El azar

Vuelvo del contador, vuelvo de hacer un trámite que debería haber hecho hace años, inscribirme en el MEI: microemprendedor individual. El contador, Edson, joven pero canoso, vestido con una camisa salmón inmaculada, rodeado de pilas de papeles, el aire acondicionado al máximo, se inquieta: Seguir leyendo

Edición aniversario

Este es el post 250. Un cuarto de kilo de posts son muchos posts. Hay que festejar. El número coincide con otro número redondo, nueve años exactos de Río de Janeiro. Ayer, porque el post 250 y el festejo empezaron a celebrarse y a escribirse anoche.

Seguir leyendo

Bipolar

Estoy escribiendo una nota sobre Río para una revista dirigida a mujeres jóvenes, y empieza así: es inevitable, nombrar Río de Janeiro y que se te dibuje una sonrisa en la cara. Visitarla diez veces y querer volver mil más.

Y es la pura verdad, pero, pero, pero Seguir leyendo

Un tono de voz

No importa que esté nublado desde hace días. Ni que ciento veintinueve diputados voten a favor de un estatuto donde cualquier persona a partir de los veintiuno puede portar un arma, y sólo ocho voten en contra. No importa que esa misma cámara no legalice el aborto y prohíba hasta la pastilla del día después. No importa. No importan los martillazos de la obra de al lado. Ni que todavía no me hayan pagado una nota que salió publicada en marzo. No importa que los pasajes de avión aumentaron junto con el dólar. No importa el tránsito, ni las aguas podridas de la Bahia de Guanabara, no importa nada cuando canta Mãeana.

Seguir leyendo

Gosto de agosto

Trabalho, trabalho, trabajo. En un minuto, tres veces la palabra trabajo. Hablan fuerte los cariocas que están en la playa sin trabajar. El sol raja la piel como si fuera enero, o noviembre, o cualquier mes del año. Voy a parar para ponerme protector solar. La mayor inversión desde que vivo en Río de Janeiro, donde no hay invierno.

Seguir leyendo

Eclipse de Zaz

¿Por dónde se empieza a contar esta historia? ¿Por la cantidad de zapatos amontonados en ese palier de Botafogo? ¿El camino empedrado completamente oscuro que sube por el medio de la floresta y la ciudad hasta una iglesia? ¿O cuando con Letícia Novaes nos damos cuenta de que por cuestiones de altura no somos buenas compañeras de recital? Seguir leyendo

Río de Janeiro cumple 450 años

Hoy, 1º de marzo de 2015, Río está de aniversario. Festeja 450 años de vida. Todos números redondos. La ciudad está llena de homenajes, una torta de cumpleaños de 450 metros, 2,5 toneladas de harina y 3 mil huevos en la rua da Carioca -centro de Río-; recitales de Cateano, Gil, Jorge Ben Jor y Vanessa da Matta, entre muchos otros, en la Quinta da Boa Vista y la historia de la metrópolis en 360 grados.

Hice mi propio homenaje para la cidade que elegí y me adoptó sin chistar. Un video filmado en bicicleta en un lugar que amo aunque sea peligroso, el Aterro do Flamengo, diseñado con buen gusto y vegetación nacional por uno de mis cariocas predilectos -aunque haya nacido en São Paulo-, Roberto Burle Marx. Las imágenes no serían nada si no estuvieran acompañadas por la voz sanadora de mi gran musa carioca, Letícia Novaes, de Letuce, que canta en inglés y resuena en portugués.

Parabéns mi amada-odiada Río. Con 450 años seguís siendo una mujer hermosa, tan pero tan linda que te perdonamos cualquier cosa.

Aterro do Flamengo en bicicleta from Ana Schlimovich on Vimeo.

Noches Tropicales

Beco es una de esas palabras fantásticas que sintetizan cosas. Beco: callejón sin salida. Así como arrepiar es causar escalofríos, que se te ponga la piel de gallina. Exactamente lo que sucede al escuchar a Letuce interpretar la canción O Amor em Paz, de Vinicius de Moraes y Tom Jobim en el Beco das Garrafas.

Seguir leyendo

Sin comentarios

Yemanshow

Show de bola es una expresión que se usa en portugués para expresar algo que está muy bueno. Así fue el día de ayer, 2 de febrero, domingo de Yemanjá.

Seguir leyendo

¡Qué año dos mil 13!

Esto que voy a escribir no es más que el resultado de haber leído un texto de Letícia Novaes, a quien nombré varias veces este año, a la que admiro por sus dones pero principalmente por su coraje para decir, con voz y letras; por su capacidad de llegar a ese punto del cuerpo-mente del que salen lágrimas, sonrisas, afirmaciones con la cabeza al pensar sí es así. Es que escribe con el corazón y dice con inteligencia, algo que yo intento imitar. Me preparaba para publicar lo que estaba previsto, editar el video del Mercado de Madureira, terminar una crónica sobre un excéntrico centro de cura espiritual, pero no hay caso, es Navidad y Letícia se aparece en estas fechas de forma inusitada, como el año pasado, cuando salí a buscar historias navideñas por la ciudad y me la encontré brindando con un trago fucsia raro y rico en la orilla de la Lagoa.

Dois mil & 13 vai ser um ano muito forte” -dos mil 13 va a ser un año muy fuerte- me dijo auquella vez, abriendo bien esos ojos grandes que ya tiene y poniendo en práctica sus estudios de astrología. Jamás pensé que lo fuera tanto, tanto pero tanto.

Seguir leyendo