A medio kilómetro de altura

Bajo la sombra de un techo inclinado varios espectadores disfrutan de la vista de São Conrado y la Floresta da Tijuca. Playa, océano y bosque tropical desde 517 metros de altura.

Sobre ese mismo techo un instructor grita go, go, go, go y salta de la rampa con un turista en la espalda, en aladelta. Seguir leyendo