Super luna

 

Todos hablan de la luna llena, en todo el mundo, full moon. Yo no sé de lo que se habla porque de lo único de lo que hablo es de lo que me ocupa ahora, por entero, como hacía rato que algo no. Pero igual fui a ver la luna llena. Desde mi casa nada, cielo nublado cercado por cemento. Por eso me escapo, porque no basta tener la playa en la misma ciudad, a tres cuadras, aunque no te puedas meter al agua porque está contaminada.

Bajé al Salvatore, el bar de un amigo donde venden cervezas de todas partes. Lo único que quedó en ese lugar donde un día hice una exposición de fotos son heladeras con puertas de vidrio y cervezas belgas, del Amazonas, de Teresópolis, de Sudáfrica. Pedí una “longui-necki” y una empanada argentina de alho poró, puerro, y encontré a mi amigo, el dueño, que abrió este bar cuando acá no había nada. Él fue la vanguardia del point SS, que ahora es tan famoso que ya hay un auto de policía subido en la esquina, delante del lanchonete, frente a la plaza São Salvador. Alrededor de la plaza hay productoras, restaurantes italianos y de sushi, está la sede de Amnesty International, están los bomberos, los botecos que tuvieron que cerrar y reabrir con cara nueva, después de que a un policía que comía en el Bar Brasil le cayó un ratoncito vivo en el plato y la foto recorriera toda la ciudad impresa en los diarios. Lo único que quedó de antes son las higueras centenarias y el chafariz, rodeado de gente alternativa que se vistió para visitar la plaza. Ayer hubo feria y chorinho, hace seis años que vivo acá y nunca hablé de esa feria. Pero hoy no va a ser el día, hoy quiero hablar de la luna llena.

No la vi. Estaba nublado, hacía un calor de treinta grados a las nueve de la noche, la plaza con un clima tranquilo, chicas de vestidito, pelo afro y anteojos de ver con marcos de carey. Chicos en remera y bermuda, como siempre. Domingão. Flamengo Vasco. Día de Cosme e Damião, y por miedo a los arrastões en la playa que hubo el domingo pasado, muchos cambiaron la arena por un pic nic en el peñasco Dois Irmãos.

Yo tenía que trabajar pero andaba distraída, por eso bajé a ver la luna. Cuando nos sentamos en el banco empezó a soplar un viento ciclónico, la plaza entera volteó la cara hacia el norte y unos rayos partieron el cielo y asustaron perros y gente y empezó a gotear poco pero fuerte y salimos corriendo. Lo bueno es haberlo intentado.

Mia Astral dice que este eclipse de luna llena, de super luna, es bueno para los finales, para los cambios definitivos, para agarrar al toro por las astas, al cangrejo de las pinzas, para aceptar que aunque haya Rock in Rio, Art Rio, Festival do Rio, Bienal de la Feria del Libro y un Sean Pean barratijucano que me abraza de la cintura en la orla de Ipanema, yo sólo pienso en esa isla de Bahia. Ese pedacito de tierra regido por la luna, satélite natural que organiza las mareas. Y no tiene que ver con ninguna morcilla (ese comentario sobre la morcilla que pusieron en el post Feriado, probablemente el más violento, original, gracioso y ordinario que hayan escrito en este blog, me dio grandes ideas. Aguarden. Hoy soy Miss resiliencia).

Se vienen cambios, temporales, grandiosos, soñados, planificados, intuidos, confirmados. Es que no aguanto más el verano en Río ¡ya van cuántos! el calor fulminante y los aires acondicionados y las playas atestadas y el tránsito y los blocos de carnaval y el olor a pis y las obras inacabables, nada de lo que uno ve cuando viene por primera vez, encandilado como Roberto Arlt al empezar sus aguafuertes cariocas. Extasiado hasta un tercio del libro, después cae en picada, lo compara a todo con Buenos Aires, arrogante, pesado, porteño, quejándose de todo, describiendo las cosas de esa forma formidable que sólo a él le sale. A Río creo que no volvió más. Yo me voy pero vuelvo porque acá tengo mi casa, mi gente, mi playa, mi açaí paraense, mi circo, mis amigos, mis músicos, mis musas y musos, mis zapatos de taco alto, mis adornos, mis cuchillos nuevos de porcelana, mis libros, mis fotos, mis plantas.

Es que soy nómade gente. Desde hace miles de años. Caminaba vestida con cueros y mantas porque no había ropa ni telas, abriendo caminos por montañas pedregosas y áridas que fortalecen el cuerpo y el alma. Me lo dijeron. Y me atraen las islas, eso también. Debe ser porque crecí en una, aprendí a caminar entre ríos aunque ya hubiese túneles y puentes para cruzar al continente. La naturaleza de mi territorio de infancia es isla, lo dice su nombre, Entre Ríos.

Podría llenar todos los posts del mes con fotos de los viajes que hice este año, pero este es un blog de Río ¿qué hago? ¿lo dejo? ¿lo transformo? ¿Me Río de Janeiro es un estado de espíritu? ¿quedan cosas que yo pueda decir sobre Río? ¿Le cambio el nombre? ¿Me lo darán de baja? ¿y los lectores, sólo quieren saber de Río? Brasil es tan vasto. En la isla internet es floja, se presta más para la vida en vivo. Quiero hacer un libro. Lanzarlo el año de las Olimpíadas. 2016, medalla de oro a la concretización de proyectos. Hace rato que quiero escribir un post que se llama “El proyecto”. También lo voy a escribir, es sobre un fenómeno que escucho acá en Río, “estou com um projeto aí“, probablemente la frase que mais ouvi. Pero ahora no lo voy a escribir, no acá. Tengo que hacer seis posts en un mes. Lo dejo para uno nuevo así alcanzo la meta y el jefe no me reta. Lo escribiré este año. Antes del libro. Fódase.

Aries/Libra lunar eclipse. It’s about you, me & us: balancing need for independence & freedom with equally strong need for connection & love. via Dimitri Camiloto, el astrólogo e Integral Astrology.

  • Susana

    Bravo!! me encantó!! y las espectaculares fotos… qué Bueno Ana!!

  • Gwyneth

    que emocion, Ana! espero que el cambio traiga lo que estas esperando, y que te haga muy feliz! como lectora, estare feliz de leer tus posts desde otra parte de Brasil o del mundo, como dije alguna vez (y tambien he leido que dijeron otros), porque en esta era de entretenimiento virtual instantaneo, tus posts siempre aportan una vision novedosa y luminosa.

    • http://blogs.lanacion.com.ar/rio-de-janeiro/ Ana

      Valeu Gwyneth!

  • Romina

    Hola Ana! Primera vez que escribo, mucho tiempo que te leo. Empece a leer el blog porque me gustaba lo que contabas, a pesar de Brasil, que había tenido dos experiencias fallidas. La tercera fue Rio, hace unos meses, probablemente motivada por este blog, y me amigué con Brasil. Me Rio de Janeiro es un estado de espíritu, definitivamente, más alla de Rio. Y creo que, aunque no estés más en Rio, se tendría que seguir llamando así porque el cambio también tiene que ver con Rio, con vos. Como Estambul, la novela de Pamuk, cuando habla de Estambul en realidad habla de él y cuando habla de él en realidad está hablando de Estambul porque es la ciudad que lo marcó. No sé como llegué hasta aca! jajaja Me alegro de los cambios que vienen, son transformadores. Y espero seguir leyéndote. En Rio, en Bahia, o donde sea!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/rio-de-janeiro/ Ana

      Romina, ya que este blog te haya motivado a venir a Río me pone la piel de gallina. Que te hayas amigado con Brasil me alegra. Y lo que decís después es un bálsamo. Gracias!!

  • Agustina Krapp

    Mucha luz Ana!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/rio-de-janeiro/ Ana

      Gracias Agustina!