
En el mercado de pulgas de Vanves (sur de París)
Una pelea verbal es una buena manera de saber lo que la gente tiene adentro. Y puede servir como estudio sociológico, en este caso de los parisinos.
El bus está atestado de gente. Son las 18h y algo. Los parisinos vuelven de trabajar. Están cansados. Y afuera empieza a oscurecer: las temperaturas no son todavía muy frías pero ya es noviembre y la luz del día dura menos. En su camino hacia el fondo del bus, un señor raspa la mano de una nena de no más de tres años. Una nena que estaba sentada en su cochecito (los colectivos tienen en el medio, frente a la puerta de salida, un espacio destinado a ello). Él no se da cuenta y sigue de largo, pero la nena empieza a llorar. Le duele la mano. Su “nounou” (así llaman a las babysitters que cuidan a los bebés de día mientras los padres trabajan) la consuela con dos palabras. Mirando la escena se sobreentiende que la mujer es su nounou y no su madre porque, a diferencia de la nena rubia, ella es de piel negra.
La mujer que estaba al lado, mitad simpática y mitad metida, intenta también consolar a la nena. “No hay que llorar mi querida, mi amor, ya va a pasar”. La nounou la mira fijamente con sus ojos bien abiertos y sin sonreír. Evidentemente no le gusta que la mujer se haya metido en la situación. La mujer habla fuerte, y la mayoría de los pasajeros empieza a mirar de reojo. A la nounou le gusta cada vez menos. Cinco segundos más tarde le está pidiendo que no se meta. Le dice que no es su problema. Empiezan a discutir. La “nounou-cola de paja” cree que la mujer la está culpando. Cree que la está tratando de descuidada. La mujer pasa de ser “metida amorosa” a “metida medio loca”. Pero, al menos mirando la escena, en ningún momento parece haber sugerido que la nounou era negligente. Empieza la batalla. Una le dice fea. La otra le dice loca. Una le dice “esto es lo que pasa cuando uno deja sus hijos con desconocidos”. La otra le dice bruja. La guerra verbal sigue durante al menos dos o tres estaciones. Incesante. La situación es incómoda. Se insultan en voz baja pero se escucha porque ningún pasajero habla: no hay peor para los parisinos que el acto inesperado, y más aún cuando ese acto inesperado es violento. Pero también son curiosos. Y, a veces, algo metidos. Algunos optan por el silencio pero siempre mirando. Otros, intervienen.
La nena mira. Desconcertada. Ya dejó de llorar hace rato, por supuesto. Las ofensas continúan hasta que la nounou baja del colectivo. Con la nena en el cochecito, claro. Y mirando fijo desde afuera. Todos se quedan callados cuando el colectivo arranca nuevamente. Un hombre de unos 60 años, con aspecto de cansado, le pregunta a la mujer el origen de la discusión. A los diez segundos nuevamente empiezan los insultos. Mirá cómo estás vestida: como una bruja. Estás alterada. Y vos sos un asqueroso, más feo que el cuero cabelludo (literal, le dijo eso). Otro hombre se mete en la discusión, y la mujer finalmente se calla: sabe que pelearse con tres puede convertirse en un argumento sólido para considerarla una loca.
La situación fue bastante hostil. Pero no es tan atípica en París. Y la mala energía en el colectivo se mantuvo hasta llegar al final del recorrido. Todos querían saltar y escapar de ese momento. También el causante del llorisqueo inicial de la nena. Nunca se supo quien era, aunque a los protagonistas de la batalla no pareció importarles. Evidentemente necesitaban desahogarse. Y ante el mínimo incidente.
09.11.2011
9:31 pm
Evidentemente algunos parisinos están con los pelos de punta. No se que podríamos agregar los Sociologos: quizás hablar de la irritabilidad en las unidades sistémicas que no solo provocan la permanencia del subsistema comunicacional ad-hoc mismo, sino la rápida mutación de las susodichas unidades… etc etc… Ja… Ja… Naty reíte un poco vos también.Yo no soy Nik pero a lo mejor te hago reír.
09.11.2011
11:06 pm
srita kantt súbase al tren sarmiento 2 dias seguidos a las 7am, y va a tener suficiente material para redactar un libro jaja
10.11.2011
2:59 am
Cristian, me interesa. Es por momentos así de hostil? Hace un tiempo que no voy por ahí.
No sé porqué pero el escenario parisino siempre me parece peor: parecen tan tranquilos que cuando reaccionan desentonan con todo! xx
09.11.2011
11:18 pm
Hola Nath, nunca me hubiese imaginado esto en ese lugar. Parece más una estampa caribeña que parisina.
En BA la gente joven y la mayor, está tan metida en sí misma, con auriculares, smartphones y otras historias, que casi ni nos miramos y menos nos hablamos en los colectivos y subtes. No sé lo que ocurre en los trenes, esa es otra historia porque van tan cargados de gente que puede pasar cualquier cosa.
Saludos, desde Baires
09.11.2011
11:31 pm
Hola Nath, no me hubiese imaginado esto en ese lugar. Se parece más a una estampa caribeña que parisina. En BA, la gente está tan metida en sí misma, con auriculares, smartphones, y otras distracciones, que casi ni nos miramos y menos nos hablamos. No sé lo que pasa en los trenes, pero con la cantidad de gente que llevan es probable que ocurran historias disparatadas.
Saludos, desde Baires
PD: escribí un comentario parecido que hasta
hace pocos minutos no salió, por lo tanto pido disculpas si se duplica.
10.11.2011
3:09 am
Susan, eso es lo que me sorprende a mi también y lo que hace que todo sea más violento: es algo que uno no se espera cuando está acá. Los parisinos también están metidos en sí mismo pero se hacen los tranquilos y evidentemente todos no lo están tanto! Besooo xx
10.11.2011
4:35 am
Hola Nathalie

Gracias por ese post! Yo tambien vi dos “peleas” de ese tipo, la semana pasada, en un autobus. Dos situaciones diferentes… et ridiculas finalemente! Pensaba que la gente tenia mas tiempo, estaba mas relajada en los autobus que en el metro. Pues no…
Besitos de una Parisina!
Marie
10.11.2011
7:43 am
Marie es muy interesante tu opinión…porque sos parisina! Tenés alguna explicación? Me llama mucho la atención, y pasa en lugares determinados: en los transportes es muy frecuente no? xx
10.11.2011
7:50 am
Hola Nathelie ; la irritabilidad latente es una constante aqui ; siempre dispuestos a mostrar su hostilidad ; en las milongas parisinas es igual ; me acuerdo de reflexiones de mi padre (sabio de la calle ) el decia; es por que no los “educan”; si alguna vez los cag..a trompadas ; reflexionarian antes jaja; situaciones absurdas de disputas diversas y por nada se ven todo el tiempo…….llama la atencion nada mas ; ahh la foto es de mi barrio !!! Vanves ; despues de un año aprendi pronuciarlo; sino me iba a tener que mudar jaja!! tus pos son siempre una “radigrafia ” de la sociedad ; gracias Nathalie
10.11.2011
3:01 pm
Increíble que te haya pasado también Darío. Demuestra que efectivamente no son situaciones atípicas!! xx
10.11.2011
11:16 am
Soy cordobes y vivo hace 5 anos en Paris. Los poquisimos parisinos que conozco, son excelentes y de la mejor onda! el mal humor e irritabilidad de la gente es la que vive aqui pero nacio en otro lado: el falso parisino.
Ayer me subi al bus 66 con mi poussette (coche de bebe) doble (tengo dos hijos de 2 anos y medio y 6 meses. El esfuerzo por subir semejante mastodonte dentro de un omnibus lleno de gente con mala cara es enorme y obviamente NADIE te da una mano.
Una vez arriba, una senora, de muyyy mala forma me pide que corra el coche porque molestaba un poco el paso hacia los asientos de atras. Pedido totalmente imposible a cumplir… tanta gente que no habia forma de hacerlo, asique muy gentilmente le respondo que no podia hacerlo. Mi respuesta irrito mucho a la senora, quien me pregunto, con un tono aun mas desagradable:-por queeeee??… en paris, ojo por ojo, diente por diente.. le conteste:- por que no tengo ganas… punto!
no es digno de mi esa respuesta, pero llevar los chicos a la guarderia tempranito por la manana, y encima que la gente te agreda, se convierte en tarea casi imposible a responder amablemente.
La senora, con cara de piedra, comienza a maldecirme con mil palabras, casi imperceptibles en tono bajisimo y se sienta.
Me mira y me dice: -sus hijos son adorables, como para tener un padre tan desagradable.
Intente explicarme el por que no pude correr el coche (el omnibus hay lugar para 3 coches y los hay en permanencia, si me ponia contra el muro, seguro en la parada siguiente hubiera tenido que volver a mi posicion inicial para el coche que subio en la siguiente parada) y la mujer en cuanto quiso nuevamente “maldecirme”, la que estaba sentada a su lado, en mi defensa, comenzo a pelearla y se armo un revuelo (todos contra la señora malaonda y en mi defensa) y yo tuve que descender del bus para porque habia ya llegado a mi destino…
Cuando me baje el “bordel” que habia en el omnibus, increible!
y bueno, me dije, es el precio de vivir en paris…
10.11.2011
3:05 pm
Increiiiible este relato Vierhoff: en una mañana te pasó absolutamente todo! Lo del cochecito que nadie ayuda lo veo todos los días. Una amiga me cuenta lo mismo, es medio triste. Y terrible.
Me quedo tranquila, te pasa lo mismo que a mi! xx
10.11.2011
2:09 pm
Buenisima tu historia..yo recuerdo y de esto hace 30 años en Paris: discusion por politica arriba del bus entre 2 personas de repente y de la nada. Recien llegado y sorprendido pense: esto en BA no lo vi jamas! Poder observar a los parisinos discutiendo en vivo y por politica es lo mas!!
10.11.2011
3:07 pm
Qué buen dato Juan Manuel que esto ya te pasaba hace tanto: ya no vale decir que son los tiempos de ahora!! xxx
10.11.2011
5:14 pm
Me impresionó el comentario de Darío Miraball cuando dice:´la irritabilidad latente es una constante aquí´. Esto me hizo pensar que en BA también, entonces pareciera una contradicción con el comentario que hice anteriormente. Esa irritabilidad en BA se manifiesta en cómo se maneja, como si se compitiera con todos, hasta con uno mismo, en cómo te pasan por encima cuando vas caminando, y en cómo ´empuñan´los cochecitos con los bebés, abriéndose paso con el mismo, sin respetar al otro.
Tal vez lo que comenté acerca de mi experiencia en los colectivos y subtes, es decir: esa forma de ensimismarse en sus auriculares, smartphone, etc,etc, que hace que no se presencien discusiones, sea una forma de contener una irritabilidad latente.
Saludos, desde Baires
10.11.2011
7:55 pm
Quiza las grandes ciudades vuelven algo “loquillos” a sus habitantes, basta con dar una vuelta como turista (es decir sin preocupaciones y con tiempo para mirar)por Roma, Madrid, Paris, Buenos Aires, irritados e irritables hay en todos lados, aunque en PAris y/o en roma por el sonido del idioma las discucuiones resultan mas divertidas Saludos.
11.11.2011
10:49 am
Jaja me rei mucho con los relatos, lastima que no me toco vivirlos en mi visita..por aca en BA tambien es bastante comun aunque no discuten en voz baja sino que gritan, en el subte es fija, cuando hay demora y se llenan, la gente que quiere seguir subiendo y comprimiendo al resto hace que se empiecen a decir de todo pero bueno en la vida diaria en calles no pasa tanto eso, veo como que ya ni se molestan mucho si te pasan o te golpean con un codo, a lo sumo tiran una mirada de odio y nada mas jaja, besos Nath!
12.11.2011
6:07 am
Beso Tony!
11.11.2011
5:23 pm
la irritabilidad, es bastante frecuente en Capital y conurbano, ya sea tren, subte o colectivo.
la gente tiene muy poca paciencia, y obviamente depende el dia, y sobre todo si es por la manana, comienzan a sulfurarse
ya sea por:
- la gente que se hace la dormida en los primeros asientos para discapacitados, con tal de no darle el asiento a la embarazada-discapacitado, etc etc.
- la gente que no se corre, y se acumula en la zona anterior del transporte, evitando que pueda ingresar mas gente al mismo
- la gente que apoya x demas.
y asi podria seguir con mas….
y cuando esto ocurre siempre tenes el que grita ….. HUBIERAS TOMADO UN TAXI!!!!
evidentemente los latinos, no somos tan diferentes.
viviana
unaviajeraporeuropa.blogspot.com
19.12.2011
3:01 pm
A mi me paso una escena asi, muy parecida a la que describis. Mi mama fue a visitarme y con tanto viaje le dio una lumbalgia que no podia moverse. Tomamos un bus, rumbo St Sulpice. Y se sento. Yo hablaba con mi madre en castellano. Y una señora, aspecto de loca, empezo en frances a criticar la mala conducta de los extranjeros, que se sientan y no dejan plaza a alguien mayor…como ella. La sorpresa fue cuando le conteste en mi frances, que mi madre no era tan joven como aparentaba y que si estaba sentada era porque no se sentia bien. QUe decirte…fue el principio de un debate donde se sumaron unos cuantos en el bondi. Placer mayor fue el mio cuando llegamos a destino y sali del colectivo, con la promesa firme de no contestar nuevamente a ninguna loca que se cruce en el camino….Amities! Sol