La carioquez II

 

Dije que volvería sobre el tema. Lo merece, abarca mucho más de lo que se pueda contar en un post. La carioquez es asombrosa, sorpresiva, nunca pasiva, nunca opresiva. Es fuerte, alegre, violenta, única.

Voy cruzando por la senda peatonal en el Largo do Machado, al mediodía, con el sol casi ácido de esa hora en el verano. A una señora gorda, que lleva un pantalón jeans pegado a la piel se le cae del bolsillo trasero un billete de cien, azul, el más fuerte de los reales. Un joven, no recuerdo de qué color, pero con un porcentaje de sangre negra en las venas, como todo Brasil, incluido hasta Chico Buarque, como él mismo dice -si mal no recuerdo, en À Flor da Pele-, se agacha, agarra el billete y llama a la señora, le toca el hombro, ella se da vuelta y él se los entrega. Eso es carioquez.

Cuando uno va a un lanchonete, pide un sandwich de atún, una empada de queijo catupirí com camarão, un açaí y un suco de laranja com acerola, viene la comida, uno se devora todo sentado sobre el mostrador, al lado de otras personas, con todas esas torres decorativas de frutas tropicales, y los atendentes gritando los pedidos por una ventanita, entremedio de la torre de frutas y de la ventanita salen hamburguesas gigantes con papas fritas, jugos de todos los colores, y después uno va a la caja, que puede estar incluso apartada, y dice a la cajera “foi um açaí, um suco de laranja com acerola, um sandwich de atún e uma empada de catupirí com camarão“. Y paga. Uno podría decir “un café y un salgado”, pero va y dice la verdad, y todos, aparentemente, hacen lo mismo. Y el cajero confía y cobra lo que uno le dice. Eso también es un fenómeno carioca. Igual, todo está cambiando y en el Polis Sucos que está en la esquina de Visconde de Pirajá y Maria Quitéria ahora entregan una tarjeta magnética que guarda el pedido de los clientes.

Al año de vivir en Río, completamente abatida después de que me robaron una macbook de mi propia casa, decidí emprender un proyecto que se me ocurrió después de esos tres meses en los que estuve produciendo y fotografiando para la guía Time Out. Las indicaciones dadas para hacer mi trabajo eran escasas, apenas una lista de nombres: Aprazível, Zero Zero, CAS, nada más, tuve que descubrir todo por Internet y extrañé muchísimo los mapas de buenos aires o saber a donde ir, esos mapitas biblias que están llenos de direcciones con cosas lindas y buenas. Y dije, si vuelvo a vivir a Río, los voy a hacer. Me tuvo que pasar una desgracia para activar y así fue. Emepecé de la nada Rio no Mapa, que significa Río en el Mapa, mi equipo estaba formado por Carla Días, una morena carioca guerrera, simpática, inteligente y valiente, y Marcio PXE, un diseñador gráfico amante de la playa. Antes de empezar, pedí consejos, claro. Un español que vivía en Río hacía años me dijo que tuviera cuidado con los cariocas, que son terribles, que parece que está todo bien pero después las cosas no son lo que parecen.

Para arrancar, Rio no Mapa obtuvo el apoyo (de confianza, no de plata) de la Riotur y la TurisRio. A los tres meses habiamos conseguido 80 tiendas para formar parte del mapa, entre ellas, Adidas Originals, Osklen, Sushi Leblon, Granado, CAS y una cantidad abrumadora de tiendas pequeñas y súper creativas, escondidas en galerías, en cuadras poco conocidas, en lugares no visibles, una mina de oro para el adorador del diseño en una ciudad donde se publicitan apenas el Pão de Açúcar y el Cristo Redentor.

Todos pagaron con cheques, la mitad al inscribirse, la otra mitad cuando el mapa saliese publicado. De los 160 cheques (y menos mal que Brasil no cobra impuesto al cheque, pero mejor no dar ideas) no tuve un solo problema, nada de nada. Fue un proceso impecable y el mapa quedó una maravilla. Eso también fue una linda práctica de carioquez.

Después del carnaval se le incendió la casa a Marcelo, el vendedor de Matte Leão más famoso de Ipanema. A través de las redes sociales, los frecuentadores del Posto 9 hicieron una vaquita y recolectaron donaciones para ayudarlo. Fue un éxito. Y fue hecho por cariocas.

Anoche fui a cenar a Santa Teresa. Volvíamos caminando por el Largo dos Guimarães esperando que pasara un taxi, pero no pasaba. Nos quedamos en la esquina, antes de la bajada y un fiat uno, rojo, con una parejita, iba pasando muy despacio mientras yo pensaba: qué bueno sería poder hacer dedo, que la gente pudiese hacerse la gauchada, y llevarse. El auto para, la chica baja la ventanilla y nos ofrecen llevarnos hasta abajo. Subimos al auto conmovidos, bajamos la cuesta y agradecimos. Nos preguntaron de dónde éramos, les preguntamos de donde eran. Cariocas da gema, dijeron. Y este gesto, finalmente, fue otro buen ejemplo de carioquez.

  • Susana

    lindo, lindo, lindo!!!

  • http://perfumedeayer.blogspot.com.ar/ Sophie

    Quiero carioquez en Argentina!!!!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/rio-de-janeiro/ Ana

      Dicen que ya la están exportando. Cuando conozca los locales de distribución te aviso Sophie.

  • masterblaster2

    uff ………….que bueno que usted está mejorando chica, parece
    que finalmente están comenzando a entender lo que es estar en Rio, (ser carioca!)
    Finalmente abandonó los clichés y parece que está empezando a comprender que es
    estar en Rio, (ser carioca) es mucho más
    que ir a la playa o a lugares bohemios, estar en Rio ( ser carioca) es tenere el deseo de ser
    feliz, de ver siempre el lado positivo
    de las cosas ,y sobre todo, querer el
    bien de su ciudad y de las personas de su ciudad, incluso si esto significa un
    cambio de hábitos! ser carioca es un estado de ánimo, lógico que aquí, el bien y el mal coexisten juntos (como
    en cualquier ciudad del mundo), pero si su energía es negativa, seguro que
    siempre atraerá más el mal que el bien, Ya
    que somos como antenas parabólicas ,siempre tratamos de obtener energía
    positiva, si usted ajusta su antena parabolica para encontrar las
    energías negativas, seguramente las encontrará! Y cuando una persona está de mal
    humor, de mal con la vida, y siempre se está quejando, esto
    es energía negativa, y ciertamente atraerá a personas con la misma energia
    (energia negativa), exactamente por eso que aquí en Río de Janeiro se intenta
    ser positivo ( ter energia positiva) ! Tal vez Por eso ,cada vez que voy a
    Buenos Aires , me sienta tan mal, hay una mayor oferta de energía negativa en
    Buenos Aires, do que de energía
    positiva!

    • Gwyneth

      que lindo comentario!

      • http://blogs.lanacion.com.ar/rio-de-janeiro/ Ana

        positive vibrations!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/rio-de-janeiro/ Ana

      Gracias masterblaster2 :)

  • Gwyneth

    Cuando viaje a Europa, a los paises de nuestros ancestros, y en uno me quisieron cobrar mal la comida (la tipica “avivada”) y en otro se la pasaban chocando y peleando, entendi de donde venian nuestras malas costumbres!

  • Diego

    Bueno, desgraciadamente, no creo que sea posible importar carioquez en
    la Argentina, sobretodo en Bs As. A lo sumo seria una moda, una
    impostura, “caretaje”, algo de lo que los porteños hemos hecho una
    especialidad (recuerdo que una vez fuimos a un boliche “brasuca” del
    centro, muy famoso, y todo el mundo bailaba como un ejercito de clones,
    repitiendo huecamente la coreografia de un axe. Nada que ver con la
    espontaneidad y el calor de un pagode carioca) .
    Para lograr eso
    realmente, pienso que deberiamos dejar de quejarnos constantemente del
    gobierno de turno, despolitizarnos, salir a la calle a festejar, no
    creernos mas de lo que somos, aceptandonos, pero a la vez ser mas
    conformistas. Distendernos, abandonar la puntualidad de los encuentros y
    las comidas. Hacernos menos problemas y confiar mas en “Deus”
    (imposible para mi, soy ateo).
    Despues, existen contras que ya no
    dependen de nuestra idiosincracia sino de donde y como nos toco nacer.
    No nos rodean los morros de suaves cimas. No tenemos playas de arenas
    blancas y aguas turquesas a media hora en bondi, ni calor todo el año,
    ni mucha sangre y cultura negra en las venas. No hay botecos con musica
    en cada cuadra que vendan cerveza a precio modico durante las 24 horas
    del dia (si los hubiera, habrian heridos de riña constantemente, y
    seguramente contratarian patobas para control).

    Somos lo que
    somos, en lo bueno y en lo malo. Creo que hasta es mas facil que
    nosotros exportemos “porteñez” al mundo (como se vio en las
    manifestaciones recientes en todo Brasil).

    • http://blogs.lanacion.com.ar/rio-de-janeiro/ Ana

      La autocrítica y reflexión es parte de la poteñez que me gusta. Gracias por tu comentario Diego.

  • Sebastian Ferreira

    El viernes tuve una prueba de carioquez. Con un compañero de trabajo estábamos en un hotel de Copacabana y decidimos ir a correr a la Avenida Atlántica hasta Ipanema. Una vez llegados a Ipanema, siendo las 9pm, decidimos ir a comer al Shopping de Leblon, al restaurant Outback. Cuando llegamos a Outback teniamos mucho tiempo de espera. Esperamos. Finalmente luego de 45 min, entramos y cenamos muy bien. Cuando teníamos que volver, claro sin efectivo en los bolsillos, como buenos argentinos de 2013, preguntamos a un taxista en la para de taxis Novo Leblon si podíamos pagar con tarjeta. Habíamos corrido 3.5 kms de los 6kms entre Copa y el shopping. Ya eran las 11pm y no queríamos caminar. El taxista nos dijo que no tenía tarjeta pero nos ayudó a preguntarles a 4 o 5 taxista que iban llegando si tenían tarjeta. Como ninguno tenía, el taxista número 1 nos dijo, no se preocupen, yo los llevo y cuando llegamos a Copacabana me pagan 20 reales (era lo que salia el viaje) en combustible en un puesto de la Avenida Atlántica. Y así fue. Su carioquez nos llevó, le pagamos el combustible y estábamos en la Avenida Princesa Isabel en menos de 15 minutos.

    • http://blogs.lanacion.com.ar/rio-de-janeiro/ Ana

      Qué buena historia Sebastian, un ejemplo de carioquez de la mejor calidad.