Rechazado. “Estás sobrecalificado para este puesto”. Muchos han escuchado esto. No es el caso de Mario Balotelli (Manchester City, Inter) . Si alguno encuentra un tutorial para ponerse una pechera, chiflenle. Ah, sí, gana algo así como £ 180,000, algo así como 290 mil dólares. Mensuales. ¿Aún quieren chiflarle SOLO para decirle cómo ponerse la pechera?
¡Gracias a @tomasivas y @jpbacino por descubrir este video!
Enzo Francescoli, Guillermo Barros Schelotto, Juan Román Riquelme, Martín Palermo y el sudor de 500 jugadores más viven en Parque Chacabuco: Angel Sánchez, el árbitro que se retiró en el año 2006, hizo de un cuarto de su casa un museo del fútbol que él vivió. Pelotas de clásicos, guantes de arqueros admirados y su colección de camisetas de árbitro. Todo, absolutamente todo, fechado.
En un estante, cerca de los botines de Palermo, una radio, un celular, un manojo de llaves, varios encendedores y hasta un abanico evidencian el amor que las hinchadas argentinas sintieron por el árbitro argentino. Es increíble, pero Sánchez guardó cada vez que pudo los proyectiles que le tiraron. Mirá eso y de paso escuchá qué opina del arbitraje en este video. Gracias a Daniel Pessah (cámara) y Matías Aimar (edición) por la mano.
Hola, me llamo Emilse, tengo 32 años y veo fútbol desde los 6, aproximadamente. Permítanme disentir con la moda de aclarar todo lo anti X que no somos y simplemente escribir, ahorrémonos el post más aburrido y largo de la breve historia de los blogs. Evitenme cargarme ese hit.
¿Por qué tiene que haber una mano negra en la decisión de Falcioni de prescindir de Riquelme para este fin de semana?Román no está en su mejor momento, entonces, ¿no puede ser una decisión de un DT que quiere poner en cancha lo que cree tener como mejor equipo? O más “lúgubre” aún, ¿no puede ser que Falcioni crea que para lo que él quiere que su equipo haga en este partido hay otros jugadores, pasando un mejor momento que el 10 emblemático?
Las pasiones nublan, el amor ciego no juega 90 minutos. A veces, solo a veces, complicamos lecturas simples. Pero puedo estar equivocada.
El domingo, un River con las narices del fantasma del descenso bien pegada a sus vitrinas le ganó 2 a 0 a Huracán, uno de los equipos más flojos de este campeonato. En la memoria de los hinchas partidarios y de los otros (la mía, por ejemplo) golpeaba, como el maíz que se hace pochoclo al calor, una sensación inequívoca: ese mismo partido, en esas condiciones, con ese nivel del rival, River goleaba 4 a 0.
¿Dónde está ese equipo? ¿Cómo se puede armar? Perdón, ¿reencontrar? Con ganas de lectura triunfalista, diremos que se puede hacer pie en las divisiones inferiores. En esa línea la noticia de la paliza que le dieron los de Núñez al Globo en reservapuede ser alentadora. Pero la ilusión dura hasta hacer un cálculo de cuánto dura un jugador mostrándose en la primera de su club. Cuánto antes de ser vendido al exterior. Y si alejamos la lupa, ¿qué de las inferiores de Huracán? ¿Qué de un equipo al que renunció su DT y sobre el que su presidente declara que “en actitud, somos el peor equipo del fútbol argentino”?. Hay que salir a jugar con ese respaldo, eh. Suerte, Machín, comete la cancha (?)
El gordo, al que todos mirábamos con un preparado homeopático universal de admiración, picardía y chanza, anunció hoy que se retira del fútbol. Corrijo: que su cuerpo lo retira del fútbol. Más allá de sus reiteradas lesiones, el gordo no escapa a los males del oficinista, al de tu amigo que te cuenta que no puede controlar el peso porque un papelito firmado por un doctor dice que tiene hipotiroidismo. Por eso es el gordo. Ronaldo la rompió en el mundial de Corea-Japón 2002. Jugó en el Real Madrid, el Inter, Barcelona, PSV Eindhoven. No importa tanto. Es decir, mi memoria no guarda las camisetas -es pésima en eso- pero si activó hoy una tristeza que me sorprendió. Es cierto: los adioses no se mastican, te fagocitan. Pero éste no pensé generaría tanta tristeza. Mi lunes futbolero de Racing y sus primeros tres puntos, Boca y una caída ruidosa(me da pena que Falcioni arranque así, temo llegue al estómago del monstruo antes de saborearlo), la sub 20y la eterna pregunta (¿qué queremos decir cuando decimos que no tiene identidad?), todo, se lo llevó Ronaldo con su conferencia de prensa.
Pasó el vermú; fútbol de verano, que le dicen. Más allá de las chanzas -los clásicos de verano no son importantes- lo cierto es que la abstinencia se estaba haciendo sentir. El futbolero sabrá entender, ¿o yo sola me descubrí contando los días para que empiece el torneo? Nobleza obliga: me atrae tanto develar la performance de mi equipo como ver a Boca de Falcioni (por los puntos, no en torneos soleados), y a grandes peleando por no caer. Sí, la maldad es parte del fútbol. Y es hermosa.
Señora/ señor -se presentó como ”Yo”-, usted, que me escribió horrorizada/o por aquel post pre mundial (comentario 27) en el que dábamos tips. Si llegó hasta esta línea, váyase. Leer la entrada completa »
Antes de sentarme a escribir me preguntaba si el blog debe siempre responder a la actualidad. Si mi cerebro pisaba con un sí el signo de interrogación este post hubiese muerto. Como la sinapsis hoy es benévola y disfruta del recuerdo, mucho, decidí subir este video.
Cuando mamá me preguntaba en los noventa por qué me gustaba el fútbol mi cutis púber me jugaba una malísima pasada, y quedaba reducida a una adolescente mira muslos. Es más: les diría hasta que dudo que mi vieja buscara una respuesta, más bien era un regodeo maternal que supone saber de una ebullición adolescente. Una injusticia que Youtube y los años pusieron en su lugar. Y las canchas. Y los mundiales. Y Racing. Y un título de periodista deportivo.
Ma, gusto del fútbol, por cosas como esta. Pueden sentarse junto a mi vieja y pispear. Los dejo con Djalma Feitosa Dias, Djalminha. Atención a todo el video. Si están cortos de tiempo, vayan directo al 1.23.
France Football es una revista. Es una revista. Hace 54 años que decidió premiar a los jugadores europeos. Y hace 16 que cambió las reglas y consideró, desde entonces, a los futbolistas no europeos. Con buen tino, ¿acaso las ligas del Viejo Continente no se nutren de tres dedos sudamericanos y corridas de liberianos? Cuánto de europeo tiene el fútbol europeo: es para una charla.
La elección de Lionel Messi por segunda vez como el mejor futbolista del año gestó discusiones propias de tertulia de hogueras medievales. Le ganó a Xavi y a Iniesta, sí, campeones del mundo. Eso indignó a unos cuántos. Periodistas, varios. Michel Platini anunció que desde este año la Unión Europea de Fútbol (UEFA) -que él preside- “dará un premio especial al mejor jugador de Europa, siguiendo el viejo espíritu del Balón de Oro”.
Lo que premia la revista es al mejor futbolista del año. No del mundial. No de una liga en particular. Se vota, se suma, se premia. Como el primer puesto que perdió mi hermano en la feria de Ciencia en la primaria, allá por los años 80′.
¿Por qué nos importan tanto los premios? ¿Por qué la mirada de otro, que no coincide con la propia, no sirve? El afán por desvalorizar lo que no coincide con nuestra… ay, oh sorpresa, ¡subjetividad! Y encima se esgrime la peor y más blanda defensa: falta de objetividad. Agua por todos lados.
Lo paradójico es que se supone se persigue como fin el consenso de gustos y apreciaciones. Y no lo habrá. Hay bellezas estereotipadas y jugadores sobresalientes, pero en la elección está la divergencia, y ella no amenaza mi/tú/nuestro gusto. Un premio no nos replantea nuestras elecciones. Gremlins para mí sigue siendo una gran película, sin embargo Guizmonunca recibió un Oscar.
Las celebraciones de fin de año (una religiosa y la otra, la del cambio de calendario) no son lo mío. Más bien son esas que hojeo rápido para llegar a otra, la próxima,que no tiene valor propio, sino el conferido por la huida de aquellas. Porque hay balances inevitables -los mortales con niveles desmesurados de autoexigencia saben bien de qué hablo-, ausencias inexplicables -perecemos, sí, pero algunos muy pronto- y un instante de locura en que exigimos al cosmos que lo que viene tiene que ser mejor. Miro el calendario que me regaló la panadería y no encuentro cambios en el diseño ni respuestas divinas. Aquí es cuando, paradójicamente, me cachetean mis respuestas. Y son alentadoras.
Siempre vi a los papás como superhéroes. No, no. No me refiero a cuando yo tenía 8 y mis viejos eran geniales. Aún a mis 31 años los veo así. A mis papás y a todos. Yo soy los recuerdos que mis viejos supieron fabricarme. Una casa en construcción, clases de danza, mi hermano Fernando y sus ojos grises enfurecidos, las medias calentitas, Nesquik con espuma, un grito por la última milanesa de la fuente. Un pijama que no me gustó, una carcajada que me alentó a seguir escribiendo a los 10. Una mano en mi panza y dejarme quedarme a dormir en lo de mi mejor amiga, Bárbara. Una bici que andaba en una cortada de Balvanera en 4 y luego en dos ruedas. Cada decisión y la decisión de no decidir de ellos configuraron mi álbum. Tremendo laburo, ¡tremendo! Luego, sí, claro, agregué mis páginas, pero claramente muchas de ellas tienen el sepia de esas primeras. Y me alegra que así sea.
Hoy es 1° de enero de 2011. Pensá que recuerdos querés tener en 364 días, y fabricálos. No hay devolución. Salga como salga, el proceso de producción será la mayor satisfacción. Porque en el transcurrir está el gusto. Feliz año, y gracias por fabricar conmigo este recuerdo made in 2010 que fue Tacos y gambetas.
Fue amor a primera vista: México 86. Tenía 7 años cuando Barrilete cósmico y los gritos de su hermano la maravillaron. 3 Mundiales después se recibió de periodista deportiva. Ver perfil completo