Reparo

¿En qué otra ciudad se ve gente en bata andando por la calle? Tal vez hasta se vea hombres caminando en suga en otros lados. Pero en bata, en salida de baño ¿adonde? no vale un spa, ni las termas, ni un resort. Hablo de la rua do Catete, de la Visconde de Pirajá, de Nossa Senhora de Copacabana. ¿Em Miami tal vez? no lo sé. Seguir leyendo

Alaska

Algunos se meten al agua igual. Otros se sientan en la arena a escuchar el sonido del mar y levantan el rostro cuando asoma el sol. “Por eso estaban tan baratos los pasajes”, dice Noelia, una argentina que se compró un pasaje a Río por dos mil novecientos pesos con una semana de anticipación. “La línea aérea sabía que se venía una helada y lanzó la promoción”. Pero lo que se ahorró en el vuelo se lo tuvo que gastar en ropa de invierno para toda la familia. Nadie espera que en Río de Janeiro haga tanto frío. Seguir leyendo

Curiosidades de Copacabana

Parece ser que la palabra Copacabana viene de un lugar mucho más alto y frío que la playa que la hizo famosa. Supuestamente la palabra original es “kupa kawana”, de origen quechua, y quiere decir “mirando el lago”.

Fue en Copacabana, Departamento de La Paz, Bolivia, donde un indio llamado Tito Yupanqui talló, por el año 1600, la Virgen de Copacabana, una de las representaciones más antiguas de la Virgen María en América. La imagen, que perdura hasta hoy a orillas del lago Titicaca, originalmente se llamaba Nuestra Señora de Candelaria, pero los indígenas de la región empezaron a llamarla Nuestra Señora de Copacabana. A su vez Copakawana era una deidad andina precolombina -equivalente a la diosa griega Afrodita o a la romana Venus- a la que se le rendía culto para favorecer la unión y la fecundidad. Su día es el 2 de febrero, como el día de Yemanjá.

Fue un comerciante portugués el que trajo una réplica a Río de Janeiro, ya con el nuevo nombre, y bautizó la Parroquia de la Praia do Forte como Parroquia de Copacabana. Hoy el barrio y la playa más famosos de la ciudad maravillosa.

Arena de oro

Todas las tardes sin lluvia, el productor Fabio Tabach publica una foto en las redes sociales desde su escritorio. En portugués escritorio significa oficina, y el de Tabach, como el de otros miles, es de arena, mar y tiene como fondo el Morro Dois Irmãos. En su tarjeta aparece la siguiente dirección: Av. Vieira Souto s/n, Posto 9, Ipanema.

Seu Mario es paulista, tiene el pelo blanco y mide 1,90. Debe haber sido banquero, o ingeniero eléctrico, o vendedor de autos. Ahora vende mousse de chocolate, frutilla, maracujá. Cuando empezó, hace nueve años, a un real, ahora a tres. “Es el mejor -grita con voz grave-, no soy yo el que lo dice, é o povo de Ipanema que diz“. Camina por la arena en sandalias y, como Tabach el productor, trabaja sólo cuando hay sol. En Ipanema los días hábiles dependen del clima.

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La última Palmera del Amor

Las palmeras brasileñas de Maragogi, las de Fortaleza, las de Natal, las de Boipeba, las de Costa do Sauípe, las de Praia do Forte, las de Bahia entera, en realidad no son brasileñas, las trajo de la India el navegante portugués Vasco da Gama, después de la llegada de Colón.

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Un minuto de viento

Estoy escribiendo un post sobre el lanzamiento del libro “Vai, Brasil”, de Alexandra Lucas Coelho, la periodista y escritora portuguesa que últimamente cito bastante en este blog. Desde las siete de la mañana y desde hace algunos días, edito el video de la entrevista en un programa que no conocía, coloco subtítulos, corto partes con todo el dolor del alma y la escucho. Al principio habla de la fuerza aplastante que tiene la naturaleza sobre Río de Janeiro, de lo pequeños que somos ante ella. Seguir leyendo

El corazón de Río de Janeiro

No es una isla, pero parece. Y es Río de Janeiro, pero no parece. Urca es el único barrio de la capital carioca donde se puede tomar una cerveza en la terraza de un departamento de planta baja con vista a la calle -y a la impresionante Bahía de Guanabara- sin rejas. Seguir leyendo

Río de Janeiro cumple 450 años

Hoy, 1º de marzo de 2015, Río está de aniversario. Festeja 450 años de vida. Todos números redondos. La ciudad está llena de homenajes, una torta de cumpleaños de 450 metros, 2,5 toneladas de harina y 3 mil huevos en la rua da Carioca -centro de Río-; recitales de Cateano, Gil, Jorge Ben Jor y Vanessa da Matta, entre muchos otros, en la Quinta da Boa Vista y la historia de la metrópolis en 360 grados.

Hice mi propio homenaje para la cidade que elegí y me adoptó sin chistar. Un video filmado en bicicleta en un lugar que amo aunque sea peligroso, el Aterro do Flamengo, diseñado con buen gusto y vegetación nacional por uno de mis cariocas predilectos -aunque haya nacido en São Paulo-, Roberto Burle Marx. Las imágenes no serían nada si no estuvieran acompañadas por la voz sanadora de mi gran musa carioca, Letícia Novaes, de Letuce, que canta en inglés y resuena en portugués.

Parabéns mi amada-odiada Río. Con 450 años seguís siendo una mujer hermosa, tan pero tan linda que te perdonamos cualquier cosa.

Aterro do Flamengo en bicicleta from Ana Schlimovich on Vimeo.

Quarta-Feira de Cinzas

Salgo porque tengo que buscar esa mochila. Es hoy o nunca. No importa que tenga 37,5 de temperatura y la nariz tapada, o que no haya terminado la nota que el editor me pidió el viernes para el miércoles. ¿Me habré engripado por aceptar un trabajo en carnaval? ¿a quién se le ocurre? Igual no tenía ganas de carnavalear. Estoy como Louie, el comediante al que David Lynch, en el papel de un productor de la CBS, le pide que lo haga reír en 3, 2, 1, ahora. No hay caso, no se puede forzar el humor, o las ganas de divertirse durante cinco estrictos días porque es carnaval. Seguir leyendo

Big Mix

Yo ya sabía, dice la calcomanía que está debajo de las havaianas del muchacho. Son pasadas las dos de la tarde y todo el mundo en Rio de Janeiro querría estar como el repartidor de vaya a saber qué: sin camisa, a la sombra y de levante. La belleza de la mulata se adivina en su medio rostro visible, en el pelo enrulado y la destreza del hombre para galantearla desde la bicicleta. Enero hierve y la gente también. A pocos metros de esta escena de la calle Alvaro Ramos, en el corazón de Botafogo, descansa Tom Jobim, en el cementerio São João Batista, uno de los primeros cementerios sin distinción de clases. Big Mix dice la calcomanía de la ventana. O Xim Gib.