Adaptation

 

“¿Cómo sabe uno lo que va a hacer hasta que llega el momento? Es imposible. Yo creo que sí, pero, ¿cómo puedo saberlo con seguridad? (…) No cuenten nada a nadie. En el momento en que uno cuenta cualquier cosa empieza a echar de menos a todo el mundo” – Holden Caulfield en The Catcher in the Rye

Desde el momento en que finalmente me predispuse a hacer este post que muchos vienen pidiendo desde hace tiempo, para mí no había otro punto de partida que Salinger, que Holden, que Igby, que la búsqueda de la Verdad (así, con mayúscula) que hubo y hay en todos ellos. Cathcher in the Rye, con su estigma de novela-que-se-convirtió-en-un lugar-común-adorarla (estigma que podemos refutar con la novela misma, que nos da material para esa adoración) y tenerla como bandera, como caballito de batalla indie, está latente en el cine con diferentes rostros y diferentes miradas. Nunca nadie pudo adaptar la obra de Salinger de manera literal pero, irónicamente, su esencia se percibe en películas como la que ilustra este post (Igby Goes Down de Burr Steers, con el gran Kieran Culkin llevando en los ojos y en el caminar ese desconcierto propio de Holden) y en, por ejemplo, The Good Girl (con Jake Gyllenhaal interpretando a un Holden-Wannabe).

* De yapa: un poco de un punk de la mano de Green Day y su canción “Who Wrote Holden Caulfield”:

Así como Salinger había tomado muchos elementos de Huckleberry Finn para construir a Holden – como la brutalidad para dirigirse al interlocutor -, muchos realizadores se basaron en su corta pero compacta obra literaria para adaptarlas libremente como una suerte de reinterpretación que les inyecta más vida a esos personajes errantes y en permanente conflicto con el mundo que los agota y asquea. Un caso es el de Los excéntricos Tenenbaums, donde la familia Glass concebida por el escritor deslumbra bajo la mirada de Wes Anderson.

Mientras tanto, yo sigo esperando ver a Franny Glass en un film (aunque creo haberla visto en otros personajes) porque ella, al igual que  Holden quien dice que la palabra “encantadora” es “tan falsa” que “le dan ganas de vomitar”, también explicita su decepción por lo que ve cuando mira alrededor. “Lo único que sé es que estoy perdiendo el juicio. Estoy harta de ego, ego, ego. El mío y el de lo demás. Estoy harta de que todo el mundo quiera llegar a alguna parte, hacer algo notable, ser alguien interesante. Es repugnante. Me da igual lo que digan lo demás”.

¿Cuáles les parecen las mejores y peores adaptaciones? ¿Querían este post? ¡Ahora, a inspirarse!

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