Génesis…¿Y ahora?: Día Séptimo

 

Fueron, pues, acabados los días de tantas emociones, sentimientos y lecciones de la visita del Papa a México. Regresó a Roma y descansó. Todo lo que hizo fue bueno. Pero, Génesis… Génesis 1,  2 y 3 y así  sucesivamente…Ahora la historia continúa con el hombre mismo. Es decir, depende de todos y cada uno de nosotros lo que hacemos con “la creación” del Papa en México. Para ello, aquí un recordatorio de algunas enseñanzas que destacamos en este blog.

Imitemos los gestos generosos y humildes de Francisco porque valen más que mil palabras. Día 1.

Miremos al mundo y a nosotros mismos no sólo con nuestra vista. Busquemos siempre ratos de mirar, contemplar, rezar y silenciarnos para poder vivir y servir mejor. Día 2.

Venzamos la tentación de la vanidad, de la necesidad de querer tener más a costa de otros y de sentirnos superiores. No caigamos en la debilidad espiritual. Y cuando caigamos en la debilidad física, recordemos que la ciencia y los medicamentos no son suficientes. Necesitamos también de la “cariñoterapia”. Día 3.

Estes sano o no, seas joven o adulto, laico o religioso, quien seas y donde sea que estés y para todo lo que hagas: ¡Échale ganas! Día 4.

Pero no es fácil. Francisco no lo negó ni eludió temas como la violencia, la discriminación o  el narcotráfico. Porque son temas que enferman a una sociedad, especialmente a su mayor riqueza: los jóvenes. Por eso el Papa pide que los jóvenes, y también gente de su mies, sean fuertes, recen y amen la vida en familia, en comunidad y en la Iglesia. Día 5.

Se puede, dijo Francisco. Depende de todos y cada uno de nosotros el cambio favorable en la sociedad.  Incluso de quienes están en reclusorios, aunque hoy estén aislados. Porque desde allí el Papa los quiere dando testimonio de la debilidad y fortaleza del hombre y, sobre todo, del poder imbatible de la misericordia de Dios. Día 6.

Y así fue… Para el día séptimo, había concluido Francisco toda su tarea en México; y descansó de unos días sumamente intensos. Desde Roma consagró, bendijo y agradeció a México.

Ésta fue la historia de la vista del Papa a México. Génesis. Origen y principio. Ésto recién comienza. Ahora depende de nosotros.

Muchas Gracias, Francisco. Rezamos por vos.

Agustina