Cuando de novela policial se trata… ¡Viva Suecia!

Después de haber leído unos 7 libros de Henning Mankell, estoy comenzando a disfrutar de Asa Larsson. Acabo de terminar de leer La senda oscura y sigo asombrándome de la increíble capacidad que tienen los suecos para construir personajes atractivos dentro del género policial, como parte de historias tan atrapantes que no querés largar el libro hasta terminarlo.

Claro, está también la famosa trilogía de  Stieg Larsson. Debo confesar que, si bien el primer libro me fascinó, a la mitad del segundo me aburrí y ya no leí más.

Aquí los invito a leer una breve reseña sobre la novela policial sueca, publicada en Boutique del Libro:

“La novela policial sueca está pasando, sin duda, por su mejor momento. Con la llegada de la trilogía Millenium de Stieg Larsson, fallecido poco tiempo antes de ver publicada su obra, el público lector descubrió el notable talento de los escritores suecos del género. Todo comenzó en la década del 60 con la pareja de escritores Maj Sjöwall y Per Wahlöö, considerados los padres de la novela negra nórdica, creadores del famoso inspector Martin Beck en el cual muchos escritores posteriores se basaron. El más importante es, sin duda, Kurt Wallander, el policía creado por Henning Mankell, autor éste de más de 40 títulos publicados, aunque no todos ellos del género. Pero ésta literatura policial, tuvo un vuelco a partir del asesinato nunca resuelto del primer ministro Olof Palme en 1986, que generó un enorme impacto en la sociedad sueca y en su tan mentado Estado de Bienestar. A partir de ahí, la novela policial tomó un giro más social y comenzó a centrarse sobre aspectos morales que no estaban funcionando demasiado bien dentro de la maquinaria del tan publicitado estado idílico. Es en ésta etapa cuando cobra importancia los casos de violencia de género, los crímenes racistas o el uso legítimo de instrumentos no democráticos para defender el estado democrático. Además de todo esto, estas novelas nos muestran Suecia: sus costumbres, sus ciudades y calles, su particular clima, su sol de medianoche, los cuestionamientos de sus habitantes. Se transforman a su vez en un magnífico viaje. Son esos ingredientes los más notables en los nuevos escritores, tanto en Stieg Larsson, como Asa Larsson, Camilla Läckberg (llamada “la reina de la novela negra“), Jens Lapidus, Lars Kepler y Mari Jungstedt, entre otros”

Sobre Mankell y Asa Larsson encontré algunas notas interesantes que les comparto a continuación.

 

Henning Mankell: “El policial es aburrido”

(Nota completa en la web de Revista Ñ)

Dicen que Henning Mankell es parco. Dicen que está enojado. Pero Mankell se siente bien con su enojo y sólo es parco con aquello de lo que no le interesa hablar. Allí levanta un muro del mismo modo que erige torres de palabras para argumentar contra sus enemigos.

Ha estado en Buenos Aires y ha dicho que vino cuando tenía que venir. Y esa referencia a un designio de la voluntad surge porque pudo venir aquí durante la dictadura pero eligió no hacerlo. Ahora sonríe y cuenta con una emoción contenida y discreta cuánto le gusto el paisaje del Tigre, cuánto las fotografías de Manuel Alvarez Bravo en el Malba o una parrillada de la calle Lavalle. Algunos lo vieron comprando libros argentinos y muchos otros salieron más que contentos de la charla que dio en la Feria del Libro. Todavía le preguntan por su última novela publicada en español El chino (Tusquets) y otros por la que acaba de terminar y con la que se supone que jubila al detective Wallander que se llamaráEl hombre inquieto y que llegará aquí el año próximo.

Seguir leyendo

Sin comentarios

El sexo en la cárcel

Hace unos meses, cuando dábamos una clase en el penal de Ezeiza, en la cárcel de mujeres, junto con Verónica Dema, surgió el tema de la sexualidad en prisión. El debate fue muy interesante. Algunas de las chicas comentaban que, si bien son heterosexuales y en algunos casos hasta tienen marido fuera de la cárcel, dentro de prisión la realidad es otra.

Contaban que hay chicas que forman parejas homosexuales mientras cumplen sus condenas, pero luego al salir vuelven con su novio o marido. Ellas no consideran que son homosexuales, sino que simplemente la situación en la que se encuentran tras las rejas las empuja formar lazos afectivos intensos que generalmente las ayudan a sobrellevar las dificultades y miserias de la vida sin libertad.

Esa no es la única particularidad de la sexualidad en la cárcel. También está la cruda realidad de los abusos, las relaciones de poder y los vínculos sexuales muchas veces necesarios para sobrevivir.

La semana pasada, Página 12 publicó este interesante artículo relacionado a estos temas:

Sexo abarrotado

Por Mercedes Nieto (Página 12)

A Agapito Lencinas lo masacraron de cientos de puñaladas por cogerse a todos los pibes que entraban nuevitos al penal. Con su metro noventa, no sólo los sometía a ellos sino también a sus familias: la “visita” debía complacer con favores sexuales a los capos del pabellón. Entregar a tu mujer, a tu hermana, a tu prima como garantía de un plato de comida y de poder andar con tus zapatillas todo el mes. Los 12 Apóstoles, en el motín más sangriento de la historia carcelaria argentina, vengaron con sangre la traición de convertirse en buchones del Servicio.

“Agapito era un buen pibe, yo lo conocí en Olmos, pero la droga le voló la cabeza. Por dos pastillas empezó a entregar a todo el mundo, a laburar para la gorra”, cuenta Mario, quien pasó cuarenta de sus cincuenta y seis años como un saltimbanqui por las cárceles de la provincia de Buenos Aires. El ingreso de las drogas no sólo le voló la cabeza a Agapito sino que marcó una nueva forma de vivir en la cárcel. “Yo estaba en Olmos para la Navidad del ’89, y me acuerdo de que pasó un cobani ofreciendo sidra y se la compré con una cadenita de oro.” Mario había laburado bien esa temporada y los signos de la abundancia decoraban su cuerpo. En el ’95 recuperó su libertad. Una musculosa y un jean fueron sus únicas pertenencias. Lo demás se lo dejó al delivery del penal.

Mario, Gustavo y Yanina saben muy bien lo que significa cuidarse la espalda. Se especializaron en el arte del cuchilleo, la destreza de armar el “mono” en diez segundos, y la indigesta de garrones y otras impotencias. La mayoría son y fueron parte de la estadística que ubica al Servicio Penitenciario Bonaerense como el más grande del país, que recluta hoy cerca de 30 mil presos.

Todos coinciden en que el motín de Sierra Chica y la aparición de “los derechos humanos” marcaron un antes y un después tras las rejas. Gustavo comenta que después de lo de Sierra se ganó la visita íntima y la intercarcelaria, y que gracias a eso disminuyó la cantidad de abusos sexuales que se daban entre la población. Su tío, que estuvo preso el decenio completo de los ’80, le contó que antes se daban constantes violaciones, abusos y que hubo muchas muertes a raíz de eso. Agradece a Dios que no le tocó vivir esa época porque fue una parte muy triste de la historia.

La Prandi

Gustavo tiene 34 años y se la pasa repartiendo sonrisas. Su cara parece de látex, tirante, brillosa, prolija, no se le asoma ni una arruga, a pesar de que reniega y reniega todo el tiempo contra las arbitrariedades del Servicio Penitenciario. Jura que llevará su caso hasta la Corte Suprema de Justicia o hasta la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Esa valentía nació cuando, siendo menor de edad, le pegó un tiro a un transa y salió victorioso. Después, el destino le jugó una mala pasada y se le dio vuelta la torta. Pasó de ser testigo a ser acusado de homicidio. Desde entonces pasa sus días en la Unidad Nº 45 de Melchor Romero.

Seguir leyendo

Sin comentarios

¿Quién es el mayor asesino de la historia reciente?

Asesinos seriales hubo muchos. Y seguramente muchos no han salido a la luz. Pero de entre los que sí se hicieron conocidos, la revista Muy Interesante destaca a uno como el mayor asesino de la historia reciente.

Se trata de Harold Shipman. Al igual que a Jack Kevorkian, a Shipman le decían “El doctor muerte”.

El hombre acabó con la vida de 218 personas en 27 años, aunque algunos estiman que sus víctimas fueron muchas más. Incluso que llegaron a ser 1500. La mayoría de las víctimas eran mujeres mayores de 75 años y solían morir solas y por la tarde. Shipman, que nunca se mostró arrepentido de sus crímenes, ni los reconoció, tenía sin embargo la habilidad de entrar en confianza con sus pacientes antes de matarlas. Por esto también se ganó el apodo de “Doctor Friendship” (Doctor Amistad).

Shipman se instaló en la localidad británica de Hyde en 1977. Allí instaló su consultorio y con sus modales paternalistas se ganó el aprecio de todos los pacientes.

La que comenzó a dudar de su carisma fue la dueña de una empresa fúnebre.  Tal como publicó LA NACION, Susan Booth notó que mientras otros facultativos traían a su negocio un máximo de 20 o 30 pacientes por año, Shipman pasaba los 90 y recomendaba siempre a los familiares que emprendieran una cremación.

La trampa de la codicia

Tal vez Shipman hubiera seguido asesinando por más tiempo si no fuera que se dejó llevar por las garras de la codicia; una de sus víctimas fue una ex alcaldesa de Hyde, Kathleen Grundy. La mujer murió súbitamente tras hacerle una visita. Una firma de abogados recibió por correo un testamento en el cual Grundy dejaba a Shipman más de un millón de dólares y tres propiedades.

Para desgracia de Shipman, pero para el bien del resto de las mujeres que podrían ser sus pacientes, la hija de su víctima, Angela Woodruff, era abogada. Woodruff descubrió que el texto y la firma del testamento eran falsas.

Esta investigación tuvo como consecuencia el pedido de exhumación de otras pacientes. Y allí comenzó a salir a la luz el verdadero accionar del Doctor Amistad.

La cuestión es que el asesino fue descubierto, y en el año 2000 fue condenado a 15 cadenas perpetuas. El 13 de enero de 2004 apareció muerto en su celda de la prisión británica de Wakefield. Dicen que se suicidó.

Sin comentarios

El gato que quiso liberar presos

No es chiste. Ocurrió en una prisión del norte de Brasil. Los guardiacárceles vieron al pequeño felino intentando ingresar al penal.

Cuando lo atraparon, notaron que el gato llevaba una particular carga pegada al cuerpo: un teléfono celular, recambios de taladro, pilas, un cargador y pequeñas sierras.

FOTO: AP

Esto fue descubierto el 30 de diciembre en la cárcel de la ciudad de Alagoas.

“Un agente vio al gato y fue a mirarlo de cerca porque parecía que había algo raro. Ese animal entra y sale de la cárcel” habitualmente, explicó al diario O Globoel director del sindicato de agentes penitenciarios, Marcelo Avelino.

Un poco en chiste –esperamos- otro vocero de la prisión dijo: “Va a ser difícil descubrir quién es el responsable ya que el gato no habla”.


Ver Alagoas en un mapa más grande

Sin comentarios

Un policial distinto… pero igual

La razón por la que esta semana puse una pausa en el blog, es porque viajé al Impenetrable chaqueño a hacer una producción sobre la comunidad Qom. El disparador de las notas (una publicada hoy, la próxima sale el lunes) fue la muerte de Imer Flores, un pequeño Qom de 12 años que fue asesinado a golpes.

Foto: Ezequiel Muñoz/ El padre de Imer, el niño Qom asesinado en Bermejito

Es un policial distinto, pero igual. La discriminación que viven los Qom en el norte de nuestro país, tal vez no sea muy diferente de la que sufren los habitantes de los barrios marginales del conurbano y la ciudad de Buenos Aires.

La diferencia, quizás, radica en lo remoto de los lugares. Sabemos que cuando las cosas pasan en la Capital, se difunden más. Y sin embargo, los Qom estuvieron en Buenos Aires en reiteradas oportunidades, y los ignoramos.

Intentar entender una cultura de tantos años en un par de días es imposible. Fue todo un desafío lograr un acercamiento. ¿Sé todo de los Qom? No. Pero sé un poco más que antes y eso es muy bueno.

Tal vez no sea la nota más leída del día, pero si algunas personas entran, la leen y se enteran un poco más de lo que sucede en uno de los lugares más inhóspitos de nuestra Argentina, tal vez así, los Qom sean un poco menos invisibles.

Que un chico de 12 años sea golpeado hasta morir por el hecho de ser Qom no es distinto de que un pibe muera en una comisaría porque no quiso robar para la policía. Estamos rodeados de seres invisibles que no deberían serlo.

En la próxima nota, que se publica el lunes, voy a contar un poco más sobre las condiciones indignas en las que vive esta comunidad, con problemas de agua, de luz, de salud y educación. Pero el problema mayor de los Qom es la indiferencia y la intolerancia que los rodea.

Desde mi humilde opinión, tolerancia es algo que nos falta a todos los argentinos y que ayudaría muchísimo a evolucionar como sociedad. Allá también escuché las típicas frases: “hay que matarlos a todos”, “son todos vagos que viven de subsidios”, y otras tantas que sólo reflejan la poca comprensión que solemos tener sobre el otro.

Y, a pesar de haber estado tan poco tiempo en el Impenetrable, me quedó la sensación de que si hubiera un acercamiento más tolerante y comprensivo hacia los Qom, muchos de los males que viven se irían solucionando de a poco. No es sólo el idioma lo que limita la comunicación.

Aquí les comparto la primera de las dos notas de este breve pero intenso viaje al mundo Qom:

El drama de los Qom: morir por el odio y la discriminación

Villa Río Bermejito, Chaco.- Fariceo no habla mucho español, pero balbucea tres palabras con una voz apenas audible y temblorosa y dice todo lo que quiere expresar. “Criatura, inocente, injusticia”. El hombre, miembro de la comunidad Qom que habita en El Impenetrable chaqueño, tuvo que vivir hace dos semanas la peor pesadilla que puede imaginar un padre: la muerte de un hijo.

Sentado junto al río en donde fue hallado el cuerpo sin vida del pequeño Imer Ilvencio Flores , Fariceo agacha la cabeza y mantiene un silencio de varios minutos. El calor del mediodía chaqueño -por encima de los 40 grados- lo hace sudar hasta empaparle cada uno de los pequeños surcos que dejan las arrugas de su cara, pero él permanece inmutable.

Ver la nota completa en lanacion.com

 

 

Sin comentarios

Criados tras las rejas: un reportaje fotográfico

¿Qué pasa con las mujeres embarazadas que van presas? ¿O las que tiene hijos muy pequeños? Carolina Camps, fotógrafa de Reuters, realizó un fotoreportaje sobre la situación de un grupo de pequeños de hasta cuatro años que convivían con sus madres en la prisión de Los Hornos.

FOTO: Carolina Camps, Reuters

El reportaje fue publicado en The Big Picture y es un muy interesante recorrido visual por la vida de estos menores y sus madres y las dificultades de crecer tras las rejas.

Los invito a ver el reportaje completo, para eso tienen que hacer click aquí.

Sin comentarios

Otra edición del nuevo formato de Crónicas Policiales

Los invito a ver el especial sobre Robledo Puch en el nuevo formato de Crónicas Policiales


Sin comentarios

Robledo Puch, el preso más antiguo, vuelve a pedir la libertad

Es el preso más antiguo del país.  Fue condenado a reclusión perpetua, más la pena accesoria de reclusión por tiempo indeterminado, por haber cometido 10 homicidios calificados, un homicidio simple, una tentativa de homicidio, 17 robos, una violación, una tentativa de violación, un abuso deshonesto, dos hurtos y dos raptos.

Carlos Robledo Puch lleva ya 41 años detenido. Está alojado en Sierra Chica, una de las cárceles más temidas de la provincia de Buenos Aires, famosa por el sangriento motín ocurrido en 1996.

El “Ángel Negro”, como se lo conoce, conoce más la cárcel que la calle. Una vez más, pidió salir en libertad, porque considera cumplida su sentencia. En anteriores oportunidades, Puch solicitó salir de la cárcel. Todas las veces, la solicitud le fue denegada.

Los argumentos son varios, pero fundamentalmente el problema es que este famoso asesino no tiene familia ni hogar fuera de la prisión. Y en varias oportunidades ha demostrado inestabilidad psicológica.

Aquí les comparto una nota que hice hace un tiempo que cuenta la historia de este personaje. Y si quieren saber un poco más sobre él, les recomiendo el libro El Ángel Negro, de Rodolfo Palacios.

La nota:

“Algún día voy a salir y los voy a matar a todos”

un enviado de Dios cuya misión es predicar el Evangelio. Y después de casi 38 años en prisión, insiste en su inocencia. “Nunca amenacé ni mate a nadie”, aseguró Carlos Eduardo Robledo Puch en una entrevista que concedió a LA NACION el año pasado.

Sin embargo, en el Tribunal que lo sentenció a cadena perpetua en 1980 aún recuerdan sus palabras: “Esto fue un circo romano. Algún día voy a salir y los voy a matar a todos”. Robledo Puch hoy tiene 57, lleva 37 años y siete meses preso, y no manifiesta el más mínimo arrepentimiento. Solicitó su libertad en varias oportunidades, pedido que fue rechazado cada vez.

Según la Justicia, Robledo Puch siempre actuó con cómplices, junto a quienes, en menos de dos años, llegó a cometer numerosas atrocidades.

Terror en Olivos. Su historia delictiva comenzó con Jorge Ibáñez, en 1970, con el asalto a la joyería de Rachmil Israel Isaac Klinger, en Olivos. De allí se habrían llevado 100.000 pesos. También se los acusó de robar en un taller de caños de escape, a pocas cuadras de la joyería.

Seguir leyendo

Sin comentarios

Los abogados del diablo

Cada vez que ocurre un crimen despreciable y el autor es identificado, surge en su defensa un abogado, ya sea por designación o por libre elección. Así lo establece la ley y las convenciones internacionales: hasta el más imperdonable de los criminales tiene derecho a un abogado.

Tal como relata un artículo de la revista Muy Interesante, estos letrados suelen ser socialmente condenados por los personajes a los que defienden.

“Ni que decir tiene que existe una cierta predisposición al vedettismo en algunos letrados que aparecen como ingrediente de todas las salsas, no siempre con las mejores intenciones”, sostiene el artículo. “Acaso la publicidad que supone representar a terroristas internacionales o a dictadores sanguinarios permita sacar réditos, por ejemplo, de los beneficios por los derechos de autor de las memorias de los delincuentes”.

Pero la autora del artículo hace una concesión: cabe la posibilidad de que el abogado crea no sólo en el derecho a un juicio justo, sino en la verdadera inocencia o impunidad de su patrocinado.

“Lo cierto es que en los sistemas jurídicos desarrollados incluso el peor despojo de la sociedad tiene derecho a un abogado, hasta el punto de que en algunos de ellos una defensa deficiente puede suponer un motivo de anulación del proceso si se aprecia desidia, negligencia inexcusable o manifiesta mala praxis del jurista”,  aclara la autora.

En la Argentina, el derecho a la defensa en juicio está establecido en el Art. 18 de la Constitunción:

Art. 18.- Ningún habitante de la Nación puede ser penado sin juicio previo fundado en ley anterior al hecho del proceso, ni juzgado por comisiones especiales, o sacado de los jueces designados por la ley antes del hecho de la causa. Nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo; ni arrestado sino en virtud de orden escrita de autoridad competente. Es inviolable la defensa en juicio de la persona y de los derechos.

El artículo de la revista Muy Interesante recomienda la lectura del libro Estrategia judicial, de Jacques Vèrges, un abogado que se hizo conocido por haber defenido, entre otros, al terrorista venezolano Carlos El Chacal y del criminal nazi Klaus Barbie.

Sobre este letrado se realizó un documental, llamado El abogado del terror. Aquí, un fragmento de esa producción:

 

 

 

Sin comentarios

Lectura recomendada: Honrarás a tu padre, de Gay Talese

Siguiendo la línea de lo publicado esta semana en el blog, les recomiendo este gran libro de Gay Talese: Honrarás a tu padre. El siguiente texto es un fragmento de una nota sobre este libro publicada por la revista Anfibia. Para leer la nota completa, pueden hacerlo en el sitio de Anfibia.

HONRARÁS A TALESE

Cuando fue publicado por primera vez en 1971 “Honrarás a tu padre” reveló los secretos de la mafia italiana en Estados Unidos: la vida de sus jefes, las peleas, los negocios, los vínculos con otros poderes, el inicio de la decadencia. Cuarenta años después, reeditado en español por Alfaguara, el libro de Gay Talese se transformó en otra cosa: la biografía de Bill Bonnano, un desconocido que se sobrepuso al destino.

Por: Margarita Isaza Velásquez

El escritor va sembrando agujeros en cada párrafo que avanzas. Quieres que se llenen ya con el detalle que falta, pero sabes que debes tener paciencia. La calma de tu lectura se convertirá en asombro, pequeño sobresalto en tu cama, cuando el sombrero del mago aparezca. No sabes cómo sucederá, o en qué página se resolverá esa duda. Tal vez la olvidarás. Puede ser el color de un auto, el lugar de un tiroteo, la decepción de una esposa, el paradero de un jefe de la mafia…
En Honrarás a tu padre, los agujeros ocupan las 602 páginas pero tienen doble faz: callan y dicen, esconden y entregan. Su efecto es el de pequeñas epifanías que al sucederse van aumentando en importancia: lo que acabas de conocer, parece decirte Gay Talese, es más importante que aquella duda, ahora nimia.

Seguir leyendo

Sin comentarios