Mariela Gallini, del llano a la montaña

 

Participar en el Campeonato Nacional de Carrera de Montaña era un evento impensado hace un tiempo para los de Buenos Aires. El desnivel y la dificultad para entrenar en terrenos similares al de la competencia llevan a ver casi como imposible lograr un buen papel. Pero en el 2014 la Federación Atlética Metropolitana (FAM) tomó la decisión de armar el equipo para estar en el Torneo que se realizará el próximo 10 de agosto en Agua de Oro, Córdoba, y entre las primeras convocadas figura Mariela Gallini, corredora de zona norte y actualmente integrante el equipo Los Ñandúes.

Entrenada por Fernando Díaz Sánchez, no la tendrá fácil. Como la mayoría de los deportistas de elite, tiene un trabajo como empleada bancaria que le quita horas de preparación y de descanso. A pesar de ello, no hay día en que baje la guardia.

Con entrenamientos diarios en el circuito aeróbico que bordea al hipódromo de San Isidro, Gallini, de 31 años, completa su preparación con trabajos de musculación y natación en el gimnasio Oxígeno (Beccar), rutinas de flexibilidad y fuerza de tren superior e inferior y entrenamientos específicos en el polideportivo de Bella Vista, además de las habituales competencias.

“Con mi entrenador hicimos un plan de carreras. En un principio la idea pasaba por mejorar el tiempo de los 10 kilómetros, para luego retomar las carreras de aventura. Estuve un año sin participar en ninguna de ellas. Una vez superado el objetivo de bajar los 40 minutos en los 10 mil metros en calle, retomé las carreras de aventura con su correspondiente cambio de rutina”, explica.

La citación se dio a través de la agrupación Los Ñandúes. En una reunión de delegados de la FAM fue postulada en base a sus destacados tiempos en carreras de aventura o con desnivel.

Ganadora de la categoría de entre 30 y 34 años de los K21 de Tafí del Valle y Tandil realizados este año (donde en la general fue segunda y octava, respectivamente), fue segunda en la clasificación femenina del Osde Cruce Tandilia, además de imponerse en la distancia de 21k en la North Face, a comienzos de año.

A la hora de preparar las carreras de montaña, Gallini sigue la línea bajada por su entrenador: “Se hacen muchos ejercicios de fuerza en el gimnasio, intentando imitar la misma exigencia de la carrera. Subidas a bancos, saltos, trabajos con arnés, sentadillas y estocadas, además de correr todos los días”, cuenta.

“El hecho de entrenar siempre en llano y competir con diferentes desniveles y alturas es una gran desventaja para los que somos de esta parte de Buenos Aires. Para estar a la altura de las personas que conviven con otro relieve, tenemos que crear la circunstancia en el gimnasio. Y también viajar para participar y vivir otros escenarios de competencia”, relata.

En cuanto a su citación para participar del Campeonato de Montaña, no oculta su felicidad: “Ya es un orgullo estar en una competencia nacional. Es la primera vez que la FAM envía representantes, por eso reitero: es un orgullo doble. Daremos todo para hacer un excelente papel”.

Finalmente, a la hora de hablar de su preparación entremezclada con el trabajo, reconoce: “Es lo más difícil. Trabajo de corrido en un banco, de 9 a 18. Entreno antes y después de eso. Y en esta época cuesta un poco más porque siempre, ya sea temprano o tarde, también uno se prepara de noche”.

“Lo difícil es poder compensar la falta de descanso. Pero hay que mantener todos los gastos que implica este tipo de actividad, que son muchísimos”, completa.

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