¿Qué le ven de malo a esta película?

 

“The older you get, the fewer things you really love. And by the time you get to my age, maybe it’s only one or two things. With me, I think it’s one”

No sé si lo recuerdan, pero muchos posts atrás hice mi descargo – tibio, debí haberme explayado más quizás – contra Slumdog Millionaire. A propósito de ese film de Danny Boyle, fuimos sumando muchas otras películas que tuvieron un consenso general positivo, pero que a varios, por muchas razones, no nos gustaron. O aún peor: directamente nos parecieron malas. Bueno, hoy le llegó el turno a la otra cara de la moneda. Es decir, a aquellos films de los que escuchamos malos comentarios, que defendimos a capa y espada, pero de los cuales encontramos pocas personas genuinamente fascinadas, o al menos no tan fascinadas como quedamos nosotros.

En mi caso, la película de la que casi siempre escucho observaciones negativas es The Hurt Locker. A mi entender, se trata de una película extraordinaria y la defiendo por muchos motivos que van desde la capacidad de Kathryn Bigelow para mantener siempre un mismo nivel de adrenalina; la original estructura del relato, configurado mediante viñetas, con principio y final marcado, y un cúmulo de tensión en el medio; la presencia de Jeremy Renner, su magnetismo innato, su modo de hacernos dirigir la mirada hacia él, como si lo que sucediese a su alrededor no fuera igual de relevante que lo que él tiene para decirnos (rasgo que se acentúa más en The Town, la gran película de Ben Affleck, sobre la que ya habrá post).

Para el final, quiero aludir a la escena del supermercado (casi un epílogo), donde Bigelow va más allá y demuestra que lo suyo no solo pasa por mantener esa adrenalina siempre a tope. En la mencionada secuencia, James mira una góndola repleta de cereales, en toda su enorme variedad y sus gestos, sus miradas, logran decirlo todo. ¿Qué es ese “todo”? Reveo la escena y me lo repregunto cada vez. Creo que ese “todo” es lo absurdos e irrelevantes que pueden resultar ciertos actos cotidianos cuando en otros lugares se vive una realidad diferente, esos lugares donde uno no decide, donde estás sujeto a otras reglas o donde simplemente podés desaparecer porque alguien detona una bomba. James debe pensar eso porque, acto seguido, abraza a su hijo, lo ama, lo hace jugar, lo protege, pero no le miente. Le dice que en su vida hay solo una cosa que tiene sentido. Y ahí sí, se pone su traje y vuelve a hacer lo que mejor sabe. ¿Puede The Hurt Locker, entonces, realmente ser una mala película?

¿Qué película parece detestar todo el mundo menos vos? ¡Es hora de defenderla en este post!

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