La vuelta de El Origen, la vuelta de Natacha Diz

Por Natacha Diz (*) 

Tres días son suficientes para ver la vida desde otra óptica. Tan sólo tres. Creo haberles contado cómo llegué a El Origen, cómo me preparé física y mentalmente. Ahora es momento de contarles qué me pasó, qué sentí durante estos tres días maravillosos.

Empiezo con la acreditación, donde las caras conocidas a través de las redes sociales, por ejemplo, se hacen visibles. Los runners tuiteros se vuelven de carne y hueso y los reencuentros con amigos están cargados de emoción. La charla técnica nos inyecta adrenalina. ¡Sí, más aún! Y la ansiedad se hace casi insoportable. Para bajarla hablamos con Pao, mi compañera de equipo, un rato antes de conciliar el sueño para armonizar deseos. En realidad, para unir nuestros sueños que empezarían a visibilizarse con el correr de los km. ¡Todo está listo!

El primer día comencé rezando por mi tobillo, por mi bendito tobillo. Un ascenso por el bosque y una trepada que parece no terminar jamás nos anticipan que, lo que vendría, iba a ser duro, pero con paisajes de ensueño. Trepamos, caminamos,  corrimos, nos reímos como chicas disfrutando eso para lo que tanto nos habíamos preparado. La montaña, como dice la genial Emma Roca, te enseña, te educa y te pone en tu justo lugar. Ese día lo entendí como nunca antes. El recorrido fue impresionante. Incluso, muy lejos de lo que había imaginado. Los kilómetros finales de un coastering, el primero, lleno de piedras dificultaron la corrida. En ese instante, sólo quería llegar entera. ¡Cruzar la meta se torna tan movilizante! Gustavo Montes y sus palabras siempre reconfortantes hacen que me sienta como en casa. Más allá, el rostro cara de nuestros esposos, sonrientes sabiendo que todo marchaba bien. Porque sin ellos, tampoco sería posible este sueño. Muchas veces, los acompañantes ni aparecen y quienes corremos, quienes amamos correr, sabemos que las familias detrás, sin correr, también corren.

El segundo día me enseñó más de mí que cualquier otra experiencia que haya tenido antes. Largué casi reptando. Cada vez que veo el video de mi trote no paro de reírme de mí misma y, a la vez, de asombrarme de haber podido correr después. Cuando logré entrar en calor, todo se hizo más fácil pero ni bien terminamos los 7,5km de coastering (¡otra vez esa palabrita odiosa!) empecé con molestias estomacales y Paola me propuso abandonar. En mi diccionario mental esa palabra, abandonar, no figuraba. Abrí el botiquín, tomé una pastilla antidiarréica y me dije “de acá no me saca nadie”. Hermoso, increíble, cuánta belleza. Nada se compara a subir corriendo y bajar volando por el cerro Dormilón. Los pies iban a pasar factura a tanta ceniza volcánica (similar a la piedra pómex) que se metía en las zapatillas pese a las polainas. Ampollas, uñas rotas y demás yerbas hacen que uno solo corra por la simple inercia de hacerlo. Porque si te sentás y razonás, lo más lógico es parar. Pero, a veces, el corazón no entiende de razones y nos impulsa siempre un poquito más. Los últimos metros fuimos seguidas de cerca por un bote. En él estaban Juan, mi marido, y Ale, un amigo, dándonos ánimo. No me avergüenza admitir que llegué llorando. El almuerzo en la playa del camping El Rincón, a unos km del paso fronterizo Cardenal Samoré, la charla con amigos que quedarán para siempre en mí.

Natacha y Paola, ganadoras de los 100k en equipo femenino

El último día, la largada la hice, lógicamente, con lágrimas en los ojos. El recorrido, una vez más, insuperable. En la picada final, en el extremo de la península de Quetrihué, me permito un trago de cerveza como premio a tanto esfuerzo y salimos con la mirada puesta en la meta y el corazón en la boca golpeando fuerte, tan fuerte que sentía que se salía de su cauce. Todo, mientras corremos por el maravilloso bosque de Arrayanes entre gritos a los que vienen. El “dale que falta poco”, acompaña el ir y venir de los 300 corredores. Los últimos kilómetros los hice con la cabeza  llena de imágenes. Una película sin fin con los entrenamientos de todo el año, la mirada atenta de mi entrenador Julio Gómez que supo calmar mi ansiedad con su tranquilidad y su pregunta de siempre: ¿por qué corres en la montaña si vivís en el llano? Y mi respuesta ahora, con más consistencia, es: por qué no hacerlo, si me da vida, si conozco gente a la cual me considero y me considera “atada” para siempre por ese hilo mágico que nos une a los que corremos trail ; porque en la montaña me encuentro más fácil con ese Yo que tan escondido tengo, ese Yo natural, libre de prejuicios, de preconceptos, un Yo auténtico. Ahora, un Yo más fuerte que quiere seguir adelante.

Dejo para el final contarles que esta carrera es única no sólo por sus paisajes, sino por la organización que, sin temor a equivocarme, es excelente. Siempre hubo alguien de TMX Team dando fuerza, escuchando, solucionando. Sentí que en El Origen no somos un número más, somos individuos únicos e irrepetibles y así nos hicieron sentir.

El resultado esta vez fue podio, pero lo comento casi al pasar porque confieso haberme sentido un poco ajena a ese sitio cuando me paré en el escalón más alto de la general damas en equipo de la distancia larga. En realidad, nuestro mejor premio fue toda esa gente maravillosa que en algún momento se preocupó por nosotras, nos alentó y nos felicitó. Gracias a Germania, mi pueblo. Gracias Paola por el aguante. Gracias a mi marido por su infinita paciencia.

Nos vemos en la próxima carrera, siempre un poquito más fuerte y más viva que la vez anterior.

(*) Natacha Diz es chef profesional y corredora amateur.

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Natacha Diz, rumbo a El Origen 2015

Muchos me preguntan por qué corro. Otros, para qué corro. Y otros, simplemente, creen que estoy loca. Verdaderamente loca. A todos, absolutamente a todos les respondo lo mismo: corro para seguir viva. Esas ganas de vivir que antes no sentía me las devolvió un simple par de zapatillas. Lejos de cualquier fundamentalismo, así lo siento. Así lo escribo. Así lo digo.

Desde ese primer día hasta hoy pasaron más de 8 años y muchas carreras, pero descubrí mi pasión por el trail running en la prueba en la Argentina: El Cruce Columbia. Mi poca experiencia en el terreno llevó a que cometa errores que me dejaron un sinsabor en la boca y muchas ganas de revancha, pero también grandes amigos, como por ejemplo Florencia Pollola. Ellos me pusieron en el camino correcto. Ellos supieron bajarme la ansiedad. Ellos supieron escucharme.

La idea de correr los 100km de El Origen 2015 empezó a gestarse en  nuestras charlas de campamento en El Cruce 2014.

Natacha y Paola, van por los 100km de El Origen

En mayo me inscribí para correrla en equipo con Paola Corsico, una amiga de mi pueblo, Germania, en la provincia de Buenos Aires. Fue pasando el año, carreras de por medio, con la mirada fija en Villa La Angostura y en el mes febrero. Como todos los años, la familia partió de vacaciones rumbo a Bombinhas, Brasil, y hacia allá salí con mis pesas rusas, mi core y mi colchoneta. Acompañada del plan impreso y un fibrón para tachar los días. Sabía que tenía morros para entrenar y superar una cuenta pendiente que en el llano no podía: las benditas e imprescindibles cuestas.

Todas las mañanas sonaba el despertador a los 6. Un café, un trozo de pan y dulce y a la playa a correr por senderos maravillosos, trilhas en los morros marcadas por Giliard Pinheiro (quíntuple campeón de Bombinhas Indomit, entre otros logros), que en sus charlas diarias me iba enseñando, con total humildad y toda mi atención.

Faltando 4 días para volver, trotando por las piedras pisé una floja y se dobló totalmente el tobillo izquierdo. El crac fue desalentador. Me senté a llorar. A llorar de verdad. Con bronca. Con rabia. Con mucha tristeza. Bajarme de la carrera no era una posibilidad. Volví trotando despacio y al llegar a la playa me encontré con Giliard, quien me tranquilizó y me llevó a su fisioterapeuta. El diagnóstico no era grave. Entonces, inmediatamente, comencé la rehabilitación.

Hoy ya estoy en casa. A punto de partir a la Patagonia. No puedo decir que al 100%, pero con las mismas ganas de siempre de dejarlo todo en la montaña. Porque después de todo, los resultados importantes de una carrera no son los que se miden en minutos o kilóetros, sino en personas y en esa calidez que se encuentra en el running. Sin importar si sos  de elite o una simple ama de casa como yo. Porque al final de cuentas, lo importante y más lindo es correr. Correr, más allá de todo.

Nos vemos en El Origen. Con más ganas de vivir que nunca. ¡Por supuesto!

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Buenos Aires en Carrera, especial El Origen

“Buenos Aires en Carrera”, en una nueva entrega del programa del Canal de la Ciudad, se mete de lleno en El Origen, carrera por etapas que este año se corrió en Villa La Angostura.

En su tercera temporada, el envío semanal, lunes 21.30, el conductor Daniel Campomenosi, junto con Damián Cáceres corren y dan su punto de vista a una competencia cuidada que busca consolidarse en el calendario nacional de Trail Running. Ellos son los #BichitosDeLuz y finalizaron en el 2° puesto en la categoría por equipos de 50k. Un inesperado premio que unió a dos amigos que el running y la profesión forjó. Además, el actor Santiago Ramundo se le anima  a la “Carrera Sucia”, en Pilar, con 8k a puro barro y se presenta una nueva sección “Carreras con Historia” con la Carrera de Miguel, atleta desaparecido.

Miralo y disfrutalo… Semana a semana subiremos cada programa de Buenos Aires En Carrera

MÁS SOBRE EL ORIGEN:  “El Origen de los #BichitosDeLuz, El Origen de una amistad…” 

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El Origen de los #BichitosDeLuz, El Origen de una amistad…

Por Daniel Campomenosi (*)

Hace un tiempo alguien me dijo: “Hay que darle una oportunidad a El Origen” y allá fui, con un nuevo compañero de aventuras, Damián Cáceres y nuestro equipo #BichitosDeLuz. Llegué con la doble misión de correr y grabar una nueva sección para “Buenos Aires en Carrera” que en abril arranca su tercera temporada por el canal Ciudad Abierta.

Desde la llegada al aeropuerto la atención de TMX fue increíble. Luego de la acreditación y de acomodarnos en Villa La Angostura, tuvimos la charla técnica, donde caí en la cuenta que estaba por correr la tercera carrera de aventuras  en dos meses. Algo tan poco frecuente para mi cuerpo, que decidimos tomarla muy suavemente. 50k era la distancia elegida. En tres etapas perfectamente señalizadas, pasando por lugares increíbles de esta Villa que supo ser muy castigada por las cenizas  del volcán Puyehue, pero que estaba de pie, recibiendo a todos estos runners ávidos de aventura. Y, por supuesto, no iban a defraudar. De hecho, no defraudaron.

La primera etapa largó en el centro de La Villa la base del Cerro Bayo. Desde allí, por senderos, cruzamos el río Bonito y subimos al Bosque Quemado, lugar donde nos separamos de la modalidad 100k para reencontrarnos en Bahía Manzano. Con Damián corrimos sueltos, con nuestros cascos puestos  y nuestras mochilas cargadas de agua; ambos, elementos obligatorios. Fue una etapa dura con mucha subida hasta que arribamos a una grata sorpresa: un puesto de hidratación VIP con agua, bebida isotónica, granola y…¡¡¡picadita ¡!! Para un tandilense como yo, esto es maravilloso, creo que si Damián no me saca aún estoy ahí. La llegada a la Bahía fue increíble, nos estaba esperando el  inmenso Lago Nahuel Huapi  para sumergir nuestras ajetreadas piernas. De nuevo, más picada y más cerveza. La experiencia como equipo había sido muy buena. Más aún al enterarnos de un  4° puesto en la general. Sin dudas, un aditivo que no esperábamos.

Al día siguiente, en  nuestra mente estaba el recorrido que se venía”. El bosque de Arrayanes y ese 4 ° puesto que nos susurraba casi sin querer: “Muchachos a correr. ¡A correr un poco más!”. Y así fue esta etapa de 24k en medio de este maravilloso sendero y su bosque con  subidas y bajadas. Al arribar al kilómetro 12, otro puesto de hidratación VIP, esta vez me detuve menos pero no podíamos dejar de admirar otra vez el Nahuel Huapi, mientras aceitunas, salames y quesitos eran devorados en un disfrute eterno. Cruzar la meta nos regaló una nueva sorpresa. Habíamos entrado en el 2° puesto. Rápidamente nos metimos al lago a disfrutar y charlar con los corredores que habían vivido la experiencia de Arrayanes.

Los almuerzos y las cenas las compartimos con todos los runners en una camaradería única. Ya todos estábamos visiblemente más cansados, igualmente cada  noche, con un cielo repleto de estrellas vimos el video de cada etapa entre risas y exclamaciones al vernos reflejados en la pantalla.

La última etapa nos esperaba y la idea de subir al podio nos rondaba por la cabeza. ¿Por qupe negarlo? Largamos desde la costa del lago Correntoso, con un coastering repleto de cantos rodados, luego ascendiendo hasta el mirador Belvedere, en un paisaje único. A decir verdad, para ese entonces mis cuádriceps y gemelos  ya estaban  contracturados pero mi compañero no me dejaba pensar en eso. Estaba muy enfocado en la carrera marcando el ritmo y me alentaba permanentemente. Por cierto, la hidratación era fundamental. El descenso hacia el valle del Cajón Negro nos hizo correr en medio del bosque. No había margen de error, porque una caída era posible. Por eso, la mirada clavada al piso para no tropezar con alguna raíz, y nuestros corazones latiendo a full nos mostraban que la meta estaba cerca. Al terminar de descender y tomar las calles del pueblo mis piernas no daban más por el esfuerzo. Flaquee pero Damián una vez más tomó la iniciativa y me tiró literalmente hasta la meta, hablándome y llevándome cuadra a cuadra. Al ingresar al centro de la Villa, el arco de llegada estaba muy cerca, se escuchaba la voz del locutor y la gente que estaba en las calles nos alentaba. Sólo pensaba en mis hijos y apretaba los dientes. No daba más. Al cruzar la meta la alegría fue  inmensa. Lo habíamos conseguido y yo que había comenzado esta carrera con un compañero la terminaba con un amigo. Esto es algo que sólo ocurre en estas travesías, donde se comparte mucho, donde la montaña y el cansancio sacan lo mejor y lo peor de cada uno. Por eso, para mí cada pareja antes de casarse o convivir debierían hacer una carrera de aventuras para conocerse de verdad en situaciones límites así se evitarían muchos divorcios de antemano. Una sugerencia, claro.

Nos fundimos en un abrazo que denotaba lo que habíamos vivido en estos tres maravillosos días. Alguien de la organización se acercó y dijo: “Entraron segundos”. Entonces, la alegría fue aún mayor. Habíamos obtenido el 2° lugar en la general de la categoría equipos. Los #BichitosDeLuz habían brillado en la montaña y orgullosos lucíamos y lucimos nuestras medallas.

La organización fue PERFECTA. Prometimos volver en el 2015. Lo haremos y a todos ustedes les digo… “Hay que darle una oportunidad a El Origen”… Es una carrera que se lo merece.

 (*) Daniel Campomenosi es actor, profesor de geografía, runner amateur y conduce “Buenos Aires en Carrera”, por el canal Ciudad Abierta. Además, es columinsta de Factor Running Radio.

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El Origen, el botiquín del corredor para carreras de montaña

Uno de los puntos que cualquier corredor que vaya a la montaña NUNCA debe desatender es el botiquín de primeros auxilios. Ese que debe ir en la mochila sin generar peso, pero a la vez sin dejar los utensilios indispensables. El sábado comienza El Origen, en Villa La Angostura, una carrera por etapas y 100km por delante. Una nueva aventura en la Patagonia argentina.

En esta nota, el Licenciado Marcelo Giroldi, ortopedista Funcional Análisis de marcha, del Servicio Médico del CENARD, docente Carrera Especialista Medicina Deportiva (UBA), e integrante del Cuerpo Médico de Racing Club, explica los elementos que no podés omitir:

- Gasas para iniciar las curaciones. Es mejor que el algodón porque no se pega a la piel.

- Tela adhesiva para tapar las heridas o para proteger ampollas.

- Apósitos o la denominada segunda piel para proteger ampollas. Se emplean para evitar que se agranden.

 - Antiséptico: desinfectante para las heridas.

- Agua oxigenada para limpiar las heridas.

- Vendas no elásticas, ideales para inmovilizar articulaciones doloridas o esguinzadas.

- Pinza: la que las mujeres utilizan para depilar. Sirve para quitar espinas o astillas que puedan incrustarse en la piel.

- Vaselina en crema protege de las fricciones y evita paspaduras.

- Separadores interdigitales para proteger dedos con callos o durezas.

- Tijera pequeña, útil para cortar telas, gasas, tela adhesiva, etc.

- Aguja e hilo para pinchar las ampollas y que drenen sin explotarlas.

Aquí el audio completo de Marcelo Giroldi en Factor Running (lunes a viernes de 12 a 13 por AM 990 Radio Splendid:

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¿Carreras de montaña: un desafío exclusivo?

Hay varias propuestas para correr y disfrutar de los paisajes de la naturaleza; las inscripciones cuestan hasta $ 5000 e incluyen servicios

Por Julieta Bilik (*)

Más allá de la fiebre del running, se extiende entre los argentinos la pasión por las carreras de montaña, consideradas de elite. Al entrenamiento que exige el desafío físico, se suman la posibilidad de recorrer paisajes vírgenes, participar de competencias con cupos limitados y disfrutar de momentos irrepetibles.

Esta semana se inicia la temporada de carreras más exclusivas en la Patagonia argentina. En su decimatercera edición, El Cruce de los Andes que comienza el jueves próximo, es, sin dudas, una de las favoritas. Con 2800 inscriptos, 1300 de los cuales son extranjeros, este año la propuesta es hacer una recorrida de tres días que se inicia en Puerto Varas -Chile- y llega hasta el volcán Puyehue, a 40 kilómetros de Villa La Angostura. El objetivo de la carrera es cruzar los Andes y la inscripción, que incluye logística, carpas y comida, cuesta $ 5000.

Otra de las opciones elegidas por los corredores más audaces es La Misión Race, que tendrá lugar a fines de febrero también en Villa La Angostura. Su categoría más exigente, que recorre 160 kilómetros durante cuatro días y atraviesa cinco montañas, siete valles, lagos y varios arroyos, requiere de una inscripción que cuesta $ 3400.

A principios de marzo y organizada por TMX Team, tendrá lugar una de las competencias que más se están poniendo de moda: El Origen. Con la inscripción, de $ 2000, se entrega a cada corredor un bolso de lona con capacidad para 150 litros, una remera térmica, un micropolar, la remera de la carrera y un kit de comida, que incluye platos, vaso y jarro térmico.

Por su parte, 4 Refugios es una carrera de trekking de estrategia y aventura que recorre los refugios de montaña del cerro Catedral: Frey, Jakob, López y Laguna Negra. Concluye en Colonia Suiza y tiene además de la categoría “non stop” y otra que dura dos días, una versión especial para chicos. Los costos de la inscripción alcanzan los $ 1300.

Prevista para el 23 de marzo en San Martín de los Andes está la Endurance Challenge The North Face. Con distancias que varían entre los 10 y los 80 kilómetros, la propuesta es ideal para combinar con unas minivacaciones. La inscripción alcanza los $ 1185 e incluye logística, seguridad, puestos médicos, una remera técnica, abastecimiento durante el recorrido y comida en la llegada.

Otra de las preferidas por argentinos y brasileros es Patagonia Run, que este año se llevará a cabo el 12 de abril en San Martín de los Andes. Con un perfil más competitivo y menos aventurero, la carrera tiene distancias que varían entre los 10 y los 100 kilómetros por senderos señalizados. Según las categorías, las inscripciones oscilan entre los $ 520 y los $ 1838.

Además de estar muy bien entrenado para hacer cualquiera de estas carreras, hay que estar equipado. A la hora de vestirse se debe contar con ropa técnica diseñada especialmente para la montaña. Por ejemplo, las calzas de micropolar de Rotpunkt, abrigadas pero en su justa medida y disponibles en modelos para hombre y mujer, que cuestan $ 239.

Sin dudas, las fieles compañeras de cualquier corredor son sus zapatillas. Ofrecidas en muchas marcas y modelos, las de Salomon, de origen francés, son de las más elegidas por los corredores nacionales. Una buena opción para este tipo de carreras de larga duración y en terrenos montañosos, es el modelo XA Pro 3D Ultra Gtx 2 que cuesta $ 1889 y se consigue en el mercado tanto para damas como para caballeros.

Otro detalle que puede parecer algo menor, pero no lo es, está en las medias. Las Aproach, también de la marca Rotpunkt, fabricadas con microfibras y con mayor resistencia en los talones y punteras, son ideales para el uso en la montaña en temporada estival y se consiguen a $ 109.

Otras de las prendas obligatorias para afrontar lo que pueda deparar el clima son una campera impermeable, que en North Face se consigue desde $ 1500, y un buzo polar, como por ejemplo el liviano de Northland “Ski Rolli”, que cuesta $540.

(*) Esta nota se publicó en La Nación del domingo 2 de febrero.

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El Origen 2013: Santiago Cisneros por Santiago Cisneros

Por Santiago Cisneros (*)

Santiago Cisneros  de 33 años atleta y entrenador del running team  SC FILA es uno de los atletas que afronto  el desafío de esta nueva edición de El Origen 2013, la carrera de 100 km de montaña organizada por TMX TEAM que el año pasado hizo su debut en la zona de Caviahue y cuyo punto de mayor intensidad fue la escalada al volcán Copahue. En esta edición, la competencia se desarrolló en un nuevo escenario: la Comarca Andina, en Río Negro; y su cumbre más importante fue la subida al Cerro Piltriquitrón a 1.700 msnm.  Santiago, un corredor con mucha experiencia en carreras de pista, calle , trail run y combinadas nos cuenta como vivió esta gran carrera que tuvo muchas sorpresas lindas.

¿Que es El Origen?

El Origen es una carrera de montaña de100 Km. que se realiza en 3 etapas. Se puede correr en forma individual, en pareja y en equipos de hasta tres corredores. También existe la modalidad de 50 k.

¿Qué fue lo que te llevo a correr el Origen?

Principalmente lo que mas me gusto fue la idea de correr en los hermosos lugares donde se realizo la carrera, también me motivo el formato de la carrera 100 Km en 3 etapas me parece una distancia en la cual uno se puede dar el lujo de correr fuerte y recuperarse para correr al día siguiente, distinto a las carreras de montaña non-stop en las cuales hay que regular mas energía y cuidar mejor las piernas.

¿Cómo te preparaste?

Si bien ya tengo una preparación física para afrontar carreras largas, tuve que programar trabajos mas específicos de fuerza, trabajando cuestas, escaleras y yendo al gimnasio para poder realizar cada etapa lo mejor posible y tener las articulaciones protegidas teniendo en cuenta que los riesgos de torceduras, caídas y esguinces son mayores en carreras de montaña. Los corredores de capital federal tenemos la desventaja de no tener lugares para entrenar específicamente carreras de este tipo, así que aproveche mis vacaciones y entrene muy fuerte en Bariloche, mar del plata y  Tandil. También tuve que usar la creatividad para generar buenos entrenamientos en  las cuestas de Vicente López y la Reserva Ecológica.

¿Que expectativas tenias para esta carrera?

Principalmente pasarla bien y conocer nuevos lugares, también quería seguir incrementando mi experiencia como atleta y como entrenador en un terreno en el cual no tengo mucha experiencia .con respecto a lo competitivo sabia que participarían muchos atletas locales de El Bolsón, así también como de Bariloche. Los corredores locales correr con una gran ventaja, así que mi idea era correr de la mejor manera y quedar posicionado lo mejor posible en la clasificación general. Las circunstancias de la carrera me fueron llevando de a poco a estar luchando entre los primero 5 puestos, así que decidí afrontar el reto.

¿Como te recuperabas después de cada etapa?

Las etapas fueron durísimas principalmente la segunda y la tercera donde  tuvimos que subir 1.650 y 1.750 mts respectivamente  y la duración de esas etapas fueron superiores a las 3h: 30 y  4hs. así que al terminar cada etapa metía las piernas en el río para darle alivio a los tendones y los musculos, luego reponíamos energía con un buen almuerzo y unos masajes. A la tarde salía a trotar para  aflojar los músculos aunque la mayoría de los corredores me miraban como si estuviera loco, luego me dedicaba a estirar cada músculo durante 30 o 40 min. . Las horas de sueño fueron fundamental para la recuperación dormía hasta 9 hs.

¿Como corriste cada etapa?

Como sabia que subir no era lo mío, decidí el primer día subir muy despacio y aprovechar mis piernas largas y mi zancada en las bajadas, la primera etapa el 3ro ,4to y 5to corredor llegamos con tan solo 3 min. de diferencia. La segunda etapa decidí apostar fuerte a la subida y  correr la etapa lo más rápido posible al final de la segunda etapa logre hacer una diferencia de 40 min. con respecto a 4to corredor. La etapa final quise repetir la táctica pero las dos etapas anteriores se empezaron a sentir y los 1700 mts de subida se hicieron eternos. Pero logré mantener la posición y terminar la carrera en 3er lugar.

¿Que fue lo que mas disfrutaste de la competencia?

Todo, la buena onda en los campamentos, las experiencias compartidas con los atletas, la excelente organizaron de la carrera y el buen trato que se nos dio a todos los corredores sin duda una de las carreras mas  lindas que corrí.

¿Cuáles son tus próximos objetivos?

Este año quiero participar en el torneo anual TMX Challenge, en el cual el año pasado quede en 3er lugar. Participar en Patagonia Run en los100 Km. y si me quedan energías en el Raid de los Andes.

(*) Santiago Cisneros: Atleta de elite, Corredor de pruebas de pista, calle, carreras de aventura y combinadas. Entrenador de FILA Running Team (Sede Parque Chacabuco – Sede Agronomía). Contacto: santiatleta_entrenador@hotmail.com

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El Origen y un debut con proyección

Entre el 25 y el 28 de enero, en la Patagonia Norte Argentina, se gestó una nueva carrera de aventura. Un trail run de montaña que se desarrolló con formatos de 120 km y 60 km en cuatro exigentes días. Se corrió en forma individual o en parejas. Fueron 150 los competidores que partieron desde la base en la Villa de Caviahue. Sin dudas, un paraje único del sur argentino. Todo al pie del imponente volcán Copahue para desandar por la zona mapuche Millaín Currical, con alturas máximas que superaron los 2500 msnm.

Durante el primer y segundo día, el campamento se armó en territorio de la comunidad Millaín Currical. La tercera noche, en un camping en la base del centro de ski. Aunque muchos corredores eligieron descansar en el confort de un hotel. Situación permitida por la organización por la dureza de la prueba. Por cierto, una sabia decisión dada la exigencia planteada por el circuito.

¿Quién fue el vencedor? Sencillo y fácil de responder. El todoterreno de Gustavo Reyes se impuso demsotrando, una vez más, que es el mejor de estas latitudes. Demoledor. Imparable. Admirable. Mientras que en damas, lideraron el equipo de Florencia Gorchs y Clara Serino. En equipos mixtos ganó la dupla de Michel y Cabezas.

Esta nueva propuesta, a cargo de TMX Team, llegó para quedarse como una muy buena opción para los corredores.

Principales Resultados:

General Masculino 120k El Origen:

  1. Gustavo Reyes

General Femenino 120k El Origen:

  1. Florencia Gorchs – Clara Serino.

General equipos masculinos 120K El Origen:

  1. Peralta – Rosasco.

General equipos femeninos 120K El Origen:

  1. Gorchs – Serino.

General equipos mixtos 120K El Origen:

  1. Michel – Cabezas.

General masculino 60K El Origen:

  1. Carlos Wyszengrad.

General femenino 60 K El Origen:

  1. Daniela Blanco.

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