El señor de las llaves

El dueño de la casa bacana, esa de la Rua Canning, donde me quedé para cuidar las plantas hace varios meses, me dijo que en vez de mudarme a la isla, o a Chile o a la China, tengo que mudarme a Ipanema; que no huyo de Río, huyo de mi casa. Y que el departamento de al lado, está vacío. Me pasó el teléfono del propietario, que es el mismo que el del suyo y de todo ese edificio horizontal, y me contó que lo vio justamente cuando quería entrar al departamento vacío. Seguir leyendo

Brasil eu te amo

Con el real devaluado se preve un verano lleno de argentinos. Marta y Jorge, porteños, casados hace tal vez demasiados años, protagonistas de Diálogos Imaginarios, se vinieron antes de que Copacabana se convierta en la Bristol. Una semanita en plenas elecciones porque total los candidatos son uno peor que el otro. Como el día amaneció nublado, desayunaron en el hotel de la Barata Ribeiro y se fueron a conocer Santa Teresa.

Seguir leyendo

Gosto de agosto

Trabalho, trabalho, trabajo. En un minuto, tres veces la palabra trabajo. Hablan fuerte los cariocas que están en la playa sin trabajar. El sol raja la piel como si fuera enero, o noviembre, o cualquier mes del año. Voy a parar para ponerme protector solar. La mayor inversión desde que vivo en Río de Janeiro, donde no hay invierno.

Seguir leyendo

Fuerza natural

“Vai, Brasil” espera sobre la mesa de luz. Tiene tapas duras, como todos los libros de Ediciones Tinta da China, verde manzana. La mesa de luz está en un cuarto donde el sol del invierno carioca entra de doce a cinco. El sol del invierno carioca es tan asesino como el del verano. En tres días las tapas del libro se curvaron hacia arriba. Seguir leyendo

Yo no tengo la culpa

Brasil anda extraño, a 30 años de la Nueva República, o de la vuelta de la democracia, la gente sale a la calle a manifestar. Libremente piden: que se acabe la corrupción, que se vaya Dilma, we want military intervention now, sí, en inglés -queremos intervención militar ahora-, que privaticen más y otras barbaridades como “femenicidio sí, fomenicido no #fuera el PT”. Fome es hambre en portugués y femenicidio es el asesinato de mujeres por razones de género. El cartel lo sostenía una señora y la foto se puede ver en Instragram. Tal vez la señora se expresó mal. Quién sabe.

En el 2013, cuando Brasil salió a la calle a protestar por el aumento del pasaje de colectivo, de R$ 3 a R$ 3,20, se respiraba cambio, creatividad en los mensajes, esperanza, el despertar del gigante. Hoy el pasaje cuesta R$ 3,40 y lo que se siente en las manifestaciones es un extraño malestar, una brecha que se abre entre un lado y otro aunque no se sabe bien qué significa cada uno. A la esperanza y las ganas de cambio les pasó por encima el odio, expresado sin gracia, con agresividad y faltas de ortografía.  Seguir leyendo

La cabeleireira

En Argentina se dice pelo y aquí cabelo, en Argentina hay peluqueros y acá cabeleireiros. La peluquería es el salão de beleza y el salón de belleza es la segunda casa de las brasileñas. Uñas, pelos, cejas, tira de cola, todo es modelado, pintado, recortado, depilado, alisado y generalmente mejorado en estos salones de todos los tamaños y estilos que proliferan como las farmacias y los lanchonetes, en las veredas, en las galerías y hasta dentro de los edificios. Enfrente de mi casa, en una calle tranquila de barrio, hay tres. Una peluquería para mujeres, una para hombres y otra unisex. Seguir leyendo

Sabor a casa

Estoy escribiendo una nota sobre el barrio de Botafogo para la Revista La Nación. Este post es un recreo. Reuní demasiada información para tan pocas páginas. Podría escribir una guía con todo lo que conocí. Tal vez lo haga un día, pero hoy no. Hace demasiado calor y tengo que entregar la nota ya.

Seguir leyendo

Los infinitos adjetivos de Copacabana

Juliana Rocha es una de esas chicas a quien el fotógrafo de Rioetc, el primer site de cool hunting de Brasil, pararía en la calle para preguntarle si puede sacarle unas fotos. Pero resulta que Juliana, de 26 años, original de Ceará, es la Editora de Imagen de Rioetc y cuando la conocí, unos cinco años atrás, era ella quien paraba personas para fotografiar.

Los Rolling Stones, el Papa Francisco, los Argentinos, todos han pasado por Copacabana y cada uno dejó su huella. La princesinha do mar, como se apoda al barrio más famoso de Brasil es amada y odiada, magnífica y horrible, áspera y excitante, pero no voy a ser yo quien la adjetive, de eso se encargó la fotógrafa Rocha, que un buen día, por acaso, o porque Tiago Petrik, su jefe, le pidió si podía llegar más temprano a la oficina, comenzó a correr por la orla de Copa acompañada de su celular a la hora del amanecer. Sensible a la luz de la aurora, como buena observadora, la comenzó a registrar. Cada día una foto adjetivada que pasó a publicar por Instragam (@rochajuliana). Así surgió la serie Copacabana Sentimental.

Seguir leyendo

El mejor trabajo del mundo

El mejor trabajo del mundo. Así se llama el libro de Carolina Reymúndez, cronista de viajes con 20 años de camino recorrido. Sus relatos son casi las únicas notas de viaje que no me aburren, que me dejan con ganas de leer más, otras, todas. No compré el libro aun, pero está en la listita de la semana. Para que vean que no exagero, aquí hay un adelanto.

Seguir leyendo

Día de la Tierra en Ipanema

El Día de la Tierra puede ser un día cualquiera, pero no en la playa de Ipanema. El clima de abril es delicioso, el otoño dorado de los cariocas, con la playa semi vacía, visitada por los frecuentadores de siempre, por ejemplo, el ingeniero forestal Marcos Costa de Andrade, más conocido como Boto Carioca, que un 22 de abril armó una exposición de sus dibujos digitales amarrados con canutos en la arena. Por suerte, rarezas como esas y otras que aparecen en las siguientes imágenes, quedaron registradas y están acompañadas de la bella voz de Otto. ¡Feliz Día de la Tierra! Y que muy pronto entendamos la importancia esencial de este hábitat que posibilita la vida.