Una “gringa” en la milonga, por René

 

No es que no quiera escribir, es que me duele una muela y encima hay mucho tango en la ciudad. Imposible compatibilizar el dentista, el trabajo y la milonga en una misma semana, aunque estoy muy atenta a lo que ocurre porque muchos amigos y profesores están participando en estos días del Festival de Tango.

La cantidad de extranjeros aterrizados, como siempre en estas fechas, movilizó las pistas donde el resto del año “pastamos” tranquilos los parroquianos de siempre. Todo bien. Los turistas son necesarios para sostener el fenómeno, pero yo prefiero bailar con los locales, que huelen rico y entienden lo que bailan (la poesía de las letras) …bueno, los vascos te dan sorpresas, ¡ay sí!

tangobas

zapatitos en abrazo cerrado, foto diariodelviajero.com

Precisamente, un amigo que baila divino y escribe idem, publicó en su habitual columna de El Tangauta – la biblia del ambiente – un texto precioso que describe mejor que nadie lo que sufrimos las “autóctonas” cuando llegan las foráneas a robarnos el bailarín….

A todas  nos da entre furia y sana envidia (no en mi caso) la llegada de las “turist”. Algunas bailan muy bien, y hasta son bonitas, combinación letal si las hay. El episodio que René cuenta en la columna es pura verdad, por eso lo rescato entero.  He aquí el texto completo, y un link a la página, como prefieran:

Amor en bandeja
(“…Has vuelto, dulce bien…”)

“¡Qué lo parió, cómo baila esta gringa!” fue el inoportuno comentario que Sanabria dejó caer frente a nosotras, camino a su mesa. Cáustica gota que acabó por hacer rebalsar un vaso ya cargado: linda, gringa y encima bailaba bien. Cualquiera de las tres cualidades alcanzaba por sí sola para granjearse la merecida antipatía de dos milongueras hechas y derechas como mi amiga y esta cronista; las tres juntas eran demasiado.

Llegó calladita y se ubicó en la zona de la barra, con mi amiga lo vimos claramente. Una mujer atractiva, es verdad, del tipo misteriosa, es cierto, aunque tampoco era Rita Hayworth. Llevaba una falda plisada, muy elegante, con un tajo que hubiese puesto en ridículo a cualquiera de nosotras y unos zapatos divinos que –dato insoportable- no eran de ninguna de las zapaterías de tango. Bastó con que se quitara el abrigo para que supiésemos que el resto de la noche iba a girar en torno suyo.

Pidió una copa de champagne y se dedicó a mirar la pista entre apática y desganada. Con mayor o menor disimulo los hombres comenzaron a impacientarse; con mayor o menor resistencia, las mujeres también. Un par de guapetones que amagaron invitarla a bailar cambiaron de idea a último momento, inhibidos; con mi amiga lo vimos claramente. Una rato más tarde, cuando ya llevaba más de media hora planchando, Sanabria se le animó y la curiosidad invadió inmediatamente el salón. Ella bailó seca e inmutable y el viejo, que se sabía observado, descolló con lo mejor de su repertorio. La gringa no bailaba mal, es verdad, aunque tampoco era Maya Plisetskaya… Terminó la tanda y regresó a la barra para seguir contemplando, ajena y etérea, casi aburrida, el deslucido devenir de la milonga. Sobrevino entonces el “¡Qué lo parió, como baila esta gringa!” que el ridículo de Sanabria dejó caer, orondo, frente a nosotras. Y en ese preciso instante, mientras con mi amiga estábamos a punto de prendernos fuego, llegó El Exquisito.

Ella se sonrió, yo la vi. Se sonrió y el odio retorcido y maloliente que había despertado en mi amiga y en mí se transformó en el más demencial instinto asesino. Con Sanabria vaya y pase; con El Exquisito, no. Un rápido paneo reveló que no éramos las únicas indignadas: había dientes apretados, ceños fruncidos y miradas oscuras. Mi amiga y yo tuvimos que contenernos mutuamente para no hacer un papelón. El Exquisito dio algunas vueltas tratando en vano de hacerse invisible hasta que finalmente se instaló en la barra, al lado de ella. Todo el mundo se dio cuenta. Es más, era evidente que se habían citado. A la gringa se la veía súbitamente simpática y animada. Él, en cambio, parecía estar incómodo; con mi amiga lo vimos claramente. Recién cuando sonó Di Sarli salieron a bailar. Caminaron hacia la pista ante la envidia primaria y babosa de la fauna masculina y la punzante indiferencia de la platea femenina. El aire parecía hielo. Se abrazaron con suavidad, suspiraron brevemente y bailaron la tanda más hermosa que he visto bailar en mi vida… aunque, a decir verdad, tampoco es que fueron Fred Astaire y Ginger Rogers.

Mientras regresaban a la barra una moza tuvo la desdicha de que se le resbalara la bandeja: dos copas de vino tinto, un cortado, tres empanadas y una gaseosa light dieron de lleno en la impoluta elegancia de la feliz pareja.

En el transcurso de la noche fueron varias las que se acercaron a felicitar a la moza, con mi amiga lo vimos claramente. •

PD: va video de una de las últimas exhibiciones de Geraldine Rojas, una de las estrellas del circuito tanguero

  • Pajarito

    Amor el bandeja !!!…… muy bueno.

  • Ella

    Qué lindo relato el de René!

    Al ver el video de Geraldine y Ezequiel me acordé de la mejor pareja de tango q tuve la suerte de ver bailar en mi vida. Una navidad, era D’Arienzo? o algo de Pichuco del cual el bailarín era fanático y a quien le había “robado” un autógrafo un verano en Mar del Plata? o sería Di Sarli?

    Sólo sé que ella, como muchas noches, puso un disco en el recién comprado winco. Se miraron en hicieron una pista luminosa con ese público que los amaba desde siempre.

    Sus manos toscas la ceñían y ella sonreía pícara.

    Nunca ví bailar a nadie como lo hicieron mis padres esa navidad. Y la siguiente. Y también la otra…

  • carloncho reloaded

    Listo. Renee puede ser redactora de para-ti. Esos dos ultimos parrafos sobre la desdicha (provocada) dan cuenta de que Renee esta para textos mayores. La envidia o el chusmerio son sus campos del saber. El vino, las rosas, las empanadas o gaseosas son un valor agregado…

  • Horacio

    Ella
    que hermoso relato y que suerte tuviste de tener unos padres asi.
    Un fuerte abrazo
    Horacio

  • blimunda

    Otro relato y otra pareja de bailarines:

    http://www.youtube.com/watch?v=S9t-HYkhSY8

    …Hambre de perro fiero
    Oliendo tu dulzura
    Y cuando esta caliente
    Muerde la yugular
    Mata porque quiere morir
    Pero no sabe como
    No quiere ser feliz
    Ni quiere descansar…

  • ANA

    yo opino que le canturreen a la ginga…”Y mañana cuando seas deslocado mueble viejo
    y no tengas esperanzas en el pobre corazon..si precisas una ayuda, si te hace falta un consejo
    acordate de este amigo que ha de jugarse el pellejo
    pâ ayudarte en lo que pueda cuando llegue la ocasion”..

  • roberto

    Muy buen relato que desnuda la “incomodidad” que sienten algunas mujeres ante una presencia femenina intrigante -por lo menos-.

  • Lalo Potemkin

    Vieron???

    Todas las mujeres son iguales…

    Basta que pongan el “peceto” sobre la mesa para que saquen el picahielos de la cartera… :D :D

    En el Espacio Cultural Juan Centeya(Boedo) también hay espectáculos de tango. Lo pueden consultar en la pagina del Gobierno de la Ciudad, solapa Cultura… O bien retirar la revista de cultura de la Ciudad en algún centro de gestión.
    Saludos.
    AH, me olvidaba: Amanda para suavizar el dolor de muelas, dos tapitas de agua oxigenada (de 10 volúmenes) en medio vaso de agua caliente( puede ser de la canilla) o hasta la temperatura que aguantes y unos buenos buches con fuerza. Lo podes hacer varias veces al día.

  • ANA

    NO DIGO PICARLA..PERO HACER LA COMPETENCIA MAS PAREJA….

  • Giorgio

    Siempre aparecen estos reclamos y quejas cuando uno tiene la suerte de enganchar alguna compañera con buen lomo o mas joven. Pero las chicas tiene que saber que las mujeres no se clasifican por edad sino por su estado. Las mujeres siempre quieren bailar con un buen bailarin por que si no se aburren, pero creo que a los hombres no les importa demasiado si la mujer baila muy bien, por que la mas extraordinaria bailarina no podra hacer conmigo mas de lo que yo pueda marcarle. Por eso los hombres, miramos mucho mas la apariencia de las potenciales parejas. Ergo, consejo para las chicas, seria mejor que en vez de perder tiempo en cursos para bailar super bien, dediquen mas tiempo a la produccion previa a la milonga. Competir en chatitas y ropa casual contra una mujer con tacos aguja, pollera corta y perfume es suicida, aunque sea en una practica.-

  • Lalo Potemkin

    UHHHHH!!!!!
    Lo que dijo Giorgio…. :D
    Yo que usted revisaria el sanguche antes de comerlo…

  • roberto

    No soy bailarin de tango pero me permito opinar de algunas cuestiones planteadas por Giorgio (seudónimo poco arrabalero, si los hay)
    1) Las mujeres no se clasifican por su edad sino por su estado, dice él . Yo digo: resulta medio chocante clasificar a las damas (cada uno tendría una regla particular) pero convengamos que la belleza y la juventud es excluyente en las damas.
    En lo particular me gustan las personas interesantes,enigmáticas,cautivantes, difíciles de leer a simple vista.Las lindas por lo general creen que con éso es suficiente y no es así, al menos para mí.
    2)…por más extraordinaria bailarina no podrá hacer conmigo más de lo que yo pueda marcarle” : Bueno yo digo, pobre mina si le toca un bailarín flojón!!
    3) “Por eso los hombres miramos mucho más las apariencias de las potenciales parejas”. Bueno yo pensaba que el baile (cualquiera)es un disfrute por la acción que conlleva-solamente- y no necesariamente por ser una oportunidad de levante, por así decirlo.
    Por último no imagino a las damas concurriendo a una milonga de chatitas, ruleros y montadas en una escoba.
    Más bien me las imagino muy bien producidas e inclusive con algún cuchillo entre los dientes.
    Cuchillo que agunos caballeros merecen llevar en la espalda.
    (sólo en sentido figurado,claro)

  • ANA

    Sutil Lalo…sutil..

  • Giorgio

    La milonga es cruel, que le vamos a hacer. Si alguien duda de lo que digo, remito al post “Sexo en la milonga II” donde Amanda cuenta sus tribulaciones con el vasco.El citado y este de hoy describen bien como es la cosa a la hora de elegir pareja para bailar y los atributos que cada sexo mira.-

  • Milonguero del mundo

    Giorgio, creo que tenes una posición demasiado extrema.

    Para que los dos disfruten de un tango, el que mejor baila tiene que bajarse al nivel del otro. y Muchas veces es la mujer quien lo hace.

    Te olvidas, que algunos bailarines, entre los que me incluyo, buscamos buenas bailarinas para disfrutar el baile, y no nos importa como estén vestidas. O si son mas o menos bellas, o mas o menos jóvenes que uno.

    Algunos no buscamos sexo sino un disfrute ludico.

    De todas maneras concuerdo con vos, que a veces, la milonga es cruel, como la vida.

  • Marc

    Concuerdo con Milonguero del Mundo, nunca saco a las que tienen que mostrar sus carnes para que las saquen a bailar un tango.

  • Mujerde45

    Particularmente me parece un poco gastado el tema de la milonga.
    De todas maneras coincido con roberto.
    Y no con Giorgio.

    A mi me gusta el hombre con vuelos.

  • Lalo Potemkin

    Si muchachada!!!, esto va para Marc, Milonguero y Giorgio.
    Lo que pasa es que en este disfrute ludico, como bien lo han llamado, hay algunas que no aceptan la competencia…. :D

  • Tincho

    No creo tampoco que Giorgio sea tan extremo al punto de sacar una mina que este re fuerte, re matadora pero sea un tronco para bailarla. Solo si es para tener sex con ella.

  • Lalo Potemkin

    Y hablando de revolear las patas!.. les copio el link de la nota de LNOL donde muestra un baile del caño MASCULINO… :( no se ilusionen chicas!!!…. mas que baile en el caño son destrezas circenses que las he visto mucho mejores en el TRIVENCHI de Parque Patricios.. Porque, seamos honestos, tiene menos sensualidad que un mono comiendo naranjas.. :D
    http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=1296194

  • giorgio

    Otro si digo: No soy tan extremo, lo principal es encontrar una mujer que baile medianamente bien y uno se sienta comodo con ella. Lo que digo es que me gustan los brillos, los tacos altos, la pintura, el glamour, etc.Respeto la opinion de todos y cada uno/una elije con quien bailar, pero para mi,bailar un tango con una mujer en jogging y zapatillas, es mas o menos como tomar champan en un jarro de lata.- He dicho

  • El Tangauta

    Querida Amanda Jot:
    Muchas gracias por tu interés en lo que producimos en El Tangauta, por calificar a la revista como la “biblia” y por haber escogido este texto de René para compartir en tu espacio.
    Lo valoramos y agradecemos enormemente.

  • qwerty

    Espacio Cultural Juan Centeya(Boedo)???

    No sera Julian Centella, digo, me parece.

  • Lalo Potemkin

    No ches!!!… No era un centella concheto….era bien del bulgo…¿vieron? aca la tienen: http://www.alternativateatral.com/espacio769-centro-cultural-julian-centeya

  • http://alejandrosevilla.net/como-ganar-dinero-por-internet Ahmad Tewa

    Ya estoy esperando tu siguiente post