Z: The Beginning of Everything y quienes creen en el amor

 
Z: The Beginning of Everything | Amazon Studios | Episodio 2

Z: The Beginning of Everything | Amazon Studios | Episodio 2

En el último suspiro de enero y mientras nos preparamos para lo que promete ser un verano realmente movido, donde las ficciones se amplifican pero también el mundo del entretenimiento demuestra (por suerte) estar más despierto que nunca. Allí, en esa constante marea es que me detengo y levanto la mano para contarles de mi nuevo enamoramiento.

Producida por Amazon Studios y  Sugar Mama Productions, “Z: The Beginning of Everything” debería convertirse en prioridad en tu lista de series pendientes.

Del amor a primera vista… y otras yerbas

Z: The Beginning of Everything | Amazon Studios | Episodio 2

Creada por Dawn Prestiwich y Nicole Yorkin, “Z: The Beginning of Everything” está basada en la novela de Therese Anne Fowler que narra la vida real de Zelda Sayre Fitzgerald y el escritor norteamericano, F. Scott Fitzgerald.

Con una primera temporada de diez episodios de media hora de duración, esta serie nos transporta a Montgomery (Alabama) cuando la Primera Guerra Mundial está llegando a su fin. Rápidamente sus dos protagonistas son presentados: Zelda (Christina Ricci) es una joven moderna, divertida, entusiasta, positiva y enérgica, que está dispuesta a seguir su propio camino y hacer lo que se le de la gana. Por el otro, nos encontramos con Francis (Gavin Stenhouse) quien es un soldado de poca monta que espera ser llevado a Francia y que solo le preocupa poder terminar su primer libro, al punto de estar convencido de que será un escritor realmente conocido. 

Es a ellos a quienes acompañamos en su historia de amor que inicia cuando se conocen en un baile del pueblo en donde Zelda performa (estudiaba baile), hasta la turbulenta relación (con muchas idas y vueltas) que mantienen

Con una reconstrucción de época correcta, detallada pero no pomposa, “Z: The Beginning of Everything” no termina de ser una historia de amor poético sino más bien el aprendizaje de dos personas a vivir el uno con el otro, aceptar (o no) las flaquezas humanas y, a veces, empujar el los límites hasta lo absurdo.

No soy una chica del binge watching, sin embargo… 

Z: The Beginning of Everything | Amazon Studios | Episodio 2

“Z: The Beginning of Everything” todavía no logró  una gran repercusión en el mundo de la periodismo especializado y, dentro de lo poco que hay escrito, en general se la critica con muchísima dureza. Haciendo un equilibrio entre lo que he leído puedo resumir la opinión general diciendo que la consideran una producción más, que no brilla por nada especial ni trae algo innovador a una parrilla saturada de historias enormes. 

Yo, estoy en una vereda completamente opuesta.

Puedo admitir que caí a los pies de esta serie con su primera secuencia en donde vemos a Zelda con su dos mejores amigas tirándose en un lago. Pero ella, con solo una acción, demuestra quién es: soberbia, desafiante, fuera de época y marcando su propio ritmo. Es en ese momento, entre salpicaduras y risas inocentes, que la explicación del título llega y hace su conexión eterna con alguien que todavía no conoce. La escena está filmada con colores cálidos, una luz quemada y unos pocos planos; nos presenta un paraíso y rebeldía en una época que todo debería ser oscuro y triste. 

Y este es el espíritu de toda la temporada. El storytelling no cuenta con artilugios narrativos ni estéticos y no busca engañarnos con una excentricidad exagerada. Como les decía, no se trata de una serie pomposa porque, en definitiva, está contando la historia de dos personas reales con vidas que encuadran en cierta normalidad. Pero eso no le quita el placer de dedicarse a los detalles: hay un trabajo enorme con los acentos sureños y el vestuario; así como también hay un enorme cuidado en las luces de cada una de las secuencias.

No tengo particular aprecio por Christina Ricci, quien no me gustó para nada en “The Lizzie Borden Chronicles” pero en “Z” me llevé una gran sorpresa. Realmente está magnífica y le dio muchísimo color a esta chica enérgica y atrevida; disfruté de mirarla y creo que nadie más podría haber hecho tan excepcional trabajo. Por otro lado, también fue un agradable descubrimiento el trabajo de Gavin Stenhouse, a quien solo conocía por una pequeñísima participación en “American Horror Story”.

Por último me gustaría destacar la estructura de la serie, aunque fue catalogada como lenta, yo estoy sorprendida por el gran valor que su narrativa tiene. Sumándose a la gran tendencia de los dramas en 30 minutos, “Z” cuenta su historia con mucho ritmo y condensando en tan poco tiempo una historia poderosa. En un momento en donde las series estiran hasta la eternidad sus tramas, acá están pasando cosas todo el tiempo y, lo que es más importante aún, te genera ganas de ver más. Yo no soy una espectadora que disfruta del binge watching, pero “Z” se devora y te devora. 

Por último creo que uno tiene que lograr dejar de lado las opiniones que podamos proponer sobre las historias reales de los personajes(sus actitudes, decisiones y posturas ante la vida) y dedicarse a disfrutar de la ficción. Pero, eso sí, este tipo de serie se trata de una producción que si no logró engancharte en su primer episodio… va a ser mejor que abandones drásticamente.

 

Ficha técnica

  • Género: drama de época.
  • CreadoresDawn Prestwich y Nicole Yorkin.
  • Elenco: Christina Ricci, Gavin Stenhouse y David Strathairn.
  • Productores ejecutivosNicole Yorkin, Dawn Prestwich, Pamela Koffler, Christine Vachon y Christina Ricci.
  • Productor: Therese Anne Fowler.
  • Editor: Joe Klotz
  • Productoras: Amazon Studios y Sugar Mama Productions.

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