Está nevando en París. Después de un principio de invierno friendly, con temperaturas que no limitaron la vida social, se vino el frío glacial. Y la nieve. Los primeros días nevó sólo de noche, y a la mañana todo volvía a estar normal, sin rastros. Pero ahora se largó con todo. La nieve es silenciosa. Y ver todo nevado siempre es mágico. Caminar bajo la nieve es un programón, durante cinco o diez minutos. Después las botas se empiezan a mojar, y empieza la caminata aparato para no resbalarse. Mejor entrar en un bar, y mirar desde la ventana. Un nuevo photomaton, para que paseen por París en imágenes. De paso, el desfile de Louis Vuitton (colección hombres para el próximo invierno), el jueves, un día antes de la gran nevada, cuando ya hacía mucho frío. Y la inauguración de una nueva boutique LV especializada en el universo de la escritura: plumas, lapiceras, tinteros, cartucheras, estuches, papeles y sobres.



















