Regalos navideños

Con ese apellido mío, la relación que tengo con Navidad es la misma que tiene el atuendo de Papá Noel con la temperatura de diciembre en Río de Janeiro. Por suerte, mi mamá cumple años en noche buena y pude festejar esa fecha como la mayoría de los occidentales. Sólo que los regalos los recibía ella.

En Río, capital mundial de los fuegos artificiales, en Navidad no hay. La noche de Natal -como se le dice a esta fiesta- es de lo más tranquila. La mitad de la población se va de viaje y la otra la festeja en familia. No hay fiestas, como en Argentina, y tampoco se consiguen taxis -como en Argentina-, no porque estén ocupados sino porque los taxistas no trabajan.

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