Salimos de Buenos Aires rumbo a Nueva York a las 21.15, previa despedida de familiares y amigos en Ezeiza. Imagínense cómo fue: ¡un mar de lágrimas! No había carilina que aguantara.
Viajamos por American Airlines en Business, me sentía casi una reina. Apenas despegamos, las azafatas nos empezaron a mimar un poco y nos ofrecieron algo para tomar. Mis ojos todavía parecían dos tomates perita de tanto llorar, pero bueno… «Ahoguemos nuestras penas», pensé.
-Yo quiero vino blanco.
-Pensar que hace 15 minutos estaba llorando a mares… -le dije a Ale.
-Ah, bueno, ¡sos una caradura!
-Pero… ¿no te pone contento que dejé de llorar?
-Hasta hace un ratito no lograba consolarte con nada… ¿y ahora? Mirate… feliz de la vida y con un vasito de vino en la mano derecha.
-¡Se hace lo que se puede…!
Para mí, viajar más de ocho horas en un avión ya era toda una aventura. Entre los tres vuelos y las esperas en los aeropuertos (Buenos Aires, Nueva York, Tokio y Nagoya), tardamos treinta y seis horas reales de viaje. Sin embargo, salimos de Buenos Aires un sábado a la noche y llegamos al aeropuerto de Nagoya, Japón, el lunes siguiente a la noche.
El día más corto de mi vida
Aterrizamos en Nueva York el domingo a la mañana y tomamos el vuelo hacia Tokio un par de horas después, al mediodía, más exactamente. Las horas del viaje pasaban y el día parecía no transcurrir. Las azafatas nos ofrecieron la cena. «¿La cena? ¡Paren las rotativas! Si tengo el sol que me quema las pupilas intentando entrar por la ventanilla…. ¿de qué cena me hablan? En todo caso, será el almuerzo», me decía… Bueno, en realidad, ¿qué cambiaba? Tenía hambre, así que comí.
A mitad de ese vuelo, la pantallita que teníamos delante de cada asiento nos indicaba que estábamos cruzando la Línea Internacional de Cambio de Fecha , una línea imaginaria que se ubica a mitad del océano Pacífico. Ahí, automáticamente, pasamos al lunes. ¿Eh? Y la noche del domingo, ¿quién se la robo…? A ver si entendí: salimos de Nueva York al mediodía del domingo y, sin que se hiciera de noche, llegaríamos a Tokio al mediodía, pero del día siguiente, el lunes… No me quedó del todo claro, la cosa es que me robaron muchas horas de sueño… ¡y eso es imperdonable!
Ruta de vuelo
En un momento dado, de chusma nomás, levanté la ventanilla para ver un poco de cielo… ¿y qué veo? ¡Hielo! ¿Hielo? ¿Ma, perché? ¿Dónde estábamos? La pantallita indicaba Siberia. Cuando vi esa imagen, me quedé muda un rato. Impresionante. El cielo tenía un celeste profundo y el hielo se veía perfecto. Esa postal quedó grabada en mi cabeza, yo diría que es una de esas imágenes que siempre van a estar conmigo.
Llegamos a Japón
Arribamos a Tokio con el horario cambiado, teníamos un sueño terrible y… ¡todavía nos faltaba tomar un avión más! De Tokio a Nagoya viajamos por JAL, la aerolínea japonesa. Como no podía ser de otra manera, me impactó la tecnología: las mismas pantallitas que en American eran de unos 20 cm, acá eran de, aproximadamente, 30 cm. ¡Igualmente ni la use! Me dormí apenas me subí. Mi cuerpo ya no sabía si era de día o de noche. El temita de los husos horarios me mató.
En el aeropuerto de Nagoya nos estaban esperando y nos llevaron en auto a la ciudad de Toyota, nuestro destino final.
-Ale, pellizcame. No lo puedo creer, estamos en Japón.
La aventura de vivir en el futuro se estaba haciendo realidad.
19.07.2009
11:48 am
que increible la sensacion de vencer al tiempo y haber perdido una noche sin darse cuenta, “la noche del domingo”, que furioso se pondria Gerardo Sofovich !!! kuakk
22.12.2009
1:00 pm
MI sensei de japones me paso tu blog.
La verdad que es alucinante las cosas que contas.
Un amigo mio esta viviendo en Kochi en la isla de Shikoku.
No se si tendras FB pero de ser asi buscame como Camila Yue.
Si te interesa te paso los contactos de él.
Volviendo al tema Japon…
Relamente envidiable la oportunidad que se les presento.
Desde que soy peque que me quiero ir a vivir alla, y cuando parecia que se me presentaba la oportunidad,descubri que me pase por un año para conseguir las becas de estudio. Asi que a esperar otra chance.
Bueno seguire leyendo tu blog a ver que noticias traes.
Por pura curiosidad…tuviste chances de ver algun concierto de rock alla?