Puma Faas 300 TR: un calzado ideal para la temporada de Trail

 

Por Juan Pablo Calviño (*)

La temporada alta de carreras de aventura está al caer. Los mejores eventos de trail de la región comienzan el próximo fin de semana con el K42, de Villa La Angostura, y se extienden hasta fines de febrero de 2015. Y más también.

Puma introduce a su línea FAAS de calzado dos modelos para los amantes del “fuera de ruta”. Se trata de las Puma Faas 300 TR que tuve la posibilidad de testear. Para los citadinos es difícil reconocer las bondades a este tipo de zapatillas. Pude correrlas en la mítica barda neuquina, los caminos de Villa La Angostura y el terreno variado de Sierra y Laguna de los Padres en las afueras de Mar del Plata.

Son ligeras (275 gramos aprox.), bastante por debajo del promedio de los calzados de trail. Si no nos detenemos en los tacos de la suela, podríamos confundirlas con cualquier modelo lightweight del mercado. Esa es una gran ventaja para los corredores que vienen del asfalto y no le gustan las zapatillas que parecen un tractor. La media suela posee Faas Foam, un derivado de la EVA. Es bastante plana y flexible para brindar un buen contacto con el piso y la curvatura de la puntera hace que la transición de la pisada sea reactiva. Vistas desde atrás se nota la diferencia de grosor entre la parte interna (más alta) y la externa. Al ser una sola pieza, ahí radica la estabilidad tan necesaria en este tipo de calzados (no es control de pronación).

En la capellada, el mesh es una sola pieza y no tiene casturas. Tiene una  capa doble con forma de panal que no permite el ingreso de tierra y brinda una gran transpirabilidad. Está recubierto por Web Cage, una cavidad traslúcida capaz de brindar ajuste, combinando refuerzos termosellados y sintéticos. A la vista, es un conjunto de tiras plásticas que salen desde la mediasuela y llegan hasta los ojales.

La lengüeta es ancha. Unida a los laterales -mediante piezas de cuero sintético-  evita que entre tierra o piedras pequeñas dentro de la zapatilla. No se mueve para los lados durante la marcha.

El agarre a la altura del tobillo es más bien bajo y acolchado (al igual que la lengüeta), por lo que no molesta al momento de ajustar los cordones. Estos son planos y la recomendación es hacerle doble nudo y enganchar las cintas por debajo de los entrelazados ya que no presentan ninguna cavidad donde guardarlos (nadie quiere que se le desaten o se enganchen y menos en una bajada técnica).

La punta calza demasiado angosta. Está recubierta con un refuerzo sintético símil cuero que aguanta pequeños golpes contra piedras y raíces y evita desgarros. En la alta montaña o los senderos demasiado técnicos puede quedar corta esa protección.

Por dentro la plantilla es de Ortholite, antibacteriana. Aunque está pegada al calzado es fácil removerla para aquellos que utlilizan plantillas a medida.

La suela a la altura del mediopie está separada en dos piezas. Es de EverTrack, la goma que utilizada en los modelos FAAS para asfalto. Los tacos son de tres milímetros y varían su posición a lo largo de la planta para mejorar la tracción.

Las Faas 300 TR tienen un diseño simple pero no minimalista. A diferencia de las F500 TR que en aspecto parecen más “convencionales”, el drop de las 300 es de 8 milímetros -18 mm en antepie y 26 mm en el talón-, (50% más que las 500).  El diseño es atractivo sin ser demasiado llamativas. Las terminaciones son elegantes, acordes a un modelo de Trail.

Las sensaciones al andar en todo tipo de terrenos son muy buenas, salvo en zonas pedregosas o asfalto mojado. No necesitan muchos kilómetros de ablande. El calce es estrecho, sobre todo en la punta (la recomendación es probar medio punto más, mientras quienes usan plantillas pueden ir por un talle extra).

Espero que las disfruten. Vale la pena probarlas pensando en las carreras de montaña que se avecinan.

(*) Juan Pablo Calviño es shoes specialist, periodista, preparador físico y maratonista.

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