Reparo

 

¿En qué otra ciudad se ve gente en bata andando por la calle? Tal vez hasta se vea hombres caminando en suga en otros lados. Pero en bata, en salida de baño ¿adonde? no vale un spa, ni las termas, ni un resort. Hablo de la rua do Catete, de la Visconde de Pirajá, de Nossa Senhora de Copacabana. ¿Em Miami tal vez? no lo sé.

Ver soldados armados como para ir a la guerra, como los que hay por estos días en Arpoador, en la orla de Copacabana o en el Aterro do Flamengo para prevenir ataques terroristas durante los Juegos Olímpicos, ya es más común. Insano, demente, disonante con el paisaje, pero más común en el mundo entero. El mundo actual de Isis y Trump. Pero para hablar de eso ya están los medios. Yo quiero hablar de la señora que acabo de ver en la salida del Metrô, parada delante de la vidriera de una tienda de ropa masculina, y digo tienda de ropa masculina porque es de esos negocios donde compran los señores de más de sesenta, donde hay remeras de cuello polo almidonado, y pantalones de gabardina con la raya marcada con plancha industrial. Tiendas que están siendo reemplazadas por lugares donde venden comida o farmacias. Todo lo que cierra en la ciudad balneario reabre -con suerte, porque con la crisis lo que más hay son carteles de venta o alquiler- en un comercio que representa el hoy: la falta de tiempo para comer en casa; la enfermedad.

Pero la señora de pelo corto y canoso, hoy, estaba parada delante de la tienda de ropa masculina, con su bata de toalla verde musgo, sandalias bajas de esas que tienen suela ortopédica, un bolso de manijas cortas colgado en el doblez del brazo y nada más. Nadie reparaba en la señora de la bata, que seguramente esperaba a alguien. No había en qué reparar.

Cuando mi amiga carioca se fue a vivir a Argentina, me regaló, entre otras cosas, su salida de baño. Era verde limón, era, porque se destiñó con lavandina y la terminé donando yo también. Ella no la usaba para salir a la calle, pero bien podría, nadie la miraría, ni en Ipanema ni en Madureira, un barrio de la Zona Norte de Río. Salir a la calle en bata en Río de Janeiro significa que la persona va a nadar. Creo. Salir a la calle en bata en Argentina significa que la persona está muy mal. Creo. Salir a la calle en cualquier lado y toparse con hombres vestidos para la guerra significa, seguro, que hay mucho que reparar.

  • silvia bb

    de la mano de su babá

  • Andrea

    Ana, también lo vi a un señor ayer en catete con bata, será el destinatario del regalo de la mujer bata? También ayer en el desayuno del hotel una chica bajo con una toalla blanca en la cabeza tipo peluquería!!!!! No conocen el concepto vergüenza , que ídolos

    • Re

      No seas tan obtusa Andrea. Juzgar a la persona por lo que lleva puesto es en si muy…tercermundista y superficial. Porque tendrian que tener ‘verguenza’? Vive mujer de apariencias….y deja vivir.

      • Andrea

        Que suerte que estás vos para enseñarme a vivir

      • http://blogs.lanacion.com.ar/rio-de-janeiro/ Ana

        Creo que Andrea se refiere al pudor que nos daría hacer algo así en Argentina. Por algo allá jamás se ve a nadie andando en bata por la calle. Es maravilloso no tener vergüenza por algo tan simple.