Santa Teresita: La tercera en Dioscordia

Todo comenzó porque me casé. Ella se metió en mi matrimonio. Y todo cambió… Para bien.

Habíamos puesto fecha. Estábamos frente al dilema de todos los novios para elegir la iglesia. Pues tiene que ser linda, cerca de donde vivís vos, el novio, y yo, la novia. Y cerca de la fiesta, y fácil de llegar y, y, y… Y elegimos la Parroquia de Santa Teresita del Niño Jesús. Ah, sí, y porque ya habíamos ido ahí al casamiento de Ricardo y Juliana y nos había encantado. Listo: teníamos todo “fríamente calculado”. Ya podíamos anunciar, imprimir y repartir participaciones. Tres acciones que derivaban en muchas felicitaciones y conversaciones sobre, por ejemplo, el vestido y la luna de miel. Clásicos enganchados de diálogos pre-nupciales.

Pero hubo una pregunta diferente y de una persona muy especial con quien yo trabajaba. Además, la queridísima Laura se la contestó ella misma: Seguir leyendo

Lo que nos dejó esta Semana Santa

Terminando la Semana Santa del 2016, que no va a volver a repetirse, quería compartirles un poco el aprendizaje (o mejor dicho, los dos grandes aprendizajes) que tuve.

  1. Semana Santa es una oportunidad tremenda para crecer en comunidad.

Si uno se sumerge en el mensaje de Jesús, quien va viviendo cada paso hacia la muerte de Cruz y Resurrección, ve que en casi todo momento está acompañando. Elige estar con los demás. Pero lo más lindo de Jesús es que realiza esa opción misericordiosamente por sus amigos sin importarle que uno lo traiciona, otro lo niega y casi ninguno llega al momento culmine de su sufrimiento.

La Pasión de Jesús nos resalta la importancia que le da a la comunidad. Es más, me animo a decir que en estos relatos se encuentra la miseria de la Iglesia. Gente que no vela por Él cuando lo pide, gente que lo latiga, gente que le clava una espada en su costado. Pero Él sigue eligiendo vivirlo en comunidad. Porque el Amor por definición, necesita salir afuera de uno mismo.

Si vemos, Jesús comienza entrando en Jerusalén donde es recibido por una multitud, en la noche que va a ser atrapado celebra la Última Cena dejando en claro que el servicio a los demás es una de las claves para la vida, parte y comparte el Pan y el Vino, sienta en su mesa al enemigo, ora en el Huerto de los Olivos preocupándose por la Salvación de los que se quedan dormidos, durante el camino al Gólgota necesita a Simón de Cirene para cargar su Cruz, en el final trágico les habla a María y Juan, pide perdón por los que lo condenaron y salva al Buen Ladrón.

Básicamente, en todo momento, Jesús nos quiere decir que lo más importante que vino a hacer en esta Tierra necesita vivirlo con la gente. Ahí mismo, ya está presente el germen de una iglesia, iglesia humana que se equivoca, pero iglesia que acompaña.

fuente: forosdelavirgen.org

         Fuente de la imagen: forosdelavirgen.org

             2.Vivir mi vida como lo vivieron los apóstoles al Sábado Santo.

Me desperté el Sábado Santo preguntándome: ¿Qué habrán sentido los apóstoles ese Sábado Santo? Porque Jesús les había dicho que resucitaría pero bueno, “del dicho al hecho hay un largo trecho”. Supongo que se habrán  despertado más alegres pero expectantes, más tranquilos que el viernes pero con una pequeña duda. Sin embargo, ellos fueron al Sepulcro, rezaron y esperaron.

Lo que me llevé de esta Semana Santa fue que quiero encarar mi vida con ese sentir de los Apóstoles. Nadie sabe cuándo vendrá, cómo vendrá, ni cómo reaccionaremos en la Segunda Venida. Pero sí sé que quiero que mi vida sea una eterna vigilia esperando a Jesús, esperando el momento donde se cumplan las promesas. Pero para eso, tengo que vivir trabajando en la Tierra como si a cada segundo pudiera venir. Quiero entregarme por Amor en todo momento, crecer en oración y creer fervorosamente que mi vida vale la pena si me despierto cada día como aquellos apóstoles y corro al otro lado de la piedra del Sepulcro con sus ánimos y su fe. Porque al fin y al cabo, se trata de eso, de la fuerza de mantener una duda. Nadie sabe 100% ni tiene el pájaro en la mano, pero creemos sin ver y esperamos con fe.

Sin comentarios

Padre Gonzalo Fernández

El Padre Gonzalo Fernández fue ordenado Sacerdote por el actual Papa Francisco en el año 2002. Es Capellán del Hospital Neuropsiquiátrico Braulio Moyano situado en el barrio porteño de Barracas desde hace ocho años.

¿Qué es lo que más feliz te hace de tu vida sacerdotal?

La utopía del amor de poder vivir libre. De ser libre para algo mucho más grande. En criollo:  ”Vivir para servir es VIVIR en mayúsculas” . Ser un poco el amigo de Dios entre gente común. Ser puente en situaciones cotidianas. Ser Sacramento me hace feliz. Sentir que Dios se hace presente en los que están abandonados y que me quieren con el amor que Dios me quiere. A veces los estudios sobran y la gente te quiere por lo que sos más allá de los títulos

 ¿Quién es Dios para vos?

Dios es misterio profundo que me sondea y me rescata del abismo cuando no sé bien quien soy. Algo así como la respuesta a las preguntas que todavía no supe hacer.
Dios es misterio de Amor que me seduce, me conoce y me invita a VIVIR una aventura mayor a sus riesgos. Intuición en el amor que se hace vida que vale la pena gastar y convidar.

¿Cómo sentís la presencia de Dios en el Moyano?

Un rasgo característico, en el cual, siento la presencia de Dios en el Hospital Moyano, es la DESMEDIDA, que es tan típico de la locura. Dios en Jesucristo es locura y escándalo; Amor y Desborde. Él es capaz de todo y no todos son capaces de experimentar pasarse de ciertos límites. las mujeres internadas acá saben lo que es la desmesura y también saben lo que es el abandono. En la desmedida y en el abandono, Dios esta presente, muy presente.

¿Qué sentís desde que Francisco , una persona tan cercana para vos, se haya transformado en Papa?

Yo se lo dije cuando le visité el verano pasado, desde que él es Papa, siento que soy mal cura (lo era antes también) pero tengo la sensación de ser un cura que muchas veces no esta a la altura de las circunstancias. Algo parecido a lo que le pasó a Pedro con Jesús en la barca cuando lo reconoce como Hijo de Dios. Al mismo tiempo, un deseo enorme de seguir construyendo esta Iglesia de puertas afuera, de frontera, de periferia.

Padre Claudio Caruso

¿Quién es Dios para vos?

Dios es mi Padre que está más empeñado que yo en que las cosas me salgan mejor. Mira con ilusión que ponga más amor en todo lo que hago y que no me canse ni desanime fácilmente.

En el día muchas veces me gusta pensar que me está mirando y cuidando como un Padre cuida a su hijo pequeño: que frunce el ceño cuando meto la pata, que se ríe a carcajadas cuando hago alguna bobada o que a veces se pone muy triste porque no le di todo lo que El espera de mí… pero me sigue “misericordeando” como si fuese la primera vez.

——————————————————————————————————————–

¿Qué es lo que más feliz te hace de tu Ministerio?

En mi ministerio muchas cosas me dan felicidad pero fundamentalmente cuando veo a varias personas de distintos grupos trabajando juntas con alegría en tareas que a veces son ingratas pero nunca pierden la sonrisa.

Me da mucha Paz y me enseña escuchar hablar cosas positivas, esperanzadoras y no murmurar contra nadie ( vicio a veces demasiado común en las comunidades )

Siempre me enriquece mucho, me hace aprender y sentirme chiquito los ejemplos de santidad escondida: la madre que perdió a su hijo en un accidente y sigue en pie y viene a pedir consuelo en la parroquia pero además se ofrece para ayudar en un grupo. Los que están pasando por cruces enormes y nunca los oigo quejarse. Los que trabajan muchas horas y vienen corriendo de su trabajo para ocuparse de los que más sufren…

Y también ocuparse de nuestra vida sacerdotal, dado que se acercan a charlar y te preguntan: ¿Cómo estás? ¿Qué comiste? ¿Rezaste? ¿Cómo está tu familia?….

Esta gente que nos considera humanos con un montón de ilusiones, con nuestros problemas y deseos de servir es siempre la que más me enriquece.

A veces tenemos la idea del “cura delivery” que tiene que estar siempre disponible con una sonrisa para darme el sacramento o el tiempo que necesito (con oportunidad o sin ella). Eso no me parece que sea humano ni cristiano.

Por eso valoro tanto a los que se creyeron que somos humanos!

 ——————————————————————————————————————–

¿Cómo está formada tu comunidad?

La Parroquia de la Virgen de los desamparados a la que llegué hace poco más de dos meses y de la cual soy el Vicario es una comunidad con mucha ilusión de crecer: hay grupo de oración, catequesis, un excelente equipo de Caritas integrado también por vicentinos y mujeres que realizan los viernes de Caridad llevando viandas a los que están tirados por este populoso y difícil barrio.

Como olvidar a los niños y jóvenes scouts que se esfuerzan por estar siempre listos (salvo en vacaciones) y brindan siempre su desinteresada y pujante ayuda a la comunidad de la que se sienten miembros.

Al decir hablar de la dificultad de la comunidad me refiero que Dios no nos ha privado de varios flagelos que están en toda nuestra Buenos Aires pero que aquí se hacen notar mucho. Es lo que el Papa Francisco combatía desde su estadía en nuestra arquidiócesis y ahora en Vaticano. Es un desafío, es un trabajo que junto a muchos tenemos que emprender para liberar a tantos chicos y chicas de quienes le esclavizan.

Pronto (en febrero) saldremos de Misión por las manzanas del Barrio para contagiar a los que están lejanos de la alegría de estar con Jesús y ser Comunidad quizá porque se imaginan una iglesia cerrada y auto-referencial.

El Padre Claudio Caruso es Vicario Parroquial en Virgen de los Desamparados – Floresta.

 

Sin comentarios

Padre Ariel Rudy

¿Quién es Dios para vos?

Que pregunta esta eh…jaja.  A veces uno da respuestas a esa pregunta como una cosa que se experimenta. A veces son respuestas tomadas de la palabra de Dios. Dios es mi vida, Dios es mi refugio, mi apoyo, mi protector como dicen los Salmos. Dios es mi padre. El que me da la vida y me mantiene. El que me llama a vivir una relación de hijo y de amigo también.  Lo experimento así.

Algo que no puede faltar: “Dios es siempre el eterno desconocido hasta que no pasemos de este mundo a su presencia.”

Un día se te hace más cercano, uno lo intuye, se llena de gozo y paz el corazón y dice “ah, este es Dios”. Otras veces se esconde y nos permite que sobrevenga la prueba. Uno sigue apostando y haciendo ese acto de fe. Ese es Dios.

——————————————————————————————————————–

¿Qué es lo que más feliz te hace de tu Ministerio?

“Lo que más gozo me engendra en el corazón es poder estar al servicio de los demás. Vivir para los demás.”

A pesar de las miserias, faltas y pecado. La indignidad grande que uno siente en este llamado. La invitación a ser otro Cristo de una manera particular en el mundo para los demás. Sin embargo, como te decía antes, esa posibilidad de poder estar al servicio del semejante es lo que más me hace feliz

Después, lo sacramental: La misa, las confesiones. Poder sanar los corazones heridos por el pecado. El sacramento del Bautismo me da mucha alegría, dado que se engendran para Dios hijos nuevos.

——————————————————————————————————————–

 ¿Cómo está formada tu comunidad?

Esta es una comunidad particular. Al mismo tiempo que es Parroquia, también es Santuario. Este templo tiene 180 años. Al mismo tiempo, en Marzo, se cumplen 10 años de esta convocatoria espontanea de fieles a venerar la imagen de San Expedito. Por ende, informalmente se le dice “Santuario de San Expedito”. Esa riqueza de ser comunidad  de barrio parroquial y ser además santuario, le da un toque especial.

Hay grupos típicos de Parroquia. Catequesis para niños, adolescentes, jóvenes, adultos. Hay grupos de jóvenes al estilo de la Acción Católica, aunque no están afiliados. Hay acción de caridad bastante fuerte de asistencia integral a familias del radio parroquial con un comedor que funciona de Febrero a Diciembre los sábados. Hay círculos bíblicos. Hay un movimiento espiritual lindo porque hay tres grupos de oración de la Renovación Carismática. Hay mucha misa. Es un lugar de paso y acude mucha gente. Al ser santuario, hay mucho sacramento de la reconciliación. Además, hay grupo misionero de jóvenes y coro de jóvenes para algunas misas.

Todos los 19 de cada mes pasan no menos de 150 servidores. Dan su tiempo para asistir a los peregrinos que vienen. Les dan una estampita, para indicarle donde está el baño y que estén cómodos en su visita. Se calculan entre 25 y 30 mil peregrinos que se acercan todos los 19 para visitar a San Expedito en su día.

El Padre Ariel Rudy es Vicario Parroquial en Ntra. Sra. de Balvanera (Santuario de San Expedito)