El compromiso social de Sábato

 

Sábato es, para mí, el escritor más grande de la Argentina. Desde que leí El Túnel en la secundaria, me fanaticé con toda su obra.

Cuando estaba en la facultad, un compañero mío que también lo veneraba me contó que él formaba parte de un grupo de universitarios que una vez por mes iban a su casa en Santos Lugares a tomar el te y charlar de cualquier cosa. Simplemente por a “Ernesto le gusta estar en contacto con la juventud”. ¿Cómo había llegado a este grupo? Un día, con un amigo, se tomaron el tren hasta su casa con el sueño de poder conocerlo y le tocaron timbre a las 8 de la mañana. Le dijeron que eran de La Pampa, que traían facturas y que sólo lo querían saludar. Sábato los recibió con una sonrisa y ya quedaron anotados para volver al mes siguiente.

De más está decir que yo también aproveché para ir a verlo un par de veces. No le gustaba hablar tanto de literatura sino que estaba concentrado en su veta artística, rodeado de cuadros y triste por haber tenido que enterrar a tantos afectos. Pero lo que sí le interesaba sobremanera era escucharnos, preguntarnos qué pensábamos de la pobreza en el país, qué queríamos de nuestras vidas, cuáles eran nuestros desafíos.

Para Sábato, los jóvenes éramos los encargados de devolverle el equilibrio al mundo, de conseguir que efectivamente todas las personas pudieran tener una vida digna. Por eso, a modo de homenaje, les adjunto unas reflexiones de Sábato sobre la realidad social que extraje de la página de su fundación: la Fundación Ernesto Sábato.

“El tremendo estado de desprotección en que se halla expuesta la infancia nos demuestra palmariamente que vivimos un tiempo de inmoralidad. Este hecho aberrante nos absorbe como un vórtice, haciendo realidad las palabras de Nietzsche: “los valores ya no valen”.
A estos millones de niños no sólo les ha faltado el amparo de su familia, sino que tampoco contaron con nosotros, los hombres y mujeres que presenciamos con indiferencia su desamparo.
La intemperie de esos primeros años la arrastrarán como una herida abierta por el resto de sus días.
No podemos cruzarnos de brazos admitiendo, a la vez, la perversidad de un sistema cuyo único milagro ha sido el concentrar una quinta parte de la población mundial más del 80% de la riqueza, mientras millones de chiquitos en el mundo mueren de hambre en la más sórdida de las miserias.
La falta de gestos humanos en el uso del poder genera una violencia a la que no podremos combatir con armas, únicamente un sentido más fraterno nos podrá salvar. El objetivo fundamental que los Jefes de Estado deben plantearse es el deber de asumir con la mayor gravedad el bienestar de los niños y niñas, protegiéndolos y preparándolos para construir, junto a sus hermanas y hermanos, un universo a la medida de la grandeza humana.
En la mirada de nuestros chicos está el único mandato al que debemos responder. La orfandad de esa mirada es un crimen que nos cuestiona como humanidad.
Haciendo propias las palabras de Dostoievski “cada uno de nosotros es culpable ante todos, por todos y por todo”, salgamos a defender los derechos de estos chiquitos desamparados, sin el cuidado que esos años requieren”.

Sábato no se quedaba sólo en las palabras sino que a través de esta fundación, impulsaba proyectos para aliviar la grave situación de desamparo y abandono en la que viven los niños. Estos son llevados a cabo por jóvenes que encuentran en esta experiencia una opción ética frente al desaliento y la falta de sentido. Hoy, parte de su legado, será la enorme labor educativa y cultural que esta entidad desarrolla a través de diversos programas.

Invito a todos los jóvenes a que honremos la obra de Sábato comprometiéndonos de alguna manera con la realidad social argentina…

  • Hector

    Su discurso sin duda refleja su tendencia izquierdista, que son los que fabrican pobres todos los dias. Los otros jovenes hoy integran la campora.
    Dificil defender a este personaje.

  • juan

    No seas ingenuo, la izquierda no puede crear nada, el sistema capitalista es el que crea ricos y pobre. La izquierda cada tanto saca algun teorico, nada mas. no te engañes.

  • elnegro

    Dejémonos de una vez por todas de izquierda vs. derecha, de capitalismo vs. socialismo, de peronistas vs. el resto… A ver si empezamos a EXIGIR lo que nos corresponde, como personas, como “pagadores de impuestos”, dejemos de ser los “últimos orejones del tarro”. Empezemos a opinar con un poco más de conciencia, no nos dejemos engañar tan fácilmente. La política desde hace muchos años “se olvidó” del pueblo, se olvidó de nosotros. No es necesario “entender” a Sábato para darnos cuenta de tenemos que empezar a usar nuestro voto como la Democracia se merece (esa misma que no supimos construir, porque siempre premiamos a los que nos mienten mejor).

    Son cada vez menos del 20% los que se llevan mas del 80% de la torta, el resto vivimos de lo que nos dejan, somos los esclavo modernos. Cuanto más nos peleamos discutiendo esta verdad ineludible, ḿas ayudamos al “divide y vencerás” de la política.

    ¿Es acaso un invento de los medios de comunicación antigobienrno que hoy se hayan enfurecidos los pasajeros de tres estaciones de trenes, que terminaron hasta incendiando vagones para poder hacer notar su enojo por el maltrato diario al que son sometidos por empresas que cobran subsidios millonarios por ese mal servicio? ¿o es que ya nos han lavado tan bien el cerebro que no nos damos cuenta de la verdad detras de lo que vivimos todos los días?

    Empecemos a pensar bien lo que está pasando. Mala educación en las escuelas, ciudadanos con servicios de salud deplorables, policía que no existe, chorros por todos lados, droga como coca-cola para los jóvenes…

    ¿Quiénes ganan implementando estas políticas? ¿Cuál es escusa por la cual tenemos que estar cada vez peor? ¿esperando subsidios a la pobreza para erradicarla? En una Argentina con una situación económica enivdiable, aún así hay muchos que lo justifican, porque se comen el discurso del establishmen.

    Empecemos a abrir los ojos. Por nuestro bien y el de nuestro hijos, empecemos a votar con la cabeza.

  • Teode

    Muy interesante y constructivo contar la veta comprometida de Sábato que en otros lugares no leí

  • javi

    Muy grossa Mica esta nota, no la había visto, y de casualidad llegué acá. Lástima que el Viejo ya no está más con nosotros. De todas formas, brindo por más viajes en tren a la provincia, con un mate de por medio, y en plena búsqueda de nosotros mismos. Quien sabe, quizás algún día logremos salvarnos… Besos