Maratón de Buenos Aires: por fin, un triunfo de industria nacional

 

“Se que se sorprendieron porque había pasado a los keniatas y ellos no me conocían. Hasta yo me sorprendí por pasarlos y porque me pedían que saliera del circuito”, confiesa Mariano Mastromarino, ganador, con 2h15m27s, de la Maratón de Buenos Aires. Un triunfo que le trajo como enorme recompensa la obtención del pasaje para los Juegos Panamericanos de Toronto 2015. La insólita situación se gestó entre los kilómetros 37 y el 38, cuando el marplatense pasó a Peter Muasya y a Julius Karinga (ganador en 2013), los líderes de la prueba hasta ese momento. Allí, desde el coche guía lo conminaron a abandonar la carrera, ya que su intromisión complicaba la continuidad de la prueba. Mastromarino, señalándose el dorsal N° 15, les indicó que era un corredor de elite y no un intruso. Desde allí hasta la meta, sólo lo separaban algo más de 15 minutos para quebrar una racha de triunfos extranjeros tras diez temporadas. El último argentino en subir a lo más alto del podio había sido Oscar Cortínez, en 2004, y luego se repartirían el primer puesto entre Brasil (3 veces), Colombia (1), Marruecos (1), Tanzania (1) y Kenia (3).

Desde el comienzo de la 30° realización de los 42K Adidas de Buenos Aires, daba la sensación de que la historia continuaría esquiva para los atletas argentinos. La distancia prematura que habían establecido los cuatro atletas africanos parecía inquebrantable. “En el segundo pelotón de punta los perdimos de vista aproximadamente en el kilómetro 3 y no los vimos más. Iba sexto, corriendo a la par con Luis Molina, con quien habíamos pactado correr en equipo hasta el kilómetro 30. Después, quedamos en que llegara primero el que estuviera mejor”, precisa Mastromarino, de 32 años. Y añade: “Luis [Molina] en el kilómetro 20 me dijo que no podía seguir al ritmo que íbamos (promedio 3m16s el km) y aguantó un poco más hasta que me despegué. Igualmente, no me sentía cómodo con el ritmo de carrera. Creo que debería haber ido un poco más rápido para no tener que ajustar tanto sobre el final”.

Si bien el calor sobre la ciudad se hizo sentir desde las primeras horas (la carrera arrancó a las 7.30 con 17 grados y finalizó con más de 23), el factor climático no condicionó al ganador. Su entorno de trabajo es Mar del Plata y el clima de su ciudad natal lo ayuda a soportar grandes volúmenes de trabajo a mucha intensidad.

Haga frío o calor, Mastromarino corre diariamente bajo las órdenes de Leonardo Malgor, que ayer lo siguió atentamente en una bicicleta a varios metros de distancia para controlar los parciales. “No hace falta que Leo me siga pegado al lado. Primero porque no está permitido y segundo porque con una simple mirada se da cuenta cómo estoy”, refiere. Y le da pie a su entrenador: “Una cosa es lo que se planifica y se cree que puede lograrse y otra es la realidad. El trabajo que hicimos durante tres semanas en Cachi, Salta, nos daba la pauta de que Mariano podía correr como hoy (por ayer)”, indica Malgor.

“Sabía que si estaba en un día perfecto podía conseguir la marca de los Panamericanos, pero no quedarme con la carrera. No era lo que vine a buscar y sucedió. A veces la vida te sorprende y te regala momentos así”, explica Mastromarino.

El podio masculino se completó con el chileno Leslie Encina (2h18m43s), seguido por su compatriota Christopher Guajardo (2h18m44s). Entre las damas, la victoria fue para la keniata Lucy Karimi, quien se coronó en la competencia por tercer año consecutivo, con un registro de 2h38m53s, seguida por la etíope Mude Zeytuna (2h39m17) y la argentina Rosa Godoy (2h44m03s). Una jornada vibrante, con el plus de una situación insólita. Y lo tomaron por intruso… Aunque pensándolo bien hay una fantástica intromisión en su carrera. Ahora es el único argentino entre los 10 últimos ganadores de la competencia más importante del calendario de fondo en el país.

EL MENSAJE DE JONÁS

El futbolista Jonás Gutiérrez, que surgió de Vélez, corrió con sus amigos a beneficio de la Fundación para la Investigación, Docencia y Prevención del Cáncer (FUCA). El Galgo padece cáncer de testículo y se sumó a la maratón para generar conciencia.

SEIS HERMANOS, UNA DE LAS MILES DE HISTORIAS DE UNA GRAN FIESTA

Los 42K Adidas de Buenos Aires siguen en pleno ascenso: pasó de los 18 corredores de la primera maratón, en 1984, a los 10.335 (con 2535 extranjeros y 635 radicados en el país) que tuvo la 30a realización, con lo que la prueba se posiciona como la más grande de América del Sur. Una de las tantas historias es la de los hermanos Tissera. Son Rafael, Martín, Gustavo, Silvina, Cecilia y Magdalena, que disfrutaron desde adentro a la madre de las carreras. “Para nosotros, correr forma parte de nuestras vidas. Gustavo (el mayor de los hermanos) es la 20a vez que participa. Nos faltó María Eugenia, que no estuvo por una lesión”, explicó Magdalena. La alegría de los hermanos fue total. Todos finalizaron la carrera y para ellos su podio es diferente al que tuvo Mastromarino, el vencedor. Los tiempos así lo indican. El más rápido tardó 4h15m, pero para ellos, correr es ganar. El apoyo y el clima festivo en las calles de la ciudad reafirman el deseo de los organizadores de cara a los Juegos de la Juventud 2018. “Tener la carrera más grande del continente eleva la vara. Este año, más de 500.000 personas participaron de distintas carreras”, dijo el subsecretario de Deportes porteño, Francisco Irarrázaval.

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