Probando los Noblex Go, Microsoft tira la casa por la ventana con los nuevos Lumia, llega Marshmallow, Sony y BlackBerry meditan su futuro

Esta semana publiqué en Tecnología mi reseña de los nuevos teléfonos de Noblex. Estuve probando dos modelos, y quedé agradablemente sorprendido, sobre todo por el más poderoso (el GO Plus). Sí, son teléfonos genéricos, y el tiempo dirá si son sólo una aventura comercial de Noblex o -como ellos dicen- una familia más que completa toda su oferta. Pero hicieron, parece, una buena elección de proveedores de componentes y diseños.

Las dos noticias de la semana giraron en torno a Google y a Microsoft. Google, porque liberó Android Marshmallow para la línea Nexus, que trae algunas novedades interesantes, tanto para mejorar la autonomía de la batería como para dar un mayor control sobre qué hacen las aplicaciones en el teléfono. Como les dije el domingo pasado, ya HTC y Motorola confirmaron los equipos que se actualizarán, y ahora se sumó Sony con la lista oficial (el Xperia Z1 y el ZL quedan afuera). La familia Android One (los Nexus baratos) también comienzan a recibir Android Marshmallow, gracias que la gestión del sistema operativo la hace toda Google.

Google también fue noticia por presentar una plataforma de código abierto (AMP), con muchos socios grandes al momento de salir, que propone simplificar las páginas Web con contenido para móviles y así acelerar su carga. Son más una respuesta a las plataformas de inserción de contenido de Facebook y Apple (y Twitter, en menor medida), que intentan embeber notas en su propia aplicación y evitar que los usuarios salgan a la Web abierta -donde domina Google- que al bloqueo de contenido (sea iOS9 o Adblock): AMP admite avisos, y siguen siendo “bloqueables”.

En Rusia, mientras, Yandex (el Google ruso) logró que la Justicia de su país ordene a Google anular los contratos con fabricantes de equipos, que los obliga a dar un lugar preferencial a sus productos (por eso hay una carpetita “Google” en el inicio de todos los teléfonos con Android certificado). La idea es que en Rusia el usuario pueda elegir entre esos servicios o los de Yandex.

Del lado de Microsoft, la noticia estuvo relacionada con su entrada en el mundo de las computadoras portátiles con su propio diseño, siguiendo lo que había comenzado con la tableta Surface y avanzando en el mismo sentido con la Surface Book, el formato de laptop convertible hacia el que se dirige la mayoría de los fabricantes.

Pero más allá de las tabletas presentó los Lumia 950 y 950XL, los primeros smartphones de verdadera alta gama de la compañía en bastante tiempo. Lo hizo a todo trapo, con equipos de hardware de primera línea, y con el debut de Continuum, la función que transforma al celular en una PC al adosarle un teclado y un monitor.

Ya lo hemos comentado en más de una ocasión: no es la primera vez que se plantea algo así, y en un punto ya sus competidores (Android, iOS) han generado, a su manera, soluciones similares (teclados para las tabletas, conexión a pantallas externas vía HDMI). Esta es, sin embargo, la primera vez en la que esta convertibilidad está contemplada desde del sistema operativo; no es llevar una herramienta más allá de su objetivo original con un parche, sino implementar algo que está definido desde el primer día.

¿Logrará esto una explosión de ventas en Windows 10 Mobile? Lo dudo, aunque debería darle una oportunidad a los que se mantuvieron fieles a la plataforma de renovar sus equipos. Me da la sensación de que Microsoft está pensando en algo más a largo plazo, y está intentando deconstruir la segmentación que más le juega en contra: la computadora de bolsillo se transforma en PC de escritorio, y no sería raro que aparezca una opción tipo el Padfone de Asus, es decir, un smartphone que se adosa a una pantalla “boba” para transformarse en tableta (y que de ahí puede pegar el salto a la notebook con un teclado accesorio, etcétera).

El teléfono-PC es un concepto interesante, además, porque es la manera que tiene Microsoft de acercarse a una realidad informática negativa (no logró ser un jugador de peso en el mercado mundial de smartphones; las ventas de PC están estancadas) desde una mirada lateral: la mejor computadora es la que tenés en el bolsillo (más si ahora tendrá aplicaciones “traducidas” de Android/iOS), y aprovecharla para que rinda en más funciones es muy sencillo (un dock que la conecta a un monitor y un teclado “normales”, y a otra cosa). Si ya no estás comprando PCs, esto te ahorra parte de la inversión. A la vez, mucha gente ya no compra PC de escritorio porque va hacia la notebook/tableta… y ahí entra la familia Surface. Será cuestión de esperar y ver si esto funciona como estrategia. Seguir leyendo

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LG G4, Moto E con 4G en el país, dos smartphones económicos, y por qué Windows 10 para móviles está cambiando

Un ZTE Open II junto a un Alcatel Pop C1

Durante la semana que termina hubo varios anuncios relacionados con los teléfonos móviles, sobre los que escribí en LA NACION Tecnología.

El más importante es la presentación del LG G4, por múltiples razones; LG es uno de los 5 mayores fabricantes de smartphones del mundo y eso solo es importante, pero además viene con mucho éxito en su línea más reciente de teléfonos, que el LG G4 intentará mantener a base de una tapa de batería de cuero (removible, como su batería, punto a favor -para algunos- frente al Galaxy S6) con una costura en el medio que no me convence; una cámara todavía más rápida y precisa que la anterior, y una pantalla que sigue siendo QHD pero ahora mejora la del G3 (misma resolución, pero no tan buena calidad, en teoría, en lo que refiere a brillo/contraste). Y trae puntos cuánticos, nueva combinación de tecnología y marketing al que están apuntando todos los fabricantes de pantallas. Las primeras impresiones del LG G4 han sido, en general, muy positivas.

Actualización: en Phonearena publicaron una detallada reseña del teléfono.

En el ámbito local, la nota la dio esta semana Motorola, que puso en venta en la Argentina el Moto E con 4G apenas un par de meses después de hacer su debut internacional. Mezcla algunas características del Moto E original con el Moto G con LTE original, pero el resultado parece ser bueno (e incluye las notificaciones con la pantalla bloqueada, disponibles hasta ahora sólo en el Moto X; es incomprensible que no esté en el Moto G de 2da generación). Precio: 3500 pesos con las operadoras, 3900 pesos libre en unas semanas (según Motorola).

Esta semana también publiqué mi reseña de dos smartphones muy económicos (menos de mil pesos), el ZTE Open II, que marca el debut de Firefox OS en la Argentina, y el Alcatel Pop C1 (con Android 4.2). Les ahorro el clic: andan bien los dos, y para muchísimos usuarios el Firefox OS alcanza, pero si tienen el dinero extra es mejor ir por el Alcatel (o un Moto E original, Lumia 520/530, etc.) que tiene una mejor oferta de aplicaciones. Seguir leyendo

La cámara, la tangente por la que se escapan los fabricantes de celulares

Un HTC One durante su presentación en febrero último

Los smartphones modernos se parecen en muchos puntos, por una cuestión de formato y de tecnología disponible (usan todos los mismos procesadores, pantallas, etcétera). En el terreno de las cámaras de fotos, sin embargo, todavía existe terreno para la innovación y la diferenciación.

Lo que separa una cámara digital del teléfono de una de bolsillo (ni hablar de una DSLR) y más allá de la conveniencia que llevó a Philippe Kahn a iniciar una revolución, tiene que ver con el tamaño del sensor, el diámetro del lente y, eventualmente, la posibilidad de tener aumentos (zoom óptico). Seguir leyendo

Dos reflexiones más sobre el Samsung Galaxy S4 (y la industria móvil en general)

Habemus SGS4, y aunque falta tenerlo en la mano y someterlo a las revisiones de rigor (acá tienen las impresiones de un primer encuentro) su anuncio cristaliza como pocos dos elementos clave de la industria de hoy.

Ambos tienen que ver con el hardware, y con el software. Y, claro, con el hardware como función del software (algo que en lo que Apple siempre ha insistido).

En la medida en que los teléfonos, como las PC, se parecen cada vez más; en la medida en que el hardware, además, supera con creces los requerimientos del sistema operativo (sea Android 4, Windows 8, Windows Phone, Linux, etcétera), la lista de especificaciones deja de importar.

Sí, todos preferimos tener el teléfono con chip de 8 núcleos a 1,6 GHz al que tiene uno solo a 1 GHz, aunque para las tareas cotidianas el resultado sea similar (no idéntico). Pero está claro que para la mayoría el interés está más en el resguardo que en una percepción real de “esto con el mío no se puede hacer, y es una función nueva que trastocará mi mundo”. Es tener un retorno de la inversión mayor, un teléfono que dure más, que pueda correr ignotas aplicaciones futuras sin inconvenientes, que tenga más espalda para llevar no solo el sistema operativo y sus aplicaciones, sino también todo el detrito que deja su uso y que impacta -a veces más, a veces menos- en la computadora (de bolsillo, falda o escritorio). Seguir leyendo