Wild Río

Arriba, el Cristo iluminado con los colores de “los hermanos” para el día de la Independencia Argentina. En la cima del Corcovado el personal vestía gorros de lana y guantes. Lo primero que pensé fue qué exagerados, pero a los cinco minutos el frío congelaba las manos.  Seguir leyendo

Bipolar

Estoy escribiendo una nota sobre Río para una revista dirigida a mujeres jóvenes, y empieza así: es inevitable, nombrar Río de Janeiro y que se te dibuje una sonrisa en la cara. Visitarla diez veces y querer volver mil más.

Y es la pura verdad, pero, pero, pero Seguir leyendo

El descanso

Ayer escuché que bañarse hace que la mente entre en un estado parecido al que entra cuando se corre, un estado meditativo, o tal vez creativo; también pasa cuando se anda en bicicleta, cuando se viaja del lado de la ventana en el colectivo. A mí me pasa. Capaz a otros no. Pero con lo del baño seguro que algo debe haber. Seguro. Por eso, al menos una vez al día, todos los brasileños, y quiero decir todos, los ricos, los pobres, los negros, los blancos, los travestis, los enanos, los nordestinos, los tapaxós, los gauchos, no los gauchos argentinos, los del sur de Brasil, todos, en algún momento del día dicen vou tomar banhoSeguir leyendo

Bienvenida carioca

Volver después de cuatro meses de ausencia. La casa dada vuelta. La moto ahogada. Los tenedores misteriosamente desaparecidos. Las plantas vivas, un milagro. Seguir leyendo

Sabores nativos de São Sebastião

Hoy es el día de São Sebastião, el patrono de Río de Janeiro y de Cova da Onça, el pueblo de pescadores en el que estoy, que se llama oficialmente como el patrono que veneran, São Sebastião. Desde el viernes estamos de fiesta, procesiones marítimas con el Santo, con música, con barcos adornados con palmeras y árboles y flores y mujeres disfrazadas y alcohol. Decenas de barcos, lanchas, canoas y yates salen a navegar con la banda de la iglesia tocando en vivo y bajan en la playa paradisíaca de Pratigi y en bancos de arena que aparecen y desaparecen con las mareas.

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Aleluia

Silencio. Ningún ruido humano o mecánico. Grillos, colibríes, pájaros carpinteros, cigarras, moscas, mutucas, las hojas que se mueven con el viento y el somnífero vaivén del mar. Es domingo, final de tarde en Moreré, una aldea de trescientas personas y tres calles de arena, al este de isla de Boipeba, en Bahia. Seguir leyendo

Un filme franco-brasileño con participaciones argentinas

Despedida de soltero en el Morro São Carlos. Los novios, dos brasileños, llevan juntos veinte años. En el grupo hay unos seis o siete argentinos que vinieron a Río para festejar el cumpleaños número 40 de uno. Soy la única mujer y a todos nos gustan los hombres.

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Oi ¿Tudo bem?

En Brasil “Oi” es “hola” y una compañía de telecomunicaciones. Soy clienta de Oi y todos los meses me llegan al mismo tiempo dos sobres verdes con la factura, una en cada sobre pero las mismas cuentas, igualitas. Son la “segunda vía”, la corrección de la factura original y siempre la segunda vía viene duplicada. Lo que nunca viene igual es el valor de la cuenta y el tipo de plan. Seguir leyendo

TransCarioca

-¿Cuándo podremos salir del Galeão, el aeropuerto de Río, en Metro?. -No sé, pero no creo que yo viva para verlo, responde un señor carioca de unos 60 años en el ascensor del Metro del aeropuerto de Lisboa. Seguir leyendo

El titán del aluminio

La Avenida Bartolomeu Mitre, en el barrio de Leblon, conecta la Zona Sul de Río con otros barrios: Barra da Tijuca, São Conrado, Gâvea y Rocinha, la favela más grande de Brasil. Es una avenida ancha, con bastante tránsito pesado, semáforos demorados y obras del Metrô a dos cuadras de la playa. Un domingo a la tarde, pedaleando por la bicisenda, más o menos donde empieza la calle de los restaurantes y bares de moda, la Dias Ferreira, veo esta imagen: dos piernas y la bolsa de un colchón Queen Size lleno de latas.  Seguir leyendo