Disney Magic Run, una dosis de fantasía y solidaridad para todos

El próximo sábado 22 de noviembre Puerto Madero se transformará en un verdadero parque de diversiones. Con la Disney Magic Run, el barrio más nuevo de Capital Federal, se vestirá de fiestas para los más chicos. Aunque los grandes, también tendrán su lugar. Una divertida carrera con tres modalidades. Tres distancias para que este evento sea verdaderamente integrativo: 1, 3 y 7 km.

Todos aquellos que se inscriban podrán sumarse a la iniciativa de Inspírate, Compromiso Disney, y correr en apoyo de la Fundación Pupi o de la Fundación Educacional con el fin de fomentar la vida saludable y colaborar con un proyecto enfocado en acercar el deporte y los valores positivos a niños, y otro abocado a promover una alimentación sana en la primera infancia. La ONG más elegida recibirá $100.000 y la segunda, $75.000. Las inscripciones se encuentran abiertas desde el 9 de octubre en el sitio oficial de la carrera y en Ticketek.

Disney Magic Run va por su segundo año consecutivo en Brasil (San Pablo) y México (México D.F), atrayendo una gran cantidad de participantes en una carrera diferente.

El kit podrá retirarse en DOT Baires shopping, los detalles estarán disponibles una vez el participante haya completado su inscripción online.

Más información en el sitio oficial. 

Para ir palpitando esta primera edición en la Argentina, mirá el resumen de lo que pasó recientemente en España:

Seguinos en twitter en @LNCorre y en @DamianCaceres 

También podés acompañarnos en Facebook

Sin comentarios

100 días, 2 maratones, 1 sueño

Hace poco más de 25 años nació Malena Arcucci, mi hija, en mi casa. No fue una emergencia; fue una elección. Junto con la mamá decidimos que el parto en casa era la mejor opción para una pareja de mujer naturista y hombre del interior, que veían los centros hospitalarios de la gran ciudad como un lugar entre riesgoso y hostil, y a la posibilidad de hacer las cosas a la antigua como algo simplemente natural.

No fue una acción temeraria, aunque lo pareciera; hubo una preparación para afrontar ese momento.

No fue una competencia por demostrar valentía, tampoco: fue una decisión de acuerdo a las convicciones propias, sin invadir las ajenas ni tratar de convencer a nadie. Lo que es ideal y saludable para uno, puede no serlo para otros.

Hay un delgado hilo que une aquello que “no se debe” con lo que “se puede” para terminar atando lo que “se quiere”.

Esta experiencia personal familiar, y la conclusión que la explica o la justifica, vuelve a la mente ahora, cuando estoy a punto de afrontar un desafío que tal vez “no se deba” pero seguramente “se pueda” y sin duda “quiero” llevar a cabo. Así como no pretendía rebatir hace un cuarto de siglo los consejos médicos, tampoco pretendo rebatir ahora los consejos de quienes más saben de running, pero con convicción y respaldo voy a encarar ahora este plan que he dado en llamar “100 días, 2 maratones, 1 sueño”.

El próximo domingo 2 de noviembre voy a correr los 42K de Nueva York y 112 días después, el domingo 22 de febrero de 2015, los 42K de Tokio.

Ni una hazaña, si lo logro, ni una provocación, para los que no recomiendan  correr dos veces la madre de todas las carreras con tan poco tiempo de descanso entre una y otra. Tampoco una temeridad: antes de decidirlo consulté a un equipo completo, para escuchar consejos y para someterme, a los 51 años recién cumplidos, a todos los controles que fueran necesarios.

“Si en una buscás marca y en la otra te cuidás, dale nomás; con responsabilidad y entrenamiento, todo es posible”, dijo mi entrenador Luis Migueles, entre resignado y entusiasmado,  apenas escuchó la intención, antes de uno de los habituales encuentros sabatinos del Migueles Team.

El doctor Oscar Mendoza, cardiólogo y runner, verificó que todo latía bien. Gustavo Güerzoni, kinesiómago amigo, aportó sus mágicas plantillas. Karen Cámera, nutricionista, ordenó la dieta. Fede Engel, en Perú Beach Fitness, guía con la base del gimnasio. Alberto Intebi, médico y también maratonista, chequeó todo. En Nike me dijeron “Just do it”.

El resto será hacer, convencido, lo que me gusta hacer. Correr.

Y creo que ya todos saben por qué corro…

*Corro porque me hace feliz.

*Corro porque me hace sentir joven.

*Corro porque me hace superarme y ganarme a mí mismo cada día (y, sí, es una competencia).

*Corro porque me resultaron un logro los 10, los 21, los 42 y en el futuro serán los 100.

*Corro porque me alegro cuando llego, me alegro cuando gano y me alegro por los que llegan y por los que ganan.

*Corro porque me permite conocer lugares nuevos y reconocer lugares que ya conocía, todos vistos desde una perspectiva diferente.

*Corro porque puedo hacer lo que en ningún otro deporte: competir con los mejores en el mismo lugar…

*Corro porque un día me propuse correr hasta morir, pero cuando llegué a la meta estaba más vivo que nunca.

*Corro cuando estoy mal, para estar bien; y corro cuando estoy bien para estar mejor.

*Corro, también, porque estoy un poco loco.

Podría tomar todos esos argumentos para explicar por qué quiero hacer lo que voy a hacer. Podría utilizar la primera y la última, pero tal vez me quede con una de las razones, la más específica.

*Corro porque me permite conocer lugares nuevos y reconocer lugares que ya conocía, todos vistos desde una perspectiva diferente.

Podría agregarle, eso sí, que esa perspectiva diferente se puede contar. Compartir. Y tal vez sirva para inspirar.

Por eso contaré y compartiré toda la experiencia aquí, en el Runner Blog, donde ya compartí mi experiencia en la Media Maratón de Nueva York 2013, así como lo había hecho en el debut en los 42K de Berlin 2013 o la fascinación de recorrer esa distancia en la Dubai de Maradona.

También en mi Facebook y en mi twitter @daniaarcucci, siempre bajo el hashtag #MajorsRun

Porque, quién sabe, después de haber corrido el major de Berlin y de encarar ahora los majors de Nueva York y Tokio, este desafío llamado “100 días, 2 maratones, 1 sueño” tal vez sea sólo… la mitad del desafío.

Seguinos en twitter en @LNCorre y en @DamianCaceres 

También podés acompañarnos en Facebook

Tecnología y corazón a la hora de correr

Los ciudadanos de las grandes urbes hemos adoptado, en muchos casos, un modus vivendi signado por el apuro, en una enfermiza carrera contra el tiempo que aumenta nuestro estrés. Están también quienes se calzan las zapatillas y se lanzan a practicar running amateur o profesional, un sano deporte que día tras día consigue más adeptos en la Argentina y en el mundo, pues nadie discute ya las ventajas de la actividad aeróbica.

El calendario de maratones en todo el país suma permanentemente actividades y sponsors. Tanto que, recientemente, se ha lanzado una nueva aplicación para teléfonos móviles que reseña toda la oferta deportiva disponible, segmentándola de acuerdo con distancias, superficies y modalidades posibles. Otras incluyen planes de trabajo día por día para entrenar, con consejos y ejercicios para llegar en forma a las competencias y análisis en tiempo real de circuitos, pendientes o promedios por etapa. El avance de la tecnología no se detiene tampoco en este campo.

Los amantes del deporte cuentan con otra aplicación a partir de un sensor que se coloca en la zapatilla y registra variables tales como la distancia recorrida, la velocidad y la fuerza empleada, además de realizar un análisis mecánico sobre los movimientos del deportista.

El running ha tenido en nuestro país un crecimiento explosivo en la última década. Sostienen quienes aman la práctica que correr los conecta de manera especial con su propio interior y que les permite además redescubrir lugares geográficos con otra mirada.

Merece destacarse también que cada vez son más quienes, solos o en grupo, corren no exclusivamente para ellos, sino como una forma de poner en movimiento la solidaridad hacia los demás. Como ejemplo podemos mencionar la carrera Unicef por la Educación o la del Día Internacional de la Mujer contra la violencia de género; también, el caso del maratonista Sebastián Armenault, quien por cada kilómetro corrido, recibe donaciones con fines solidarios, con más de 2500 km en su haber, lo que equivale a una larga lista de valiosos elementos entregados, como por ejemplo, respiradores, desfibriladores y alimentos. También para esto son de utilidad las redes sociales a la hora de buscar padrinos.

Este domingo, la propuesta es juntar fondos para ayudar a Lisandro, un niño de diez años con síndrome de Down y una enfermedad en la sangre que ya le ha costado la amputación de una pierna. Necesita readaptar la prótesis que usa, para lo cual Daniel Arcucci, Dante Dib y Damián Cáceres, tres deportistas vinculados a este diario, con el fin de conseguir fondos, van a correr la media maratón de la ciudad de Buenos Aires (blogs.lanacion.com.ar/running/historias-de-vida/daniel-arcucci-dante-dib-y-damian-caceres-corren-los-21k-de-buenos-aires-por-lisandro). 10K, 21K, 42K, por una cuesta o en descenso, a ritmo veloz o con lo que resta de fuerzas, quienes corren pueden sacar el mejor partido de los últimos avances tecnológicos y -lo que es mucho más valioso- tienen la posibilidad, además, de involucrar sus fibras más humanas para no llegar solos a la meta.

Seguinos en twitter en @LNCorre y en @DamianCaceres 

También podés acompañarnos en Facebook

Mañana una nueva edición de #LNCorre, la revista de running del diario La Nación

Mañana 29 de agosto sae una nueva edición del suplemento de running del diario La Nación, #LNCorre. Esta vez, el enfoque estará centrado en la nueva fórmula runner: viajar y correr, fenómeno que cada vez mueve a más corredores alrededor del mundo. 

Como en los números anteriores, contará con el aporte de diversos especialistas en variadas temáticas vinculadas esta creciente actividad: nutrición, nuevas distancias que crecen como pasos previos a los 21k y a los 42k, una leyenda del atletismo, la experiencia de un referente nacional del trail running, la problemática de cambiar de entrenador, la historia de vida de Alejandro Mirochnik, entre otras cosas.

El mismo viernes, estará disposible la versión online.

Participá dejando tu opinión en twitter @LNcorre, usando el hashtag #LNCorre.

Seguinos en twitter en @LNCorre y en @DamianCaceres 

También podés acompañarnos en Facebook

Sin comentarios

#MúsicaParaCorrer Los mejores temas para correr, volumen 1

Correr con música, ¿es lo ideal? Existe un gran debate alrededor de este tema. Algunos corredores aducen que necesitan escuchar su cuerpo, concentrarse e identificar las sensaciones que van sucediéndose. Otros tantos, creen no ser capaces de poder entrenar, trotar, competir, sin escuchar sus temas preferidos.

Ya sea por motivación, por necesidad de compañía o por costumbre, son muchos los que utilizan sus smartphones, mp3, iPods y mp4 como un accesorio indispensable a la hora de salir a correr. Por este motivo, Factor Running Radio junto con PUMA idearon cápsulas de 60 minutos para que no salgas a correr solo.

Aquí, la primera:

Seguinos en twitter en @DamianCaceres 

También podés acompañarnos en Facebook

Buenos Aires en Carrera, capítulo VI

Esta semana en Buenos Aires En Carrera se suben a la marea roja y disfrutan de los 21K Sudamericanos de Baires. Para ello, Invitaron a Daniel Arcucci, Secretario de Redacción de Diario La Nación, a correr y junto a él compartieron una mañana de domingo.

Además, la historia de Pablo Ureta, el atleta de elite ganador del Columbia Cruce de los Andes.

Y seguí conociendo circuitos de entrenamiento en la Capital Federal. Esta semana: Parque Sarmiento.

Miralo y disfrutalo… Semana a semana subiremos cada programa de Buenos Aires En Carrera

Seguinos en twitter en @DamianCaceres 

También podés acompañarnos en Facebook

Sin comentarios

El Origen de los #BichitosDeLuz, El Origen de una amistad…

Por Daniel Campomenosi (*)

Hace un tiempo alguien me dijo: “Hay que darle una oportunidad a El Origen” y allá fui, con un nuevo compañero de aventuras, Damián Cáceres y nuestro equipo #BichitosDeLuz. Llegué con la doble misión de correr y grabar una nueva sección para “Buenos Aires en Carrera” que en abril arranca su tercera temporada por el canal Ciudad Abierta.

Desde la llegada al aeropuerto la atención de TMX fue increíble. Luego de la acreditación y de acomodarnos en Villa La Angostura, tuvimos la charla técnica, donde caí en la cuenta que estaba por correr la tercera carrera de aventuras  en dos meses. Algo tan poco frecuente para mi cuerpo, que decidimos tomarla muy suavemente. 50k era la distancia elegida. En tres etapas perfectamente señalizadas, pasando por lugares increíbles de esta Villa que supo ser muy castigada por las cenizas  del volcán Puyehue, pero que estaba de pie, recibiendo a todos estos runners ávidos de aventura. Y, por supuesto, no iban a defraudar. De hecho, no defraudaron.

La primera etapa largó en el centro de La Villa la base del Cerro Bayo. Desde allí, por senderos, cruzamos el río Bonito y subimos al Bosque Quemado, lugar donde nos separamos de la modalidad 100k para reencontrarnos en Bahía Manzano. Con Damián corrimos sueltos, con nuestros cascos puestos  y nuestras mochilas cargadas de agua; ambos, elementos obligatorios. Fue una etapa dura con mucha subida hasta que arribamos a una grata sorpresa: un puesto de hidratación VIP con agua, bebida isotónica, granola y…¡¡¡picadita ¡!! Para un tandilense como yo, esto es maravilloso, creo que si Damián no me saca aún estoy ahí. La llegada a la Bahía fue increíble, nos estaba esperando el  inmenso Lago Nahuel Huapi  para sumergir nuestras ajetreadas piernas. De nuevo, más picada y más cerveza. La experiencia como equipo había sido muy buena. Más aún al enterarnos de un  4° puesto en la general. Sin dudas, un aditivo que no esperábamos.

Al día siguiente, en  nuestra mente estaba el recorrido que se venía”. El bosque de Arrayanes y ese 4 ° puesto que nos susurraba casi sin querer: “Muchachos a correr. ¡A correr un poco más!”. Y así fue esta etapa de 24k en medio de este maravilloso sendero y su bosque con  subidas y bajadas. Al arribar al kilómetro 12, otro puesto de hidratación VIP, esta vez me detuve menos pero no podíamos dejar de admirar otra vez el Nahuel Huapi, mientras aceitunas, salames y quesitos eran devorados en un disfrute eterno. Cruzar la meta nos regaló una nueva sorpresa. Habíamos entrado en el 2° puesto. Rápidamente nos metimos al lago a disfrutar y charlar con los corredores que habían vivido la experiencia de Arrayanes.

Los almuerzos y las cenas las compartimos con todos los runners en una camaradería única. Ya todos estábamos visiblemente más cansados, igualmente cada  noche, con un cielo repleto de estrellas vimos el video de cada etapa entre risas y exclamaciones al vernos reflejados en la pantalla.

La última etapa nos esperaba y la idea de subir al podio nos rondaba por la cabeza. ¿Por qupe negarlo? Largamos desde la costa del lago Correntoso, con un coastering repleto de cantos rodados, luego ascendiendo hasta el mirador Belvedere, en un paisaje único. A decir verdad, para ese entonces mis cuádriceps y gemelos  ya estaban  contracturados pero mi compañero no me dejaba pensar en eso. Estaba muy enfocado en la carrera marcando el ritmo y me alentaba permanentemente. Por cierto, la hidratación era fundamental. El descenso hacia el valle del Cajón Negro nos hizo correr en medio del bosque. No había margen de error, porque una caída era posible. Por eso, la mirada clavada al piso para no tropezar con alguna raíz, y nuestros corazones latiendo a full nos mostraban que la meta estaba cerca. Al terminar de descender y tomar las calles del pueblo mis piernas no daban más por el esfuerzo. Flaquee pero Damián una vez más tomó la iniciativa y me tiró literalmente hasta la meta, hablándome y llevándome cuadra a cuadra. Al ingresar al centro de la Villa, el arco de llegada estaba muy cerca, se escuchaba la voz del locutor y la gente que estaba en las calles nos alentaba. Sólo pensaba en mis hijos y apretaba los dientes. No daba más. Al cruzar la meta la alegría fue  inmensa. Lo habíamos conseguido y yo que había comenzado esta carrera con un compañero la terminaba con un amigo. Esto es algo que sólo ocurre en estas travesías, donde se comparte mucho, donde la montaña y el cansancio sacan lo mejor y lo peor de cada uno. Por eso, para mí cada pareja antes de casarse o convivir debierían hacer una carrera de aventuras para conocerse de verdad en situaciones límites así se evitarían muchos divorcios de antemano. Una sugerencia, claro.

Nos fundimos en un abrazo que denotaba lo que habíamos vivido en estos tres maravillosos días. Alguien de la organización se acercó y dijo: “Entraron segundos”. Entonces, la alegría fue aún mayor. Habíamos obtenido el 2° lugar en la general de la categoría equipos. Los #BichitosDeLuz habían brillado en la montaña y orgullosos lucíamos y lucimos nuestras medallas.

La organización fue PERFECTA. Prometimos volver en el 2015. Lo haremos y a todos ustedes les digo… “Hay que darle una oportunidad a El Origen”… Es una carrera que se lo merece.

 (*) Daniel Campomenosi es actor, profesor de geografía, runner amateur y conduce “Buenos Aires en Carrera”, por el canal Ciudad Abierta. Además, es columinsta de Factor Running Radio.

Seguinos en twitter en @DamianCaceres 

También podés acompañarnos en Facebook

Sin comentarios

Nike 10k #BUEmoves, resultados y videos

Por doceavo año consecutivo se realizó una nueva edición de la tradicional carrera We Run Buenos Aires Nike 10K, de la que participaron 15 mil corredores.

La carrera comenzó a las 17:00 en la Plaza Mujeres Argentinas de Puerto Madero con un recorrido que incluyó lugares icónicos de la Ciudad de Buenos Aires como el Obelisco, el Cabildo y la Catedral, finalizando en el mismo lugar de la largada.

Este año, además de la ya conocida carrera, y con el objetivo de empujar a los jóvenes a moverse más, se disputaron en simultáneo las finales de un torneo intercolegial de futbol, hockey, rugby y running, que Nike desarrolló durante los meses anteriores. Más de 1000 jóvenes de 20 colegios distintos dieron el presente y se disputaron los primeros puestos del torneo intercolegial, acompañados por sus amigos y familiares.

El atleta de Nike, Federico Bruno de 20 años, se consagró por segundo año consecutivo, ganador de la carrera. Es la primera vez que el mismo atleta gana la carrera dos años consecutivos.

“Siento una alegría enorme porque uno siempre sueña con ganar una carrera tan importante como la de Nike, y ganarla por segunda vez consecutiva es una sensación inigualable. Es una emoción correr junto a 15 mil personas”, comentó Federico Bruno, ganador de la carrera quien corre desde los 10 años.

La serie de carreras We Run de Nike marca su quinto aniversario. Más de 850.000 corredores han participado en el movimiento mundial motivado por Nike + y las innovaciones en diseño de Nike Running. La serie de carreras We Run de Nike continuará su impulso celebrando, motivando e inspirando a los atletas de todo el mundo.  Por primera vez, hubo un bicampeón en categoría masculina.

Ganadores:

Categoría caballeros

  1. Federico Bruno  – Tiempo: 00:30:18
  2. Miguel Bárzola – Tiempo: 00:27:21
  3. Mariano Mastromarino – Tiempo: 00:31:27

Categoría damas

  1. Viviana Chávez – Tiempo: 00:35:18
  2. Nadia Rodríguez – Tiempo: 00:35:32
  3. Sandra Amarillo – Tiempo: 00:35:58

El resto de los resultados, en este link…

Seguinos en twitter en @DamianCaceres 

También podés acompañarnos en Facebook

[VIDEO] Lo mejor de la Media Maratón de San Francisco

Sin dudas fue un fin de semana muy especial para el atletismo argentino. El triunfo de Florencia Borelli aún resuena en el ambiente y queda la esperanza de tener un talento al que habrá que prestarle mucha atención de cara a los próximos Juegos Olímpicos de Río 2016.

En este video, te mostramos lo mejor de una competencia que cumplió 10 ediciones y hace dos dejó de ser exclusiva para mujeres. Desde el año pasado también pueden correr los hombres.

  Seguinos en twitter en @DamianCaceres 

También podés acompañarnos en Facebook

Sin comentarios

Maratón de Buenos Aires, el debut de Constanza Núñez

Por Constanza Núñez (*)

Alguien me dijo: “Escuchá a todos y sacá de todos un poco, pero hacé tu propia historia”.

10 de abril, ciudad Mendocina. Trataba de tomarme unos días de descanso, pero en lugar de ordenar mis pensamientos los desordené y en un impulso me animé a la inscripción de mis anhelados 42,195 kilómetros. Sólo pensaba en correr; hacía 4 años que el deporte había empezado a convertirse en el camino para mejorar mi calidad de vida. En ese momento supe que la carrera ya había empezado…

13 de octubre, 4.30 am. Se activaron todos los despertadores del departamento, un té, dulce de membrillo y dos tostadas fueron suficientes para despabilarme. Outfit listo; que orgullo verme con la remera del Indio Cortínez, por ser él quien me motivó estos meses a confiar más en mí misma y encauzar la energía. Mis papás no paraban de repetirme: “Sí se puede”, y como me decían desde chiquita: “Al que madruga Dios lo ayuda”.  Tenía mi confianza puesta ahí, sabía Quién sería mi impulso.

6.00 am, auto en marcha, Monroe y Alcorta allá fuimos. Carpa roja; Indio Cortínez Team + Fundación Para el Atletismo Asistido fue mi lugar de arranque. Al entrar no pude evitar emocionarme, ahí estaba Roberto Cárcamo, el primer atleta asistido que iba a correr una maratón representando a todos sus compañeros, nos dimos un gran abrazo, estábamos prácticamente en la cuenta regresiva hacia el gran sueño, palpitando las mismas sensaciones. Todo el team preparado y allá fuimos; con el corazón.

Ya dentro de la pista, arco de largada por delante se escucha: “Están a punto de largar el último campeón Argentino en maratón; el Indio Oscar Cortinez, impulsando a un atleta asistido”, en ese instante saqué la bandera que llevaba conmigo de Atletismo Asistido levantándola en alto, a decir verdad lo que mi metro cincuenta y pico me permitió, se los encomendé a Dios y allá partieron, sabía que lo lograrían.

10… 9… 8… 0… largamos. A ritmo di mis primeros km, la adrenalina me corría por las piernas, la gente nos alentaba llenándonos de fuerza mental. “Bienvenida a la maratón”, me dije cuando en el km 5 una gran puntada en el bazo me hizo parar y perder unos minutos. Traté de relajarme y bajar la ansiedad; venía a mí la frase: “En 42k todo puede pasar”, me angustié pero sabía que estaba muy cargada emocionalmente, ¡este debut significaba tanto!, así que respiré y logré recuperarme perfectamente. A pocos kilómetros la mano y las palabras de aliento de Jorge F, un amigo que el running me dio, me hicieron sonreír y empezar a disfrutarlo aún más. Si algo me gusta de la vida corriendo es el compañerismo; ¿quién dijo que correr es un deporte individualista? Kilómetros más adelante visualizo una remera con la inscripción “¿es necesario?”, me reí al ver que era el queridísimo Claudio Destéfano, encargado de la cruzada solidaria ¿quién impulsa a quién? de la Fundación para el Atletismo Asistido, quien ya había perdido al Indio y a Roberto Cárcamo de vista, contentos intercambiamos palabras. “En el km 28 empieza la maratón, tranquila”, me dijo.

Mente fuerte, ordenando mis pensamientos llegué al km 21 donde me uní a ritmo con un compañero también debutante. El sol empezaba a hacerse notar, la atmósfera de carrera era muy buena, me iba cruzando con muchos amigos y conocidos, lo que hizo que no necesitara de la música como motivación, quería vivir cada km con todos los sentidos. Km 28, me acordé de lo que Claudio me dijo y unas cosquillas me recorrieron, sentí que estaba cerca del gran anhelo. Me preocupaba no alcanzar a Robert y al Indio que habían pautado su carrera en 5hs, me preguntaba a mí misma: “¿Tan lento voy?”. Y fue ahí donde asumí que, seguramente, como gran campeón que es, más la garra de Robert, les había sido inevitable ir tranquilos volando hacia la meta llevando el mensaje: “Por más atletas asistidos en carrera, disfrutando de una actividad deportiva como se lo merecen”.

Metros antes al Km 36 sentí el cansancio generalizado, el calor me agotaba aún más pero las conversaciones conmigo misma me sacaban a flote. Visualizo la sonrisa de papá acercándose, mamá fotografiando el momento. No quería agotar el aire que iba controlando así que les regalé mi gesto; me toque el corazón y extendí la otra mano señalándolos; los pensé todo el camino, corrí por mis viejos.

Ya en la recta final el “no te detengas nunca” retumbaba en mi cabeza: Era imposible no llegar con tantas razones a cuestas que me daban empuje, no iba a permitirme aflojar. Los últimos 500 metros fueron gloriosos, no por mí, sino porque descubrí que cuando corro no existe nada imposible. Visualizando el arco de llegada saqué de nuevo la bandera para que todos vean a la Fundación para el Atletismo Asistido en carrera, pisé fuerte y se detuvo el cronómetro para mí en 4h16m50s. Me quedé quieta unos segundos; un policía se acercó a preguntarme si estaba bien, lo miré respondiéndole que necesitaba caer en la cuenta de que “Sí se puede”, y tardé pocos segundos en abrazarlo y largarme a llorar de felicidad. 42.195 metros que fueron más allá de muchas cosas. Dios fue mi compañero de kilómetros. No existe medalla alguna que resuma ese momento de sensaciones frente a la meta alcanzada.

No te quedés ahí sentado, salí a moverte, no hay limitación alguna que nos detenga.

(*) Constanza Núñez es encargada de prensa de la Fundación Para el Atletismo Asisitido y maratonista

 Seguinos en twitter en @DamianCaceres 

También podés acompañarnos en Facebook