Un amigo argentino con conocimientos parisinos muy respetados asegura que el túnel parisino durante el invierno es como Terminator: cuando se empieza a ir, se escucha de fondo un “I´ll be back“. Lo cierto es que el post anterior quedó muy atrás. Nada de buscar programas para luchar contra el túnel invernal. Los días de sol empiezan a volver. Todavía con frío, pero chau lluvia, chau cielo gris, chau gris en todas sus tonalidades. Se huele la llegada de la primavera, esa época en donde extrañamente uno se siente tan canchero de vivir en París. El tiempo ya no es una preocupación ni una limitación social. La mini angustia incómoda da paso a la tranquilidad. Sigue siendo un tema de conversación repetitivo, pero porque hay sol. Todos contentos. Todos más buenos. Nuevo photomaton, esta vez muy azul.










