Sexo casual, ¿en tu casa o en la mía?

Lo primero (o lo segundo) que te viene a la cabeza cuando conocés alguien y advertís que tendrás sexo esa misma noche (y ya descartaste el telo, pues hay indicios suficientes de que el otro/a no es un loquito/a)) la pregunta de rigor es… ¿en tu casa o en la mía?

“El que conquista, en la suya”… manda la etiqueta erótica, rota por completo gracias a lo trastocados que están los roles y las reglas de la seducción contemporáneas. Los divorciados con hijos a cargo la tienen complicada, pues siempre deben “calcular” la espontaneidad (oxímoron), no así quienes conviven con la mascota: mientras no le quiten su cucha, ¡qué le importa al gato quién es el/la fulano/a que se metió en la cama! Recuerdo una amiga que cierta vez se llevó al dormitorio a un sujeto muy simpático que apenas concluyó la faena fue derecho hasta la cocina, y como perico por su casa abrió la heladera buscando alimento que ingerir. El perro que reposaba en el sofá del living montó en cólera porque creyó que le iba a sacar su comida, así es que el desubicado acabó revoleado por la escalera y sin haber podido morder la milanesa.

Más allá de los accidentes, es un detalle ése el de ser buen anfitrión, que es parte del ritual de un buen amante.

encima parece que sabe cocinar….acá me quedo! via choppervirus

Pero si nos preguntan, la mayoría de las mujeres preferimos ir al terreno ajeno, por varias razones. Primero, porque seguro el dormitorio quedó cual Kosovo después de cuatro horas decidiendo qué me pongo; o bien el perro muerde y ahúya si lo encerrás en el lavadero. Segundo, la casa habla de uno, y en este caso, la de un hombre está llena de detalles más elocuentes de lo que muchos podrían expresar con palabras. Y viceversa, claro. En fin, la casa es templo y radiografía de nuestra realidad, por eso aquí me permito aportarles consejos a los señores que quieran ser buenos anfitriones y asi evitar que a una le caiga la libido en picada apenas traspasar la puerta. Anoten (son de mi cosecha y otrs de mi librito preferido, Sex-ejercicios):

-La heladera limpia: ninguna chica educada irá a abrirla, pero por las dudas vaya en busca de hielo para el espumante, tirar antes de salir los huesos del pollo envueltos en film, la pizza de hace diez días y todo lo que esté podrido

-Ni aromatizador floral del súper, ni sahumerios: mejor abrir un rato las ventanas y que el aire fresco neutralice ess olores “sospechosos”, más si fumás o freíste merluza la noche anterior

-La cama tendida y con sábanas limpias, ni una zapatilla o ropa sucia a la vista en el dormitorio, se sugiere. Y si hay retratos tuyos con tu mamá, o con tu ex…¡al cajón de la mesita de noche!

-No tengas plantas muertas, en ningún lugar. Si no las vas a regar ¡no tengas plantas!

-Hacé la playlist romántica antes de salir, no te dé antes del acto por tratar de sintonizar en la radio la señal de los lentos. Y si no hay señal y no engancha el Spotify, mala suerte!

-El baño es clave: esconder el cepillo de dientes viejo, cerrar bien la dichosa tapita del dentífrico, tirar el jabón con las burbujas de mugre y las hebras de pelo pegados, guardá el hilo dental, el pegamento de la prótesis, la pomada para las hemorroides y cualquier medicamento que delate alguna enfermedad contagiosa

-Fundamental el inodoro sin sarro y la pastilla incolora y, por favor, que no se vea la escobita, o al menos que esté limpia

-Del living sacar de la vista las facturas pendientes, las cartas documento por las expensas impagas y cualquier indicio de quiebra financiera

- Poner en el silencio el celular (si te llama tu otra cita, que espere su turno!)

-Tener a mano de la escena el kit básico: preservativos, pañuelos, pastillitas de menta (y de las azules per las dudas ) y tus juguetitos (limpios), si es que usás. Todo a fin de evitar esas interrupciones que cortan el clima

Claro, las recomendaciones son de buena onda y corren también para esa clase de distraídas como yo, que suelen olvidar las tostadas en el fuego y la plancha enchufada y que, por eso mismo, para evitar accidentes fatales en casa, preferimos jugar a las visitas. Pero debo admitir que la suerte me acompaña, o mejor dicho, que elijo bien: aunque la estética del hábitat ajeno no sintonice casi nunca con mi sensibilidad, al menos, siempre doy con gente limpita y decente!

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El sexo oral hace bien a la salud

Hay quienes mantienen prejuicios herrumbrados a lo largo de toda su vida, perdiéndose así de muchas experiencias saludables y constructivas. Ahora que estoy leyendo un libro lindísimo sobre cómo la mente puede cambiar los canales del cerebro (pura autoayuda cientìfica), sugiero a quienes aún no se han aventurado a ciertas prácticas, intentarlo, al menos por el simple hecho de tratar de torcer el cauce de una conducta o un pensamiento, y llevarlo a regar tierras nuevas. Es un ejercicio. Ustedes disculpen, pero tengo un día eróticamente metafórico…

Cuestión es que el sexo oral tiene costados negativos, pero también inesperados beneficios según asegura la ciencia (a veces dudo si no son demasiado tendenciosos estos trabajos, firmados por pomposos señores con diplomas en la solapa, pero sé que de todos modos serán benévolos, tanto para hombres como mujeres). Una investigación de 2010, publicada en The Journal of Sexual Medicine concluyó que sólo el 69% (sic) de los hombres de entre 30 a 39 años consultados en una encuesta lo habían practicado a sus partenaires frente al 59% de las mujeres. Y en buena hora la cifra es alta entre las damas, especialmente si van a ser madres. Héte que practicar felaciones disminuiría el riesgo de sufrir preeclampsia, una complicación importante del embarazo que puede poner en riesgo a la criatura y su progenitora. También se comprobó en otro estudio divulgado en el Journal of Reproductive Immunology en el año 2000 que el sexo oral disminuiría las náuseas matutinas propias de los primeros meses del embarazo, y más, tendría propiedades antidepresivas, concluye un ensayo de 2012 aparecido en las páginas de la revista Archives of Sexual Behavior, donde se asegura que sus efectos también se obtienen de acostarse con alguien querido, y hacerlo de cualquier manera.

savia de vida victoria secret via adriananeof

Por otro lado, el actor Michael Douglas puso una bomba en las sábanas de la humanidad desde que hizo pública su enfermedad: gracias a él sabemos con mayor certeza que el sexo oral puede causar enfermedades si no se tiene debida precaución. Un estudio de 2011 publicado en el Journal of Clinical Oncology mostró que la incidencia de cánceres asociada con el virus del papiloma humano (VPH) creció de un 16% a un 72% entre finales de los 80 y la década de los 2000, algo que los investigadores vinculan al aumento de la práctica del viejo y querido cunnilingus. El ETS puede presentarse sin síntomas, y sin tratar provoca cáncer de cuello uterino, ano, pene o vagina.

En fin, ustedes verán, pero siempre con condones, claro

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Tinder empieza a verificar perfiles falsos

Se viene una temporada de receso erótico: la gente que es padre o madre se toma vacaciones de invierno y en consecuencia las citas virtuales decaen. Esa es mi conclusión habida cuenta de la cantidad de contactos que empiezan a estar inactivos en estas fechas, y claro: los padres están con los hijos. Los encuentros dependerán en los próximos quince días de los solteros, los sin hijos y de quienes sean capaces de combinar ambas cosas. Y de los tramposos, que en Tinder son multitud, siempre escondidos detrás de perfiles sin foto, diluidos entre un montón de amigos o detrás de algún personaje famoso, como el Matt Damon que me crucé hace poco.

Pero ahora ese chiste se acabó, amigos, porque la app anunció el martes pasado que comenzará a verificar los perfiles agregando una tilde al lado del nombre y la edad de figuras públicas, celebridades (¿me verificarán?) y atletas, anunció, lo que será una buena estrategia para espantar perfiles truchos. Imagináte entonces si ahora el original de Matt Damon me da un like! Según la consultora App Annie, Tinder ocupa el tercer puesto entre las aplicaciones más descargadas en EEUU, por eso está llena de impostores.

Por otro lado, ante mi desahucio cada vez que la app me tira el fatídico “No hay nadie nuevo cerca de ti”, y no es que me haya gastado el dedo haciendo swipe para el lado de la cruz (swipe, el acto de elegir a dedo entre los candidatos) acaban de anunciar también que aumentará el número de usuarios gracias a que The Match Group (los dueños de Tinder) compró por US$ 575 millones del líder de los sitios de citas, el canadiense Plentyoffish, que tiene nada menos que 90 millones de suscriptores en todo el mundo.

ya me viste en Tinder??? sunshine -cafe

The Match Group, filial de la empresa InterActiveCorp (IAC) del multimillonario estadounidense Barry Diller (estará en Tinder?) posee entre otros Meetic y OKCupid, también especializados en citas virtuales. “Dado que hay cada vez más usuarios de aplicaciones de citas, que éstos utilizan las aplicaciones con una frecuencia cada vez mayor, Plentyoffish traerá nuevos clientes a nuestros productos y enriquecerá la diversidad de nuestro portafolio,” dijo Sam Yagan, presidente de Match Group.

Eso esperamos!

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Los hombres tienden a buscar mujeres parecidas

Cuando Sarkozy se juntó con Carla Bruni y entonces se publicaron fotos de Cecile, la anterior mujer del ex presidente de Francia, pensé por un momento que él la seguía queriendo, pues ambas son de idéntico tipo físico, es más, parecen separadas al nacer o bien recortadas por la tijera del mismo cirujano plástico, vaya uno a saber.

Seguramente la elección fue inconsciente, o no tanto. Los expertos sostienen que repetir un patrón estético de pareja se debe a que los seres humanos buscamos “reencontrarnos con nuestro objeto interno amoroso, aquel que fue forjado a través de nuestras experiencias infantiles gratificantes”. Así unos nos decantamos por repetir rubios, otros por repetir morochos etc etc. En cualquier caso, el azar le puso en frente a una mujer calcada de la otra, como al actor Sean Penn, que engañó a Charlize Theron con la chica que hacía de doble en su última película. Dónde está la gracia, digo en el caso de Penn… ¿si tenía el original en casa?

En fin, parece que mientras las mujeres somos más propensas a la variopintez estética e intelectual (esto no quiere decir que nos dé lo mismo jamón que paleta, sino que tendemos a reparar en otros atractivos) a la hora de la infidelidad los hombres tienden a buscar mujeres parecidas a su pareja, según analiza entre sus usuarios un sitio para citas tramposas. “Por “instinto”, ocho de cada 10 engaña a su querida con mujeres del mismo estilo, concluye el articulo (me viene a la mente la colección de platinadas de Maradona) .

me multiplico, así no te tentás Steven Meisel via pleasurephoto

Qué morbo, qué perverso, eso de acostarte con alguien que a cada segundo está recordándote tu pecado, aunque bien puede ser un recurso para aliviar la culpa, si es que hay culpa. Sin embargo el 76% del total de varones consultados dijo engañar a su mujer con otra físicamente parecida, explicó Víctor Hermosillo, a cargo del portal de citas. “Es un acto instintivo. Todos tenemos un perfil establecido del tipo de personas que nos gustan, que nos llaman la atención. No es casual que terminemos eligiendo a una persona muy parecida a lo que desde siempre tuvimos como preferencias físicas” explica y agrega que en el relevamiento el 80% de los infieles dice que lo que lo que distingue a su mujer de la amante es la personalidad. Y si, de eso no hay dos, a menos que creas en el mito Doppelgänger

Yo soy de variar: ninguno de mis ex se parece en nada, ni siquiera en lo intelectual, solo en que son grandes personas. Y sigo así, sin ningún patrón, pero siempre buscando la perla…

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Ghosting, la nueva estrategia para cortar una relación

Comodidad, cobardía….o simplemente seres demasiado adaptados el lenguaje del tiempo que nos toca vivir. Pónganle el rótulo en el idioma que quieran: siempre hubo gentes sin don de gentes que a la hora de terminar un vínculo se ha borrado sin dejar rastro. El missing in action.

Viéndolo en perspectiva, antes de que la tecnología controlara nuestras vidas, separarse era cosa de valientes. Tomabas un café en un bar y llorabas mientras el abandonador hacia el acting del consuelo, pero al menos lo “presencial” daba la chance de alguna reconciliación, o de última de un final menos traumático. Después el teléfono vino a abreviar la escena. Le llorabas por ahí y luego lo torturabas marcando su número cien veces y cortando, solo para volver a escuchar su voz. Ahora quien decide dejar se ahorra todo eso aplicando la estrategia del “ghosting”.

y ni viniste a despedirte…maigot jordi gual via happines

La palabra viene del inglés Ghost, fantasma, por la película que hizo célebre a Demi Moore y Patrick Swayze, y hoy se aplica para describir el final de una relación romántica sin aviso previo (y de forma unilateral). Hace unos meses el Huffington Post publicó una encuesta en la que el 11% de los norteamericanos consultados admitió haber “fantasmeado” alguna vez, es decir, una de cada diez personas dejó de contestar mensajes y llamados de su pareja como señal inequívoca del fin.

Esta modalidad (?) “rebautizada” saltó a la luz hace poco, cuando Sean Penn fue abandonado abruptamente por la rubia Charlize Theron que dejó de responderle mensajes tras comprobar que este descerebrado la engañaba con una chica parecida a ella. Otro gesto semejante duplicó la fama del actor irlandés Daniel Day Lewis, que le mandó un fax a Isabelle Adjani, entonces embarazada de él, para avisarle que había decidido separarse.

Hoy mandás un WhatsApp y ves con dolor que nunca se tilda de azul, aunque sabemos que gracias al widget, el destinatario lo ha leído. Pero ya ha decidido dejar que te canses de llamar y escribir. Así de simple y brutal. No sé si les conté que estoy haciendo terapia y que, entre otras cosas, la psi con toda su sapiencia me ha dicho que hay que hablar, no importa si duele, pero a las cosas hay que decirlas en su momento (que no es lo mismo que “a su debido tiempo”). he sido de cerrar la puerta y partir sin dar aviso considerando que el otro tuvo tiempo suficiente de leer las señales empíricas del final, y a mí no me gustan las redundancias. Más claro… ¡echále agua!

Pero hay que ser elegante, qué digo, práctico: afrontar, para luego soltar en paz.

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Los hombres no razonan ante una mujer bella

Como son, eh… coincidíamos ayer, con una amiga, luego de intercambiar información sobre los masculinos que nos rodean. Traigo a cuento esta intimidad porque se ha vuelto a demostrar que basta una chica bella para anularles el sentido común, y ésto no solo le sucedería a los individuos mononeuronales sino también a los tipos más inteligentes del mercado. Y de qué vamos a culparlos: si me cruzo con Hugh Jackman en el bondi, seguramente olvidaré en qué parada debía yo bajarme.

Un reciente estudio vuelve sobre la teoría de que los hombres dejan de pensar de manera racional cuando tienen delante una mujer atractiva y, en consecuencia, suelen tomar decisiones equivocadas o que no les benefician, concluye el ensayo titulado The undermining effect of facial attractiveness on brain responses to fairness in the Ultimatum Game: an ERP study, recientemente publicado en la revista Frontiers in Neuroscience. El trabajo ahonda en la enorme gravitación que tendrían las mujeres bellas en la toma de decisiones justas, nada menos, dice el cable de agencia.

belleza peligrosa, si las hay! Maryna Linchuk by Pamela Hanson 

Para saber cuánta peligrosidad representan para el mundo estas féminas grabaron a 21 hombres participando de un experimento conocido como el “Juego del Ultimátum”, solo que durante las negociaciones en vez de dinero “los sujetos masculinos debieron decidir si aceptaban o no ofertas de mujeres cuyos rostros se han identificado como atractivos y no atractivos”, dice el texto que linkeé arriba. Como era de esperar, la reacción general demostró que eran capaces de aceptar “propuestas injustas si quien la presentaba era una mujer atractiva”, y claro la rechabazan cuando la dama no era del todo agraciada.

Por supuesto que 21 personas no alcanzan a representar al variopinto universo masculino, pero no es descabellado generalizar si pensamos que grandes hechos de la historia fueron tejidos por hombres flojos que cedieron ante faldas poderosas que desataron guerras infames, incluso las mitológicas (Troya).

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Las mujeres también quieren sexo sin compromiso

Corre aún el mito de que por causas biológicas o evolutivas etc etc las mujeres quieren amor y los hombres solo sexo, pero yo creo que es hora de invertir la frase. Empíricamente surge de observar las redes sociales, los sitios de citas y mi vida personal y la de mis allegadas. A veces las mujeres hacemos cualquier cosa con tal de cubrir la ración semanal, como bien dice mi amiga Cucu: “con tal de que sea heterosexual y respire”… Al mismo tiempo escucho a muchos hombres desestimar el sexo casual y el picoteo, algunos por el tiempo de dedicación que implica la cacería, otros por inseguridad (esto último lo supongo).

Cuestión es que el origen de esta creencia, de que necesitamos algún tipo de “compromiso” para relacionarnos sexualmente, data de un estudio realizado en 1989 en el que se concluyó que los hombres aceptaban más las invitaciones a tener sexo con desconocidos que las mujeres. Lo que no aclaró entonces es que la investigación coincidía con el comienzo del boom de las citas virtuales. Esto marcó las reglas del nuevo juego: ninguna chica quería amanecer degollada en la cama de un sujeto cazado en Internet. Ante esa amenaza, priorizamos la seguridad personal a la urgencia genital. Esa situación hoy cambió radicalmente: el 80 % del mundo se conoce via redes. De hecho dedicamos hooooras al hunting erótico clikeando corazoncitos y cruces, a ver a quién cenamos esta noche.

no tengas miedo, tontito, vení...doidhina via marvelus

Por eso, un grupo de académicos alemanes de la Universidad de Johannes Gutenberg decidió revisar aquel estudio convocando, con la excusa de probar una nueva Web de citas, a 60 hombres y mujeres heterosexuales a los que por separado se les enseñó fotos de los participantes. Luego se los invitó a compartir una misma sala y allí observaron que tanto hombres como mujeres fueron a buscar sexo directamente con la persona en la que estaban potencialmente interesados. No hubo ninguna diferencia en la conducta de unos y otros. Con esto, los investigadores probaron que una vez eliminados los prejuicios sociales y los riesgos las mujeres están dispuestísimas a acostarse con alguien solo para pecar un rato, y si te he visto… ¡no me acuerdo, y no hay problema!

Volviendo a lo del amor, ya hemos entendido que el sexo es un lindo intercambio de placer y que no es amor, ni produce amor, ni va ligado necesariamente a aluna clase de amor. Aunque tampoco creo que sea “como respirar” según me dijo un conocido hace poco, relativizando aún más su importancia dentro de un vínculo. Yo sí me quiero casar y respirar el mismo aire que mi amado, aunque es cierto que mientras llega el indicado no hay que ahogar al equivocado….

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Fingir un orgasmo es un arte necesario

Estábamos en casa de mi madre por irnos a dormir pasada la medianoche cuando el vecino de arriba y su amante de turno empezaron la función continuada. Todo parecía transcurrir en el living y la chica volaba de felicidad, al menos eso nos lo hizo saber con sus gemidos de gata en el tejado. Cuestión es que la cosa se fue poniendo más y más intensa, incluso, pensé, ahí había terceros. “Bueno, serán swingers o tántricos”, soltó la superada de madre, demostrando amplios conocimientos en la materia y un sorprendente estado open mind.

Pero la actividad en el 9ª B se estaba poniendo inquietante pero a mamà no se le movía un pelo…”es una grabación, querida, no te das cuenta?” dijo mordiendo la barrita de cereal. Parece que el portero le chusméo que el vecino no se enfiesta sino que la pasa tirado en la cama mirando porno con el volumen alto, estrategia que funciona y muy bien, ya ven. Escuchar el goce ajeno, excita, por eso, en resumidas cuentas fingir un orgasmo con un buen acting, más que una obra de bien, es un arte elevado, como sostiene el psicólogo español José Larranda en una columna del ABC. “El fingimiento es también destreza de amantes empoderadas, lujuriosas, atrevidas Y al otro lado del fingimiento hay amantes artistas que aumentan su deseo con la excitación histriónica, dramática y exagerada de ella”.

oh ah….via donnapiu

Visto así fingirlo no es engaño sino una forma exquisita de alcanzar el goce, razón por la que este terapeuta recomienda a sus pacientas que padecen anorgasmia que se explayen y muestren todos sus dones líricos en el escenario:” escenifiquen, que dramaticen y hagan de este falso orgasmo un arte dramático al servicio del juego amoroso”, recomienda. Según una antigua (ya la publicamos hace unos años) investigación de la Universidad de Kansas realizada entre más de 2000 mujeres, el 68% ha fingido un orgasmo al menos una vez en la vida (una????) y los hombres también lo hacen, pero muchos para disimular que tampoco llegan al clímax. “Sobre todo -explica Larranda- cuando no pueden, no llegan o están fatigados sin haberlo alcanzado aún. Lo hacen casi siempre durante la penetración, puesto que así la ausencia de eyaculación queda disimulada“. Pero atenti que a veces mentir en la cama supone” tapar incompetencias propias o ajenas y eludir cuestiones que los amantes deberían abordar con claridad”.

Lo único que hay que considerar es el descanso de los vecinos, por el resto, hacer cada tanto la gran Sally no viene mal….

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Es normal tener orgasmos durante el sueño

Antes que nada, algo es algo… Una amiga dice que durmiendo tuvo un orgasmo pero que el orgasmo fue real, tan vívido, que despertó en plena noche perturbada, y confundida, pues a su lado no había otra cosa que el caniche flatulento que le regalaron sus primas en la última navidad. Le pregunto si bebió, y sugiero que probablemente estando beoda fue que volvió a colarse en su inconsciente el fulano ése con el que andaba meses atrás, y que tanto daño le causó. Pero Martita asegura que en la niebla del sueño vio al chico del puesto de flores que está en la esquina del Mac Donals, a la vuelta de casa.

Aunque parece, el episodio no es disparado. Según un estudio de la Universidad de Montreal (Canadá) el 70% de las mujeres y casi el 100% de los varones han tenido sueños eróticos más de una vez, y con resultados satisfactorios: el 83% de los hombres tuvo eyaculaciones nocturnas, y el 37% de las mujeres confesó haber alcanzado el orgasmo durante el descanso. Poquita cifra, pero milagrosa habida cuenta de lo que a una le cuesta conseguirlos estando despierta.

en mis sueños siento tus dedos de violín sneakpeaking

Los expertos coinciden en que es posible, muy posible, y que son tan reales como los que experimentamos en una relación sexual o cuando nos masturbamos.  Lo maravilloso es que toda la tarea la hace solita nuestra propia mente, ya que para alcanzar el clímax onírico no hace falta estimulación genital alguna. Es tu cabeza…

Los especialistas creen que si uno se va a la cama y tiene sueños eróticos, como los que suelo tener si de noche ingiero alguna sustancia etílica, especialmente si lleva burbujas, la cosa puede terminar en orgasmos, y tanto en hombres como en mujeres, debido a que el cerebro envía estímulos a las zonas genitales, involuntariamente. Qué maravilla, el cerebro, cuando se aplica a o que debe y no a las estupideces!

En muchos casos, al ser tan reales, el cuerpo evidencia signos propios de la excitación sexual, como por ejemplo, sensibilidad en el pecho y aumento de fluido en la zona del epicentro. Y no has de haber tenido maratón de sexo para que suceda, incluso le pasa a quienes no lo tienen por largos periodos de tiempo. Dicen los expertos que los sueños eróticos son breves películas en las que proyectamos estímulos y experiencias recogidas en el inconsciente a lo largo del día, y que en la almohada se evaporan sin dejar más rastro que esta efímera forma de felicidad.

Yo soy una especie de productora de cine, mejor dicho una función continuada gracias a la intensa lectura que me exige a diario este blog. No me quejo, eh….

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La edad ideal de un amante más joven

Leo cómo es ésto de “las 10 ventajas de tener un amante más joven” (luego de ver en Youtube Dos Madres Perfectas, ahora y espero bajar El Graduado) y encuentro un artículo en el que se demuestra estadísticamente que hoy, a la hora del sexo y el amor (no son lo mismo) la diferencia de edad pesa más para las mujeres que para los hombres, según una encuesta realizada por un portal de citas entre 117.000 usuarios.

Sin dudas el género femenino ha superado el miedo a amanecer con la cama mojada, como decían las abuelas, para plegarse ampliamente a aquello de que el “amor” no tiene edad (o que es ciego, en el peor de los casos). Cuestión es que mientras los hombres siguen buscando compañeras de entre 6 y 7 años menos (y más chicas aún) las mujeres prefieren candidatos que no le lleven más de 1 o 2 años, dice la encuesta. Pero a noticia es que estamos estirando esa brecha, según se desprende de otro estudio de la Universidad de Cardif, (Reino Unido) que destaca el notable crecimiento del fenómeno cougar, término inspirado en la Sra Robinson, ese personaje de la inolvidable pelìcula que cité al principio. Hasta las señoras de 70 consultadas en ese trabajo dijeron que prefieren liarse sentimentalmente con alguien al menos una década más joven.

hola amor…¿como te fue en matemáticas? marvelous

Así estamos…¿asaltando cunas? No, bueno, casi. Cada quien sabe donde está su límite moral, lo que sí hemos comprobado es que la edad no garantiza un vínculo sexualmente satisfactorio, ni más o menos inteligente. La criatura puede ser alguien muy bien plantado y el adulto un gran descerebrado, y viceversa. La elección va en gustos, prejuicios sociales, carencias etc. etc. etc.

Pero según la psicóloga Theresa Di Donato, de la Universidad de Maryland, para calcular una edad mínima socialmente aceptable y poder pasearnos de la manito con el trofeo sin sentirnos observadas ni juzgadas (casi siempre por nuestras pares), podríamos partir de una regla matemática muy simple: dividir en dos nuestra edad y sumarle siete años.La fòrmula aplicaría también para estimar los pirulos máximos de nuestro objeto de deseo, pero haciendo el procedimiento inverso: restarle siete a nuestra edad y multiplicar el número resultante por dos. No sé, siempre fui mala para las matemáticas….

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