La araña negra

 

Albert Bitzius, más conocido por su pseudónimo Jeremias Gotthelf (literalmente, Dios ayuda), fue un escritor suizo de habla alemana del S.XIX. Tras educarse como pastor protestante, comenzó a escribir ficción a los 39 años. Su obra más conocida es una novela corta llamada La araña negra.

Fuente: www.theeuropeanlibrary.org

La narración inicia con un relato enmarcado (un personaje dentro de la historia comienza a narrar otra historia), en el cual el abuelo de un nene recién bautizado comienza a contar la razón por la cual la casa en la que viven tiene una viga de madera antigua, cuando el resto de la casa está completamente nueva.

Unos siglos antes, el caballero de la Orden Teutónica Hans von Stoffeln gobernaba la aldea con mano de hierro. Cobraba impuestos abusivos, era agresivo e impredecible (cualidades nunca vistas después en ningún gobernante) y su última ocurrencia fue que quería replantar un bosque desde la montaña hasta el sendero que llevaba a su castillo. Para colmo, quería que el trabajo fuera hecho en tres días.

El trabajo exigía que todo el pueblo se involucrara, pero era época de cosecha, y si no se recogía, el hambre se hacía una amenaza muy real a corto plazo.

En ese momento crucial, apareció un extranjero en el pueblo. Se ofreció a ayudarlos con la replantación, tenía un método infalible, pero sólo pedía una pequeña cosa a cambio de su ayuda: un niño sin bautizar. En el momento en que escucharon su demanda, salieron todos corriendo.

Decidieron intentarlo por sus propios medios. El proyecto no avanzaba, y el plazo se estaba por cumplir. Entonces Christine, una mujer de otro pueblo que se había casado ne este, se le ocurrió una idea: aceptarían el trato, pero bautizarían inmediatamente a todo recién nacido. El extranjero aceptó, y el trato se selló con un beso en la mejilla.

El transplante se hizo muy fácil y rápido, pero a Christine le quedó una marca donde la habían besado. El pastor bautizó inmediatamente al primer recién nacido, aunque Christine sintió que la marca le quemaba sin parar. La marca que le había quedado empezó a transformarse en una araña negra.

Al siguiente nacimiento, el pastor repitió el proceso, pero las cosas empezaron a torcerse. Surgió una tormenta, miles de pequeñas arañas salieron de la marca de Christine, los aldeanos entraron en pánico, y el ganado murió.

Christine y algunos granjeros decidieron robar al siguiente recién nacido y entregárselo al diablo. El pastor, avisado, consiguió bautizarlo antes de que llegaran. Christine se transformó en una araña negra gigante, mató al pastor, a von Stoffeln, a los aldeanos y a sus animales.

Voy a seguir con la historia la semana que viene, cuando también voy a comentar un par de cosas. Les recomiendo avidámente que la lean, un resumen no llega a mostrar lo genial que es la historia.