
En mis años londinenses, siempre me venció el vicio criollo –porque no califica de curiosidad periodística- de pararme a observar los mapas y globos terráqueos británicos, para comprobar con mis propios ojos si respetaban los dictados de la famosa disposición de las Organización de las Naciones Unidas (ONU) de 1965. Según me comentaron hace unos años algunos “malvinólogos” argentinos, la normativa exhorta a los cartógrafos a reconocer a las Islas Malvinas como un territorio cuya soberanía se encuentra en una disputa diplomática entre la Argentina y el Reino Unido.
Tras recordar que, acaso influenciados por las cicatrices de la guerra de 1982, todos los mapas argentinos suelen mencionar que el archipiélago (así como las Georgias y las Sandwich del Sur) pertenecen a nuestro país, siempre me despertó curiosidad saber cómo harían los mapas los ingleses. No esperaba una reacción tan lógica como se supondría en principio, en especial, después de que, en uno de mis varios reportajes sobre el tema, una fuente británica me facilitó una copia del borrador del “Lease-back agreement” de 1974. En ese documento, Londres, acaso presionado por esa resolución, se disponía a devolverle la soberanía y la administración de las islas a la Argentina, en tanto y en cuanto los isleños que las ocupan estuviesen de acuerdo. Y como no lo estuvieron, el problema no solo continuó sino que le dio cuerpo al desenlace lamentable que debimos padecer como país 8 años más tarde.
No obstante, en mi modesto y esporádico “relevamiento” descubrí que, aunque cerca de la mitad de la veintena de mapas que habré visto tenía las siglas UK (“United Kingdom” o “Reino Unido”) al lado de la denominación “Falklands” (jamás “Malvinas”, claro), el otro 50% o bien no tenía ninguna aclaración, o bien acataban la resolución de la ONU. Es el caso de este globo terráqueo que encontré en Londres en una visita que hice en noviembre pasado, en la tienda John Lewis, y cuya foto comparto con ustedes a continuación:
Como habrán podido observar, y a pesar de que nos “corrieron los mojones” en el límite con Chile en la Patagonia, al lado de “Falkland Islands” dice claramente: “Claimed by UK and Argentina”. Es decir “Reclamadas por el Reino Unido y la Argentina”, lo que contradice al soberbio “End of the Story” (“punto final a la historia”) que proclamó el años pasado el primer ministro británico, David Cameron, al referirse a la disputa por Malvinas.
Tras casi siete años de vivir en Londres, y luego de mudarme a Madrid, no pude sacarme de encima el “vicio”: aunque España poco y nada tenía que ver con este histórico pleito, continué mirando globos terráqueos. Y debo decir acá que mi sorpresa –y mi decepción- no pudieron ser mayores. El país que yo creía algo más alejado de los intereses del Foreign Office –en especial, por sufrir también su injerencia en Gibraltar- me mostraba que varias de sus tiendas más grandes de venta de material educativo no tenían dudas en designar a las Islas Malvinas como un territorio definitivamente británico. Nada de “territorios reclamados” ni “en disputa”, sino lisa y llanamente pertenecientes al “R.U.”… es decir, al Reino Unido.
A continuación les muestro tres fotos de esta recorrida, tomadas en El Corte Inglés y en la juguetería Imaginarium, donde desistí, por supuesto, de comprarlos. Es que los vicios, vicios son…