Edición aniversario

 

Este es el post 250. Un cuarto de kilo de posts son muchos posts. Hay que festejar. El número coincide con otro número redondo, nueve años exactos de Río de Janeiro. Ayer, porque el post 250 y el festejo empezaron a celebrarse y a escribirse anoche.

Audio Rebel es una caja de zapatos con muy buena acústica que queda en Botafogo. Un estudio de música, con un escenario chiquitito, que se llenó por el show de Mãeana. Que a su vez llenó el escenario de brillos, tules y niños. Uno era Dom, el hijo de la cantante con Bem Gil -hijo de Gilberto Gil-, el guitarrista de la banda. El resto eran todas nenas, unas cinco o seis miniaturas de la misma estatura que participaron de la escenografía y la performance. Mãe quiere decir madre. Parecía una puesta en escena pero lo único que había preparado la banda era el repertorio.

La encontré a Letícia Novaes, que iba a hacer una participación en el show, y me preguntó si fui a la playa estos días. No fui porque me la paso escribiendo y en ese instante recordé que nueve años atrás, un 29 de junio, llegué a la ciudad para vivir. Para ir a la playa. Quedamos en ir al otro día. Hoy. Para celebrar. Para recordar por qué me vine a vivir. 

La voz de Ana Claudia Lomelino, ya lo dije en algunos de estos 250 posts, es de ángel. Y con los brillos, los tules y los niños, resultó ser el show más fofo de todos los que vi. Fofo es como saudade -también lo dije en alguno de los 250 posts-, no tiene traducción. Es como dulce, como tierno, pero no es ninguno de los dos. Fue fofo.

-Menina… e esse nevoeiro? Aaaahhhh. Queria praia
-Mas essa bruma significa que vai ter sol. Acho. Quero. Eu já com bikini na rua. Bora Letícia!
-Beleza, vou ficar de alerta. Se o sol sair, te ligo.

Entonces vine a la playa como tenía pensado. Aunque todo sea niebla. Aunque la gente pase abrigada, vestida de negro, como en invierno, y sólo haya vendedores: de palitos de selfie y palitos de camarón, de shorts Nike falsos y anteojos Ray Ban falsos, de polleritas de la India y sombreros made in China, de capirinhas.

Los chicos juegan altinha. Eso sí. Siempre ellos están fijos en la orilla, inmunes a los cambios de clima. Cuánto hace que no juego altinha. Ya no tengo coraje de meterme en una rueda de desconocidos, no sé si mantendré el juego o pasaré vergüenza. Estoy segura de que detrás de esa niebla el sol calienta. El mar está transparente caribe, falta que el sol lo ilumine.

Pasan olas que cortan en diagonal, rápidas como una mecha encendida que recorre el hilo de la dinamita, olas rayo. Pero no explotan, se diluyen en la orilla donde los chicos siguen jugando altinha.

Los vendedores insisten. Pst, pst, pst. Insisten con ese soplo con que la gente acá llama al mozo, al portero, al desconocido. Pst. Insisten los vendedores aunque yo no mire, aunque siga escribiendo en la libreta con la vista fija en lo que se va dibujando en la hoja. Pst. Me llaman como si creyeran que yo no escucho, que no me doy cuenta. Y ganan. Interrumpo la escrita y miro, entonces me ofrecen lo que sea: castañas de cajú, más palitos de selfie, esas pelotitas rellenas de arena con una pluma arriba que hay que golpear con la palma de la mano para que vuele.

Tal vez no abra el cielo, aunque el pronóstico anuncia sol desde las doce. Ya es la una. Los Dois Irmãos desaparecieron. Y allá en las ruedas de altinha está el boto carioca. Flaco. Con el pelo largo. Más viejo. Se hace un rodete con el pelo. Hubo una época en que no podía sacar la vista del boto carioca, era como una estrella brillante, una fogata, una pantalla de tv. Viene una adolescente morena a venderme caramelos. Con necesidad. Con insistencia. Con por favor. Pero no le compro. Le digo que no y sigo escribiendo, con culpa.

Pasa el de la caipirinha. -Olha a caipirinha. Pasa por delante de la única sombrilla de hotel, donde una pareja de hombres disfruta de la playa sobre dos reposeras. Amiga, amiga. Me llaman de atrás. No miro. Ya sé de qué se trata. Sigo mirando al vendedor de bebidas y biscoito Globo que dejó la heladerita cerca mío y se fue a la orilla. Busca algo en el agua, o en la arena. Amiga. La voz insiste hasta dejarme sin escapatoria. Miro. Sombreros panameños. Chapel amiga, não? El vendedor de bebidas busca bichitos, tipo almejas. Y encuentra.

Letícia manda un mensaje de voz, está en la calle con dos abrigos para el frío, que não vai dar para venir. Que una pena porque ayer estaba lindo. Que el agua no está helada, que si hay piscinas de esas que se forman en la orilla es más maravilloso, que si puedo dar un mergulinho, vale la pena.

Dudo un minuto. Me meto. No me meto. No me meto, hace frío. Acepto. Me voy. Ya vi la ola rayo y cuando paso por Copacabana veo mis aves preferidas revoloteando arriba de un barquito pesquero que ancló casi en la orilla. Filmo. Llego a casa y hago este video. La música es, obviamente, de las musas cariocas de las que hablé en este texto y en varios de los 250 posts. Le cantan al mar. Felicidades. Y ahora publico antes de que empiece Julio. Hacía diez días que no subía nada al blog, pero este post aniversario vale por dos.

  • Andrea

    Ana, que lindo relato. en las vacaciones de invierno voy con mi hija, espero que pasemos dias maravilhosos, sigo todos tus post. Parabens 250

    • http://blogs.lanacion.com.ar/rio-de-janeiro/ Ana

      Buen viaje Andrea!

  • Re

    Una bella tarde paseaba por Copacabana, multitud de gente, unos mirando a otros, haciendo ejercicios, vendedores por todo lado, gente linda y no tanto….y derepente….lluvia de caca desde el cielo !!!….Un tumulto de pajaros, esos mismos del video, que no son gaviotas pues tienen esas alas delta y son negros con blanco , creo, decidieron arruinarle la diversion a los humanos que pululaban tan alegres y despreocupados que jamas imaginaron que semejante lluvia de feces vendria de arriba. El humor negro de la madre naturaleza. Como se llaman los pajarracos????

    • http://blogs.lanacion.com.ar/rio-de-janeiro/ Ana

      Fragatas, se llaman, estuve investigando más en profundidad. Y al isla que está frente a la playa de Ipanema se llama Cagarras por toda la caca de estos pájaros.

  • Gwyneth

    felicitaciones Ana! siempre es un placer leerte!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/rio-de-janeiro/ Ana

      Gracias por estar Gwyneth

  • Fernando

    Gracias Ana por escribir y dejarnos viajar con la Cabeza…..SAUDADES!!!
    Me parece que no se escucha la musica en el video.