acaba de lanzar sobre las distintas sedes donde se jugará el Mundial). Faltan pocas horas para que empiece la Copa y el mundo se olvide de sí mismo por un mes. Siete años atrás, en la playa de Copacabana, los brasileños celebraban haber sido elegidos para albergar el Mundial. Poco a poco la alegría, marca registrada de este país, fue siendo reemplazada por el malestar. ¿Por qué?

Seguir leyendo

¿Primera vez en Río?

Para mucha gente, dos pájaros de un tiro: el Mundial y Brasil juntos. El evento más celebrado del planeta y el destino que siempre aparece en la cabeza cuando uno se harta de lo que sea. “Largo todo y me voy a poner un bar en la playa” es la frase que antecede al viaje. “Yo de acá no me voy más” es la que sale espontáneamente cuando se está con una caipirinha en mano y los pies en el mar, en pleno junio.

En este post, una serie de datos útiles -tipo consejo de idishe mame- para los que visitan Río por primera vez y, porque no está de más, para los que vuelven siempre.

Seguir leyendo

El Rey se ha ido

Camino por las calles de La Latina, son las diez y diez de la noche y acaba de oscurecer. Un señor de traje apoya la cabeza sobre el hombro de un muchacho de camiseta y jeans, no sé si está llorando, está borracho, si es el padre o el amante. Más adelante, dos varones se besuquean descaradamente. Helicópteros sobrevuelan el cielo de Madrid. El Rey se ha ido. Seguir leyendo