Santa Teresita: historia y esCritURA de un alma

 

“Historia de un Alma” es un libro de Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz, también conocida como Teresa de Lisieux, en el que ella misma narra su propia vida en tres manuscritos y en primera persona. Por eso su obra se puede considerar dentro del género literario de la autobiografía, la memoria, las confesiones, del relato o del diario íntimo. Y también dentro de lo que hoy conocemos como literatura del yo. Al escuchar esta última denominación, la pregunta se formula por sí sola:

¿Por qué una persona tan sencilla y humilde como Teresa de Lisieux se dispuso a hablar de sí misma?

No fue su elección, aunque ella sí reconocía su devoción absoluta por Jesús y declaró, que “después de mi muerte, haré caer una lluvia de rosas“, es decir, que proporcionaría un sinfín de favores y beneficios para que la gente amara más a Dios.  Ella, personalmente, no pensaba en dejar un rastro escrito de su vida. Mas bien fueron otras personas que sí consideraron que era alguien quien debía dejar testimonio de sí misma, de sus pensamientos y vivencias. Y así lo hizo. Teresita escribió́ los manuscritos por sugerencia de sus hermanas y por orden de su Superiora y, por voto de obediencia, no pudo negarse.

Su libro está lleno de memorias, anécdotas, confesiones y un mensaje grandioso:  Dios está en todas las personas, en todas partes y situaciones y, sobre todo, en los detalles sencillos de la vida. Por eso, para Teresita, la espiritualidad no tiene tantas vueltas, es simple y la llama “mi caminito de infancia espiritual”.  Consiste en hacerse enteramente niño ante Dios y ante los hombres, no por un espíritu aniñado, infantil o ingenuo sino por vivir nuestra vida espiritual con amor puro, sencillez, abandono y confianza y sin complicaciones.

Seguir “el caminito” y vivir “la infancia espiritual” es simplemente hacer lo de siempre, lo propio y hasta lo rutinario, pero con un amor extraordinario. Es “florecer allí donde Dios nos ha plantado y donde quiere que trabajemos, aceptando los sacrificios, hasta el total abandono, confiando sólo en su protección”.  Una sonrisa, un gesto de cariño, una llamada o un mensaje, sufrir en silencio las injusticias, ser siempre optimista, alegrar a quien está triste, acompañar al que sufre y otras tantas acciones hechas con amor son los ejemplos de la espiritualidad del caminito que ha convertido a “Historia de un alma” en un “clásico” de la literatura espiritual que no puede faltar en la biblioteca de un católico (siendo siempre la Biblia el primero, el más recomendado y destacado del “top-ten”, sin duda)

El 30 de septiembre de 1898, al cumplirse un año exacto de la muerte de Teresita, su hermana, Inés de Jesús, publicó la primera edición de “Histoire d’une áme”. Con un tímido tiraje de tan sólo 2.000 ejemplares, se convirtió en poco tiempo en un verdadero «best-seller» que se agotó en seis meses. La segunda edición fue del doble, 4.000 ejemplares. Y las próximas ediciones se sucedieron sin cesar y  en más de 60 idiomas, porque hasta se ha convertido en un referente de otras religiones. Así es como la literatura del yo del Teresita se convirtió en una obra clave de la conversión, vocación, consagración y devoción de muchas personas en el mundo entero.  Entre ellas, yo.

Alguna vez compartí tal y cómo fue la “historia de mi alma y de mi fe” con Santa Teresita. Fue amistad a primera leCtURA, y desde el año 1996 acompaña mis pasos, ilumina mis decisiones, cura mis heridas y no permite que me aparte del “caminito” porque sobre él deja caer su lluvia de rosas. Por eso hoy necesitaba homenajear a “La Tere”, como me gusta llamarla, como escritora a través de mis propias y humildes letras. Siento una conexión especial con esta mujer que desnudó su alma en papel para regalarnos su protección y una visión práctica sobre la Fe.

Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa fAZ, te honro y agrAdeZco tus letras … de la A a la Z con este mi propio escrito y con un momento muy emocionante en mi vida: hace un año frente a tu mirada y a tu propio puño y letra en Lisieux.

Gracias por tus bendiciones y rosas.