El mortal triunfal

 

Feriado religioso, corpus christi. Soleado, 25 grados, una delicia. Salgo a correr. El Aterro está cerrado al tránsito y la velocidad vuelve a ser humana, tracción a sangre, silenciosa.

Pasan personas en bicicleta, nenes en triciclos, corredores, chicas en rollers. Una mujer seca su ropa al sol sobre el césped. La tapa de agua, esas redondas que da miedo pisar, está abierta. Debe haber lavado la ropa adentro. O no. Quién sabe. El sol no lastima como en el verano. El mar de la Bahía de Guanabara en cambio, está bravo. Las olas rompen con fuerza en la arena y forma acantilados enanos. Hay basura y hay camalotes en cantidades iguales.

Dos chicos vestidos de negro hacen acrobacia. El de pelo más corto hace un rondó y un flic-flac. El otro no se anima todavía. Un señor pesca con caña. La parejita se amasa sobre la canga y un nene como de cuatro años juega a ser un súper héroe con la canga de su mamá sobre la espalda, tiene círculos hippies, como una capa multicolor que lo asemeja al Principito. Más atrás, en el medio de la playa, un chico azul de tan negro, vestido con una camisa azul marina ajustada, bermudas color crema, zapatillas de lona grises, habla frente a una cámara. Un señor me mira, con sonrisa medio libidinosa y dice algo, no lo escucho pero suena a cantada. Llego hasta la punta, casi el Aeropuerto Santos Dumont, donde se junta la mayor cantidad de tapitas de plástico, y pego la vuelta.

El chico que no se animaba ahora se para en el acantilado enano de arena y da un mortal hacia atrás. Cae perfecto. Sonríe. – Conseguí! -dice- después de dos años de práctica!

Se animó. Saltó y cayó parado. Consiguió. Y festejamos. Yo que fui testigo de su triunfo también festejo, como si fuera mío.

Sigo, sonrío, el Cristo está todavía allá arriba con los brazos abiertos. Y el Pan de Azúcar guardián de la Urca, inmutable. Hay noticias horribles alrededor, noticias de treinta tipos que violaron a una chica de 17 y compartieron el video como una hazaña. El vice que ahora es presidente, Temer, de temer, cerró el Ministerio de Cultura y después de que miles de artistas salieron a protestar y Caetano subió a cantar en el Palacio Capanema -ex ministerio de educación y cultura-, O Globo publicó que Temer decidió “recrear” el Ministerio de Cultura, no cerrarlo. Recrear se repite varias veces en el texto, la información está tan manipulada que es increíble, en el literal sentido de la palabra.

Un grupo de cincuentones musculosos juega futeboley. El gringo toma un agua de coco. La temperatura es inmejorable y esa es la realidad, esa que me rodea y que palpo con los pies descalzos. Un día uno se anima y da una vuelta en el aire hacia atrás y cae parado. Tentou. Triunfou. Buen fin de semana, terráqueos. #ocupatudo