Desayuno en Arpoador

 

No hay mejor ubicación en todo Río de Janeiro. Así de simple. Cuando el abuelo de Daniel Gorin inauguró el hotel Arpoador Inn en 1974 sabía lo que hacía, se instalaba en el único lugar de Arpoador a Leblon donde no hay que cruzar la calle para entrar al mar.

Mucho después vino la terraza, esas mesitas sobre la orla blanca y negra que viven llenas desde 2005 y hasta fines de 2014 eran del restaurante Azul Marino. Ese año terminó la concesión y hace cinco meses el hotel reabrió el espacio bajo el comando del chef argentino Christian García.

Fanático de boca y orgulloso de haberse tatuado con el mismo que le hizo a Messi las manos del hijo en la pierna, García dio algunas vueltas por el globo antes de aterrizar en Río. El motor fue siempre la cocina. De madre italiana y abuelo español, en su casa la buena mesa era un mandamiento. La especialidad: pastas y asado; y el que más ayudaba con los preparativos era él. Más tarde entró en UDECA (Unión de chefs de Argentina) y cuando terminó los estudios se fue de viaje. Primero España: Barcelona, Andorra, Valencia, donde se instaló por más tiempo, trabajando en un restaurante con escuela de cocina. Pero lo que él quería era entrar a la cocina de un hotel. Y así fue. En el Intercontinental tuvo la suerte de que su jefe, también argentino, no iba nunca a trabajar, así que Christian asumió el rol y no lo largó más. Pasó al Hilton, después al Kempinski, en Dubai, donde conoció a Luisa, su mujer de Uzbekistan; se mudaron a Zanzívar, Africa, y cuando le empezó a dar saudade de occidente recibió una propuesta de trabajo de Daniel Gorin a través de Linkedin.

-En tres horas puedo visitar a mi familia -dice Christian mientras tomamos jugo de naranjas recién exprimidas y comemos pancitos caseros con quesos y jalea también hecha en casa-. Cada vez que voy a Argentina preparo mi comida preferida, zeppole: masa de pizza con ricota, panceta ahumada y muzarella. Los puse en el menú, pero acá les decimos bolinhos, cuenta el joven chef que también está al frente del restaurante Quitéria, del hotel Ipanema Inn, de los mismos dueños.

La playa está vacía todavía y el Morro Dois Irmãos, cubierto de nubes. Pasan bicicletas, surfistas, gente corriendo, pasan las horas y uno podría quedarse eternamente comiendo cosas ricas y disfrutando de ese paisaje en directo, sin calles, sin autos, sin vidrio. Llega un omelette con queso, tomate y orégano, una tapioca rellena y café. Llegan más comensales, huéspedes del hotel y gente que viene a disfrutar de un desayuno buffet de calidad por R$53. El movimiento no parará hasta la medianoche, porque cuando termina el desayuno empiezan los platos calientes, petiscos –tipo tapas-, muchos pescado y mariscos. Una delicia, comer al aire libre entre la ciudad y el mar.

  • Gwyneth

    Suena muy bueno! Para tenerlo en cuenta!

  • Andrea Garaycochea

    Hola Ana! estoy viajando a Rio por segunda vez. La primera me quedé en Niteroi con un familiar, pero ahora voy con mi novio. Pensamos quedarnos en el Ibis de Copacabana, pero hay 2 en el puesto N°2 y otro en el N°5. Cuál nos recomiendas? o tienes alguna otra recomendación en otra zona? Vamos en 2 semanas y nos quedamos 3 ó 4 días. Luego nos vamos para BH.
    Gracias!

    • http://blogs.lanacion.com.ar/rio-de-janeiro/ Ana

      Hola Andrea, los dos están bien ubicados, el del Posto 5 queda más cerca de Ipanema y la zona está muy bien.

      • Andrea Garaycochea

        Gracias Ana! amé tu blog! Saludos desde Perú.