Brasil de película

 

Cuando la realidad supera a la ficción, mejor hablar un poco de la ficción. Sabemos muchísimo de música y de playas brasileñas, pero poco del cine nacional. Desde la década del 30 hasta hoy, 22 películas para conocer lo más notable del cine brasileño (primera parte).

Si bien algunas películas mudas o parcialmente habladas fueron lanzadas alrededor de 1920, el cine brasileño estrena realmente en 1930, con la película “Limite” de Mário Peixoto. Algunos críticos y cinéfilos prefieren mencionar como punto de partida la audacia psicológica y la modernidad de “Ganga Bruta” (1934), de Humberto Mauro, quien lanzó la carrera de actrices como Carmen Miranda y Carmen Santos. Su película, duramente criticada, fue mantenida en el olvido hasta que la rescató la nueva generación de cineastas del movimiento Cinema Novo, encabezado por Glauber Rocha, poco antes de los años 60.

La edad de oro del cine brasileño duró hasta 1980 y durante las dos décadas posteriores la producción nacional entró en decadencia hasta resurgir con películas como “Central do Brasil”, de Walter Salles. Es llamativo que aunque el espíritu del pueblo brasileño sea alegre, su cine está marcado por el drama y la permanente denuncia de la desigualdad social, la violencia, las drogas y la pobreza.

- Limite (1931). De Mario Peixoto

Película experimental emblemática, consagrada más tarde como una de las más importantes en toda la historia de la cinematografía brasileña.

Cineasta, poeta y novelista, hijo de una familia rica de productores de café, Mario Peixoto nació en 1908, en Bruxelas. Estudió en los mejores colegios de Inglaterra y Francia. Fue en Europa, en la década del 20, donde entró en contacto con los movimientos cinematográficos vanguardistas de Francia y Alemania, más específicamente con el expresionismo.

En 1929, Mario vuelve a Brasil y produce su único filme, con recursos propios, en forma totalmente independiente y artesanal, Limite, considerado un hito del cine cult nacional. Completamente disonante de las producciones de aquella época, Limite tiene una narrativa experimental y de vanguardia, tanto en los encuadres como en la edición. Fue estrenada en 1931, aunque nunca entró en el circuito comercial. Según las propias palabras del autor: “lo que quise mostrar en Limite es que el tiempo es una cosa ilusoria, no existe”.

Al igual que los libros escritos por Peixoto, de gran valor literario, ninguna de sus obras fue debidamente divulgada y permanecieron en el anonimato durante años. El reconocimiento llegó mucho más tarde, cuando Limite fue elegida una de las cien mejores obras primas durante el centenario del cine, en 1995, en Alemania. También fue el primer filme escogido por Martin Scorsese para ser restaurado. 

- Rio 40 grados (1955). De Nelson Pereira dos SantosRio de Janeiro en la visión de cinco niños de la calle que venden maní en los puntos más pintorescos de la ciudad: Copacabana, Pão de Açúcar, Corcovado, Alto da Boa Vista y el Maracaná, durante un caluroso domingo de verano.La película de Pereira dos Santos es un semi-documental y se la considera como obra inspiradora del cinema novo, movimiento estético y cultural que surgió con la premisa de mostrar la realidad brasileña. El filme fue censurado por los militares, que la catalogaron como una “gran mentira”. Según el jefe de policía de aquella época “la temperatura media de Rio de Janeiro nunca superó los 39,6°C”.

- Orfeu Negro (1959). De Marcel Camus Una coproducción francesa, italiana y brasileña, guionada y dirigida por el francés Marcel Camus. Ganadora de la Palma de Oro en el Festival Internacional de Cannes en 1959; del Globo de Oro y el Oscar como Mejor Película Extranjera, en 1960. Gracias a esta película, la Música Popular Brasileña se hizo conocida en todo el mundo.Orfeu Negro es una celebración de la impresionante belleza de Rio de Janeiro y la riqueza de su cultura. Filmada poco antes de que el tráfico de drogas y la consecuente violencia se expandiera por las favelas de Rio, muestra, en una combinación exquisita de planos panorámicos e intimistas, el ambiente del auténtico carnaval brasileño, con sus blocos -desfiles callejeros- y enredos amorosos.

Orfeu Negro está basada en la obra teatral Orfeu da Conceição de Vinícius de Moraes, y es una adaptación del mito griego de Orfeo al ambiente carnavalesco en Brasil. Los dos temas principales de la banda sonora, “A felicidade” y “Manhã de Carnaval”, pertenecen a Antonio Carlos Jobim y Luis Bonfá, respectivamente. Ambas composiciones se tornaron clásicos del bossa nova y del jazz.

- Dios y el Diablo en la Tierra del Sol (1964). De Glauber RochaFilmado en Bahia y considerado como el hito del Cinema Novo. Fue indicado para la Palma de Oro en el Festival de Cannes de 1964.El sertanejo -del interior nordestino- Manoel y su mujer Rosa llevan una vida dura en una región inhóspita del Brasil. Manoel tiene un plan: usar la ganancia que obtendrá del reparto del ganado con el coronel para comprar un pedazo de tierra. Cuando lleva el ganado para la ciudad, algunos animales mueren en la travesía. Llegado el momento del reparto, el coronel dice que no va a pagar nada porque los animales que murieron le pertenecían, mientras que los que llegaron vivos eran los de Manoel. A partir de aquí, el sertanejo cambia su vida radicalmente.

- Tieta de Agreste (1996). Dirigida por Carlos DieguesBasada en la novela del escritor Jorge Amado, la película tiene a Sonia Braga como protagonista y la música es de Caetano Veloso. Fue filmada en el pintoresco escenario de Mangue Seco, al sur de Bahia, en el límite con el estado de Sergipe.A los 17 años, Tieta -Sonia Braga- es expulsada por su padre de su tierra natal, Santana do Agreste, una pequeña villa del interior del estado de Bahia, después de que su hermana mayor descubre que Tieta y su sobrino Ricardo son amantes. Durante los años de exilio, Tieta envía cartas a su familia desde São Paulo, siempre acompañadas por grandes cantidades de dinero. 26 años más tarde Tieta retorna a su pueblo convertida en una mujer millonaria y poderosa, y convulsiona la tranquilidad y monotonía a la que todos estaban acostumbrados y resignados, desencadenando nuevos problemas y romances.

- Central do Brasil (1998). De Walter Salles.En el año de su lanzamiento obtuvo el premio Mejor Película y el Oso de Plata a la mejor actriz en el Festival Internacional de Cine de Berlín. En 1999 ganó el Premio del Público y Premio de la Juventud en el Festival de Cine de San Sebastián; recibió el Globo de Oro como mejor película de habla no inglesa y fue la ganadora del Mejor Guión en el Festival de cine de Sundance.Dora -Fernanda Montenegro- es una profesora jubilada que se gana la vida escribiendo cartas en la Estación Central -de trenes- de Rio de Janeiro. Su vida transcurre solitaria y gris hasta la aparición de Josué, un niño que llega junto con su madre para que Dora redacte una carta al padre, que está en en Nordeste de Brasil. Todo cambia cuando la mujer es atropellada por un ómnibus y Josué queda solo en la estación.

- Cidade de Deus (2002). Dirigida por Fernando Meirelles y Kátia LundCidade de Deus es el nombre de una de las favelas de Rio de Janeiro y la película que cambió para siempre la producción nacional. Con temáticas que ya habían sido abordadas innumerables veces en la cinematografía brasileña: la desigualdad social, el tráfico de drogas y la violencia, Cidade de Deus plantea estos asuntos utilizando una estética y un ritmo diferentes a todo lo que se había visto hasta el momento en la pantalla local. A su vez, es la primera película brasileña que logró cautivar al público a nivel masivo y mundial.Está basada en un caso real y es una adaptación de la novela Cidade de Deus, de Paulo Lins. La película narra la vida de distintos personajes que viven en una favela de Río, entre los años sesenta y ochenta. Para realizar el rodaje, el equipo de filmación tuvo que pedir colaboración a los traficantes que dominaban la favela para poder filmar en condiciones seguras. La exigencia del jefe para autorizar el rodaje fue que se contratara a la propia gente de la comunidad para trabajar como actores y extras. Los personajes que aparecen en Cidade de Deus son, en su mayoría, los verdaderos habitantes de la favela, tornando la película aun más realista.

Tuvo cuatro nominaciones al Oscar en el año 2003: mejor director, mejor guion adaptado, mejor fotografía y mejor edición. Aunque no ganó ninguno de ellos.

- La casa de Alicia (2007). Dirigida por Chico Teixeira.Alice (Carla Ribas) es una manicura de 40 años que vive con su marido, sus tres hijos y su madre en un barrio obrero de São Paulo y que se las arregla de la mejor forma posible para enfrentar los problemas cotidianos. Un filme intimista y poco pretencioso que muestra al Brasil y a la familia brasileña de clase media tal cual son, con una actuación brillante de la actriz Carla Ribas y una excelente fotografía.

- Budapeste (2009). De Walter Carvalho

Basada en el libro “Budapeste” de Chico Buarque, cuenta la historia de José Costa (Leonardo Medeiros), un ghost writer -escritor fantasma- que al regresar de una convención aterriza en Budapest por un desvío del avión. En esta escala imprevista, Costa -casado con una famosa presentadora de televisión (Giovanna Antonelli), con quien vive en Rio de Janeiro-, conoce a Kriska (Gabriella Hámori), quien le enseñará el idioma húngaro. A partir de allí, la vida de Costa se dividirá entre esas dos ciudades y esas dos mujeres. Una historia llena de giros inesperados, bien filmada y tocada por la varita mágica del gran Chico Buarque.
- Tropa de Elite 1 y 2 (2007 y 2010). Dirigidas por José PadilhaCuentan la historia del BOPE, Batallón de Operaciones Especiales de la Policía Militar de Río de Janeiro, dedicado a combatir el narcotráfico. Tropa de Elite es la segunda película de José Padilha -quien había dirigido “Onibus 174″, un documental sobre un colectivo secuestrado por un asaltante en el barrio Jardim Botânico-, y está basado en el libro “Elite da Tropa” del sociólogo Luiz Eduardo Soares.Portagonizadas por Wagner Moura, ambas películas muestran los entretelones de las fuerzas militares, la política, la ley y la corrupción presente en todos estos ámbitos, desde la visión comprometida del Capitán -y luego Coronel- Nascimento (W. Moura). Tanto la uno como la dos tuvieron un enorme éxito de taquilla, convirtiéndose en los filmes nacionales más vistos de la historia del cine de Brasil -más de 10 millones de espectadores en apenas 8 semanas-.

- Estómago (2007)
Coproducción italo-brasileña, dirigida por Marcos Jorge, con un elenco formidable, encabezado por el nordestino João Miguel y con la participación especial de Jean Pierre Noher. Una historia que dialoga sobre el poder, el sexo y la gastronomía.