Un portal de citas para gente “fea”

 

Tuve en el pasado un grupo de amigas entre las que había una muy, pero muy, bonita: Raquel. Cada vez que salíamos con ella el resto nos volvíamos repentinamente invisibles a los ojos del sexo opuesto. Era (es) una mujer altamente magnética.

Por mucho que nos decorarámos y sonriéramos hasta la parális, era imposible remar una noche si ella estaba ahí. Los masculinos se le iban como moscas. No tenía que hacer ningún esfuerzo por agradar, y para colmo era simpática e inteligente, así que si tenías algún encanto genuino, éste quedaba eclipsado por lo completo de su belleza.

nakedfun


ché ¿por dónde van los otros patitos?,  perdimos la fila…eso nos pasa por feas.

via nakedfun via lavitaebella

Por eso Raquelita nos despertaba sentimientos nublados. Pero jamás la envidiamos. Ni siquiera sanamente porque, pese a que planchábamos kilos de sábanas cada noche que se nos unía a un plan, era buena gente. Los patitos feos le perdonábamos todo eso, aunque es verdad que nos sentimos aliviadas el día que dejamos de verla (se puso de novia). Es así la vida. Hay gente que no logra superar las trampas de la autoestima baja. Otros, en cambio, han aprendido a sacarle partido: ya existe un portal de citas….para feos.

Confiesen….¿cuántos de ustedes subieron a su perfil de Facebook o Twiter alguna foto en las que se los ve “difusos” y a lo lejos, o en bikini con 30 kilos menos?. En estos casos la foto trucha es un arma de doble filo, pues tarde o temprano habrá que sentarse frente a la webcam y presentarse tal como salimos del horno. Y el fraude es doloroso, especialmente para el mentidor, que acabará como al principio: solo.

Cansados de llevarse chascos de ese tipo con los usuarios de los portales, un grupo de ingleses adictos a la cibercitas inventó una Web de contactos exclusiva para gente que se siente “des-graciada” (sin gracia). La página en cuestión se llama Ugly bug ball, y opera en el Reino Unido, Estados Unidos, Canadá, Australia e Irlanda. Para empezar a sumar usuarios – que a la fecha no se sabe cuántos son – los llamados “feos” (que no sabemos por qué se sienten así, o quién les ha dicho que lo son) se postulan amparados en un “manifiesto” muy marketinero y contundente: ellos son más amables y considerados que los lindos, en la cama son obreros full time, y una vez que se comprometen, no aflojan. Ni hablar de infidelidad.

bbuusstt

yo sé que algún encanto tengo… via bbuusstt via la vitaebella

El fin último del portal es que la gente que se identifique con este concepto entre en contacto, chichonee y se consiga un amor, o bien la mayor cantidad de sexo posible, que eso no es pecado ni acá ni en el mundo de los bellos, porque acordemos que todas las criaturas del reino tienen derecho al erotismo. De todos modos, la propuesta me parece perversa… ¿quién decide qué es bello y que no?. También es cierto que los supuestos feos son muy rápidos a la hora de sacarle el jugo a esa “condición” estética, de ejemplo va el cantante francés Serge Gainsburg que, siendo un tipo muy particular de cara, tuvo entre sus sábanas a las mujeres más deseadas de su tiempo.

fluffylychees

los pollitos tampoco son feos, eh via fluffylychees

Noches atrás me reía con un amigo bailarín que en estos momentos de su vida anda con la autoestima disparada, al punto de sentirse una especie de Baryshnikov del tango. Incluso ya no me saca a bailar ni una tanda. El caradura justifica su handicap con una verdad de perogrullo, pero verdad al fin: para ser bueno en algo tenés que creértela un poco. Y es así.

Algún encanto todos tenemos, la cuestión es explotarlo bien.