Probando teléfonos con doble SIM, relojes que se dan cuerda solos, el triunfo del AMOLED

En las últimas dos semanas escribí sobre un prototipo de teléfono celular que no usa batería (se carga por luz solar y por ondas electromagnéticas). Por supuesto, apenas si alcanza a lograr hacer llamadas (y a una estación base cercana), pero es notable como -por ejemplo- eventual teléfono para emergencias.

Y sobre el iPhone 8, que según Marc Gurman y Ming-chi Kuo no tendrá sensor de huellas dactilares, sino que usará un sistema de reconocimiento facial 3D.

También sobre RED, la firma que hace equipos de filmación profesionales que creará su primer smartphone… con pantalla holográfica. No se sabe mucho más porque la compañía no lo dijo. Por ahora, humo, pero en 2018 veremos. Mientras tanto, tenemos las aplicaciones de patentes referidas a este diseño modular, que permiten “apilar” componentes en forma más completa que el universo Moto Z (pero que a diferencia de éste sólo viven en papel, por ahora). (The Verge)

Y estuve probando dos smartphones con doble SIM de lo que a veces se llama “gama media premium”, el Philips Xenium X818 y el Hyundai Ultra Live 2.

Mientras HMD dice que volverá a usar lentes Carl Zeiss en sus próximos teléfonos Nokia (una movida que es, sobre todo, marketing, pero no está mal), la pelea entre Apple y Qualcomm llegó a un punto tal que ésta pidió que se frene la importación de iPhones a EE.UU. Unos días después le llegó el final (en términos de soporte) a Windows Phone 8.1. El de Windows 10 Mobile será el año próximo. A propósito de HMD; el próximo teléfono Nokia usará un chip de Xiaomi, el Surge S1, su primer CPU (Xataka); Xiaomi, por su parte, firmó un acuerdo de patentes con Nokia -la original- para poder avanzar en Occidente con mayor firmeza legal (Hipertextual).

Samsung puso en venta en Corea del Sur el Galaxy Note FE (por Fan Edition), el Note 7 reacondicionado con una batería de menor tamaño (y precio más bajo). En la Argentina, Claro comenzó a ofrecer el iPhone 6 como su alternativa más económica para los equipos de la compañía; y Sony presentó para el país los Xperia XA1 y Xperia L1.

En el ámbito internacional, la novedad la pone Louis Vuitton con Tambour Horizon, un smartwatch con Android Wear que orilla los 3000 dólares y que no parece ofrecer nada que mejore lo presente (salvo la marca, por supuesto).

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De los mil millones de iPhone en 9 años al frankenfono que combina Android, Windows 10 y un proyector

Mientras sumó un segundo trimestre consecutivo con caída de ventas (40,4 millones de iPhones, un 15% menos que hace un año, y 10 millones de iPad, un 9 por ciento menos que hace un año; sigue cómoda en el segundo puesto mundial de ventas), Apple confirmó esta semana que en los últimos 9 años vendió mil millones de iPhones. Es un número enorme, e inusual en tecnología, donde el paso del tiempo no suele ser muy amable con las familias longevas. En este caso, además, es por una sola línea de producto.

Android en conjunto ya superó hace tiempo esa marca, pero no es comparable: aquí se trata de una sola línea de producto. ¿Vendió Samsung mil millones de smartphones? Sí, y antes, aunque no parece haber aprovechado el tema para hacer relaciones públicas; pero en 2014 llevaba 858 millones de equipos vendidos contra 590 millones de Apple, lo que validó como un récord Guinness (!). La diferencia es que ese número se logró con todos los modelos: los Galaxy Sx y todo lo demás (los Galaxy A, los Joy, Grand, etcétera). La compañía no suele reportar números específicos para cada línea de producto; el último número oficial detallado son los 200 millones de Galaxy Sx entre el S1 y el S4, que anunciaron en la presentacón del S5 (TechRadar).  

La otra noticia (previsible) de Apple es que a mitad de septiembre tendremos iPhone 7, con su presentación unos días antes, y como el primer teléfono de la compañía en ofrecer dos cámaras traseras (si los rumores son ciertos). 

Esta semana, BlackBerry presentó el DTEK50, su segundo smartphone con Android,  y el primero que hizo sobre un diseño de otra compañía: el teléfono es un Alcatel Idol 4 con el sello (y el Android modificado) de BlackBerry. Puede leerse como BlackBerry tocando fondo como histórico fabricante de teléfonos: ya no hace el sistema operativo, ya no diseña el teléfono. Le pone su logo, le suma un par de aplicaciones y ya. En la práctica es un poco menos que eso (tiene más injerencia; no es el único teléfono que tiene en cartera), pero sí es una muestra del pragmatismo de la empresa. Si ganar dinero con la venta de un teléfono es casi imposible (mínimos márgenes de ganancia, etcétera) y si además la diferenciación es bajísima (ir por el lado del teclado como algo distintivo no fue suficiente), considerar al teléfono un commodity y apostar por el valor agregado que le ponen al software tiene sentido. Lo que no evita la cuestión melancólica del asunto: quien fuera el segundo mayor fabricante de smartphones del mundo ahora ni diseña los propios. Tampoco, ya que estamos, lo hizo con su tableta PlayBook: la diseñó Quanta (con ingerencia de la firma canadiense), que luego le vendió el mismo diseño a Amazon para su primera tableta Kindle Fire (Tom’s Hardware). 

En la Argentina se roban, por día, unos 5000 celulares, según el Ente Nacional de Comunicaciones.  

¿Creés que porque lo bloqueás con tu huella dactilar los datos de tu celular están seguros? Ya no es tan así. En Michigan, la Policía le pidió a un laboratorio crear un dedo falso con una impresora 3D, que incluya las huellas digitales de un criminal muerto, para acceder al equipo de forma (normal), aunque si estuvo mucho tiempo bloqueado o apagado pedirá una contraseña alfanumérica.

 Y en varias universidades se trabaja en crear cargadores para tu teléfono que usen el movimiento del cuerpo (cuando caminás, por ejemplo). Ideal para cuando los pegue de lleno la furia por el Pokémon GO.  

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Lo que dejó el Google I/O 2016, qué trae el nuevo Moto G4, cómo transformarlo en un microscopio

Sundar Pichai, CEO de Google, en el inicio del I/O

Esta semana hubo muchísimas noticias referidas al mundo de la tecnología móvil, y todas bastante interesantes.

Las de mayor impacto son, quizás, las que anunció Google durante su conferencia anual de desarrolladores (Google IO; acá tienen toda la cobertura que hicimos, y faltan un par de cosas). En el corto plazo (este año) y para todos los que tengan un teléfono que se actualice a Android N (y alguna versión anterior, aunque no está claro cuán para atrás irán), habrá varias novedades.

De Android N en sí ya sabíamos bastante; ahora se confirma que incluirá soporte para realidad virtual. E incorpora a Google Assistant, el sucesor de Google Now y que, como Viv, es capaz de comprender consultas complejas, entender el contexto en el que son realizadas (es decir, tomar el contexto como un dato más)  e interactuar con otros servicios digitales en función de ellas. Todo en forma del diálogo al que también están apostando Facebook y Microsoft. También Amazon, y Google competirá con su propio parlante/oyente para hacer consultas en voz alta. Como sea, en las demos era genial, aunque mucho está pensado para usuarios de vida ajetreada (cuándo sale mi avión, dónde puedo reservar un restaurante, en qué momento de mis 4 reuniones del jueves tengo lugar para otra)  y no para el común de los mortales. Pero es casi ciencia ficción. ¿Estará disponible para versiones anteriores? Seguramente.

Este año veremos también al sucesor de Hangouts, llamado Allo y a otra aplicación, Duo, para hacer videollamadas. Allo no tiene, a priori, nada que sea revolucionario (o que justifique dejar de lado al resto de los mensajeros) excepto servir como vehículo natural para mostrar las bondades de Google Assistant; una función de Duo, en el que quien llama envía el video antes de que la otra persona atienda, es interesante (veo realmente quién llama, como si fuera una puerta con mirilla). Y en ambos casos los mensajeros se basan en el número de teléfono (tipo Whatsapp) antes que en un nombre de usuario.

En EEUU y en países con buena conexión 4G, puede resultar útil una función que permitirá a desarrolladores de Android transformar parte de sus aplicaciones en la versión móvil de su sitio. La idea es que si te pasan un link (o un botón, un acceso) a un servicio determinado, al entrar desde Chrome en el móvil no te muestre el sitio Web (en teoría, más limitado) sino una versión online de la aplicación, que se carga en forma dinámica. No la instalás, sino que sólo va cargando lo que necesitás. Interesante, pero raro; presupone que tu sitio es más limitado (y no sirve para el iPhone, lo que deja afuera una parte bastante atractiva del mercado, en términos de comercio electrónico).

¿Hubo más? Sí: el proyecto ARA volvió a resurgir de sus cenizas con un diseño que, dicen, llegará a fin de año a los desarrolladores y estará disponible en forma comercial en 2017. ¿Qué cambia en este concepto de teléfono en el que todo el hardware se puede actualizar en forma independiente? Los módulos que permiten personalizar al máximo el teléfono ya son accesorios, porque lo básico del teléfono (pantalla, procesador, conectividad) ya es parte del esqueleto. Para cambiar eso, tendrás que comprar otro esqueleto. Más limitado, pero también más realista. Es el camino que tomó Puzzlephone (3 bloques básicos) y también, a su medida, LG con el G5 (no podés cambiar todo; tenés la base, y le agregás cosas). En todos los casos, claro, es muy, muy, muy de nicho por ahora.  Seguir leyendo

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