El karma de ser la “negra” de la familia

 

Antes que nada quiero aclarar que tuve la suerte de tener una infancia inmensamente feliz. Por eso, en un acto de honestidad brutal les comparto una foto mía de chica para que por un lado vean mi gran sonrisa pero también para que entiendan por qué en incluso en esa época dorada sufría tanto el apodo de NEGRA que hoy tanto quiero. No era suficiente karma ser la única mujer entre 5 hermanos varones, sino que además tenía que ser la única morocha de rulos entre una manada de rubios albinos de ojos claros (en el fonde derecho de la foto pueden chequearlo con la imagen de mi hermano Pato). Y sí, este hecho hoy insignificante lograba opacarme la vida en ese momento.

El sobrenombre de Negra, Negrita, Black y hasta Nigger (que es un insulto en cualquier parte del mundo) surgía casi naturalmente ante un contraste evidente entre mi genética (heredada de mi madre) y la de mis hermanos (heredada de mi padre). Lo más increíble del asunto, es que pasé largos años de mi infancia sin poder expresar que me molestaba y dolía que me llamaran así. Ni siquiera pude decírselo a las personas que más quería y más me querían como mi familia y mis amigos. De más está decir que tuve que soportar innumerables cargadas de parte de mis compañeros y amigos por ser “negrita”.

Así fue como cargué con ese estigma hasta que un día me amigué con ese apodo cariñoso que hoy es parte de mi vida y que me da tanto amor escuchar. Por suerte lo mío fue bastante leve. En cambio, hoy son miles los chicos que en nuestro país sufren en silencio de acoso, burlas o maltratos en la escuela o de manos de sus amigos. A todos ellos es que tenemos que darles la voz y las herramientas que necesitan para poder hacerse valer y salir de esa situación de sometimiento.

Según una investigación sobre violencia en la escuela, realizada por UNICEF Argentina y la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO) en el último año el:

• 66% de los alumnos presenciaron situaciones de humillación entre ellos mismos.
• 23% estuvo preocupado por resultar víctima de tal situación.
• 68% afirmó tener conocimiento de un hecho de robo de objetos del banco de un compañero o del escritorio del docente.
• 51% teme ser víctima de violencia en el trayecto que va de la casa a la escuela.
• 71% presenció peleas a golpe de puño entre compañeros.
• 23% fue humillado o insultado por sus profesores, frente a sus propios compañeros.

Otro dato interesante, es que las escuelas privadas evidencian más casos de violencia –maltrato, acoso y hostigamiento entre compañeros- que las escuelas públicas. Y si bien señala que las problemáticas vinculadas a conflictos entre alumnos -burlas, maltrato, hostigamiento, discriminación, humillaciones, padecimiento de actitudes crueles- resultan más frecuentes en los alumnos de nivel económico social alto, esta es una problemática que atraviesa todas las clases sociales.

Ante la preocupación por esta tendencia que crece día a día, celebro que desde el Ministerio de Educación se haya creado el Observatorio Argentino de Violencia en las Escuelas en dónde pueden encontrar información detallada.

Campaña Basta de Bullying de Cartoon Network

Campaña Basta de Bullying de Cartoon Network

Una campaña muy interesante es la iniciativa BASTA DE BULLYING de Cartoon Network que incluye información útil para estudiantes, padres y educadores. Acá les dejo algunos CONSEJOS PARA PADRES;

- Hable con su hijo acerca del bullying. Dígale que es inaceptable y que todos se merecen ser tratados con respeto.
- Tome en serio lo que su hijo le diga sobre el bullying. Anímelos a hablar y a buscar ayuda en las autoridades escolares.
- Esté atento a las señales de advertencia, su hijo puede estar siendo víctima del bullying. Estas señales pueden incluir ansiedad, miedo de ir a la escuela o disminución repentina en el rendimiento.
- Para poner fin al bullying hay que tener un plan claro, políticas bien informadas y mucha cooperación.
- Pida crear un programa escolar para prevenir el bullying en la escuela. Insista en que los estudiantes, maestros, consejeros, directores y padres estén involucrados.

Otras ONG que trabajan en la temática y que pueden consultar son la Asociación Pablo Nicolás de La Plata, la Asociación Argentina de Prevención del Maltrato Infanto-Juvenil, la Fundación Proyecto Padres y Unicef.

¿Te acordás de alguna situación de bullying que hayas padecido en la escuela o algún sobrenombre que te molestaba?

  • María.

    Gorda.

  • orinque

    Creo que su situacion se inscribe mayoritariamente en lo que conocemos como discriminacion racial. No existen razas sino pigmentaciones de la piel; lo negro se asocia a baja condicion social y creo que Ud. ha sido discriminada. Dejeme decirle que es una hermosa y sonriente niña y que hoy debe ser una hermosa mujer.

  • juan

    A mí también me dicen El Negro, y yo mismo me digo así, por ej. “-Hola quien habla? -Yo, el Negro”, nunca lo ví negativamente como usted dice. Inclusive siempre lo ví como algo cariñoso. Lo cual no implica que usted no tenga sus razones. saludos.

  • zeta

    ah???? De donde sacaron Nigger para decirte?? JAJAJAJAJAJ fachitos fashion en tu flia…

  • Mike

    No veo nada de malo en lo de “negra”…Yo a mi mujer le digo negrita de mi vida, porque es de pelo oscuro, y ella me dice chanchin porque soy rellenito…No hagamos tanto escombro, por que vamos a terminar analizando porque a los gusanos los llamamos asi, etcetcetc..que prime la cordura.

  • Diana

    En la familia de mi marido se dicen unos a otros, negrito o negrita.
    Lo incómodo es que no sólo se lo dicen entre ellos, sino que se lo dicen también a los demás sin importar que no guste o caiga mal.
    A mí me lo dicen y no me gusta en absoluto. Tengo nombre y un nombre hermoso además: Diana. Estoy contentísima con mi nombre. ¿Por qué entonces lo cambian por un “negrita” sin siquiera considerar que no es de mi gusto?

    Intenté una vez hace un par de años devolver el cariño con otro cariñoso “pelado” o “vení, panzòncito”.
    Pero creo que no gustó. Es más, quedé como la cuñada “estirada” y más amarga que un pomelo.

    Ahora, ya aprendí a bancármelas. Será el precio que tengo que pagar por ser rubia y meterme en una familia de morochos….

  • Jorgelina stach

    cuanta inpotencia se siente siendo niño, y tal vez no tener en quien desahogar. mi caso, de discriminacion fue asi: mis padres se separan y para mi desgracia yo era el vivo retrato de mi padre. a cargo de mi madre y tias, desde chica me decian que por ser nieta de alemannes era Nazi ( yo de 7 años), mala persona, que nadie me queria por nazi…despues si les decia o contestaba algo, era por ser mala persona. ellos eran adultos todos, y yo hija unica para bancarme ser el blanco del odio que sintieron hacia mi padre por temas propios de un matrimonio…cosas de adultos !!!