“La manera de llegar a la gente es con hechos concretos”

 

Por Agustina Acciardi:

La Catedral Nuestra Señora del Rosario, se encuentra ubicada en el centro de la ciudad de Moreno. Funciona desde hace 150 años, y en la actualidad el obispo es Fernando Carlos Maletti, quien fue elegido para ese puesto en 2013 por Francisco Bergoglio.

 

Entrada de la Iglesia por la calle Alcorta.

El Padre de la Parroquia es Fabián Sáenz, y con quien mantuvimos una charla acerca de las laborales sociales de esta Iglesia es Roberto López, ayudante del padre y secretario de la institución:

 

-¿Cuál es la mejor forma de llevar la religión a la gente?

-R.L: El tema fundamental es poder entender que lo que configura una religión es la manera que ha encontrado el hombre de contestar las preguntas que se ha hecho a lo largo de la historia. Las tres preguntas más importantes: de dónde vengo, a dónde me voy cuando me muero y qué sentido tiene la vida. A partir de esto el hombre tuvo que me empezar a manejar respuestas. Cada parroquia, cada comunidad construye algo en cada lugar del mundo basados en el evangelio para llegar a evangelizar. La manera de llegar a los principios básicos del cristianismo y del evangelio a la gente es con hechos concretos y reales. Si uno no muestra gestos que la gente pueda ver, no hay posibilidad. Si Jesús hubiera sido un gran hablador pero no hubiera dado la vida por sus amigos, no hubiera sido crucificado, hubiera sido un profeta más.

-¿Qué tipo de ayuda brinda la Iglesia de Moreno?

-R.L: Tenemos un centro de día donde se reciben diariamente 20, 50, 60 personas que están en situación de calle. Esta gente es permanentemente excluida, entonces tienen que bañarse, comer, conseguir una changuita. El padre Fabián consideró que para esta comunidad, era prioridad ayudar en esto. Trabajamos en base a la problemática de la zona. Moreno es terminal de trenes y esto tiene una influencia porque ha venido mucha gente que dormía en el tren y después se quedaban dando vuelta por acá.

-Exactamente, ¿Dónde está ubicado?

-R.L: En la calle Asconapé 174, ese centro está a cargo de un diácono Daniel Suarez y en ese mismo lugar tenemos abogados y mediadores; se entregan medicamentos porque tenemos un botiquen solidario con cosas que dona la gente, hay un psicólogo que está trabajando bastante, la ropería con toda la ropa que la gente dona, damos desayuno y duchas.

-¿Las puertas están abiertas para todos?

-R.L: Ellos van, se acercan ahí a las ocho de la mañana; normalmente ya hay un grupo estable, otros que van y que vienen y después a los nuevos se los identifica, al que no tiene documento se lo ayuda a hacer el trámite, si tiene algún problema físico tratamos de conectar con el hospital. En el lugar rigen ciertas normas que tienen que ver con la convivencia y el servicio lo presta gente voluntaria.

-¿Cuáles son los problemas más comunes a los que se enfrentan?

-R.L: La Iglesia es el primer recurso al que va la persona, o el último. A lo que nos enfrentamos normalmente es con la necesidad humana. Nos encontramos con sufrimiento. Hay que tener un temple bastante importante, una capacidad de ponerse en la piel del otro, escuchar al otro y lo que la gente busca en el 90 por ciento de los casos es contención. En base a esto hemos ido creando todo nosotros y para poder ayudar a una persona hay que ponerse en una situación de simetría. La persona también me está evangelizando a mí, con su sufrimiento, su dolor, me está acercando a que yo pueda ser cada vez más sensible.

-¿Reciben ayuda?

-R.L: Sí, las donaciones tienen que ver con hacer participar a la gente. El centro de día se sustenta con la ayuda de los demás, pero tenemos un grupo que específicamente aporta para el centro. Todos los meses se autoimponen una cuota y sabemos que contamos con eso para pagar la luz, el gas, el agua, las cosas que hay que comprar para el servicio diario.

Agustina Acciardo es alumna de Periodismo de la Universidad del Salvador

Gracias Agustina por tu aporte

Contacto: agustinaacciardi@hotmail.com

 

 

 

 

 

 

 

 

  • daniel

    Las religiones son como dice Agustina, un acto de fe, de amor al prójimo. sirve para que la gente sea mejor, y si logran su objetivo, bienvenidas sean, cualquiera de ellas….