Qué hacer en Río cuando llueve

Uno nunca cuenta con la lluvia. Pero después termina contando los días de lluvia que no pasan nunca, que se repiten hasta que uno tiene que volver. En una ciudad balnearia como Río la lluvia duele. Los cariocas se deprimen, se ponen nerviosos, si pueden no salen de casa. Y los turistas sufren, porque tendrán que volver a casa blancos como esta página y nadie los envidiará en la oficina. Las fotos con fondo gris, la vista desde el Cristo tapada, la playa, algo a lo que habrá que volver con sol. Pero siempre puede ser peor. Me acuerdo que en enero de 2007, el año que me mudé a Río, llovió enero entero. Todos los días menos uno. A veces pasa. Y a veces le pasa a uno. Por eso se me ocurrió escribir una lista de lugares para pasar el tiempo cuando el tiempo no acompaña y no perder las vacaciones lamentándose. Seguir leyendo

Geografía insuperable

El fondo de la casa de Gilmar Lopes da a la playa de Copacabana, al Pão de Açúcar, a la Bahia de Guanabara, a Ipanema, a la Lagoa, a Niterói. La casa está en lo alto del Morro dos Cabritos, en la favela que lleva el mismo nombre, en el corazón de la Zona Sul. Seguir leyendo

Un tranvía llamado Deseo

Cuatro años de espera, de obras sobre obras sobre obras sobre obras, como la repetición de una maldición de magia negra. El barrio más portugués de Río de Janeiro es también el más castigado. Y el más aislado. Seguir leyendo

Lapa a la moda

Las lámparas de cobre traídas de Bali y el piso; las sillas que eran del showroom de Gianfranco Ferré y las mesas hechas con pedacitos de madera de demolición por los diseñadores de Controprogetto; los cacharritos de loza con la marca de la casa impresa que usan para servir el tiramisú y la gigantesca lámpara medusa de acrílico que construyó el artista Jacopo Foggini. Todo es hermoso en Casa Momus. E italiano. Incluso los propietarios. Seguir leyendo

Paisajes con bossa


Veinte grados en Río de Janeiro. Los vendedores callejeros ofrecen gorros de lana acrílica por diez reales y chalinas por veinte. Las mujeres aprovechan a sacar las camperas de cuero del armario antes de que la humedad las termine de desintegrar. La despiadada humedad carioca avanza sin freno, sin el sol abrasante que reina el resto del año, y deja sus marcas de hongos por todas partes, los zapatos, los trajes, las carteras, las chaquetas de cuero compradas en el último viaje al extranjero. Billetera mata galán. Río mata cuero y prendas caras. Ni vale la pena invertir. Seguir leyendo

El corazón de Río de Janeiro

No es una isla, pero parece. Y es Río de Janeiro, pero no parece. Urca es el único barrio de la capital carioca donde se puede tomar una cerveza en la terraza de un departamento de planta baja con vista a la calle -y a la impresionante Bahía de Guanabara- sin rejas. Seguir leyendo

Un refugio en la ciudad

La temperatura baja unos grados, el terreno se eleva unos cuantos metros y la arquitectura se cuela entre la naturaleza, con el máximo respeto. Se trata de la casa del embajador y banquero Walter Moreira Salles, padre del cineasta Walter Salles. Una construcción de la década del 50, proyectada por el arquitecto Olavo Redig de Campos. El sello de los jardines salta a la vista apenas se visita este lugar que está en lo alto del barrio de Gâvea. Sólo Roberto Burle Marx podría haber diseñado ese paisaje que lo deja a uno atontado, por el tamaño de las hojas, los colores de los frutos que son raros y a la vez autóctonos. El mosaico que rodea la piscina también es de su autoría. Seguir leyendo

El bar donde Ipanema no duerme

Después de las nueve de la noche, la Visconde de Pirajá, avenida principal de Ipanema, equivalente, digamos, a la avenida Santa Fe en Buenos Aires en esa manía argentina de compararlo todo, está más desierta que domingo en el microcentro. Si Roberto Arlt viviera y visitara Río de nuevo, volvería a quejarse de lo mismo que en 1930. A las once de la noche todo el mundo está durmiendo. O casi, el que no, va por la mitad de su caipirona, una caipirinha de litro y medio, en el Barthodomeu. Y después, como a eso de las tres, cruzará al Empório, un bar rockero que también está a una cuadra del mar y salva las noches del barrio.  Seguir leyendo

Mais uma, por favor

Sábado de mañana. Un grupo de chefs, periodistas gastronómicos, dueños de restaurantes, sommeliers, asesores de prensa y quien escribe viajamos en una trafic último modelo rumbo al lugar preferido de la Emperatriz Teresa Cristina, esposa de Don Pedro II: Teresópolis. A probar una cerveza.  Seguir leyendo

Brasil en siglas

No basta conocer la maravillosa y sensual lengua portuguesa para entender le que se dice en una conversación, o en la tele, o en una página de internet que explica cómo se hace para exportar servicios. Hay que hacer un Master en SGLS, abreviaciones, letras que juntas significan cosas importantes: CPF, CNPJ, UFRJ, PF, PM, DR y CC. Seguir leyendo