Migrar para cursar una carrera universitaria en otras ciudades o países. O la difícil decisión de independizarse mientras se estudia y se trabaja. Sea como sea, las dos significan agarrar nuestros petates y hacer nuestra la nueva morada, con lo viejo y con lo nuevo.
En este sentido, la fotógrafa Sannah Kvist presentó uno de sus más recientes trabajos, “All I own” (Todo lo que tengo): una compilación de fotos que muestran cómo y con qué vive un grupo de estudiantes suecos.
En cada instantánea aparece un joven con todas sus pertenencias prolijamente amontonadas, cual escultura ecléctica, que arroja un resultado sintético: la personalidad y gustos del modelo.
Entonces, resta preguntarnos qué cosas materiales son las que realmente necesitamos para vivir. Si tenemos mucho o si tenemos poco. Si es cierto que menos cosas nos conducen a sentirnos más libres. Qué es lo que necesitamos y qué es lo que queremos. Menudo interrogante…
Frecuento mucho Tumblr . Para quienes no lo conocen, es una plataforma muy popular -más que nada en Estados Unidos- en la que se pueden compartir fotos, videos y textos; una variante de red social. Como mujer que soy, sigo muchos de moda y desde hace un tiempo a esta parte noté que diferentes usuarios (yanquis, claro) comparten fotos de nuestras siempre bien ponderadas alpargatas como la siguiente:
Me resultó curioso no sólo que un calzado así de tradicional haya llegado tan masivamente a la sociedad consumista norteamericana sino que, además, la etiqueta tuviese nuestra bandera. Por suerte, existe Google: resulta que TOMS es algo así como un movimiento solidario.
En 2006, un estadounidense de 30 años, Blake Mycoskie, vino a Argentina a tomar clases de polo. En su estadía pudo conocer la realidad social de nuestro país y llegó a relacionarse con chicos, notando que andaban descalzos, lo cual los excluye del acceso a la educación y los vuelve vulnerables a diversas enfermedades. Estaba decidido a ayudar y encontró la respuesta en las alpargatas.
¿Quién dijo que los jóvenes no se interesan por el cambio climático?
Pangaea Expedition es un proyecto del explorador sudafricano Mike Horn que comenzó en el 2008 y recorre los lugares más remotos y hostiles del planeta invitando a jóvenes de todo el mundo, mediante el Programa de Jóvenes Exploradores (Young Explorers Program), a crear un movimiento internacional con el objetivo de concientizar sobre el cambio climático y el cuidado del medio ambiente.
Mike sostiene que “el principal objetivo de este proyecto es reunir a la juventud de todo el mundo para concientizar sobre los problemas mundiales. Los problemas ambientales no pueden resolverse solamente de forma local, tienen que ser resueltos internacionalmente.”
A bordo del Pangaea se encuentra un selecto grupo de 8 jóvenes de entre 17 a 22 años que navegará hasta el 31 de enero por la Patagonia con el objetivo de concientizar a los habitantes de la zona austral sobre el cambio climático bajo las consignas: “Explorar, aprender y actuar”
Durante estos 19 días el equipo va a explorar el Campo de Hielo Patagónico Sur y los glaciares Upsala y Perito Moreno.
“Este es el perfecto punto de partida para traer chicos de distintos continentes a la Argentina para mostrarles el lugar más hermoso del mundo y al mismo tiempo enseñarles a ellos y a los argentinos cómo preservar la belleza natural de su país”, explica Horn.
Pangaea es un velero de aluminio de 35 metros de largo diseñado y construido por Mike Horn y el ingeniero marítimo belga Thierry Stump. Está equipado con tecnología sustentable de última generación para que su único combustible provenga de la energía solar.
La idea es que estas expediciones sean un primer acercamiento de Pangaea a las organizaciones e instituciones de la zona con el objetivo de lograr un trabajo a largo plazo. Actualmente los chicos se encuentran explorando la región patagónica y asistiendo a charlas con especialistas en diversas áreas como geógrafos y científicos especializados en glaciares.
El proyecto de Mike Horn comenzó hace sólo 4 años y ya ha recorrido la Antártida, Nueva Zelanda, Malasia, India, Himalayas en Pakistán, Gobi en Mongolia, Kamchatka en Rusia, el Polo Norte Magnético y Canadá. Durante el 2012 estará llegando a los Everglades en Estados Unidos.
Soledad Escribano, una de las jóvenes argentinas que forma parte del grupo explica que esta experiencia “te abre la mente, es una oportunidad que tenes una vez en la vida” y agrega: “Lo mas importante es la experiencia y el trabajo en equipo”.
Los jóvenes que deseen participar de esta travesía deben completar un formulario que descargande la página de Mike Horn.Sólo 16 jóvenes son seleccionados para viajar al Mike Horn Center en Suiza en donde se les realizan pruebas de aptitud física y estudios médicos que determinarán quienes van a ser los 8 elegidos para acompañar a Mike en la próxima travesía.
“El éxito del programa se debe a que se trata de una red de jóvenes que no lo hacen por razones políticas o económicas, lo hacen porque sienten que es lo correcto”, sostiene Mike.
¿Te embarcarías en una experiencia similar? ¿Por qué?
Llega el verano. Por lo general, la temporada más esperada por todos los miembros de la familia debido al receso de actividades, y al mismo tiempo, las ansiadas vacaciones ¿no es así? Sin embargo, para muchos este período no siempre transcurre en paz y tranquilidad. Incluso, hasta puede llegar a convertirse en un verdadero problema desde el momento en que algunos jóvenes plantean el deseo de organizar ese primer viaje junto a su grupo de amigos, sin la compañía de los padres.
Pero, ¿por qué genera tanto malestar y disgusto el hecho de querer viajar sin ellos? Las razones pueden ser múltiples, explica la licenciada en Psicología, Ana García Mac Dougall: “En primera instancia, puede depender de una cuestión socioeconómica, es decir, que los jóvenes aún no trabajen y los adultos no dispongan del dinero suficiente para solventar los gastos que implica el viaje”. Otro factor fundamental es “la relación de confianza que existe entre padres e hijos”. También puede suceder que la pronta partida del hogar de éstos derive en aquella sensación general de soledad de los padres, más conocido como “síndrome del nido vacío”. En cuarto lugar, puede ocurrir que “los hijos funcionen como una especie de pantalla que oculta los problemas de comunicación en la pareja, y ante su ausencia eventual, tales conflictos salgan a la luz”. Y finalmente, es posible hablar de un “miedo natural de los adultos ante esta experiencia particularmente nueva para los hijos, por cuestiones relacionadas con su seguridad, los cuidados y las precauciones que implica cualquier tipo de plan vacacional”.
El miércoles 19 de diciembre de 2001 iba a ir a jugar al fútbol con unos amigos. Era de noche en Mar del Plata, casi las 23. Mi vieja me dijo: “Mejor, quedate, hay estado de sitio”. No entendí muy bien, pero me quedé. Esa noche me quedé frente a la tevé junto a mi viejo y uno de mis hermanos, viendo lo que pasaba en la Capital.
Al día siguiente la escena familiar se repitió, aunque con más protagonistas. No podíamos creer lo que pasaba. No por ignorancia, sino por el simple hecho de la represión y muerte de varios argentinos a costa de otros argentinos que usaban la fuerza para palear las protestas.
Esta generación tan particular que componemos estaba terminando el secundario en aquellos tiempos (o empezándolo, depende la edad). Las ideas eran vagas en nuestras mentes. Una burbuja capitalista (y personalista diría yo) que en los ´90 encerró a millones de personas y expulsó a otros tantos. Esa caja de cristal creada, manufacturada y hasta diseñada perfectamente para enlatar pensamientos explotó en diciembre de 2001.
“Mirá, mirá… se va un helicóptero”, decía mi hermano señalando la tevé. El fin era previsible. Momentos después, los canales de televisión daban cuenta de la noticia: De la Rúa, ese presidente que llegó con el 48% de los votos en 1999, dejaba su cargo. “¿Y ahora qué?”, recuerdo haberle preguntado a mi viejo. “No sé”, contestó.
El fuego de diciembre del 2001, la crisis desatada por un modelo de país que llevó a lo más bajo a miles de compatriotas, la desestabilización de algunos sectores políticos que restaron apoyo al gobierno democrático, la ira popular con sus cacerolas en la Capital y lo saqueos en el conurbano, el chiste institucional de un presidente tras otro fueron los “bautismos” de la vida civil de una generación que recuerda desde atrás de la televisión aquellos días.
Ese verano fue particular en todo el país. Habíamos tocado fondo. Mal. Negarlo sería de necio. Y la necedad, muchas veces nos hace ciegos de ver con claridad la realidad. 10 años después, podemos hablar del tema, analizarlo y recordarlo. ¿Cómo recordás aquellos días? ¿Qué estabas haciendo? ¿Cómo ves al país hoy después de haber tocado fondo?
Hace unos meses preguntaba en este espacio cuánto dinero era necesario para irse a vivir sólo. Las respuestas, dispares y ajustadas a la realidad de cada persona generaron un amplio debate. Ahora bien, si lo que se quiere es independencia del seno familiar, existen otras opciones, una de ellas es irse a vivir con amigos. Da cuenta de ello una nota publicada hace unos días en LN: “Irse a vivir solo no es simple. Para hacerlo, además de dinero, se necesita ajustar gastos. Pero a veces ni eso resulta suficiente para afrontar un alquiler. Consecuencia de ello es que en los últimos tiempos aquellos que no disponen del dinero necesario decidan compartir el alquiler con otras personas, para reducir gastos y elegir el barrio donde vivir“.
Según se explica en el artículo el fenómeno es común en Europa, y aquí en extranjeros y en estudiantes del interior, se expandió a vecinos porteños. “Es la única manera rápida de irse de casa, de cortar el cordón. En casi todos los casos son jóvenes que alquilan una casita o un departamento para bajar costos”, explica Ana Valencia, directora de la inmobiliaria homónima de zona norte. Para Nicolás Pobiegajlo de Quick Sale Propiedades, “la ecuación es simple”, un departamento de dos ambientes cuesta alrededor de $ 2000, mientras que uno de tres ronda los $ 3000. En muchos casos, apunta, algunos prefieren pagar la mitad y luego compartir los gastos extras. “Ahora se está dando más; antes no era tan común”, destaca Pobiegajlo.
Conocí muchos compañeros de Facultad, la mayoría del interior, que elegían esta modalidad por costos y para compartir espacio con otras personas. De la misma manera sucede en un plano de independencia: hoy irse a vivir solos cuesta bastante. Si la opción es temporal, ¿por qué no aceptar el desafío?
“Es como crear una pequeña comunidad de bajo costo. Es una gran oportunidad para irse de casa teniendo poco dinero“, dice Sacha, de 25 años. Para Ramiro Kaehler y Juan Insua, ambos de 23 años, irse a vivir juntos era un paso obligado para dejar el hogar familiar. “La principal función es bajar los costos. Llegó el punto que de a dos era posible, pero imposible cada uno por su cuenta. Testimonios citados por la nota, que hacen al entendimiento de lo que piensan los más jóvenes sobre este tema.
¿Aceptarías irte a vivir con amigos para lograr tu independencia? ¿Ya lo hacés? Contá tu experiencia!
Pasaron algunos días del sábado ya. Ese 10 de diciembre, no era un sábado más, ni siquiera se podía contemplar como una jornada más del fin de semana largo. Fue la re-asunción de la Presidenta Cristina Fernández de Kirchner al frente del ejecutivo nacional. En las calles porteñas, y sobre todo, en los alrededores de Congreso y Plaza de Mayo, un clima de fiesta popular y democrática dibujó la escena.
¿Pero qué hay de los jóvenes en todo esto? El relato kirchnerista y de la Presidenta hace uso de la mística que genera en cualquier sociedad las nuevas generaciones. “Quiero agradecerles a todos los jóvenes de todas las agrupaciones y movimientos sociales que han sido la verdadera vanguardia de este gobierno en los momentos más difíciles”, dijo Cristina al terminar la tarde en una Plaza de Mayo colmada por simpatizantes del oficialismo.
Si uno analiza cómo estaba conformada la Plaza de Mayo del pasado sábado, notará claramente, que la juventud ganó un espacio significativo en este proceso. Ya lo dice una de las crónicas de LN: “Más juventud y menos gremios en el festejo callejero“. Y lean: “Doy la vida por la Presidenta koraje”, afirmaba la remera que vistió Maia Eleta, una estudiante de medicina legal de 27 años y militante de La Cámpora en la Universidad de La Plata que, junto con su amigo Víctor Diez, estuvo desde las 6.20 apostada sobre una de las vallas dispuesta frente al Congreso. “Sólo trajimos una cámara de fotos y una bandera de Argentina para que Cristina la firme”, contó Diez a LA NACION.
En las primarias, luego en las elecciones generales de octubre, este blog no deja de señalar una cuestión que parece bastante clara: existe un grado de atracción bastante fuerte entre las nuevas generaciones y el Gobierno. ¿Las razones? Estará en cada uno afirmarlas, decirlas o contarlas. El oficialismo aprovecha esa situación. La Presidenta, que por algo es la Presidenta, también: “El vive en cada uno de los jóvenes, de los trabajadores, de las mujeres, de los estudiantes, de los científicos que volvieron a creer que la construcción colectiva de la Argentina no sólo es necesaria sino también, posible”, dijo en la Plaza de Mayo.
El relato del Gobierno apunta a la juventud como fuerza de lanza. Ya lo dijo Beatriz Sarlo en una columna de hace unos meses. Ya es notorio que es así. Pero, también hay que señalar, que ese relato se condice con una realidad.
¿Qué pensás sobre la utilización de la palabra juventud en la política? ¿Responde a intereses puntuales o puede ser tomado como algo a largo plazo?
Matías Escobar es quizás hoy uno de los jóvenes con mayor exposición que existe en la Argentina. ¿Quién es? Para el que aún no lo sabe se trata del creador de Cuevana, uno de los sitios online más importantes de la actualidad donde se pueden ver de forma gratuita series y películas a través de una plataforma de streaming.
¿Cómo lo hizo? se pregunta una reciente nota la Revista Brando: “Con 14 años, y como uno más de los cientos de miles de fanáticos de Harry Potter, desarrolló una fan page sobre la saga. Consiguió miles de usuarios. Luego probó suerte con otros sitios, pero no funcionaron. Con Cuevana sí la pegó, pero no es fanático del cine ni de las series. Su motivación, dice, fue ordenar el desorden que existía en la web. Exploró diferentes alternativas colaborativas para tener el contenido audiovisual bien catalogado y le agregó calidad DVD y simplicidad, dos atributos que son casi imposibles de conseguir en internet. El nombre Cuevana surgió desde su imaginación y no tiene carga simbólica alguna: “Simplemente suena bien”, dice Escobar”.
Con 22 años, este sanjuanino está en la boca de todos. Amado por miles de personas que disfrutan todos los días de películas y series de forma gratuita en la notebook cuando ellos desean y odiados por una industria audiovisual en la cual el modelo de negocio se ve perjudicado por Cuevana.
¿Hacia dónde va ahora Cuevana? La más recientenota publicada por la misma revista a Escobar revela: “Está reconvirtiendo Cuevana hacia un modelo legal de distribución online de contenidos que va a ser la plataforma de streaming más grande de América latina. Que para eso está cerrando acuerdos con productores y distribuidoras de cine independiente, como el que dice que firmó con el INCAA para que esté en Cuevana, gratis, todo el cine nacional, y que también está conversando con las distribuidoras y los estudios de Hollywood para que lo autoricen a reproducir sus series y películas. Que seguirá ofreciendo contenido gratuito, bancado por un modelo de negocio sostenido por publicidad. Y que si no lo logra, es probable que Cuevana termine hundido, pero que Hollywood terminará hundiéndose con él, por aferrarse al sistema tradicional de distribución.”
¿Qué opinás de esta mente joven? ¿Son experiencias aisladas o se puede lograr innovaciones parecidas con paciencia y trabajo?
Hay muchas historias desconocidas de los Sub-25. De gente común, como uno, que su vida tiene un trasfondo desconocido hasta que sale a la luz por difusión de algún medio o de alguien que decidió que la historia debía ser conocida.
Hoy por ejemplo vale rescatar la de Nadia. Una joven de 20 años que desde su nacimiento está infectada con el virus de HIV. La historia, publicada por el Día Internacional de la Lucha contra el Sida en LN.com, cuenta como es su vida cotidiana. “Tuve momentos de bajón muy feos. Tarde o temprano me voy a morir, pensaba y entonces dejaba la medicación. Estoy medicada desde bebe, con jarabes y luego hasta 14 pastillas llegué a tomar por día”, dice.
Nadia hoy se reconoce una joven alegre, entusiasmada por vivir: “El grupo al que asisto me salvó porque al escuchar que otras personas están en la misma uno se siente menos solo; yo recuperé las ganas de vivir, de hacer cosas” .
Casos como este no son excepcionales. La Argentina registró hasta diciembre de 2010 unos 7941 casos de infección por VIH en menores de 19 años, de los cuales más de la mitad corresponde a menores de 14 que adquirieron el virus en un 90% por transmisión perinatal, es decir, antes del nacimiento.
“Ahora sé que me voy a morir de muerte natural o de vieja, pero no de HIV“. Con esa certeza, vive. Un ejemplo.
¿Qué pensás de la gente que sigue adelante a pesar de todo y siendo tan joven? ¿Lo tomás como un ejemplo en la vida?