El regalo sorpresa de Guy Ligier

 

Jacques Laffite y su inalcanzable Ligier JS11-Cosworth en Argentina 1979

El Grand Prix de la Argentina a disputarse en el tórrido enero de 1979 era esperado con entusiasmo por el público. Carlos Reutemann iba a debutar con los invencibles Lotus de Colin Chapman. Sin embargo, dos monoplazas azul Francia arruinarían una vez más la fiesta y, de paso, se pondrían en el candelero de la Fórmula 1. Eran los autos de Guy Ligier.

La temporada de 1979 de la Fórmula 1 era esperada con mucha expectativa en la Argentina. Nuestro crédito en la categoría, Carlos Reutemann, había dejado Ferrari y las penurias de desarrollar los neumáticos Michelin para pasar a Lotus, el equipo que había dominado sin atenuantes, casi a voluntad, el campeonato de 1978, que coronó con el título mundial de Mario Andretti, pero con la amargura de la trágica muerte de Ronnie Peterson, en Monza ’78.

Así que allí estaba Carlos Reutemann a cargo de la codiciada butaca que había dejado vacante el gran piloto sueco, en el primer Grand Prix del año que, como era costumbre por entonces, se corría en las tórridas tardes de enero, en el Autódromo Municipal de la Ciudad de Buenos Aires. Hago un breve paréntesis para recordar una postal de aquellas jornadas: las legiones de fanáticos (entre ellos yo) cargando sus heladeras portátiles para soportar el inclemente baño que el sol proporcionaba a las colmadas tribunas.

Jacques Laffite y Patrick Depailler comparten la primera fila del GP de Argentina 1979

Sin embargo, para decepción de muchos y sorpresa de todos, dos autos azul Francia y blancos con la publicidad de Gitanes dominaron las pruebas de clasificación en el velocísimo Circuito Nro. 15 del Autódromo. Eran los flamantes Ligier JS11-Cosworth con efecto suelo (siguiendo los pasos de los Lotus) de Jacques Laffite (en la pole) y de su coequipier Patrick Depailler. Un magnífico 1-2 para dejar atrás a Carlos Reutemann (Lotus 79-Cosworth), Jean-Pierre Jarier (Tyrrell 009-Cosworth), Jody Scheckter (Ferrari 312 T3), John Watson (McLaren M29-Cosworth) y al campeón Mario Andretti (Lotus 79-Cosworth).

Tapa de El Gráfico presentando a la sorpresa de la carrera: Guy Ligier

In memoriam

¿Por qué traigo de la historia aquella carrera? A modo de homenaje a Guy Ligier, el dueño de aquel equipo que corrió en la Fórmula 1 entre 1976 y 1996, además de ex rugbier y piloto de Sport, F2 y F1 en los ‘60, fallecido hace pocos días a los 85 años.

Y porque es el recuerdo más vívido que tengo de los autos franceses, al frente del pelotón, inalcanzables, frustrándonos a todos los que habíamos ido al Autódromo para ver ganar, por fin, al Lole. Además, aquella fue la temporada en la que Ligier se estableció como un equipo de punta en la F1, sorprendiendo a todos con un arranque excepcional, con sendos triunfos en la Argentina y Brasil (las dos primeras fechas), a manos de Jacques Laffite, que amenazaron con reeditar el dominio de Lotus en la temporada previa. Después no fue así, pero dejó a todos bastante impresionados. No sólo al público, sino también a sus colegas.

Tras tres temporadas en la F1, con más problemas que resultados impulsados por los motores Matra V12, los Ligier sólo habían conseguido una pole position en Italia ’76 y un triunfo en Suecia ’77, ambos logrados por su piloto principal, el perseverante Jacques Laffite.

Así que en Argentina ’79 nadie los tenía muy en cuenta. Menos aún con un auto íntegramente nuevo, el JS11, diseñado por el talentoso Gérard Ducarouge, fallecido el 19 de abril de este año, de cuyo lápiz salieron autos legendarios como el Matra MS80 que le brindó el primer título mundial a Jackie Stewart en 1969, y del Lotus 97T con el que Ayrton Senna logró el primero de sus triunfos en la Fórmula 1. Con el JS11 Ligier abandonaba los motores Matra V12 para pasarse a los confiables Ford Cosworth DFV V8.

Jacques Laffite rumbo al triunfo en el Autódromo Municipal

Así, al final del sábado de clasificación, eran los Ligier y no los Lotus los que estaban adelante. La carrera arrancó con los dos autos franceses en la punta; que pasaron airosos por la S del Ciervo. Sin embargo, detrás de ellos hubo un par de roces a la salida de la S, que derivaron en un gran desparramo de autos y la carrera detenida con bandera roja. Allí quedaron las aspiraciones de Jody Scheckter (con la Ferrari Nro. 11 destrozada), Nelson Piquet (con el Brabham Nro. 6 muy golpeado) y Patrick Tambay (con el segundo McLaren). Aunque participaron de la piña múltiple, Gilles Villeneuve (Ferrari Nro. 12), Arturo Merzario (Merzario-Cosworth), John Watson y Mario Andretti pudieron estar en la grilla de la segunda largada.

Ajenos a todo esto, los Ligier fueron contundentes tras el relanzamiento. Con una magnífica largada, Patrick Depailler se hizo de la punta, seguido por Jarier y Watson, mientras que el poleman Laffite quedaba cuarto con Andretti y Reutemann (también autor de una floja largada) detrás.

Carlos Reutemann al comando de su Lotus-Cosworth en aquella carrera del ’79

Sin embargo, Laffite tenía el auto más rápido del lote ese día (y él lo manejó como un campeón) y, tras superar a Jarier en el segundo giro y a Watson en el quinto, en la vuelta 11 se adueñó de la vanguardia hasta la bandera de cuadros, dejando atrás a Depailler.

La minirremontada de Laffite tuvo su correlato en la del Lole, que en la cuarta vuelta ya había dejado atrás a su team mate Andretti y a Jarier, para luego pasar a Watson en el giro 16, colocándose a la espalda de Depailler.

El 1-2 de Ligier se mantuvo durante muchas vueltas, pero los neumáticos de Depailler comenzaron a flaquear y Reutemann lo superó a 9 giros del final. Dos vueltas más tarde también lo dejaba atrás Watson, para redondear el resultado final de la carrera.

Así, el intocable Laffite alcanzaba su segundo triunfo en la F1 finalizando 14,94s por delante de Reutemann que, por lo menos en esa carrera, salvó los papeles del equipo campeón mundial. El resto de los puestos con puntos fueron para John Watson, Patrick Depailler, Mario Andretti y Emerson Fittipaldi, con el Copersucar-Cosworth.

Reutemann y Laffite comparten felices el podio

Dos semanas más tarde en el no menos tórrido Interlagos de San Pablo, otra vez los Ligier dominaron la clasificación con otro 1-2 de Laffite y Depailler, y completaron el fin de semana perfecto con otro 1-2 en la carrera, con Laffite 5,28s por delante de su coequipier, con Reutemann en tercer lugar a largos 44,14s.

Después, los noveles Renault 1.5 Turbo a cargo de Jean Pierre Jabouille y André Arnoux, los Ferrari de Scheckter y Villenueve, y los Williams-Ford de Alan Jones y Clay Regazzoni comenzaron a marcar el ritmo de aquella temporada, en la que Ligier, esta vez en las manos de Depailler, lograba su tercer triunfo en España, quinta cita de aquel campeonato que, para desdicha de Reutemann ganó el sudafricano Jody Scheckter con la misma Ferrari que el santafesino desarrolló sin llegar al ansiado título mundial. Pero, esa es otra historia.

El rey Juan Carlos le entrega a Guy Ligier la copa para los constructores por ganar en España 1979

Piloto y constructor

 Guy Ligier nació el 12 de julio de 1930. Largó 12 GP como piloto, 7 con Cooper-Maserati en 1966 y 1967, temporada que cerró con otros 5 al comando de un Brabham-Repco. Su mejor resultado, único punto en la F1, fue el 6° puesto en Alemania ’67 con el Brabham.

Como constructor, sus autos disputaron 326 carreras entre 1976 y 1996 con 9 poles, 9 victorias (Suecia ’77; Argentina, Brasil y España ’79, Bélgica y Alemania ’80; Austria y Canadá ’81, y Mónaco 96, con Olivier Panis al comando de un Ligier-Mugen). Sus mejores posiciones en la Copa de Constructores fueron en 1980 (2°) y 1979 (3°).

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    Muy lindo artículo Gabriel

    • Gabriel Tomich

      Muchas gracias amigos!!

  • Omar

    Gabriel, muy buen recuerdo y excelente forma de tributar a la memoria de Guy Ligier. Es interesante el tema del cambio de motores, de Matra a Cosworht. El motor britanico tenia un perfil ideal para hacer los wing car. Despejando el paso del flujo de aire atras. Para Ferrari esto fue mas dificil. Pero se las arreglaron y ganaron. El down force the los Ligier era muy grande al punto de destrozar las gomas como se vio en el GP de Inglaterra. Lotus tenia todos sus esfuerzos en el modelo 80. Y el 79 estaba un poco desatendido. Como vos, fui a ver la carrera y podias observar el ponton lateral izquierdo del auto de Mario suelto en el frente, como descolgandose. Mientras todos perfeccionaban el concepto del Lotus 79, don Colin buscaba un auto alar integro en toda la base del chasis. Lole dijo que el efecto era masivo pero muy inestable y pasaba de sobre a subvirante en una sola vuelta. Y se dividieron las aguas. Mario insistia con el 80 y Lole queria perfeccionar el 79. Asi terminaba Monaco con las manos ampolladas. Buena temporada. Un abrazo.

    • Gabriel Tomich

      Muchas gracias, Omar. Definitivamente desde lo técnico aquella época fue muy rica. Había soluciones diversas: motores V8, V2, 12 Boxer, 1.5 Turbo y no había dos autos iguales. Una diversidad que, desde mi punto vista, favorecía la incertidumbre del resultado y la competición. Abrazo!

  • Alfredo

    Extraordinario articulo sobre una no menos extraordinaria era de la Formula 1. Hoy podriamos pintar un Caterham de rojo y es una Ferrari. 1979…Todos distintos , cada carrera alguna sorpresa y ademas , una temporada con dominios alternados y duelos memorables, como el del gran Gilles y Rene Arnoux en Dijon, mamadera….que linda ultima vuelta!!! Gracias por traer tan buen recuerdo.

    • Gabriel Tomich

      Muchas gracias Alfredo! Totalmente de acuerdo! Abrazo!

  • Muzhik Muzhi Muzh

    good times que não voltam mais!

    • Gabriel Tomich

      Totalmente de acuerdo! Abrazo amigo!

  • Agronauta

    Muchas gracias, Gabriel. Tengo recuerdos muy vívidos de esa época y la foto de las 2 máquinas azules en la 1° línea de largada (fue tapa del El Gráfico) la tuve decorando mis carpetas de estudiante del secundario (1979: 15 años) hasta que finalicé el secundario. Me trae hermosos recuerdos. Nuevamente gracias, Sr. Tomich.

    • Gabriel Tomich

      Ja! ¡Qué buen recuerdo el de las carpetas! Las mías estabana llenas de calcomanías (¡hasta el jefe de preceptores me tiraba la bronca!). Aquellos pilotos eran verdaderos héroes yendo a fondo con aquellos autos indóciles y difíciles de manejar. Puro talento!! Abrazo!

  • Fernando

    Felicitaciones Gabriel, un articulo emocionante para alguien que en esa época tenia 11 años y se devoraba la tv viendo a la F1, hoy la pongo por costumbre y a las 10 vueltas cambio porque es soporífero ver que todo es igual, iguales soluciones aerodinamicas, iguales motores, iguales circuitos, y para peor parece que solo la electronica decide quien gana, un opio.

    • Gabriel Tomich

      Ja! Me pasa exactamente lo mismo!…Y eso que le pongo ganas!! Abrazo!

  • Gustavo

    Gabriel, muy lindos recuerdos, en mi memoria esta ir al autodromo a las 4 de la mañana para esperar que abran las puertas y salir corriendo “con la heladerita” para ocupar lo mas alto de la horquilla, Gracias. Gustavo

    • Gabriel Tomich

      Muchas gracias. Aquellos días (eternos) de F1 y los 1000 Km de Bs.As con los Porsche 911 son recuerdos imborrables también para mí. Abrazo!